Marzo 1

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Marzo 1

Cosas consagradas a Dios

Lv. 27.1-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguien haga un voto especial a Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, lo estimarás así:3 Al hombre de veinte años hasta sesenta, lo estimarás en cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario.4 Si es mujer, la estimarás en treinta siclos.5 Si tiene entre cinco y veinte años de edad, al hombre lo estimarás en veinte siclos, y a la mujer en diez siclos.6 Entre un mes y cinco años de edad, entonces estimarás al hombre en cinco siclos de plata, y a la mujer en tres siclos de plata.7 Pero si tiene sesenta años de edad o más, al hombre lo estimarás en quince siclos, y a la mujer en diez siclos.8 Pero si es muy pobre para pagar tu estimación, entonces será llevado ante el sacerdote, quien fijará el precio; conforme a la posibilidad del que hizo el voto, le fijará precio el sacerdote.
9 »Si se trata de un animal de los que se pueden ofrecer a Jehová, todo lo que de los tales se dé a Jehová será santo.10 No será cambiado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permuta un animal por otro, tanto él como su sustituto serán sagrados.
11 »Si se trata de algún animal inmundo, de los que no se pueden ofrecer a Jehová, entonces el animal será puesto delante del sacerdote,12 y el sacerdote lo valorará, sea bueno o sea malo; conforme a la estimación del sacerdote, así será.13 Y si lo quiere rescatar, añadirá a tu valuación la quinta parte.
14 »Cuando alguien dedique su casa consagrándola a Jehová, la valorará el sacerdote, sea buena o sea mala; según la valore el sacerdote, así quedará.15 Pero si el que dedicó su casa desea rescatarla, añadirá a tu valuación la quinta parte de su valor, y será suya.
16 »Si alguien dedica una parte de la tierra de su posesión a Jehová, tu estimación será conforme a su siembra: un homer de siembra de cebada se valorará en cincuenta siclos de plata.17 Y si dedica su tierra desde el año del jubileo, conforme a tu estimación quedará.18 Pero si después del jubileo dedica su tierra, entonces el sacerdote sacará la cuenta del dinero conforme a los años que queden hasta el año del jubileo, y se rebajará de tu estimación.
19 »Si el que dedicó la tierra quiere redimirla, añadirá a tu estimación la quinta parte de su precio, y así volverá a ser suyo.20 Pero si él no rescata la tierra, y la tierra se vende a otro, no la rescatará más,21 sino que cuando quede libre en el jubileo, la tierra será santa para Jehová, como tierra consagrada: será la posesión del sacerdote.
22 »Si alguien dedica a Jehová un terreno que compró y que no forma parte de la tierra de su herencia,23 entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu estimación hasta el año del jubileo, y aquel día él pagará el precio señalado, como cosa consagrada a Jehová.24 En el año del jubileo volverá la tierra a aquel de quien él la compró, es decir, al verdadero heredero de la tierra.
25 »Todo lo que valores será conforme al siclo del santuario; el siclo tiene veinte geras.
26 »Pero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová, nadie lo dedicará; sea buey u oveja, de Jehová es.27 Si se trata de un animal inmundo, lo rescatarán conforme a tu estimación, y añadirán sobre ella la quinta parte de su precio; y si no lo rescatan, se venderá conforme a tu estimación.
28 »No se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada que alguien haya dedicado a Jehová; de todo lo que tenga, ya sea hombres, animales o tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.29 Ninguna persona separada como anatema podrá ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta.
30 »El diezmo de la tierra, tanto de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, es de Jehová: es cosa dedicada a Jehová.31 Si alguien quiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.
32 »Todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.33 No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará; y si lo cambia, tanto él como el que se dio a cambio serán cosas sagradas: no podrán ser rescatados».
34 Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí.

El voto de los nazareos

Nm. 6.1-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se aparte haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová,3 se abstendrá de vino y de sidra. No beberá vinagre de vino ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.4 En todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.5 En todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja por su cabeza: hasta que se cumplan los días de su consagración a Jehová, será santo y se dejará crecer el cabello.6 Durante todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a persona muerta.7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran, pues la consagración de su Dios lleva sobre su cabeza.8 Todo el tiempo de su nazareato estará consagrado a Jehová.
9 »Si alguien muere súbitamente junto a él y contamina su cabeza consagrada, el día de su purificación, es decir, el séptimo día, se afeitará la cabeza.10 Al octavo día traerá dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, a la puerta del Tabernáculo de reunión.11 El sacerdote ofrecerá uno como expiación y el otro como holocausto, y hará expiación por lo que pecó a causa del muerto. Aquel día volverá a santificar su cabeza:12 se consagrará a Jehová por los días de su nazareato, y traerá un cordero de un año en expiación por la culpa. Los días anteriores serán anulados, por cuanto fue contaminado su nazareato.
13 »Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpla el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del Tabernáculo de reunión,14 y presentará su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin tacha para un holocausto, una cordera de un año, sin defecto, para expiación, y un carnero sin defecto para una ofrenda de paz.15 Además, un canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina amasadas con aceite, hojaldres sin levadura untadas con aceite, su ofrenda y sus libaciones.16 El sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto.17 Luego ofrecerá el carnero como sacrificio de paz a Jehová, junto con el canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá asimismo el sacerdote su ofrenda y sus libaciones.18 Entonces el nazareo se afeitará su cabeza consagrada a la puerta del Tabernáculo de reunión, tomará los cabellos de su cabeza consagrada y los pondrá sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de paz.19 Después tomará el sacerdote la pierna cocida del carnero, una torta sin levadura del canastillo y una hojaldre sin levadura, y las pondrá sobre las manos del nazareo, después que sea afeitada su cabeza consagrada.20 El sacerdote presentará aquello como ofrenda mecida delante de Jehová, lo cual será cosa santa, destinada al sacerdote, además del pecho mecido y de la pierna reservada. Después el nazareo podrá beber vino.
21 »Esta es la ley del nazareo que haga un voto de ofrenda a Jehová por su nazareato, además de lo que sus recursos le permitan. Según el voto que haga, así lo cumplirá, conforme a la ley de su nazareato».

Los flecos en los vestidos

Nm. 15.37-41 DHH NIV NBD NVI LBLA
37 Jehová habló a Moisés y le dijo:38 «Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan unos flecos en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada fleco de los bordes un cordón de azul.39 Llevaréis esos flecos para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová. Así los pondréis por obra y no seguiréis los apetitos de vuestro corazón y de vuestros ojos, que han hecho que os prostituyáis.40 Así os acordaréis y cumpliréis todos mis mandamientos, para que seáis santos ante vuestro Dios.41 Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Yo, Jehová, vuestro Dios».

La purificación de los impuros

Nm. 19.1-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca rojiza, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo.3 La daréis a Eleazar, el sacerdote, quien la sacará fuera del campamento y la hará degollar en su presencia.4 Entonces Eleazar, el sacerdote, tomará de la sangre con su dedo y rociará siete veces con ella hacia la parte delantera del Tabernáculo de reunión.5 Después hará quemar la vaca ante sus ojos; hará quemar su cuero, su carne, su sangre y hasta su estiércol.6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, hisopo y tela roja, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca.7 El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua y después entrará en el campamento; y el sacerdote quedará impuro hasta la noche.8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su cuerpo, y quedará impuro hasta la noche.9 Un hombre que esté puro recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es un sacrificio de expiación.10 El que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la noche. Este será estatuto perpetuo para los hijos de Israel y para el extranjero que habita entre ellos.
11 »El que toque un cadáver de cualquier persona, quedará impuro siete días.12 Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo día será limpio. Si al tercer día no se purifica, no será limpio al séptimo día.13 Todo aquel que toque un cadáver de cualquier persona, y no se purifique, contamina el tabernáculo de Jehová. Esa persona será eliminada de Israel, por cuanto el agua de la purificación no fue rociada sobre él: impuro quedará, y su impureza permanecerá sobre él.
14 »Esta es la ley para cuando alguien muera en la tienda: cualquiera que entre en la tienda, y todo el que esté en ella, quedará impuro durante siete días.15 Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada, será inmunda.
16 »Cualquiera que en campo abierto toque a algún muerto a espada, o algún cadáver o hueso humano o sepulcro, siete días quedará impuro.
17 »Para el impuro tomarán de la ceniza de la vaca quemada de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en un recipiente.18 Luego un hombre que esté puro tomará hisopo, lo mojará en el agua y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que allí estén, y sobre aquel que haya tocado el hueso, el asesinado, el muerto o el sepulcro.19 El hombre que esté puro rociará sobre el impuro los días tercero y séptimo, y cuando lo haya purificado al séptimo día, lavará sus vestidos, se lavará a sí mismo con agua y quedará limpio por la noche.20 La persona impura que no se purifique, será eliminada de en medio de la congregación, por cuanto contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue rociada sobre él el agua de la purificación: es impuro.21 Les será estatuto perpetuo. También el que rocíe el agua de la purificación lavará sus vestidos, y el que toque el agua de la purificación quedará impuro hasta la noche.22 Y todo lo que el impuro toque, será inmundo; y la persona que lo toque a él, quedará impura hasta la noche».

Marzo 2

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Marzo 2

Ley de los votos

Nm. 30.1-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel y les dijo: «Esto es lo que Jehová ha mandado:2 Cuando alguien haga un voto a Jehová, o haga un juramento ligando su alma con alguna obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
3 »Pero cuando una mujer joven, que todavía vive en la casa de su padre, haga un voto a Jehová o asuma alguna obligación,4 si su padre sabe de su voto o de la obligación con que ligó su alma, y su padre no dice nada, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que haya ligado su alma, firme será.5 Pero si su padre se lo prohíbe el día en que se entera, ninguno de los votos y las obligaciones con que ella haya ligado su alma será firme. Y Jehová la perdonará, por cuanto su padre se lo prohibió.
6 »Pero si es casada y hace votos, o pronuncia con sus labios cosa con que obligue su alma,7 y al enterarse su marido no dice nada, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será.8 Pero si cuando su marido se entera, se lo prohíbe, entonces queda anulado el voto que ella hizo y el compromiso de sus labios con que ligó su alma. Y Jehová la perdonará.
9 »Pero todo voto de viuda o repudiada con que ligue su alma será firme.
10 »Si una mujer hace un voto en casa de su marido, y ha ligado su alma con alguna obligación bajo juramento,11 y al enterarse su marido no dice nada ni se lo prohíbe, entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que haya ligado su alma, firme será.12 Pero si su marido los anuló el día que se enteró, todo lo que salió de sus labios en cuanto a sus votos y en cuanto a la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.
13 »Todo voto y todo juramento que obligue a afligir el alma, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.14 Pero si su marido calla ante ello, día tras día, entonces confirmó todos sus votos y todas las obligaciones que pesan sobre ella; los confirmó, por cuanto calló ante ello el día que se enteró.15 Pero si los anula después de haberse enterado, entonces él cargará con el pecado de ella».
16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés entre el marido y su mujer, y entre el padre y la hija que, durante su juventud, todavía vive en casa de su padre.

Dt. 23.17,18,21-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 »No haya ramera entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel.18 No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová, tu Dios, por ningún voto, porque abominable es para Jehová, tu Dios, tanto lo uno como lo otro.
21 »Cuando hagas voto a Jehová, tu Dios, no tardes en pagarlo, porque ciertamente te lo demandará Jehová, tu Dios, y cargarías con un pecado. 22 Si te abstienes de prometer, no habrá en ti pecado. 23 Pero lo que haya salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová, tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.

La ley del diezmo

Dt. 14.22-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rinda tu campo cada año.23 Comerás delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová, tu Dios, todos los días.24 Si el camino es tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová, tu Dios, haya escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová, tu Dios, te haya bendecido,25 entonces lo venderás, llevarás el dinero contigo e irás al lugar que Jehová, tu Dios, escoja.26 Allí entregarás el dinero por todo lo que deseas: por vacas, por ovejas, por vino, por sidra o por cualquier cosa que tú desees. Comerás allí delante de Jehová, tu Dios, y te alegrarás, tú y tu familia.
27 »No desampararás al levita que habite en tus poblaciones, porque no tiene parte ni heredad contigo.
28 »Al cabo de tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades.29 Allí vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, el extranjero, el huérfano y la viuda que haya en tus poblaciones, y comerán y se saciarán, para que Jehová, tu Dios, te bendiga en toda obra que tus manos hagan.

Dt. 26.12-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »El tercer año, el año del diezmo, cuando acabes de separar todo el diezmo de tus frutos, darás también al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, para que coman en tus aldeas hasta saciarse.13 Y dirás delante de Jehová, tu Dios:
»“He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos ni me he olvidado de ellos.14 No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo impuro, ni de ello he ofrecido a los muertos. He obedecido a la voz de Jehová, mi Dios, y he hecho conforme a todo lo que me has mandado.15 Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel”.

Primicias

Dt. 26.1-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad, y tomes posesión de ella y la habites,2 entonces tomarás las primicias de todos los frutos que saques de la tierra que Jehová, tu Dios, te da, las pondrás en una canasta e irás al lugar que Jehová, tu Dios, escoja para hacer habitar allí su nombre.3 Te presentarás al sacerdote que haya en aquellos días, y le dirás: “Declaro hoy ante Jehová, tu Dios, que he entrado en la tierra que juró Jehová a nuestros padres que nos daría”.4 El sacerdote tomará la canasta de tu mano y la pondrá delante del altar de Jehová, tu Dios.5 Entonces dirás estas palabras delante de Jehová, tu Dios:
»“Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres. Allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa.6 Los egipcios nos maltrataron, nos afligieron y nos impusieron una dura servidumbre.7 Entonces clamamos a Jehová, el Dios de nuestros padres, y Jehová oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresión.8 Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con grande espanto, con señales y milagros;9 nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel.10 Y ahora, Jehová, he traído las primicias del fruto de la tierra que me diste”.
»Tú dejarás las primicias delante de Jehová, tu Dios, y adorarás delante de Jehová, tu Dios.11 Luego te alegrarás de todo el bien que Jehová, tu Dios, te haya dado a ti y a tu casa, tanto tú como el levita y el extranjero que está en medio de ti.

Idolatría y sacrificios imperfectos

Dt. 16.21-17.5 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 »No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová, tu Dios, que hayas edificado,22 ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová, tu Dios.
1 »No ofrecerás en sacrificio a Jehová, tu Dios, buey o cordero en el cual haya defecto o alguna cosa mala, pues es cosa abominable para Jehová, tu Dios.
2 »Cuando se halle entre los tuyos, en alguna de las ciudades que Jehová, tu Dios, te da, un hombre o una mujer que haya hecho lo malo ante los ojos de Jehová, tu Dios, traspasando su pacto,3 que haya ido a servir a dioses ajenos y se haya inclinado ante ellos, ya sea ante el sol, la luna o todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido,4 y te sea dado aviso, entonces investiga muy bien. Si resulta ser cierto que tal abominación ha sido hecha en Israel,5 sacarás a las puertas de tu ciudad al hombre o a la mujer que haya cometido esta mala acción, sea hombre o mujer, y los apedrearás hasta que mueran.

Expiación de un asesinato de autor desconocido

Dt. 21.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Si en la tierra que Jehová, tu Dios, te da para que la poseas, es hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se sabe quién lo mató,2 tus ancianos y tus jueces saldrán y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto.3 Entonces los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fue hallado el muerto, tomarán de entre las vacas una becerra que no haya trabajado ni llevado yugo.4 Los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle.
5 »Entonces se acercarán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos los escogió Jehová, tu Dios, para que lo sirvan y bendigan en el nombre de Jehová, y por su veredicto se decidirá toda disputa y toda ofensa.6 Luego todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde se halló el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle,7 y harán esta declaración: “Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto.8 Perdona, Jehová, a tu pueblo Israel, al cual redimiste, y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel”. Así les será perdonada esa sangre,9 y tú apartarás la culpa de la sangre inocente de en medio de ti, cuando hagas lo que es recto ante los ojos de Jehová.

Entierro de un criminal ahorcado

Dt. 21.22,23 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »Si alguien ha cometido algún crimen digno de muerte, y lo hacéis morir colgado en un madero,23 no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado. Así no contaminarás la tierra que Jehová, tu Dios, te da como heredad.

Castigo para un blasfemo

Lv. 24.15,16 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 Y a los hijos de Israel hablarás así: Cualquiera que maldiga a su Dios cargará con su pecado.16 El que blasfeme contra el nombre de Jehová ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará. Tanto el extranjero como el natural, si blasfema contra el Nombre, que muera.

Advertencia contra la idolatría de Canaán

Éx. 34.11-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »Guarda lo que yo te mando hoy. Yo echo de delante de tu presencia al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo.
12 »Guárdate de hacer alianza con los habitantes de la tierra donde has de entrar, para que no sean una trampa en medio de ti.13 Derribaréis sus altares, quebraréis sus estatuas y destruiréis sus imágenes de Asera.
14 »No te inclinarás ante ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso.
15 »Por tanto, no harás alianza con los habitantes de aquella tierra, no sea que cuando se prostituyan siguiendo a sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten y comas de sus sacrificios;16 o que tomen de sus hijas para tus hijos, y al prostituirse ellas tras sus dioses, hagan que tus hijos se prostituyan también yendo tras los dioses de ellas.
17 »No te harás dioses de fundición.

Dt. 7.1-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra a la que vas a entrar para tomarla, y haya expulsado de delante de ti a muchas naciones: al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo; siete naciones mayores y más poderosas que tú,2 y Jehová, tu Dios, te las haya entregado y las hayas derrotado, las destruirás del todo. No harás con ellas alianza ni tendrás de ellas misericordia.3 No emparentarás con ellas, no darás tu hija a su hijo ni tomarás a su hija para tu hijo.4 Porque apartará de mí a tu hijo, que serviría a dioses ajenos. Entonces el furor de Jehová se encenderá contra vosotros y os destruirá bien pronto.5 Pero así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, quebraréis sus estatuas, destruiréis sus imágenes de Asera y quemaréis sus esculturas en el fuego.6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová, tu Dios; Jehová, tu Dios, te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.

Dt. 12.29-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 »Cuando Jehová, tu Dios, haya destruido delante de ti las naciones que tú vas a poseer, y las heredes y habites en su tierra,30 guárdate que no tropieces siguiendo el ejemplo de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: “¿De qué manera servían aquellas naciones a sus dioses, para que yo también les sirva de igual modo?”31 No harás así a Jehová, tu Dios, porque todas las cosas abominables que Jehová aborrece las hicieron ellos a sus dioses, pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban al fuego en honor de sus dioses.
32 »Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.

Dt. 13.1-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando se levante en medio de ti un profeta o soñador de sueños, y te anuncie una señal o un prodigio,2 si se cumple la señal o el prodigio que él te anunció, y te dice: “Vayamos tras dioses ajenos—que tú no conoces—y sirvámoslos”,3 no escucharás las palabras de tal profeta ni de tal soñador de sueños, porque Jehová, vuestro Dios, os está probando para saber si amáis a Jehová, vuestro Dios, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.4 A Jehová, vuestro Dios, seguiréis y a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis y a él le seréis fieles.5 Tal profeta o soñador de sueños deberá morir, por cuanto aconsejó la rebelión contra Jehová, vuestro Dios, que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de la casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová, tu Dios, te mandó que anduvieras. Así apartarás el mal de en medio de ti.
6 »Si te incita tu hermano, el hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciéndote en secreto: “Vayamos y sirvamos a dioses ajenos”, que ni tú ni tus padres conocisteis,7 —los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella—,8 no consentirás con él ni le prestarás oído, tu ojo no lo compadecerá, no le tendrás misericordia ni lo encubrirás,9 sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo.10 Lo apedrearás hasta que muera, por cuanto procuró apartarte de Jehová, tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de la casa de servidumbre,11 para que todo Israel lo sepa y tema, y no vuelva a hacer en medio de ti cosa semejante a esta.
12 »Si oyes decir que en alguna de las ciudades que Jehová, tu Dios, te da para vivir en ellas,13 han salido de entre los tuyos hombres impíos que han instigado a los habitantes de su ciudad, diciendo: “Vayamos y sirvamos a dioses ajenos”, que vosotros no conocisteis,14 tú investigarás, buscarás y preguntarás con diligencia. Si resulta ser cierto que en medio de ti se ha cometido tal abominación,15 irremisiblemente herirás a filo de espada a los habitantes de aquella ciudad, destruyéndola con todo lo que haya en ella, y también matarás sus ganados a filo de espada.16 Juntarás todo su botín en medio de la plaza y prenderás fuego a la ciudad con todo su botín, todo ello como holocausto a Jehová, tu Dios. Quedará convertido en un montón de ruinas para siempre; nunca más será edificada.
17 »No te quedarás con nada del anatema, para que Jehová se aparte del ardor de su ira, tenga misericordia y compasión de ti, y te multiplique, como lo juró a tus padres,18 cuando obedezcas a la voz de Jehová, tu Dios, guardando todos sus mandamientos que yo te he dado hoy, para hacer lo recto ante los ojos de Jehová, tu Dios.

Dt. 14.1,2 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Hijos sois de Jehová, vuestro Dios; no os haréis incisiones ni os raparéis a causa de un muerto.2 Porque eres pueblo santo a Jehová, tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único entre todos los pueblos que están sobre la tierra.

Lv. 26.1 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »No haréis para vosotros ídolos ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros ante ella, porque yo soy Jehová, vuestro Dios.

Marzo 3

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Marzo 3

Amonestación contra costumbres paganas

Dt. 18.9-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Cuando entres a la tierra que Jehová, tu Dios, te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.12 Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia.13 Perfecto serás delante de Jehová, tu Dios.14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen, pero a ti no te ha permitido esto Jehová, tu Dios.

Lv. 18.21 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 »No darás un hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no profanarás así el nombre de tu Dios. Yo, Jehová.

Lv. 20.1-6,27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Dirás asimismo a los hijos de Israel:
»Cualquier hombre de los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan en Israel, que ofrezca alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá: el pueblo de la tierra lo apedreará.3 Yo pondré mi rostro contra tal hombre, y lo eliminaré de su pueblo, por cuanto dio uno de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.4 Si el pueblo de la tierra cierra sus ojos respecto de aquel hombre que dio uno de sus hijos a Moloc, para no matarlo,5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel hombre y contra su familia, y lo apartaré de su pueblo, junto con todos los que como él se prostituyan tras Moloc.
6 »La persona que preste atención a encantadores o adivinos, para prostituirse detrás de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la eliminaré de su pueblo.
27 »El hombre o la mujer que consulten espíritus de muertos o se entreguen a la adivinación, han de morir; serán apedreados, y su sangre caerá sobre ellos».

LEYES SANITARIAS

Dt. 23.9-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Cuando salgas a una campaña contra tus enemigos, te guardarás de toda cosa mala.10 Si hay en medio de ti alguien que no sea limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche, saldrá fuera del campamento y no entrará en él.11 Pero al caer la noche se lavará con agua, y cuando se haya puesto el sol, podrá entrar en el campamento.
12 »Tendrás un lugar fuera del campamento para hacer tus necesidades.13 Tendrás también, como parte de tu equipo, una estaca, y cuando estés allí fuera, cavarás con ella, y luego te volverás para cubrir tus excrementos.14 Porque Jehová, tu Dios, anda en medio de tu campamento, para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que él no vea en ti ninguna cosa inmunda y se aparte de ti.

Purificación de la parturienta

Lv. 12.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer, cuando conciba y dé a luz un hijo varón, quedará impura durante siete días; como en los días de su menstruación será impura.3 Al octavo día se circuncidará al niño.4 Pero ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre. Ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario hasta que se cumplan los días de su purificación.5 Si da a luz una hija, quedará impura durante dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.
6 »Cuando los días de su purificación se cumplan, ya sea por un hijo o una hija, llevará al sacerdote un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del Tabernáculo de reunión.7 El sacerdote los ofrecerá delante de Jehová y hará expiación por ella. Así quedará limpia del flujo de su sangre».
Esta es la ley para la que da a luz un hijo o una hija.8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación. El sacerdote hará expiación por ella, y quedará limpia.

Animales limpios y animales inmundos

Lv. 11.1-47 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Hablad a los hijos de Israel y decidles: “Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra.3 De entre los animales, comeréis todo el que tiene pezuña hendida y que rumia.4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis: El camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo.5 También el conejo, porque rumia pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.6 Asimismo la liebre, porque rumia pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda.7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas pero no rumia, lo tendréis por inmundo.8 De su carne no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto: los tendréis por inmundos.
9 »De todos los animales que viven en las aguas comeréis estos: todos los que tienen aletas y escamas, ya sean de mar o de río, los podréis comer.10 Pero tendréis como cosa abominable todos los que no tienen aletas ni escamas, ya sean de mar o de río, entre todo lo que se mueve y entre toda cosa viviente que está en las aguas.11 Os serán, pues, abominación: de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.12 Tendréis por abominable todo lo que en las aguas no tiene aletas y escamas.
13 »Entre las aves tendréis por abominables, y no se comerán por ser abominación, las siguientes: el águila, el quebrantahuesos, el azor,14 el gallinazo, el milano según su especie;15 toda clase de cuervos;16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según su especie;17 el búho, el somormujo, el ibis,18 el calamón, el pelícano, el buitre,19 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.
20 »Tendréis por abominable todo insecto alado que anda sobre cuatro patas.21 Pero de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas comeréis el que, además de sus patas, tiene zancas para saltar con ellas sobre la tierra.22 De ellos comeréis estos: toda clase de langosta, de langostín, de grillo y saltamontes.23 Cualquier otro insecto alado que tenga cuatro patas, os será abominación.
24 »Por estas cosas quedaréis impuros:
»Cualquiera que toque los cuerpos muertos de estos animales, quedará impuro hasta la noche.
25 »Cualquiera que levante el cadáver de alguno de ellos, lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la noche.
26 »Tendréis por inmundo todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida ni rumia; cualquiera que los toque quedará impuro.
27 »De todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis por inmundo a cualquiera que se apoye sobre sus garras; todo el que toque sus cadáveres quedará impuro hasta la noche.28 Y el que levante sus cadáveres lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la noche: los tendréis por inmundos.
29 »Y tendréis por inmundos a los siguientes animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, las distintas especies de rana,30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.
31 »Estos tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven, y cualquiera que los toque cuando estén muertos quedará impuro hasta la noche.
32 »También será inmundo todo aquello sobre lo que caiga algo de ellos después de muertos; sea objeto de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con el que se trabaja. Será metido en agua y quedará inmundo hasta la noche: entonces quedará limpio.
33 »Toda vasija de barro dentro de la cual caiga alguno de ellos será inmunda, así como todo lo que esté dentro de ella; y la vasija deberá quebrarse.34 Toda cosa comestible sobre la cual caiga el agua de tales vasijas será inmunda, y toda bebida que haya en esas vasijas será inmunda.35 Todo aquello sobre lo que caiga alguno de esos cadáveres será inmundo: el horno u hornillos se derribarán; son inmundos, y por inmundos los tendréis.
36 »Sin embargo, la fuente y la cisterna donde se recogen las aguas permanecerán limpias, pero lo que haya tocado los cadáveres será inmundo.
37 »Y si cae uno de esos cadáveres sobre alguna semilla que se haya de sembrar, será limpia.38 Pero si se ha puesto agua en la semilla, y cae uno de los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.
39 »Si muere algún animal que tienes para comer, el que toque su cadáver quedará impuro hasta la noche.40 El que coma del cuerpo muerto lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la noche; también el que saque el cuerpo muerto lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la noche.
41 »Todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación: no se comerá.
42 »No comeréis ningún animal que anda sobre el vientre, que anda sobre cuatro o más patas, o se arrastra sobre la tierra, porque es abominación.43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis impuros por ellos.44 Yo soy Jehová, vuestro Dios. Vosotros por tanto os santificaréis y seréis santos, porque yo soy santo. Así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.45 Yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo”.
46 »Esta es la ley acerca de las bestias, de las aves, de todo ser viviente que se mueve en las aguas y de todo animal que se arrastra sobre la tierra,47 para que hagáis distinción entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer».

Lv. 20.25 DHH NIV NBD NVI LBLA
25 Por tanto, vosotros haréis distinción entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia. No contaminéis vuestras personas con los animales, ni con las aves, ni con nada que se arrastra sobre la tierra, los cuales os he apartado por inmundos.

Dt. 14.3-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 »Nada abominable comerás.
4 »Estos son los animales que podréis comer: el buey, la oveja, la cabra,5 el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y el carnero montés.6 También podréis comer todo animal de pezuñas partidas, o sea, hendida en dos mitades, y que rumia.7 Pero estos no comeréis entre los que rumian o entre los que tienen la pezuña hendida: el camello, la liebre y el conejo, porque rumian, pero no tienen la pezuña hendida; os serán inmundos.8 Tampoco el cerdo, porque tiene la pezuña hendida, pero no rumia; os será inmundo. De la carne de estos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos.
9 »De entre los que viven en el agua, estos podréis comer: todo lo que tiene aletas y escamas.10 Pero no comeréis lo que no tiene aletas y escama; os será inmundo.
11 »Podréis comer toda ave limpia.12 Pero estas son las que no podréis comer: el águila, el quebrantahuesos, el azor,13 el gallinazo, el milano según su especie,14 todo cuervo según su especie,15 el avestruz, la lechuza, la gaviota y el gavilán según sus especies,16 el búho, el ibis, el calamón,17 el pelícano, el buitre, el somormujo,18 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.
19 »Todo insecto alado os será inmundo: no se comerá.20 Podréis comer toda ave limpia.
21 »No comeréis ningún animal muerto. Al extranjero que está en tus poblaciones se lo darás, y él podrá comerlo; o véndelo a un extranjero, porque tú eres un pueblo consagrado a Jehová, tu Dios.
»No cocerás el cabrito en la leche de su madre.

Marzo 4

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Marzo 4

Prohibición de comer sangre

Lv. 7.26,27 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »Además, no comeréis nada de sangre en ningún lugar donde habitéis, ni de aves ni de bestias.27 La persona que coma cualquier clase de sangre, será eliminada de su pueblo».

Lv. 17.10-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Si cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre ellos, come alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que coma sangre, y la eliminaré de su pueblo,11 porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas, pues la misma sangre es la que hace expiación por la persona.
12 »Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: “Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que habita entre vosotros comerá sangre”.13 Cualquier hombre de los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan entre ellos, que cace un animal o un ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra,14 porque la vida de toda carne es su sangre. Por eso he dicho a los hijos de Israel: “No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre, y cualquiera que la coma será eliminado”.
15 »Cualquier persona, tanto de los naturales como de los extranjeros, que coma de un animal muerto o despedazado por una fiera, lavará sus vestidos y se lavará a sí misma con agua, y será impura hasta la noche: entonces quedará limpia.16 Y si no los lava ni lava su cuerpo, cargará con su pecado».

Lv. 19.26a DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »No comeréis cosa alguna con sangre.

Dt. 12.16,23-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 Solamente que sangre no comeréis; sobre la tierra la derramaréis como agua.
23 Solamente que te mantengas firme en no comer sangre, porque la sangre es la vida, y no comerás la vida junto con la carne.24 No la comerás; en tierra la derramarás como si fuera agua.25 No comerás de ella, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, cuando hagas lo recto ante los ojos de Jehová.

Leyes acerca de la lepra

Lv. 13.1-59 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Cuando el hombre tenga en la piel de su cuerpo una hinchazón o una erupción o una mancha blanca, y haya en la piel de su cuerpo como una llaga de lepra, será llevado a Aarón, el sacerdote, o a uno de sus hijos, los sacerdotes.3 El sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo; si el vello en la llaga se ha vuelto blanco y se ve la llaga más profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es. El sacerdote lo reconocerá y lo declarará impuro.
4 »Si en la piel de su cuerpo hay una mancha blanca, pero no se ve más profunda que la piel ni el vello se ha vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado durante siete días.5 Al séptimo día el sacerdote lo examinará, y si la llaga conserva el mismo aspecto y no se ha extendido en la piel, entonces el sacerdote lo volverá a encerrar por otros siete días.6 Al séptimo día el sacerdote lo reconocerá de nuevo; si ve que se ha oscurecido la llaga, y que no se ha extendido en la piel, entonces el sacerdote lo declarará limpio: era una erupción. Lavará sus vestidos y quedará limpio.
7 »Pero si se extiende la erupción en la piel después que él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá mostrarse otra vez al sacerdote.8 El sacerdote lo reconocerá, y si ve que la erupción se ha extendido en la piel, lo declarará impuro: es lepra.
9 »Cuando haya llaga de lepra en el hombre, será llevado al sacerdote.10 Si al examinarlo el sacerdote observa un tumor blanco en la piel, el cual ha hecho que el vello mude de color, y también se descubre la carne viva,11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo. El sacerdote lo declarará impuro, aunque no lo encerrará, porque ya es impuro.
12 »Pero si la lepra brota y se extiende por la piel, de modo que cubre toda la piel del llagado desde la cabeza hasta los pies, hasta donde pueda ver el sacerdote,13 entonces este lo reconocerá. Si la lepra ha cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y él es limpio.14 Pero el día que aparezca en él la carne viva, quedará impuro.15 El sacerdote examinará la carne viva y lo declarará impuro, pues la carne viva es impura: es lepra.
16 »Pero cuando la carne viva cambie y se vuelva blanca, entonces irá al sacerdote,17 y el sacerdote lo examinará. Si la llaga se ha vuelto blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la llaga, y quedará limpio.
18 »Cuando una persona tenga en su piel una llaga, que luego sana,19 pero en el lugar de la llaga aparece una hinchazón o una mancha blanca rojiza, será mostrado al sacerdote.20 El sacerdote lo examinará; si ve que está más profunda que la piel, y que su vello se ha vuelto blanco, el sacerdote lo declarará impuro: es lepra que brota de la llaga.21 Pero si el sacerdote la examina y no ve en ella vello blanco, ni que es más profunda que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días.22 Si se ha extendido por la piel, entonces el sacerdote lo declarará impuro: es una llaga.23 Pero si la mancha blanca permanece en su lugar y no se ha extendido, es la cicatriz de la llaga, y el sacerdote lo declarará limpio.
24 »Asimismo cuando haya en la piel del cuerpo una quemadura de fuego, y aparezca en la parte quemada una mancha blanquecina, rojiza o blanca,25 el sacerdote la examinará. Si el vello se ha vuelto blanco en la mancha, y esta es más profunda que la piel, es lepra que salió en la quemadura. El sacerdote lo declarará impuro por ser llaga de lepra.26 Pero si el sacerdote la examina y no hay en la mancha vello blanco, ni es más profunda que la piel, sino que es oscura, lo encerrará el sacerdote por siete días.27 Al séptimo día el sacerdote la reconocerá; y si se ha ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarará impuro: es llaga de lepra.28 Pero si la mancha permanece en su lugar y no se ha extendido en la piel, sino que es oscura, se trata de la cicatriz de la quemadura. El sacerdote lo declarará limpio, porque señal de la quemadura es.
29 »Cuando a un hombre o a una mujer le salga una llaga en la cabeza, o en la barba,30 el sacerdote examinará la llaga. Si ve que es más profunda que la piel y que el pelo en ella es amarillento y delgado, entonces el sacerdote lo declarará impuro: es tiña, lepra de la cabeza o de la barba.31 Pero si, al examinar la llaga de la tiña, el sacerdote ve que no es más profunda que la piel ni hay en ella pelo negro, encerrará por siete días al llagado de la tiña.32 Al séptimo día el sacerdote examinará la llaga, y si la tiña no se ha extendido ni hay en ella pelo amarillento, ni se ve la tiña más profunda que la piel,33 entonces hará que se rasure, salvo en el lugar afectado, y el sacerdote encerrará por otros siete días al que tiene la tiña.34 Al séptimo día el sacerdote examinará la tiña, y si la tiña no se ha extendido en la piel ni es más profunda que la piel, el sacerdote lo declarará limpio; lavará sus vestidos y quedará limpio.35 Pero si la tiña se ha ido extendiendo en la piel después de su purificación,36 entonces el sacerdote la examinará, y si la tiña se ha extendido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento: es impuro.37 Pero si le parece que la tiña está detenida y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; la persona está limpia, y limpia la declarará el sacerdote.
38 »Asimismo cuando un hombre o una mujer tenga en la piel de su cuerpo manchas, manchas blancas,39 el sacerdote lo examinará, y si en la piel de su cuerpo aparecen manchas blancas algo oscurecidas, es una erupción que brotó en la piel: la persona está limpia.
40 »Si a un hombre se le cae el cabello, se queda calvo, pero limpio.41 Si se le cae el cabello de la frente, se queda calvo por delante, pero es limpio.42 Pero cuando en la calva o en las entradas haya una llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva o en sus entradas.43 Entonces el sacerdote lo examinará, y si la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva o en sus entradas se parece a la de la lepra de la piel del cuerpo,44 leproso es, es impuro. El sacerdote lo declarará luego impuro; en su cabeza tiene la llaga.
45 »El leproso que tenga llagas llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y con el rostro semicubierto gritará: “¡Impuro! ¡Impuro!”.46 Todo el tiempo que tenga las llagas, será impuro. Estará impuro y habitará solo; fuera del campamento vivirá.
47 »Cuando en un vestido aparezca una mancha de lepra, ya sea vestido de lana o de lino,48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en cualquier objeto de cuero,49 y si la mancha es verdosa o rojiza, en vestido o en cuero, en urdimbre o en trama, o en cualquier objeto de cuero, es mancha de lepra y se ha de mostrar al sacerdote.50 El sacerdote examinará la mancha, y encerrará la cosa manchada durante siete días.51 Al séptimo día examinará la mancha, y si se ha extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, en el cuero o en cualquier objeto hecho de cuero, la mancha es lepra maligna: el objeto será inmundo.52 Será quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana o de lino, o cualquier objeto de cuero en que haya tal mancha, porque lepra maligna es: al fuego será quemado.53 Pero si el sacerdote, al examinarlo, ve que la mancha no se ha extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en cualquier objeto de cuero,54 entonces el sacerdote mandará que laven donde está la mancha, y lo encerrará otra vez por siete días.
55 »Después que la mancha haya sido lavada, el sacerdote la examinará, y si ve que la mancha no ha cambiado de aspecto, aunque no se haya extendido, el objeto es inmundo y lo quemarás al fuego: es corrosión penetrante, esté lo raído en el derecho o en el revés de aquella cosa.56 Pero si el sacerdote la ve, y parece que la mancha se ha oscurecido después que fue lavada, la cortará del vestido, del cuero, de la urdimbre o de la trama.57 Si aparece de nuevo en el vestido, la urdimbre o la trama, o en cualquier cosa de cuero, extendiéndose en ellos, quemarás al fuego aquello en que esté la mancha.58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquier cosa de cuero que laves, y que se le quite la mancha, se lavará por segunda vez, y entonces quedará limpia».
59 Esta es la ley para la mancha de la lepra en los vestidos de lana o de lino, de urdimbre o de trama, o de cualquier objeto de cuero, para que sean declarados limpios o inmundos.

Marzo 5

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Marzo 5

Instrucciones para la purificación de leprosos

Lv 14.1-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Esta será la ley para el leproso cuando se limpie: Será presentado al sacerdote,3 el cual saldrá fuera del campamento y lo examinará. Si ve que está sana la llaga de la lepra del leproso,4 el sacerdote mandará traer para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo.5 Luego el sacerdote mandará matar una avecilla en un vaso de barro sobre aguas corrientes.6 Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana y el hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes.7 Rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra y, tras declararlo limpio, soltará la avecilla viva en el campo.
8 »El que se purifica lavará sus vestidos, afeitará todo su pelo y se lavará con agua, y quedará limpio. Después entrará en el campamento, pero permanecerá fuera de su tienda siete días.9 Al séptimo día se afeitará todo el pelo de su cabeza, la barba, las cejas de sus ojos, o sea, todo su pelo; lavará sus vestidos y bañará su cuerpo en agua, y quedará limpio.10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto, una cordera de un año sin tacha, tres décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.11 Y el sacerdote que lo purifica presentará delante de Jehová al que se ha de limpiar con aquellas cosas a la puerta del Tabernáculo de reunión.12 El sacerdote tomará un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.13 Degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario, pues como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa pertenece al sacerdote: es cosa muy sagrada.
14 »Después el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la culpa, la pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.15 Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, lo echará sobre la palma de su mano izquierda,16 mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová.17 Y de lo que quede del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.18 Lo que quede del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica. Así hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia; después degollará el holocausto20 y hará subir el holocausto y la ofrenda sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y quedará limpio.
21 »Pero si es pobre, y no tiene para tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse, y una décima de efa de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda, un log de aceite22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno será para la expiación por el pecado y el otro para el holocausto.23 Al octavo día de su purificación traerá estas cosas al sacerdote, a la puerta del Tabernáculo de reunión, delante de Jehová.24 El sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa y el log de aceite, y los mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.25 Luego degollará el cordero de la culpa, y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima y la pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano izquierda,27 y con su dedo derecho rociará del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.28 También el sacerdote pondrá del aceite que tiene en su mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar donde puso la sangre de la víctima.29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehová.30 Asimismo ofrecerá una de las tórtolas o uno de los palominos, según lo que pueda;31 uno como sacrificio de expiación por el pecado y el otro como holocausto, además de la ofrenda. Así hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová».
32 Esta es la ley para el que haya tenido llaga de lepra, y no tenga más para su purificación.

Dt. 24.8 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de observar diligentemente y hacer todo según lo que os enseñen los sacerdotes levitas; según yo les he mandado, así cuidaréis de hacer.

Instrucciones para la purificación de casas con manchas de lepra

Lv. 14.33-57 DHH NIV NBD NVI LBLA
33 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:34 «Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, si yo mando una plaga de lepra sobre alguna casa de la tierra de vuestra posesión,35 aquel a quien pertenezca la casa irá a dar aviso al sacerdote, y le dirá: “Algo como plaga ha aparecido en mi casa”.
36 »Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes de entrar a examinar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que esté en la casa. Después el sacerdote entrará a examinarla.
37 »Examinará la plaga, y si se ven manchas en las paredes de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales son más profundas que la superficie de la pared,38 el sacerdote saldrá a la puerta de la casa y cerrará la casa por siete días.39 Al séptimo día volverá el sacerdote y la examinará; si la plaga se ha extendido en las paredes de la casa,40 entonces el sacerdote mandará arrancar las piedras en que esté la plaga, y las echarán en un lugar inmundo fuera de la ciudad.41 Después hará raspar todo el interior de la casa, y echarán fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que raspen.42 Entonces tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las piedras quitadas, y tomarán otro barro y recubrirán la casa.
43 »Si la plaga vuelve a brotar en aquella casa después que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después que fue recubierta,44 entonces el sacerdote entrará y la examinará; y si parece haberse extendido la plaga en la casa, se trata de lepra maligna en la casa, y esta es inmunda.45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus maderos y toda la mezcla de la casa, y sacarán todo a un lugar inmundo fuera de la ciudad.46 Cualquiera que entre en aquella casa durante los días en que la mandó cerrar, quedará impuro hasta la noche.47 El que duerma en aquella casa lavará sus vestidos; también el que coma en la casa lavará sus vestidos.
48 »Pero si entra el sacerdote y la examina, y ve que la plaga no se ha extendido en la casa después que fue recubierta, el sacerdote declarará limpia la casa, porque la plaga ha desaparecido.49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas, y madera de cedro, grana e hisopo;50 degollará una avecilla en una vasija de barro sobre aguas corrientes.51 Tomará el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla viva, los mojará en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas corrientes, y rociará la casa siete veces.52 Así purificará la casa con la sangre de la avecilla, con las aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro, el hisopo y la grana.53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad, sobre la faz del campo. Así hará expiación por la casa, y quedará limpia».
54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tiña,55 de la lepra del vestido y de la casa,56 y acerca de la hinchazón, de la erupción y de la mancha blanca,57 para enseñar cuándo se es impuro y cuándo limpio. Esta es la ley tocante a la lepra.

Impurezas de carácter sexual

Lv. 15.1-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier hombre, cuando tenga flujo de semen, será impuro.3 Esta será la impureza ocasionada por su flujo: sea que su cuerpo destiló a causa de su flujo o que haya dejado de destilar a causa de su flujo, él será impuro.4 Toda cama en que se acueste el que tenga flujo, será inmunda. Toda cosa sobre que se siente, inmunda será.5 Cualquiera que toque su cama lavará sus vestidos, y se lavará también a sí mismo con agua, y quedará impuro hasta la noche.6 El que se siente sobre aquello en que se haya sentado el que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también a sí mismo con agua, y quedará impuro hasta la noche.7 Asimismo el que toque el cuerpo del que tiene flujo lavará sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y quedará impuro hasta la noche.8 Si el que tiene flujo escupe sobre el limpio, este lavará sus vestidos y, después de haberse lavado con agua, quedará impuro hasta la noche.9 Toda montura sobre la que cabalgue el que tenga flujo, será inmunda.10 Cualquiera que toque cualquier cosa que haya estado debajo de él, quedará impuro hasta la noche. El que la lleve, lavará sus vestidos y, después de lavarse con agua, quedará impuro hasta la noche.11 Todo aquel a quien toque el que tiene flujo, sin haberse lavado con agua las manos, lavará sus vestidos, a sí mismo se lavará con agua, y quedará impuro hasta la noche.12 La vasija de barro que toque el que tiene flujo será quebrada, y toda vasija de madera será lavada con agua.
13 »Cuando se haya limpiado de su flujo el que tiene flujo, contará siete días desde su purificación. Entonces lavará sus vestidos y lavará su cuerpo en aguas corrientes, y quedará limpio.14 Al octavo día, tomará dos tórtolas o dos palominos, vendrá delante de Jehová a la puerta del Tabernáculo de reunión y los dará al sacerdote.15 El sacerdote ofrecerá uno como ofrenda por el pecado y el otro como holocausto. Así el sacerdote lo purificará de su flujo delante de Jehová.
16 »Cuando el hombre tenga emisión de semen, lavará en agua todo su cuerpo, y quedará impuro hasta la noche.17 Toda vestidura, o toda piel sobre la cual caiga la emisión del semen, se lavará con agua, y quedará inmunda hasta la noche.
18 »Cuando un hombre duerma con una mujer y tenga emisión de semen, ambos se lavarán con agua, y quedarán impuros hasta la noche.
19 »Cuando la mujer tenga flujo de sangre y su flujo esté en su cuerpo, siete días permanecerá apartada. Cualquiera que la toque quedará impuro hasta la noche.20 Todo aquello sobre lo que ella se acueste mientras permanezca separada, será inmundo. También todo aquello sobre lo que se siente, será inmundo.21 Cualquiera que toque su cama lavará sus vestidos y, después de lavarse con agua, quedará impuro hasta la noche.22 También cualquiera que toque cualquier mueble sobre el que ella se haya sentado, lavará sus vestidos; se lavará luego a sí mismo con agua, y quedará impuro hasta la noche.23 El que toque lo que esté sobre la cama o sobre la silla en que ella se haya sentado, quedará impuro hasta la noche.24 Si alguno duerme con ella, y su menstruo cae sobre él, quedará impuro durante siete días; y toda cama sobre la que duerma, será inmunda.
25 »Cuando una mujer tenga flujo de sangre por muchos días fuera del tiempo de su menstruación, o cuando tenga flujo de sangre más allá de su menstruación, todo el tiempo de su flujo quedará impura como en los días de su menstruación.26 Toda cama en que duerma mientras dura su flujo será como la cama de su menstruación, y todo mueble sobre que se siente será inmundo como la impureza de su menstruación.27 Cualquiera que toque esas cosas será impuro y lavará sus vestidos, se lavará a sí mismo con agua, y quedará impuro hasta la noche.
28 »Cuando quede libre de su flujo, contará siete días, y después quedará limpia.29 Al octavo día tomará consigo dos tórtolas o dos palominos y los llevará al sacerdote, a la puerta del Tabernáculo de reunión.30 El sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado y el otro como holocausto. Así el sacerdote la purificará delante de Jehová del flujo de su impureza.
31 »Apartaréis de sus impurezas a los hijos de Israel, a fin de que no mueran a causa de sus impurezas, por haber contaminado mi Tabernáculo, que está en medio de ellos».
32 Esta es la ley para el que tiene flujo, para el que tiene emisión de semen y se vuelve impuro a causa de ello;33 para la que padece su flujo menstrual, para el que tiene flujo, sea hombre o mujer, y para el hombre que duerma con una mujer impura.

Marzo 6

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Marzo 6

Expulsión de los impuros

Nm. 5.1-4 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, a todos los que padecen flujo de semen y a todo impuro por contacto con muerto.3 Tanto a hombres como a mujeres echaréis; fuera del campamento los echaréis, para que no contaminen el campamento de aquellos entre los cuales yo habito».
4 Así lo hicieron los hijos de Israel: los echaron fuera del campamento. Como Jehová lo dijo a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.

Los excluidos de la congregación

Dt. 23.1,2 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »No entrará en la congregación de Jehová el que tenga magullados los testículos o amputado su miembro viril.
2 »No entrará el bastardo en la congregación de Jehová; ni aun en la décima generación entrarán en la congregación de Jehová.

Leyes morales

Éx. 22.16,17,19,21-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »Si alguien engaña a una joven que no ha sido desposada y duerme con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.17 Si su padre no quiere dársela, él le pagará conforme a la dote de las vírgenes.
19 »Cualquiera que cohabite con una bestia, morirá.
21 »Al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
22 »A ninguna viuda ni huérfano afligiréis,23 porque si tú llegas a afligirlos, y ellos claman a mí, ciertamente oiré yo su clamor,24 mi furor se encenderá y os mataré a espada; vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.
25 »Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como usurero ni le cobrarás intereses.26 Si tomas en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás,27 porque solo eso es su abrigo, el vestido para cubrir su cuerpo. ¿Con qué dormirá? Y cuando él clame a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.
28 »No ofenderás a los jueces ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.

Lv. 19.3a DHH NIV NBD NVI LBLA
3 »Cada uno temerá a su madre y a su padre.

Lv. 20.9 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Todo hombre que maldiga a su padre o a su madre, de cierto morirá, pues a su padre o a su madre maldijo: su sangre caerá sobre él.

Lv. 19.9-18,20-22,29,32-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella ni espigarás tu tierra segada.10 No rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová, vuestro Dios.
11 »No robaréis, no mentiréis ni os engañaréis el uno al otro.
12 »No juraréis en falso por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo, Jehová.
13 »No oprimirás a tu prójimo ni le robarás.
»No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana siguiente.
14 »No maldecirás al sordo, ni delante del ciego pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehová.
15 No cometerás injusticia en los juicios, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 »No andarás chismeando entre tu pueblo.
»No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo, Jehová.
17 »No aborrecerás a tu hermano en tu corazón.
»Reprenderás a tu prójimo, para que no participes de su pecado.
18 »No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová.
20 »Si un hombre se acuesta con una sierva desposada con otro, que no ha sido rescatada ni ha recibido la libertad, ambos serán castigados, pero no morirán, por cuanto ella no es libre.21 Él ofrecerá a Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión, un carnero como expiación por su culpa.22 Con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por el pecado que cometió, y se le perdonará el pecado que ha cometido.
29 »No contaminarás a tu hija prostituyéndola, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.
32 »Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano. De tu Dios tendrás temor. Yo, Jehová.
33 »Cuando el extranjero habite con vosotros en vuestra tierra, no lo oprimiréis.34 Como a uno de vosotros trataréis al extranjero que habite entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios.
35 »No cometáis injusticia en los juicios, en medidas de tierra, ni en peso ni en otra medida.36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
37 »Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo, Jehová».

Dt. 22.1-4 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Si ves extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo devolverás a tu hermano.2 Pero si tu hermano no es tu vecino, o no lo conoces, lo recogerás en tu casa, estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolverás.3 Así harás con su asno, también con su vestido, y lo mismo harás con toda cosa que se le pierda a tu hermano y tú halles; no podrás negarle tu ayuda.
4 »Si ves el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.

Dt. 24.5-7,10-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 »Cuando alguien está recién casado, no saldrá a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre quedará en su casa durante un año para alegrar a la mujer que tomó.
6 »No tomarás en prenda la muela del molino, ni la de abajo ni la de arriba, pues sería tomar en prenda la vida del hombre.
7 »Cuando sea hallado alguien que haya secuestrado a uno de sus hermanos entre los hijos de Israel, para esclavizarlo o venderlo, ese ladrón morirá. Así extirparás el mal de en medio de ti.
10 »Cuando entregues a tu prójimo alguna cosa prestada, no entrarás en su casa para tomarle la prenda.11 Te quedarás fuera, y el hombre a quien prestaste te sacará la prenda.12 Y si el hombre es pobre, no te acostarás reteniendo aún su prenda.13 Sin falta le devolverás la prenda cuando el sol se ponga, para que pueda dormir con su ropa y te bendiga; para ti será como una obra de justicia delante de Jehová, tu Dios.
14 »No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades.15 En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida. Así no clamará contra ti a Jehová, y no serás responsable de pecado.
16 »Los padres no morirán por los hijos ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.
17 »No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda,18 sino que te acordarás que fuiste siervo en Egipto y que de allí te rescató Jehová, tu Dios. Por tanto, yo te mando que hagas esto.
19 »Cuando siegues tu mies en tu campo y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, el huérfano y la viuda, a fin de que te bendiga Jehová, tu Dios, en toda la obra de tus manos.
20 »Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado detrás de ti; serán para el extranjero, el huérfano y la viuda.
21 »Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti; será para el extranjero, el huérfano y la viuda.22 Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto. Por tanto, yo te mando que hagas esto.

Dt. 25.1-4,11-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando haya pleito entre algunos, y acudan al tribunal para que los jueces los juzguen, estos absolverán al justo y condenarán al culpable.2 Si el delincuente merece ser azotado, entonces el juez lo hará echarse en tierra y lo hará azotar en su presencia; según su delito será el número de azotes.3 Se le podrán dar cuarenta azotes, no más; no sea que, castigándolo con muchos más azotes que estos, se sienta tu hermano envilecido delante de tus ojos.
4 »No pondrás bozal al buey cuando trille.
11 »Si dos hombres riñen uno con otro, y acercándose la mujer del uno para librar a su marido de manos del que lo hiere, extiende su mano y lo agarra por las partes genitales,12 le cortarás entonces la mano; no la perdonarás.
13 »No tendrás en tu bolsa una pesa grande y otra pesa chica,14 ni tendrás en tu casa un efa grande y otro efa pequeño.15 Una pesa exacta y justa tendrás; un efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da.16 Porque abominable es para Jehová, tu Dios, cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia.

Marzo 7

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Marzo 7

Leyes sobre los esclavos

Ex. 21.1-11,20,21,26-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Estas son las leyes que les propondrás.
2 »Si compras un siervo hebreo, seis años servirá, pero al séptimo saldrá libre, de balde.3 Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, su mujer saldrá con él.4 Si su amo le dio una mujer, y ella le dio hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.5 Pero si el siervo dice: “Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no quiero salir libre”,6 entonces su amo lo llevará ante los jueces, lo arrimará a la puerta o al poste, y le horadará la oreja con lesna. Así será su siervo para siempre.
7 »Cuando alguien venda a su hija como sierva, ella no saldrá libre como suelen salir los siervos.8 Si no agrada a su señor, por lo cual no la tomó como esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la deseche.9 Pero si la desposa con su hijo, hará con ella según se acostumbra con las hijas.10 Si toma para él otra mujer, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal.11 Y si ninguna de estas tres cosas le provee, ella saldrá de gracia, sin dinero.
20 »Si alguien hiere a su siervo o a su sierva con un palo, y muere entre sus manos, será castigado;21 pero si sobrevive por un día o dos, no será castigado, porque es propiedad suya.
26 »Si alguien hiere el ojo de su siervo o el ojo de su sierva, y lo daña, le dará libertad por razón de su ojo.27 Y si hace saltar un diente de su siervo o un diente de su sierva, por su diente le dejará en libertad.

Dt. 15.12-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Si se vende a ti tu hermano hebreo o hebrea, te servirá seis años, y al séptimo le dejarás libre.13 Y cuando lo dejes libre, no lo enviarás con las manos vacías.14 Lo abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello con que Jehová te haya bendecido.15 Te acordarás de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te rescató; por eso yo te mando esto hoy.
16 »Pero si él te dice: “No te dejaré”, porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo,17 entonces tomarás una lesna y horadarás su oreja contra la puerta, y será tu siervo para siempre. Así también harás con tu criada.18 No te parezca duro cuando lo dejes libre, pues por la mitad del costo de un jornalero te sirvió seis años. Y Jehová, tu Dios, te bendecirá en todo cuanto hagas.

Dt. 23.15,16 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »No entregarás a su señor el siervo que huye de él y acude a ti.16 Habitará contigo, en medio de ti, en el lugar que escoja en alguna de tus ciudades, donde tenga a bien; no lo oprimirás.

Leyes sobre actos de violencia

Ex. 21.12-19,22-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »El que hiera a alguien, haciéndolo así morir, él morirá.13 Pero el que no pretendía herirlo, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré el lugar al cual ha de huir.14 Pero si alguien se enoja contra su prójimo y lo mata con alevosía, de mi altar lo apartarás para que muera.
15 »El que hiera a su padre o a su madre, morirá.
16 »Asimismo el que secuestre una persona y la venda, o si es hallada en sus manos, morirá.
17 »Igualmente el que maldiga a su padre o a su madre, morirá.
18 »Además, si algunos riñen, y uno hiere a su prójimo con piedra o con el puño, y este no muere, sino que después de guardar cama19 se levanta y anda por fuera, apoyado en su bastón, entonces será absuelto el que lo hirió; solamente le pagará por lo que estuvo sin trabajar, y hará que lo curen.
22 »Si algunos riñen y hieren a una mujer embarazada, y esta aborta, pero sin causarle ningún otro daño, serán penados conforme a lo que les imponga el marido de la mujer y juzguen los jueces.23 Pero si le causan otro daño, entonces pagarás vida por vida,24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

Leyes sobre responsabilidades de amos y dueños

Ex. 21.28-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
28 »Si un buey cornea a un hombre o a una mujer y le causa la muerte, el buey será apedreado y no se comerá su carne, pero el dueño del buey será absuelto.29 Pero si el buey acostumbraba a cornear, y su dueño no lo hubiera guardado, aunque se le hubiera notificado, y mata a un hombre o a una mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño.30 Si le es impuesto un precio de rescate, entonces dará por el rescate de su persona cuanto le sea impuesto.31 Haya corneado a un hijo o haya corneado a una hija, conforme a este juicio se hará con él.32 Si el buey cornea a un siervo o a una sierva, su dueño pagará treinta siclos de plata, y el buey será apedreado.
33 »Si alguien abre un pozo o cava una cisterna, y no la tapa, y cae allí un buey o un asno,34 el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y el animal muerto será suyo.
35 »Pero si el buey de alguien hiere al buey de su prójimo causándole la muerte, entonces venderán el buey vivo y se repartirán el dinero, y también se repartirán el buey muerto.36 Pero si era notorio que el buey acostumbraba cornear, y su dueño no lo hubiera guardado, pagará buey por buey, y el buey muerto será suyo.

Leyes sobre la restitución

Ex. 22.1-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando alguien robe un buey o una oveja, y los degüelle o los venda, por el buey pagará cinco bueyes, y por la oveja, cuatro ovejas.
2 »Si el ladrón, sorprendido forzando una casa, es herido y muere, el que lo hirió no será culpado de su muerte.3 Pero si es de día, el autor de la muerte será reo de homicidio.
»El ladrón hará completa restitución; si no tiene con qué, será vendido para pagar lo robado.
4 »Si lo robado, sea buey, asno u oveja, es hallado vivo en sus manos, pagará el doble.
5 »Si alguien hace pastar en un campo o una viña, y mete su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará.
6 »Cuando se prenda fuego, y al quemar espinos se quema también mieses amontonadas o en pie, o un campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado.
7 »Cuando alguien dé a su prójimo plata o alhajas a guardar, y las roben de la casa de aquel hombre, si el ladrón es hallado, pagará el doble.8 Si el ladrón no es hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo.
9 »En toda clase de fraude, ya se trate de buey, asno, oveja, vestido o cualquier cosa perdida, cuando alguien diga: “Esto es mío”, la causa de ambos vendrá ante los jueces; y aquel a quien los jueces condenen, pagará el doble a su prójimo.
10 »Si alguien da a guardar a su prójimo un asno, un buey, una oveja o cualquier otro animal, y este muere, es estropeado o robado sin que nadie lo vea,11 juramento de Jehová mediará entre ambos de que no metió sus manos en los bienes de su prójimo: su dueño lo aceptará, y el otro no pagará.12 Pero si le fue robado, resarcirá a su dueño.13 Y si le fue arrebatado por una fiera, le traerá testimonio y no pagará lo arrebatado.
14 »Pero si alguien toma prestada una bestia de su prójimo, y es estropeada o muerta estando ausente su dueño, deberá pagarla.15 Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era alquilada, reciba el dueño el alquiler.

Leyes para hacer justicia

Ex. 23.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »No admitirás falso rumor. No te pondrás de acuerdo con el malvado para ser testigo falso.
2 »No seguirás a la mayoría para hacer mal, ni responderás en un litigio inclinándote a la mayoría para hacer agravios.3 Tampoco favorecerás al pobre en su causa.
4 »Si encuentras el buey de tu enemigo o su asno extraviado, regresa a llevárselo.5 Si ves el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿lo dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.
6 »No violarás el derecho del pobre en su pleito.
7 »De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo, porque yo no justificaré al malvado.
8 »No recibirás soborno, porque el soborno ciega a los que ven y pervierte las palabras de los justos.
9 »No oprimirás al extranjero, porque vosotros sabéis cómo es el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.

Marzo 8

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Marzo 8

PECADOS DE INCESTO Y OTRAS RELACIONES SEXUALES PROHIBIDAS

Con la propia familia

Lv. 18.6 DHH NIV NBD NVI LBLA
6 »Ningún hombre se llegue a parienta próxima alguna para descubrir su desnudez. Yo, Jehová.

La madre

Lv. 18.7 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 »La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez.

La madrastra

Lv. 18.8 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre.

Lv. 20.11 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »Cualquiera que se acueste con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos: su sangre caerá sobre ellos.

Dt. 22.30 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 »Nadie tomará la mujer de su padre, ni profanará el lecho de su padre.

La hermana

Lv. 18.9 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera.

Lv. 20.17 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 »Si alguno toma a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y ve su desnudez, y ella ve la suya, es cosa execrable; por tanto serán muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubrió la desnudez de su hermana: cargará con su pecado.

La nieta

Lv. 18.10 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, pues es tu propia desnudez.

La medio-hermana

Lv. 18.11 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »No descubrirás la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, que es tu hermana.

Las tías paternas

Lv. 18.12,13 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre.
13 »La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás, porque parienta de tu madre es.

Lv. 20.19 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »La desnudez de la hermana de tu madre o de la hermana de tu padre, no descubrirás, porque al descubrir la desnudez de su parienta, cargarán con su pecado.

La tía política

Lv. 18.14 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no te acercarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.

Lv. 20.20 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 »Cualquiera que duerma con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; cargarán con su pecado: morirán sin hijos.

La nuera

Lv. 18.15 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo: no descubrirás su desnudez.

Lv. 20.12 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Si alguien duerme con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversión: su sangre caerá sobre ellos.

La cuñada: esposa del hermano

Lv. 18.16 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás: es la desnudez de tu hermano.

Lv. 20.21 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 »El que tome la mujer de su hermano, comete impureza; la desnudez de su hermano descubrió: no tendrán hijos.

La hijastra y la nieta política

Lv. 18.17 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 »La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás, ni tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad.

La cuñada: hermana de la esposa

Lv. 18.18 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »No tomarás una mujer juntamente con su hermana, haciéndola su rival y descubriendo su desnudez mientras la primera viva.

Mujeres con menstruación

Lv. 18.19 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Tampoco te acercarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté con su impureza menstrual.

Lv. 20.18 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »Cualquiera que duerma con una mujer durante su menstruación y descubra su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán eliminados de su pueblo.

La mujer del prójimo

Lv. 18.20 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 »Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.

Lv. 20.10 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Los homosexuales

Lv. 18.22 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »No te acostarás con varón como con mujer; es abominación.

Lv. 20.13 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 »Si alguien se acuesta con otro hombre como se hace con una mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos: sobre ellos caerá su sangre.

Con animales

Lv. 18.23 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 »Con ningún animal tendrás ayuntamiento, haciéndote impuro con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.

Lv. 20.15,16 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »Cualquiera que tenga cópula con una bestia, ha de ser muerto. También mataréis a la bestia.
16 »Si una mujer se acerca a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente: su sangre caerá sobre ellos.

Con la suegra

Lv. 20.14 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »El que tome como esposas a una mujer y a la madre de ella, comete vileza. Tanto él como ellas serán quemados, para que no haya tal vileza entre vosotros.

Advertencias del Señor contra estos actos inmorales

Lv. 18.1-5,24-30  DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles:
»Yo soy Jehová, vuestro Dios.
3 »No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual habitasteis.
»No haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos.
4 »Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis, andando en ellos. Yo, Jehová, vuestro Dios.
5 »Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, porque el hombre que los cumpla, gracias a ellos vivirá. Yo, Jehová.
24 »En ninguna de estas cosas os haréis impuros, pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de delante de vosotros,25 y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes.26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada),28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes que vosotros.29 Cualquiera que haga alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán eliminadas de su pueblo.30 Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis ninguna de estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para que no os contaminéis en ellas. Yo, Jehová, vuestro Dios».

Lv. 20.7,8,22-24,26  DHH NIV NBD NVI LBLA
7 »Santificaos, pues, y sed santos, porque yo, Jehová, soy vuestro Dios.8 Guardad mis estatutos y ponedlos por obra. Yo soy Jehová, el que os santifico.
22 »Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella.23 No andéis en las prácticas de las naciones que yo expulsaré de delante de vosotros, porque ellos hicieron todas estas cosas, y fueron para mí abominables.24 Pero a vosotros os he dicho: “Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel”.
»Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os he apartado de los demás pueblos.26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo, Jehová, soy santo, y os he apartado de entre los pueblos para que seáis míos.

La ley del talión

Lv. 24.17-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 »Asimismo el hombre que hiere de muerte a cualquier persona, que sufra la muerte.
18 »El que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal.
19 »El que cause una lesión a su prójimo, según lo hizo, así le sea hecho:20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que le haya causado al otro, igual se hará con él.
21 »El que hiera algún animal ha de restituirlo, pero el que hiere de muerte a un hombre, que muera.
22 »Un mismo estatuto tendréis para el extranjero y para el natural, porque yo soy Jehová, vuestro Dios».

Dt. 19.21 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 No lo compadecerás: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.

Ley sobre los celos

Nm. 5.11-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 Jehová habló a Moisés y le dijo:12 «Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguien se descarría y le es infiel,13 y alguien cohabita con ella sin que su marido lo haya visto, por haberse ella mancillado ocultamente, ni haya ningún testigo contra ella ni ella haya sido sorprendida en el acto;14 si viene sobre él un espíritu de celos y siente celos de su mujer, habiéndose ella mancillado; o bien, si viene sobre él un espíritu de celos y siente celos de su mujer, aunque ella no se haya mancillado,15 entonces el marido llevará su mujer al sacerdote, y con ella presentará su ofrenda, la décima parte de un efa de harina de cebada. No derramará sobre ella aceite ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.
16 »El sacerdote hará que ella se acerque y se ponga delante de Jehová.17 Luego echará el sacerdote un poco de agua santa en un vaso de barro, y tomando del polvo que haya en el suelo del Tabernáculo, lo mezclará con el agua.18 Asimismo el sacerdote hará que la mujer se mantenga en pie delante de Jehová, descubrirá la cabeza de la mujer y pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos. El sacerdote sostendrá en sus manos las aguas amargas que acarrean maldición.19 Entonces el sacerdote le tomará juramento y le dirá: “Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido ni te has mancillado, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición;20 pero si te has descarriado de tu marido y te has mancillado, y ha cohabitado contigo alguien que no sea tu marido21 (el sacerdote proferirá sobre la mujer este juramento de maldición, y le dirá): Que Jehová te haga objeto de maldición y execración en medio de tu pueblo, y haga Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche,22 que estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo”. Y la mujer dirá: “Amén, amén”.
23 »El sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro y las borrará con las aguas amargas.24 Dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen maldición, y las aguas que obran maldición entrarán en ella para provocarle amargura.25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer la ofrenda de los celos, la mecerá en presencia de Jehová y la ofrecerá delante del altar.26 El sacerdote tomará un puñado de la ofrenda en memoria de ella y lo quemará sobre el altar.
»Después que el sacerdote le haya dado a beber las aguas a la mujer,27 si esta es impura y ha sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella para provocarle amargura, su vientre se hinchará, caerá su muslo y la mujer será objeto de maldición en medio de su pueblo.28 Pero si la mujer no es impura, sino que esta limpia, será libre y será fecunda.
29 »Esta es la ley de los celos, cuando la mujer cometa infidelidad contra su marido y se mancille,30 o cuando del marido se apodere un espíritu de celos y sienta celos de su mujer: entonces la presentará delante de Jehová, y el sacerdote hará con ella como manda esta ley.31 El hombre quedará libre de culpa y la mujer cargará con su pecado».

Marzo 9

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Marzo 9

ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA

Los jueces

Dt. 16.18-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »En todas las ciudades que Jehová, tu Dios, te dará, pondrás jueces y oficiales, por tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.19 No tuerzas el derecho, no hagas acepción de personas ni tomes soborno, porque el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de los justos.20 La justicia, sólo la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová, tu Dios, te da.

Los testigos

Nm. 35.30 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 »Cualquiera que dé muerte a alguien, según la declaración de los testigos morirá el homicida; pero un solo testigo no bastará para condenar a una persona a muerte.

Dt. 17.6,7 DHH NIV NBD NVI LBLA
6 »Por testimonio de dos o de tres testigos morirá el que haya de morir; no morirá por el testimonio de un solo testigo.7 La mano de los testigos caerá primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo. Así apartarás el mal de en medio de ti.

Dt. 19.15-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »No se tomará en cuenta a un solo testigo contra alguien en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquier ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.
16 »Cuando se levante un testigo falso contra alguien, para testificar contra él,17 entonces los dos litigantes se presentarán delante de Jehová y delante de los sacerdotes y de los jueces que haya en aquellos días.18 Los jueces investigarán bien, y si aquel testigo resulta falso y ha acusado falsamente a su hermano,19 entonces haréis con él como él pensó hacer con su hermano. Así extirparás el mal de en medio de ti.20 Los que queden, cuando lo sepan, temerán y no volverán a cometer más una maldad semejante en medio de ti.

El tribunal supremo

Dt. 17.8-13  DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »Cuando alguna cosa te sea difícil en el juicio, entre una clase de homicidio y otra, entre una clase de derecho legal y otra, y entre una clase de herida y otra, en negocios de litigio en tus ciudades; entonces te levantarás y recurrirás al lugar que Jehová, tu Dios, escoja.9 Acudirás a los sacerdotes levitas y al juez que haya en aquellos días, y preguntarás. Ellos te enseñarán la sentencia del juicio.10 Y harás lo que indique la sentencia que te dicten los del lugar que Jehová escoja, cuidando de cumplir todo lo que te manifiesten.11 Procederás según las instrucciones que te den y el juicio que te pronuncien; no te apartarás ni a la derecha ni a la izquierda de la sentencia que te dicten.12 El hombre que proceda con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová, tu Dios, o al juez, ese morirá. Así apartarás el mal de en medio de Israel.13 Y cuando todo el pueblo lo sepa, temerá y no se ensoberbecerá.

Ley sobre el rescate

Nm. 35.31-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
31 »No aceptaréis rescate por la vida del homicida, porque está condenado a muerte: indefectiblemente morirá.
32 »Tampoco aceptaréis rescate por el que huyó a la ciudad de refugio, para que vuelva a vivir en su tierra antes que muera el sumo sacerdote.
33 »No contaminaréis la tierra donde viváis, porque esta sangre mancillará la tierra, y la tierra no puede ser purificada de la sangre derramada en ella si no es por la sangre del que la derramó.
34 »No contaminéis la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito, pues yo, Jehová, habito en medio de los hijos de Israel».

Previsiones para un estado monárquico

Dt. 17.14-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová, tu Dios, te da, tomes posesión de ella, la habites y digas: “Voy a poner un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores”,15 ciertamente pondrás como rey sobre ti al que Jehová, tu Dios, escoja. A uno de tus hermanos pondrás sobre ti como rey; no podrás poner sobre ti a un hombre extranjero que no sea tu hermano.16 Pero él no deberá tener muchos caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de adquirir caballos, pues Jehová os ha dicho: “No volváis nunca por este camino”.17 Tampoco deberá tener muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni amontonará para sí demasiada plata ni oro.
18 »Cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta Ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas.19 Lo tendrá consigo y lo leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová, su Dios, guardando todas las palabras de esta Ley y estos estatutos, y poniéndolos por obra.20 Así no se elevará su corazón sobre sus hermanos, ni se apartará de estos mandamientos a la derecha ni a la izquierda, a fin de que él y sus hijos prolonguen los días de su reino en medio de Israel.

Leyes sobre la guerra

Dt. 20.1-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si ves caballos, carros y un pueblo más numeroso que tú, no les tengas temor, porque Jehová, tu Dios, el que te sacó de la tierra de Egipto, está contigo.2 Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo.3 Les dirá: “Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis ni os azoréis ni tampoco os desalentéis delante de ellos,4 porque Jehová, vuestro Dios, va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros”.5 Luego hablarán los oficiales al pueblo, y dirán: “¿Quién ha edificado una casa nueva y no la ha estrenado? Que se vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la batalla y algún otro la estrene.6 ¿Y quién ha plantado una viña y no la ha disfrutado? Que se vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la batalla y algún otro la disfrute.7 ¿Y quién se ha desposado con una mujer y no la ha tomado? Que se vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la batalla y algún otro la tome”.
8 »Después volverán los oficiales a hablar al pueblo y dirán: “¿Quién es hombre medroso y pusilánime? Que se vaya y vuelva a su casa, para que no apoque el corazón de sus hermanos como ocurre con el corazón suyo”.9 Y cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, entonces los capitanes del ejército tomarán el mando a la cabeza del pueblo.
10 »Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le propondrás la paz.11 Y si responde: “Paz”, y te abre sus puertas, todo el pueblo que en ella se encuentre te será tributario y te servirá.12 Pero si no hace la paz contigo, sino que emprende la guerra contra ti, entonces la sitiarás.13 Luego que Jehová, tu Dios, la entregue en tus manos, herirás a todos sus hombres a filo de espada.14 Solamente las mujeres y los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todo su botín, lo tomarás para ti, y comerás del botín de tus enemigos, los cuales Jehová, tu Dios, te entregó.15 Así harás con todas las ciudades que estén muy lejos de ti y no pertenezcan a estas naciones.16 Pero en las ciudades de estos pueblos que Jehová, tu Dios, te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida,17 sino que destruirás completamente al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado,18 para que no os enseñen a imitar todas esas abominaciones que ellos han hecho en honor de sus dioses, y pequéis contra Jehová, vuestro Dios.
19 »Cuando sities alguna ciudad y pelees contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles a golpe de hacha, porque de ellos podrás comer. No los talarás, pues el árbol del campo no es hombre que venga contra ti en el sitio.20 Pero el árbol que sepas que no lleva fruto, podrás destruirlo y talarlo para construir baluartes contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla.

Ley sobre las prisioneras de guerra

Dt. 21.10-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y Jehová, tu Dios, los entregue en tus manos y tomes algunos cautivos,11 si ves entre ellos una mujer hermosa, y la codicias y la tomas para ti por mujer,12 la meterás en tu casa. Ella se rapará la cabeza y se cortará las uñas,13 se quitará el vestido de cautiva y se quedará en tu casa llorando a su padre y a su madre un mes entero. Después podrás llegarte a ella; tú serás su marido y ella será tu mujer.14 Si después resulta que no te agrada, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste.

Derechos del primogénito

Dt. 21.15-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »Si un hombre que tiene dos mujeres ama a una y a la otra no, y tanto la que ama como la otra le han dado hijos, y el hijo primogénito es de la mujer que no ama,16 en el día que haga heredar a sus hijos lo que tenga, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la mujer que ama con preferencia al hijo de la mujer que no ama, que es el primogénito.17 Al hijo de la que no ama reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que corresponda a cada uno de los demás, porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura.

Castigo para los hijos rebeldes

Dt. 21.18-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »Si alguien tiene un hijo contumaz y rebelde, que no obedece a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y que ni aun castigándolo los obedece,19 su padre y su madre lo tomarán y lo llevarán ante los ancianos de su ciudad, a la puerta del lugar donde viva,20 y dirán a los ancianos de la ciudad: “Este hijo nuestro es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho”.21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá. Así extirparás el mal de en medio de ti, y cuando todo Israel lo sepa, temerá.

Ley para la protección de las aves

Dt. 22.6,7 DHH NIV NBD NVI LBLA
6 »Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos.7 Dejarás ir a la madre y tomarás los pollos para ti, para que te vaya bien y prolongues tus días.

Ley para evitar accidentes

Dt. 22.8 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »Cuando edifiques una casa nueva, harás pretil a tu terrado; así evitarás que caiga sobre tu casa la culpa de la sangre, si de él se cae alguien.

Leyes sobre la castidad

Dt. 22.13-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 »Cuando alguien tome mujer y la desprecie después de haberse llegado a ella,14 le atribuya faltas que den que hablar, y diga: “A esta mujer tomé y, al llegarme a ella, no la hallé virgen”,15 entonces el padre y la madre de la joven tomarán las señales de su virginidad y las llevarán a los ancianos, a la puerta de la ciudad.16 El padre de la joven dirá a los ancianos: “Yo di mi hija a este hombre por mujer, y él la menosprecia;17 ahora le atribuye faltas que dan que hablar, diciendo: ‘No he hallado virgen a tu hija’. Pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija”. Y extenderán la vestidura delante de los ancianos de la ciudad.18 Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán,19 multándolo con cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel. Ella seguirá siendo su mujer, y él no podrá despedirla en toda su vida.
20 »Pero si resulta ser verdad que no se halló virginidad en la joven,21 entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió una vileza en Israel al prostituirse en casa de su padre. Así extirparás el mal de en medio de ti.
22 »Si alguien es sorprendido acostado con una mujer casada y con marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer también. Así extirparás el mal de Israel.
23 »Si hay una muchacha virgen comprometida con un hombre, y alguien la halla en la ciudad y se acuesta con ella,24 los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad y los apedrearéis hasta que mueran; la joven, porque no pidió socorro en la ciudad, y el hombre, porque humilló a la mujer de su prójimo. Así extirparás el mal de en medio de ti.
25 »Pero si un hombre halla en el campo a la joven desposada, y aquel hombre la fuerza, acostándose con ella, morirá solamente el hombre que se acostó con ella,26 pero a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa digna de muerte. Este caso es como cuando alguien se levanta contra su prójimo y le quita la vida.27 Porque él la halló en el campo, y la joven desposada gritó sin que hubiera quien la librara.
28 »Cuando algún hombre halle a una joven virgen que no ha sido desposada, la toma y se acuesta con ella, y son descubiertos,29 el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata; ella será su mujer, por cuanto la humilló, y no la podrá despedir en toda su vida.

Marzo 10

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Marzo 10

Leyes humanitarias

Dt. 23.19,20,24,25 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »No exigirás de tu hermano interés por el dinero, ni por los comestibles, ni por cosa alguna de la que se suele exigir interés.20 Del extraño podrás exigir interés, pero de tu hermano no lo exigirás, para que te bendiga Jehová, tu Dios, en toda la obra de tus manos, en la tierra adonde vas a entrar para tomarla en posesión.
24 »Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte, pero no pondrás ninguna en tu cesto.25 Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano, pero no aplicarás la hoz a la mies de tu prójimo.

Lv. 23.22 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »Cuando seguéis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo, Jehová, vuestro Dios».

Ley sobre el divorcio

Dt. 24.1-4 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando alguien toma una mujer y se casa con ella, si no le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, se la entregará en la mano y la despedirá de su casa.2 Una vez que esté fuera de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre.3 Pero si este último la rechaza y le escribe una carta de divorcio, se la entrega en la mano y la despide de su casa, o si muere el último hombre que la tomó por mujer,4 no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida, pues sería algo abominable delante de Jehová, y tú no debes pervertir la tierra que Jehová, tu Dios, te da como heredad.

Ley del levirato

Dt. 25.5-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 »Si dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere sin tener hijos, la mujer del muerto no se casará fuera de la familia, con un hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y restableciendo con ella el parentesco, la tomará como su mujer.6 El primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de este no sea borrado de Israel.7 Pero si el hombre no quiere tomarla por mujer, irá entonces su cuñada a la puerta donde están los ancianos, y dirá: “Mi cuñado no quiere perpetuar el nombre de su hermano en Israel, no quiere emparentar conmigo”.8 Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él. Y si él se levanta y dice: “No quiero tomarla”,9 se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, le quitará el calzado del pie, le escupirá en el rostro y dirá estas palabras: “Así se hace con el hombre que no quiere edificar la casa de su hermano”.10 Y se le dará este nombre en Israel: “La casa del descalzado”.

Deber de cumplir con todo

Ex. 23.13 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 »Guardad todo lo que os he dicho. No invocaréis el nombre de otros dioses ni los mencionará vuestra boca.

Bendiciones de la obediencia

Lv. 26.3-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 »Si andáis en mis preceptos y guardáis mis mandamientos, y los ponéis por obra,4 yo os enviaré las lluvias a su tiempo, y la tierra y el árbol del campo darán su fruto.5 Vuestra trilla alcanzará hasta la vendimia y la vendimia alcanzará hasta la siembra; comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra tierra.6 Yo daré paz en la tierra y dormiréis sin que haya quien os espante; haré desaparecer de vuestra tierra las malas bestias y la espada no pasará por vuestro país.7 Perseguiréis a vuestros enemigos, que caerán a espada delante de vosotros.8 Cinco de vosotros perseguirán a cien y cien de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros,9 porque yo me volveré a vosotros, os haré crecer, os multiplicaré y afirmaré mi pacto con vosotros.10 Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y desecharéis lo añejo para guardar lo nuevo.
11 »Yo pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará.12 Andaré entre vosotros: seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo.13 Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para que no fuerais sus siervos; rompí las coyundas de vuestro yugo y os he hecho andar con el rostro erguido.

Dt. 7.12-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Por haber oído estos decretos, haberlos guardado y puesto por obra, Jehová, tu Dios, guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.13 Te amará, te bendecirá y te multiplicará, bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.14 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti hombre ni mujer estéril, ni en tus ganados.15 Apartará Jehová de ti toda enfermedad, y ninguna de las malas plagas de Egipto que tú conoces hará caer sobre ti, sino que las hará caer sobre todos los que te aborrezcan.16 Destruirás a todos los pueblos que Jehová, tu Dios, te entrega. No tendrás piedad de ellos ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.
17 »Si dices en tu corazón: “Estas naciones son mucho más numerosas que yo, ¿cómo las podré exterminar?”,18 no les tengas temor. Acuérdate bien de lo que hizo Jehová, tu Dios, con el faraón y con todo Egipto,19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, de las señales y milagros, de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová, tu Dios, te sacó. Así hará Jehová, tu Dios, con todos los pueblos en cuya presencia tú temes.20 También enviará Jehová, tu Dios, avispas contra ellos, hasta que perezcan los que queden y los que se hayan escondido de tu presencia.21 No desmayes delante de ellos, porque Jehová, tu Dios, está en medio de ti, Dios grande y temible.22 Jehová, tu Dios, irá expulsando a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se multipliquen contra ti.23 Pero Jehová, tu Dios, las entregará delante de ti, y les causará grandes destrozos hasta que sean destruidas.24 Él entregará sus reyes en tus manos, y tú borrarás sus nombres de debajo del cielo. Nadie te podrá resistir, hasta que los destruyas.25 Quemarás las esculturas de sus dioses en el fuego; no codiciarás la plata ni el oro que las recubren, ni los tomarás para ti, no sea que tropieces por ello, pues es una abominación para Jehová, tu Dios.26 No llevarás ninguna cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema. Del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.

Dt. 28.1-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Acontecerá que si oyes atentamente la voz de Jehová, tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová, tu Dios, te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.2 Y vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones, si escuchas la voz de Jehová, tu Dios.
3 »Bendito serás tú en la ciudad y bendito en el campo.
4 »Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
5 »Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.
6 »Bendito serás en tu entrar y bendito en tu salir.
7 »Jehová derrotará a los enemigos que se levanten contra ti; por un camino saldrán contra ti y por siete caminos huirán de ti.
8 »Jehová enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.
9 »Te confirmará Jehová como su pueblo santo, como te lo ha jurado, si guardas los mandamientos de Jehová, tu Dios, y sigues sus caminos.10 Entonces verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.11 Jehová te hará sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.13 Te pondrá Jehová por cabeza y no por cola; estarás encima solamente, nunca debajo, si obedeces los mandamientos de Jehová, tu Dios, que yo te ordeno hoy; si los guardas y cumples,14 y no te apartas de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras dioses ajenos y servirlos.

Marzo 11

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Marzo 11

Consecuencias de la desobediencia

Lv. 26.14-46 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »Pero si no me escucháis ni cumplís todos estos mandamientos,15 si despreciáis mis preceptos y vuestra alma menosprecia mis estatutos, si no ponéis en práctica todos mis mandamientos e invalidáis mi pacto,16 yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma. Sembraréis en vano vuestra semilla, pues vuestros enemigos la comerán.17 Pondré mi rostro contra vosotros y seréis heridos delante de vuestros enemigos. Los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.
18 »Si aun con estas cosas no me escucháis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.19 Quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro y vuestra tierra como bronce.20 Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no producirá nada y los árboles del campo no darán su fruto.
21 »Si continuáis oponiéndoos a mí, y no me queréis oir, yo enviaré sobre vosotros siete veces más plagas por vuestros pecados.22 Enviaré también contra vosotros fieras salvajes que os arrebaten vuestros hijos, destruyan vuestro ganado y os reduzcan en número, de modo que vuestros caminos queden desiertos.
23 »Si con estas cosas no os corregís, sino que continuáis oponiéndoos a mí,24 yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados.25 Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto, y si buscáis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros y seréis entregados en manos del enemigo.
26 »Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres todo vuestro pan en un horno, y os lo devolverán tan bien medido que comeréis y no os saciaréis.
27 »Si aun con esto no me escucháis, sino que continuáis oponiéndoos a mí,28 yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados.29 Comeréis la carne de vuestros hijos y comeréis la carne de vuestras hijas.30 Destruiré vuestros lugares altos, derribaré vuestras imágenes, pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.31 Dejaré desiertas vuestras ciudades, asolaré vuestros santuarios y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume.
32 »Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella habiten.33 A vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré la espada en pos de vosotros. Vuestra tierra quedará asolada y desiertas vuestras ciudades.34 Entonces la tierra gozará sus días de reposo durante todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo.35 Durante todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella.
36 »A los que queden de vosotros, les infundiré tal cobardía en sus corazones, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los hará huir como se huye ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.37 Tropezarán los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga, y no podréis resistir en presencia de vuestros enemigos.38 Pereceréis entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá.39 Y los que queden de vosotros, se consumirán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad, y se consumirán junto con sus padres por la iniquidad de ellos.
40 »Entonces confesarán su iniquidad y la iniquidad de sus padres, la rebeldía con que se rebelaron contra mí, y también porque se opusieron a mí.41 Por eso yo me enfrentaré a ellos y los haré entrar en la tierra de sus enemigos. Entonces se humillará su corazón incircunciso y reconocerán su pecado.42 Y yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra.43 Pero la tierra será abandonada por ellos y gozará sus días de reposo, mientras quede desierta a causa de ellos, y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades, por cuanto menospreciaron mis ordenanzas y su alma desdeñó mis estatutos.
44 »Aun con todo esto, cuando ellos estén en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré hasta consumirlos, invalidando mi pacto con ellos, porque yo, Jehová, soy su Dios.45 Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones para ser su Dios. Yo, Jehová».
46 Estos son los estatutos, preceptos y leyes que estableció Jehová entre él y los hijos de Israel en el monte Sinaí por medio de Moisés.

Dt. 28.15-68 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »Pero acontecerá, si no oyes la voz de Jehová, tu Dios, y no procuras cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te ordeno hoy, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones.
16 »Maldito serás tú en la ciudad y maldito en el campo.
17 »Maldita serán tu canasta y tu artesa de amasar.
18 »Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
19 »Maldito serás en tu entrar y maldito en tu salir.
20 »Jehová enviará contra ti la maldición, el quebranto y el asombro en todo cuanto pongas tu mano y hagas, hasta que seas destruido y perezcas muy pronto a causa de la maldad de las obras por las cuales me habrás dejado.21 Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te haga desaparecer de la tierra a la cual vas a entrar para tomarla en posesión.22 Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo, que te perseguirán hasta que perezcas.
23 »Los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y de hierro la tierra que está debajo de ti.24 Dará Jehová como lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.25 Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos y por siete caminos huirás de ellos. Serás el espanto de todos los reinos de la tierra.26 Tus cadáveres servirán de comida a todas las aves del cielo y a las fieras de la tierra, y no habrá quien las espante.
27 »Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna y con comezón de que no puedas ser curado.28 Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu,29 y palparás al mediodía como palpa el ciego en la oscuridad. No serás prosperado en tus caminos; no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
30 »Te desposarás con una mujer y otro hombre dormirá con ella; edificarás una casa y no habitarás en ella; plantarás una viña y no la disfrutarás.31 Tu buey será matado ante tus propios ojos, y no comerás de él; tu asno será arrebatado en tu presencia, y no te será devuelto; tus ovejas serán entregadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo; tus ojos lo verán, y desfallecerán tras ellos todo el día, pero nada podrás hacer.33 El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo lo comerá un pueblo que no conociste, y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días.34 Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos.35 Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado.
36 »Jehová os llevará, a ti y al rey que hayas puesto sobre ti, a una nación que ni tú ni tus padres conocíais, y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra.37 Serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla en todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová.38 Sacarás mucha semilla al campo y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá.39 Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá.40 Tendrás olivos en todo tu territorio, pero no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá.41 Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio.42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta.43 El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo.44 Él te prestará a ti y tú no le prestarás a él; él estará a la cabeza y tú a la zaga.
45 »Vendrán sobre ti todas estas maldiciones, te perseguirán y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová, tu Dios, para guardar los mandamientos y los estatutos que él te mandó.46 Y serán sobre ti y tu descendencia como una señal y un prodigio para siempre.
47 »Por cuanto no serviste a Jehová, tu Dios, con alegría y con gozo de corazón, cuando tenías abundancia de todas las cosas,48 servirás, por tanto, a tus enemigos que enviará Jehová contra ti, con hambre, con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas. Él pondrá un yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte.49 Jehová traerá contra ti una nación venida de lejos, de los confines de la tierra, que volará como águila, una nación cuya lengua no entiendas;50 gente fiera de rostro, que no tendrá respeto del anciano ni perdonará al niño.51 Ella se comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte.
52 »Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan en toda tu tierra los muros altos y fortificados en que tú confías. Sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová, tu Dios, te haya dado.53 Comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová, tu Dios, te dio, en medio del sitio y el apuro con que te angustiará tu enemigo.54 El hombre más amable y delicado entre los tuyos mirará con malos ojos a su hermano, a la mujer de su corazón y al resto de los hijos que le queden,55 para no compartir con ellos la carne de sus hijos, que él se comerá, por no haberle quedado nada en medio del asedio y la angustia a que te reducirá tu enemigo en todas tus ciudades.56 La más amable y delicada entre vosotros, de tan pura delicadeza y ternura que nunca intentaría sentar sobre la tierra la planta de su pie, mirará con malos ojos al marido de su corazón, a su hijo, a su hija,57 y por carecer de todo, se ocultará para comer la placenta que sale de entre sus pies y a los hijos que dé a luz, en medio del asedio y la angustia a que te reducirá tu enemigo en tus ciudades.
58 »Si no cuidas de poner por obra todas las palabras de esta Ley que están escritas en este libro, temiendo a ese nombre glorioso y temible de Jehová, tu Dios,59 entonces Jehová aumentará terriblemente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, enfermedades malignas y duraderas,60 y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta Ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.62 Y quedaréis sólo unos pocos, en lugar de haber sido tan numerosos como las estrellas del cielo, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehová, tu Dios.63 Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros. Seréis arrancados de sobre la tierra a la que vais a entrar para tomarla en posesión.64 Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo, y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo, pues allí te dará Jehová un corazón temeroso, languidez de ojos y tristeza de alma.66 Tendrás la vida como algo que pende delante de ti, estarás temeroso de noche y de día y no tendrás seguridad de tu vida.67 Por la mañana dirás: “¡Quién diera que fuera la tarde!”, y a la tarde dirás: “¡Quién diera que fuera la mañana!”, por el miedo que amedrentará tu corazón y por lo que verán tus ojos.68 Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: “Nunca más volverás”, y allí seréis vendidos a vuestros enemigos como esclavos y esclavas, y no habrá quien os compre».

Marzo 12

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Marzo 12

El dinero del rescate

Ex. 30.11-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 Habló también Jehová a Moisés y le dijo:
12 «Cuando hagas un censo de los hijos de Israel conforme a su número, cada uno dará a Jehová el rescate de su persona al ser empadronado, para que no haya entre ellos mortandad a causa del censo.13 Esto dará todo aquel que sea censado: medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo será la ofrenda reservada a Jehová.14 Todo el que sea censado, de veinte años para arriba, dará la ofrenda a Jehová.15 Ni el rico dará más ni el pobre dará menos del medio siclo, cuando den la ofrenda a Jehová para hacer expiación por vuestras personas.16 Tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones y lo darás para el servicio del Tabernáculo de reunión; y será como un memorial para los hijos de Israel delante de Jehová, para hacer expiación por vuestras personas».

Censo de Israel en Sinaí

Nm. 1.1-46 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el Tabernáculo de reunión, el primer día del segundo mes, el año segundo de su salida de la tierra de Egipto, y le dijo:2 «Haced el censo de toda la congregación de los hijos de Israel, por sus familias y por las casas de sus padres, registrando uno por uno los nombres de todos los hombres.3 De veinte años para arriba, tú y Aarón registraréis a todos los que pueden salir a la guerra en Israel, según el orden de sus ejércitos.4 Y estará con vosotros un hombre de cada tribu, uno que sea jefe de la casa de sus padres.5 Estos son los nombres de los hombres que estarán con vosotros:
»de la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur;
6 »de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai;
7 »de Judá, Naasón hijo de Aminadab;
8 »de Isacar, Natanael hijo de Zuar;
9 »de Zabulón, Eliab hijo de Helón;
10 »de los hijos de José: de Efraín, Elisama hijo de Amiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur;
11 »de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni;
12 »de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai;
13 »de Aser, Pagiel hijo de Ocrán;
14 »de Gad, Eliasaf hijo de Deuel;
15 »de Neftalí, Ahira hijo de Enán».
16 Estos fueron los nombrados de entre la congregación, príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares de Israel.
17 Tomaron, pues, Moisés y Aarón a estos hombres que fueron designados por sus nombres,18 y reunieron a toda la congregación el día primero del mes segundo. Entonces fueron registrados por familias y según las casas de sus padres, anotando uno por uno los nombres de los de veinte años para arriba.19 Tal como Jehová se lo había mandado, Moisés los contó en el desierto de Sinaí.
20 Hijos y descendientes de Rubén, primogénito de Israel, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados uno por uno los nombres de todos los hombres de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;21 fueron contados de la tribu de Rubén cuarenta y seis mil quinientos.
22 Hijos y descendientes de Simeón, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados uno por uno los nombres de todos los hombres de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;23 fueron contados de la tribu de Simeón cincuenta y nueve mil trescientos.
24 Hijos y descendientes de Gad, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;25 fueron contados de la tribu de Gad cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.
26 Hijos y descendientes de Judá, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;27 fueron contados de la tribu de Judá setenta y cuatro mil seiscientos.
28 Hijos y descendientes de Isacar, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;29 fueron contados de la tribu de Isacar cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.
30 Hijos y descendientes de Zabulón, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;31 fueron contados de la tribu de Zabulón cincuenta y siete mil cuatrocientos.
32 Hijos de José: los hijos y descendientes de Efraín, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;33 fueron contados de la tribu de Efraín cuarenta mil quinientos.34 Y de los hijos y descendientes de Manasés, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;35 fueron contados de la tribu de Manasés treinta y dos mil doscientos.
36 Hijos y descendientes de Benjamín, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;37 fueron contados de la tribu de Benjamín treinta y cinco mil cuatrocientos.
38 Hijos y descendientes de Dan, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;39 fueron contados de la tribu de Dan sesenta y dos mil setecientos.
40 Hijos y descendientes de Aser, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;41 fueron contados de la tribu de Aser cuarenta y un mil quinientos.
42 Hijos y descendientes de Neftalí, registrados por familias y según las casas de sus padres, y anotados los nombres de los de veinte años para arriba, o sea, todos los que podían salir a la guerra;43 fueron contados de la tribu de Neftalí cincuenta y tres mil cuatrocientos.
44 Estos fueron los registrados por Moisés y Aarón, junto con los príncipes de Israel, uno por cada casa paterna.45 Y todos los hijos de Israel de veinte años para arriba, todos los que podían salir a la guerra en Israel,46 fueron registrados por familias; y fueron contados seiscientos tres mil quinientos cincuenta.

Rescate de los primogénitos

Nm. 3.40-51 DHH NIV NBD NVI LBLA
40 Jehová dijo a Moisés:
«Haz un censo de todos los primogénitos varones entre los hijos de Israel de un mes para arriba, y registra sus nombres.41 Luego tomarás para mí a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo, Jehová».
42 Moisés hizo el censo, como Jehová le mandó, de todos los primogénitos de los hijos de Israel.43 Y todos los primogénitos varones registrados por nombre, de un mes para arriba, fueron 22.273.
44 Luego habló Jehová a Moisés y le dijo:45 «Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales, y los levitas serán míos. Yo, Jehová.46 Pero para el rescate de los doscientos setenta y tres primogénitos de los hijos de Israel que exceden a los levitas,47 tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás (el siclo tiene veinte geras).48 Entregarás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los que exceden».
49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que excedían el número de los redimidos por los levitas,50 y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del santuario.51 Después Moisés entregó el dinero de los rescates a Aarón y a sus hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que Jehová le había mandado.

Las trompetas de plata

Nm. 10.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Hazte dos trompetas de plata: forjadas a martillo las harás. Te servirán para convocar la congregación y para hacer mover los campamentos.3 Cuando las toquen, toda la congregación se reunirá ante ti en la puerta del Tabernáculo de reunión.4 Pero cuando toquen solo una, entonces se congregarán ante ti los príncipes, los jefes de millares de Israel.5 Cuando toquéis alarma, entonces moverán los campamentos de los que están acampados al oriente.6 Y cuando toquéis con aclamaciones la segunda vez, entonces moverán los campamentos de los que están acampados al sur; con aclamaciones tocarán para sus partidas.7 Pero para reunir la congregación tocaréis, pero no con sonidos de aclamación.8 Los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas: las tendréis como estatuto perpetuo por vuestras generaciones.
9 »Cuando salgáis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os ataque, tocaréis alarma con las trompetas. Así seréis recordados por Jehová, vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.10 En vuestros días de alegría, como en vuestras solemnidades y principios de mes, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos y sobre los sacrificios de paz, y os servirán de memorial delante de vuestro Dios. Yo, Jehová, vuestro Dios».

Campamentos y jefes de las tribus

Nm. 2.1-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Los hijos de Israel acamparán alrededor del Tabernáculo de reunión, cada uno junto a su bandera, bajo las enseñas de las casas de sus padres.
3 »Estos acamparán al frente, hacia el este: la bandera del campamento de Judá, según el orden de sus ejércitos. El jefe de los hijos de Judá era Naasón hijo de Aminadab.4 Su cuerpo de ejército, según el censo: 74.600 hombres.5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar. El jefe de los hijos de Isacar era Natanael hijo de Zuar.6 Su cuerpo de ejército, según el censo: 54.400 hombres.7 También acampará la tribu de Zabulón. El jefe de los hijos de Zabulón era Eliab hijo de Helón.8 Su cuerpo de ejército, según el censo: 57.400.9 Todos los censados en el campamento de Judá, 186.400 hombres, marcharán delante según el orden de sus ejércitos.
10 »La bandera del campamento de Rubén estará al sur, según el orden de sus ejércitos. El jefe de los hijos de Rubén era Elisur hijo de Sedeur.11 Su cuerpo de ejército, según el censo: 46.500.12 Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón. El jefe de los hijos de Simeón era Selumiel hijo de Zurisadai.13 Su cuerpo de ejército, según el censo: 59.300.14 También acampará la tribu de Gad. El jefe de los hijos de Gad era Eliasaf hijo de Reuel.15 Su cuerpo de ejército, según el censo: 45.650.16 Todos los censados en el campamento de Rubén, 151.450 hombres, marcharán los segundos según el orden de sus ejércitos.
17 »Luego irá el Tabernáculo de reunión, con el campamento de los levitas, en medio de los campamentos. En el orden en que acamparon, así marchará cada uno junto a su bandera.
18 »Al occidente, la bandera del campamento de Efraín, según el orden de sus ejércitos. El jefe de los hijos de Efraín era Elisama hijo de Amiud.19 Su cuerpo de ejército, según el censo: 40.500.20 Junto a él estará la tribu de Manasés. El jefe de los hijos de Manasés era Gamaliel hijo de Pedasur.21 Su cuerpo de ejército, según el censo: 32.200.22 También acampará la tribu de Benjamín. El jefe de los hijos de Benjamín era Abidán hijo de Gedeoni.23 Su cuerpo de ejército, según el censo: 35.400.24 Todos los censados en el campamento de Efraín, 108.100 hombres, marcharán los terceros según el orden de sus ejércitos.
25 »La bandera del campamento de Dan estará al norte, según el orden de sus ejércitos. El jefe de los hijos de Dan era Ahiezer hijo de Amisadai.26 Su cuerpo de ejército, según el censo: 62.700.27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser. El jefe de los hijos de Aser era Pagiel hijo de Ocrán.28 Su cuerpo de ejército, según el censo: 41.500.29 También acampará la tribu de Neftalí. El jefe de los hijos de Neftalí era Ahira hijo de Enán.30 Su cuerpo de ejército, según el censo: 53.400.31 Todos los censados en el campamento de Dan, 157.600, marcharán los últimos tras sus banderas».
32 Estos fueron los hijos de Israel censados según las casas de sus padres. Todos los registrados por campamentos, según el orden de sus ejércitos: 603.550.33 Pero los levitas no fueron contados entre los hijos de Israel, como Jehová lo mandó a Moisés.
34 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová mandó a Moisés. Así acamparon bajo sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres.

Marzo 13

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Marzo 13

Los israelitas salen de Sinaí

Nm. 10.11-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 El segundo mes del año segundo, el día veinte del mes, la nube se alzó del tabernáculo del Testimonio,12 y los hijos de Israel partieron del desierto de Sinaí según el orden de marcha. La nube se detuvo en el desierto de Parán.13 Partieron la primera vez según el mandato que Jehová les había dado por medio de Moisés.14 La bandera del campamento de los hijos de Judá abrió la marcha según el orden de sus ejércitos. Naasón hijo de Aminadab estaba sobre su cuerpo de ejército.15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Isacar estaba Natanael hijo de Zuar.16 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Zabulón estaba Eliab hijo de Helón.
17 Después que estaba ya desarmado el Tabernáculo, se movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.
18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de Rubén, según el orden de sus ejércitos. Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su cuerpo de ejército.19 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Simeón estaba Selumiel hijo de Zurisadai.20 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Gad estaba Eliasaf hijo de Deuel.21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario; entretanto ellos llegaban, los otros acondicionaron el Tabernáculo.
22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Efraín, según el orden de sus ejércitos. Elisama hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo de ejército.23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Manasés estaba Gamaliel hijo de Pedasur.24 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Benjamín estaba Abidán hijo de Gedeoni.
25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan, según el orden de sus ejércitos, a la retaguardia de todos los campamentos. Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su cuerpo de ejército.26 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Aser estaba Pagiel hijo de Ocrán.27 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Neftalí estaba Ahira hijo de Enán.
28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel, repartidos por ejércitos, cuando partían.

Moisés invita a su suegro para que le acompañe

Nm. 10.29-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 Entonces dijo Moisés a su suegro Hobab hijo de Ragüel, el madianita:
—Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: “Yo os lo daré”. Ven con nosotros y te trataremos bien, porque Jehová ha prometido el bien a Israel.
30 Él le respondió:
—Yo no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi parentela.
31 Moisés insistió:
—Te ruego que no nos dejes, pues tú conoces los lugares donde hemos de acampar en el desierto y serás como nuestros ojos.32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehová nos ha de conceder, lo compartiremos contigo.
33 Así partieron del monte de Jehová para una jornada de tres días. El Arca del pacto de Jehová fue delante de ellos los tres días de camino, buscándoles un lugar de descanso.34 Desde que salieron del campamento, la nube de Jehová iba sobre ellos de día.35 Cuando el Arca se movía, Moisés decía:
«¡Levántate, Jehová!
¡Que sean dispersados tus enemigos
y huyan de tu presencia los que te aborrecen!».
36 Y cuando ella se detenía, decía:
«¡Descansa, Jehová,
entre los millares de millares de Israel!».

Jehová envía codornices

Nm. 11.1-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; lo oyó Jehová y ardió su ira. Se encendió entre ellos un fuego de Jehová que consumió uno de los extremos del campamento.2 El pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová. Entonces el fuego se extinguió.3 Por eso llamaron a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.
4 La gente extranjera que se mezcló con ellos se dejó llevar por el hambre, y los hijos de Israel también volvieron a sus llantos, diciendo: «¡Quién nos diera a comer carne!5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos.6 ¡Ahora nuestra alma se seca, pues nada sino este maná ven nuestros ojos!».
7 El maná era como semilla de culantro, y su color como color de bedelio.8 El pueblo se esparcía y lo recogía, lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas. Su sabor era como sabor de aceite nuevo.9 Cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él.
10 Moisés oyó al pueblo que lloraba, cada uno con su familia a la entrada de su tienda. La ira de Jehová se encendió mucho, y también le pareció mal a Moisés,11 quien dijo a Jehová:
—¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿Y por qué no he hallado gracia a tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: “Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra que juraste dar a sus padres”?13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque vienen a mí llorando y diciendo: “Danos carne para comer”.14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo: es una carga demasiado pesada para mí.15 Y si así vas a hacer tú conmigo, te ruego que me des muerte, si he hallado gracia a tus ojos, para que yo no vea mi mal.
16 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Reúneme a setenta hombres entre los ancianos de Israel, de los que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales, tráelos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y que esperen allí contigo.17 Yo descenderé y hablaré allí contigo; tomaré del espíritu que está en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la lleves tú solo.18 Pero al pueblo dirás: “Santificaos para mañana y comeréis carne, porque habéis llorado a oídos de Jehová, diciendo: ‘¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto!’. Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días,20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ‘¿Para qué salimos acá de Egipto?’ ”.
21 Entonces dijo Moisés:
—Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy, ¡y tú dices: “Les daré carne, y comerán un mes entero”!22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les baste? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan lo suficiente?
23 Entonces Jehová respondió a Moisés:
—¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no.
24 Salió Moisés y comunicó al pueblo las palabras de Jehová. Luego reunió a los setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los reunió alrededor del Tabernáculo.25 Entonces Jehová descendió en la nube y le habló. Luego tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta hombres ancianos. Y en cuanto se posó sobre ellos el espíritu, profetizaron; pero no volvieron a hacerlo.
26 En el campamento habían quedado dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu. Estaban estos entre los inscritos, pero no habían venido al Tabernáculo. Y profetizaron en el campamento.27 Un joven corrió a avisar a Moisés, y le dijo:
—Eldad y Medad profetizan en el campamento.
28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y le dijo:
—Señor mío Moisés, no se lo permitas.
29 Moisés le respondió:
—¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuera profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
30 Luego Moisés volvió al campamento con los ancianos de Israel.
31 Entonces Jehová envió un viento que trajo codornices del mar y las dejó sobre el campamento, un día de camino de un lado y un día de camino del otro lado, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la superficie de la tierra.32 El pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche y todo el día siguiente, recogiendo codornices. El que menos, recogió diez montones, y las tendieron a secar alrededor de todo el campamento.33 Aún tenían la carne entre sus dientes, antes de haberla masticado, cuando la ira de Jehová se encendió contra el pueblo, y lo hirió Jehová con una plaga muy grande.34 Y llamaron a aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en Hazerot.

Provocaciones de Israel contra Dios

Dt. 9.22 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »También en Tabera, en Masah y en Kibrot-hataava provocasteis a ira a Jehová.

María y Aarón murmuran contra Moisés

Nm. 12.1-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado, pues él había tomado una mujer cusita.2 Decían: «¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros?». Y lo oyó Jehová.
3 Moisés era un hombre muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: «Salid vosotros tres al Tabernáculo de reunión».
Y salieron ellos tres.5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube y se puso a la puerta del Tabernáculo. Llamó a Aarón y a María, y se acercaron ambos.6 Y Jehová les dijo: «Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros un profeta de Jehová, me apareceré a él en visión, en sueños le hablaré.7 No así con mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.8 Cara a cara hablaré con él, claramente y no con enigmas, y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?».
9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; luego se fue.10 Tan pronto la nube se apartó del Tabernáculo, María se llenó de lepra, y tenía la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón miró a María y vio que estaba leprosa,11 dijo a Moisés: «¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado, porque locamente hemos actuado y hemos pecado.12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre tiene ya medio consumida su carne».
13 Entonces Moisés clamó a Jehová diciendo: «Te ruego, Dios, que la sanes ahora».
14 Respondió Jehová a Moisés: «Si su padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría durante siete días? Sea expulsada, pues, fuera del campamento durante siete días, y después volverá a la congregación».
15 Así María fue expulsada del campamento durante siete días, y el pueblo no siguió adelante hasta que se reunió María con ellos.16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán.

Dt. 24.9 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Acuérdate de lo que hizo Jehová, tu Dios, a María en el camino, después que salisteis de Egipto.

Marzo 14

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Marzo 14

Los doce exploradores de Canaán

Nm. 13.1-30 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Envía unos hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; enviaréis un hombre por cada tribu paterna, todos ellos príncipes».
3 Entonces los envió Moisés desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová. Todos aquellos hombres eran príncipes de los hijos de Israel.4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa hijo de Zacur.5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.11 De la tribu de José, por la tribu de Manasés, Gadi hijo de Susi.12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
16 Estos son los nombres de los hombres que Moisés envió a reconocer la tierra. A Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre de Josué.
17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles:
«Subid de aquí al Neguev y luego subid al monte.18 Observad cómo es la tierra y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, escaso o numeroso;19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas,20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no. Esforzaos y traed de los frutos del país».
Era el tiempo de las primeras uvas.21 Ellos subieron y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, junto a la entrada de Hamat.22 Subieron al Neguev y llegaron hasta Hebrón. Allí vivían Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto.23 Llegaron hasta el arroyo Escol y allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual llevaron entre dos en un palo, y también granados e higos.24 Y se llamó aquel lugar el valle del Escol, por el racimo que allí cortaron los hijos de Israel.
25 Al cabo de cuarenta días regresaron de reconocer la tierra.26 Fueron y se presentaron ante Moisés, Aarón y toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades. Les dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron los frutos de la tierra.27 También les contaron:
«Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; estos son sus frutos.28 Pero el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; también vimos allí a los hijos de Anac.29 Amalec habita el Neguev; el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte; el cananeo habita junto al mar y a la ribera del Jordán».
30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo:
—Subamos luego, y tomemos posesión de ella, porque más podremos nosotros que ellos.

Dt. 1.19-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Cuando salimos de Horeb, anduvimos todo aquel grande y terrible desierto que habéis visto, por el camino del monte del amorreo, como Jehová, nuestro Dios, nos lo mandó, y llegamos hasta Cades-barnea.20 Entonces os dije: “Habéis llegado al monte del amorreo, el cual Jehová, nuestro Dios, nos da.21 Mira, Jehová, tu Dios, te ha entregado la tierra: sube y toma posesión de ella, como Jehová, el Dios de tus padres, te ha dicho. No temas ni desmayes”.22 Pero os acercasteis todos a decirme: “Enviemos hombres delante de nosotros, que reconozcan la tierra y a su regreso nos traigan razón del camino por donde hemos de subir y de las ciudades adonde hemos de llegar”.
23 »La propuesta me pareció bien, y tomé doce hombres de entre vosotros, un hombre por cada tribu.24 Ellos se encaminaron y subieron al monte; llegaron hasta el valle de Escol y reconocieron la tierra.25 Tomaron en sus manos de los frutos del país, nos los trajeron y nos dieron este informe: “Es buena la tierra que Jehová nuestro Dios nos da”.

Los israelitas se rebelan contra Jehová

Nm. 13.31-14.19 DHH NIV NBD NVI LBLA
31 Pero los hombres que subieron con él dijeron:
—No podemos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo:
—La tierra que recorrimos y exploramos es tierra que se traga a sus habitantes. Todo el pueblo que vimos en medio de ella es gente de gran estatura.33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes. Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos.
1 Entonces toda la congregación gritó y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche.2 Todos los hijos de Israel se quejaron contra Moisés y contra Aarón, y toda la multitud les dijo: «¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! ¡Ojalá muriéramos en este desierto!3 ¿Por qué nos trae Jehová a esta tierra para morir a espada, y para que nuestras mujeres y nuestros niños se conviertan en botín de guerra? ¿No nos sería mejor regresar a Egipto?».4 Y se decían unos a otros: «Designemos un capitán y volvamos a Egipto».
5 Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos7 y dijeron a toda la congregación de los hijos de Israel:
—La tierra que recorrimos y exploramos es tierra muy buena.8 Si Jehová se agrada de nosotros, él nos llevará a esta tierra y nos la entregará; es una tierra que fluye leche y miel.9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová ni temáis al pueblo de esta tierra, pues vosotros los comeréis como pan. Su amparo se ha apartado de ellos y Jehová está con nosotros: no los temáis.
10 Entonces toda la multitud propuso apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el Tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel.11 Y Jehová dijo a Moisés:
—¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.
13 Pero Moisés respondió a Jehová:
—Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder,14 y se lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, que de día ibas delante de ellos en una columna de nube, y de noche en una columna de fuego.15 Si haces morir a este pueblo como a un solo hombre, las gentes que hayan oído tu fama dirán:16 “Por cuanto no pudo Jehová introducir a este pueblo en la tierra que había jurado darle, los ha matado en el desierto”.17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo prometiste al decir:18 “Jehová es tardo para la ira y grande en misericordia, perdona la maldad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable, pues castiga el pecado de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación”.19 Perdona ahora la maldad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.

Dt. 1.26-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 Sin embargo, no quisisteis subir, sino que fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, vuestro Dios.27 Os pusisteis a murmurar en vuestras tiendas, diciendo: “Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de la tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo y destruirnos.28 ¿A dónde subiremos? Nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazón, al decir: ‘Este pueblo es mayor y más alto que nosotros, las ciudades son grandes y están amuralladas hasta el cielo. Allí también vimos a los hijos de Anac’ ”.
29 »Entonces os dije: “No temáis ni tengáis miedo de ellos.30 Jehová, vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, peleará por vosotros, conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto ante vuestros ojos.31 En el desierto has visto que Jehová, tu Dios, te ha traído, como trae el hombre a su hijo, por todo el camino que habéis andado, hasta llegar a este lugar”.32 Pero ni aun así creísteis a Jehová, vuestro Dios,33 quien iba delante de vosotros por el camino para buscaros el lugar donde habíais de acampar, con el fuego de noche para mostraros el camino que debías seguir, y con la nube de día.

Dt. 9.23,24 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 Y cuando desde Cades-barnea Jehová os mandó: “Subid y poseed la tierra que yo os he dado”, también fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, vuestro Dios, y no le creísteis ni obedecisteis a su voz.24 Rebeldes habéis sido a Jehová desde el día en que yo os conozco.

Jehová castiga a Israel

Nm. 14.20-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 Entonces Jehová dijo:
—Yo lo he perdonado, conforme a tu dicho.21 Pero tan ciertamente como vivo yo y mi gloria llena toda la tierra,22 que ninguno de los que vieron mi gloria y las señales que he hecho en Egipto y en el desierto, los que me han tentado ya diez veces y no han oído mi voz,23 verá la tierra que juré dar a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá.24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto lo ha animado otro espíritu y decidió ir detrás de mí, yo lo haré entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la tendrá en posesión.25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle; volveos mañana y salid al desierto, camino del Mar Rojo.
26 Jehová habló a Moisés y a Aarón, y les dijo:
27 —¿Hasta cuándo soportaré a esta depravada multitud que murmura contra mí? Ya he oído las querellas de los hijos de Israel que de mí se quejan.28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.29 En este desierto caerán vuestros cuerpos, todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años para arriba, los cuales han murmurado contra mí.30 A excepción de Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun, ninguno de vosotros entrará en la tierra por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella.31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que se convertirían en botín de guerra, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto.33 Vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y cargarán con vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto.34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días que empleásteis en reconocer la tierra, cargaréis con vuestras iniquidades: cuarenta años, un año por cada día. Así conoceréis mi castigo.35 Yo, Jehová, he hablado. Así haré a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí. En este desierto serán consumidos, y ahí morirán.

Dt. 1.34-40 DHH NIV NBD NVI LBLA
34 »Cuando Jehová oyó la voz de vuestras palabras, se enojó e hizo este juramento:35 “Ni un solo hombre de esta mala generación verá la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres,36 excepto Caleb hijo de Jefone; él la verá, y yo le daré a él y a sus hijos la tierra que pisó, porque ha seguido fielmente a Jehová”.
37 »También contra mí se enojó Jehová por vosotros, y me dijo: “Tampoco tú entrarás allá.38 Josué hijo de Nun, el cual te sirve, él entrará allá; anímalo, porque él la entregará a Israel.39 Y vuestros niños, de los cuales dijisteis que servirían de botín, y vuestros hijos, que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrarán allá; a ellos la daré y ellos la heredarán.40 Pero vosotros volveos e id al desierto, camino del Mar Rojo”.

Marzo 15

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Marzo 15

Muerte de los diez espías malvados

Nm. 14.36-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
36 Los hombres que Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, desacreditando aquel país,37 aquellos hombres que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová.38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra.

La derrota en Horma

Nm. 14.39-45 DHH NIV NBD NVI LBLA
39 Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó mucho.40 Se levantaron muy de mañana y subieron a la cumbre del monte, diciendo:
—Aquí estamos para subir al lugar del cual ha hablado Jehová, porque hemos pecado.
41 Moisés les respondió:
—¿Por qué quebrantáis el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien.42 No subáis, pues Jehová no está en medio de vosotros: no seáis heridos delante de vuestros enemigos.43 Porque el amalecita y el cananeo están allí delante de vosotros, y caeréis bajo su espada, pues Jehová no estará con vosotros, por cuanto os habéis negado a seguirlo.
44 Ellos, sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte; pero ni el Arca del pacto de Jehová ni Moisés se apartaron de en medio del campamento.45 Entonces descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, los hirieron, los derrotaron y los persiguieron hasta Horma.

Dt. 1.41-46 DHH NIV NBD NVI LBLA
41 »Entonces respondisteis y me dijisteis: “Hemos pecado contra Jehová. Nosotros subiremos y pelearemos, conforme a todo lo que Jehová, nuestro Dios, nos ha mandado”. Os armasteis cada uno con vuestras armas de guerra y os preparasteis para subir al monte.42 Pero Jehová me dijo: “Diles: No subáis ni peleéis, pues no estoy entre vosotros; para que no seáis derrotados por vuestros enemigos”.
43 »Yo os hablé, pero no me escuchasteis; antes fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, y persistiendo con altivez subisteis al monte.44 Pero salió a vuestro encuentro el amorreo que habitaba en aquel monte, os persiguieron como hacen las avispas y os derrotaron en Seir hasta llegar a Horma.45 Entonces volvisteis y llorasteis delante de Jehová, pero Jehová no escuchó vuestra voz ni os prestó atención.46 Por eso os tuvisteis que quedar en Cades todo ese tiempo que habéis estado allí.

Hacia el desierto nuevamente

Dt. 2.1 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como Jehová me había dicho, y durante mucho tiempo estuvimos rodeando los montes de Seir.

Lapidación de un violador del sábado

Nm. 15.32-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
32 Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en sábado.33 Los que lo hallaron recogiendo leña lo llevaron ante Moisés, Aarón y toda la congregación.34 Lo pusieron en la cárcel, porque no estaba determinado qué se le había de hacer.35 Entonces Jehová dijo a Moisés: «Irremisiblemente ese hombre debe morir: apedréelo toda la congregación fuera del campamento».36 La congregación lo sacó fuera del campamento, y lo apedrearon hasta que murió, como Jehová había mandado a Moisés.

Castigo del blasfemo

Lv. 24.10-14,23 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 En aquel tiempo, el hijo de una mujer israelita, pero de padre egipcio, salió entre los israelitas. Cuando el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento,11 el hijo de la mujer israelita blasfemó, y maldijo el Nombre. Entonces lo llevaron a Moisés (su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan).12 Lo pusieron en la cárcel, hasta que les fuera declarado qué hacer por palabra de Jehová.13 Y Jehová habló a Moisés, y le dijo:14 «Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que lo oyeron pongan sus manos sobre su cabeza, y apedréelo toda la congregación.23 Entonces habló Moisés a los hijos de Israel, y ellos sacaron del campamento al blasfemo y lo apedrearon. Los hijos de Israel hicieron según Jehová había mandado a Moisés.

La rebelión de Coré

Nm. 16.1-50 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Coré hijo de Izhar hijo de Coat hijo de Leví, con Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, descendientes de Rubén, tomaron gente2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta hombres de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, miembros del consejo, hombres de renombre.3 Se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron:
—¡Basta ya de vosotros! Toda la congregación, todos ellos son santos y en medio de ellos está Jehová. ¿Por qué, pues, os encumbráis vosotros sobre la congregación de Jehová?
4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro.5 Luego habló a Coré y a todo su séquito, y les dijo:
—Mañana mostrará Jehová quién le pertenece y quién es santo, y hará que se acerque a él. Al que él escoja, lo acercará a sí.6 Haced esto: tomad los incensarios de Coré y de todo su séquito,7 poned fuego en ellos y echad en ellos incienso delante de Jehová mañana. Aquel a quien Jehová escoja, ese será el santo; esto os baste, hijos de Leví.
8 Dijo Moisés a Coré:
—Oíd ahora, hijos de Leví:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová y estéis delante de la congregación para ministrarles?10 Hizo que te acercaras, junto con todos tus hermanos, los hijos de Leví, ¿y ahora procuráis también el sacerdocio?11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; porque ¿quién es Aarón para que contra él murmuréis?
12 Luego Moisés mandó llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab. Pero ellos respondieron:
—No iremos allá.13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te quieres enseñorear de nosotros imperiosamente?14 Tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? ¡No subiremos!
15 Entonces Moisés se enojó mucho, y dijo a Jehová:
—¡No aceptes su ofrenda! Ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16 Después dijo Moisés a Coré:
—Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, ellos y Aarón.17 Que cada uno tome su incensario, le ponga incienso y se acerque a la presencia de Jehová cada uno con su incensario: doscientos cincuenta incensarios en total. Tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.
18 Tomó cada uno su incensario, pusieron en ellos el fuego, echaron en ellos incienso y se pusieron a la puerta del Tabernáculo de reunión junto con Moisés y Aarón.19 Ya Coré había reunido contra ellos a toda la congregación a la puerta del Tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Jehová se apareció a toda la congregación.20 Jehová habló a Moisés y a Aarón, y les dijo:
21 —¡Apartaos de esta congregación, y los consumiré en un momento!
22 Ellos se postraron sobre sus rostros y dijeron:
—Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?
23 Jehová habló a Moisés y le dijo:
24 —Habla a la congregación y diles: Apartaos de los alrededores de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
25 Moisés se levantó y fue adonde estaban Datán y Abiram, y los ancianos de Israel lo siguieron.26 Y habló a la congregación, diciendo:
—Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis por todos sus pecados.
27 Ellos se apartaron de los alrededores de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.28 Moisés dijo:
—En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciera todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad.29 Si como mueren todos los hombres mueren estos, o si al ser visitados ellos corren la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.30 Pero si Jehová hace algo nuevo, si la tierra abre su boca y se los traga con todas sus cosas, y descienden vivos al seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.
31 Aconteció que cuando terminó de decir todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos.32 Abrió la tierra su boca y se los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré y a todos sus bienes.33 Ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al seol; los cubrió la tierra y desaparecieron de en medio de la congregación.34 Al oir sus gritos, todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron, diciendo: «¡No sea que nos trague también la tierra!».35 También salió fuego de la presencia de Jehová, que consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
36 Jehová habló a Moisés y le dijo:37 «Di a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que tome los incensarios de en medio del incendio y derrame más allá el fuego, porque están santificados38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas. Harán de ellos planchas batidas para cubrir el altar, por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová y están santificados. Serán como una señal para los hijos de Israel».
39 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido, y los convirtieron en láminas para cubrir el altar,40 como recuerdo a los hijos de Israel de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, no sea que le ocurra como a Coré y como a su séquito, según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.
41 Al día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo:
«Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová».
42 Aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el Tabernáculo de reunión y vieron que la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.43 Entonces fueron Moisés y Aarón delante del Tabernáculo de reunión,44 y Jehová dijo a Moisés:
45 «¡Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento!»
Ellos se postraron sobre sus rostros.46 Y Moisés dijo a Aarón:
«Toma el incensario, pon en él fuego del altar y échale incienso; vete enseguida adonde está la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová y la mortandad ha comenzado».
47 Aarón tomó el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; la mortandad había comenzado ya en el pueblo. Puso el incienso e hizo expiación por el pueblo.48 Luego se puso entre los muertos y los vivos, y cesó la mortandad.49 Los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos por la rebelión de Coré.50 Después, cuando la mortandad había cesado, volvió Aarón con Moisés a la puerta del Tabernáculo de reunión.

La vara de Aarón

Nm. 17.1-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel, y toma de todos sus príncipes una vara por cada casa paterna: doce varas en total, conforme a las casas de sus padres. Tú escribirás el nombre de cada uno sobre su vara,3 y sobre la vara de Leví escribirás el nombre de Aarón, pues cada jefe de familia paterna tendrá una vara.4 Las pondrás en el Tabernáculo de reunión delante del Testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros.5 Florecerá la vara del hombre que yo escoja, y así haré cesar delante de mí las quejas que murmuran los hijos de Israel contra vosotros».
6 Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe una vara en representación de sus casas paternas: en total doce varas. La vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.7 Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo del Testimonio.8 Y aconteció que al día siguiente fue Moisés al tabernáculo del Testimonio y vio que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, echado flores, arrojado renuevos y producido almendras.9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová ante todos los hijos de Israel; ellos lo vieron, y tomó cada uno su vara.10 Y Jehová dijo a Moisés: «Vuelve a colocar la vara de Aarón delante del Testimonio, para que se guarde como señal para los hijos rebeldes. Así harás cesar sus quejas delante de mí, para que no mueran».
11 Moisés hizo como le mandó Jehová: así lo hizo.12 Entonces los hijos de Israel dijeron a Moisés: «¡Nos estamos muriendo! ¡Estamos perdidos! ¡Todos nosotros estamos perdidos!13 Cualquiera que se acerque, el que se llegue al tabernáculo de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?».

Marzo 16

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Marzo 16

Israel vuelve hacia el norte

Dt. 2.2,3 DHH NIV NBD NVI LBLA
2 Entonces Jehová me dijo:3 “Bastante habéis rodeado este monte: volveos al norte.

Agua de la roca

Nm. 20.1-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el primer mes, y acampó el pueblo en Cades. Allí murió María, y allí fue sepultada.
2 Porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.3 Y el pueblo se quejó contra Moisés, diciendo:
«¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este horrible lugar? No es un lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granados, ni aun de agua para beber».
6 Moisés y Aarón, apartándose de la congregación, fueron a la puerta del Tabernáculo de reunión y se postraron sobre sus rostros. Entonces la gloria de Jehová se les apareció.7 Y Jehová dijo a Moisés:
8 «Toma la vara y reúne a la congregación, tú con tu hermano Aarón, y hablad a la peña a la vista de ellos. Ella dará su agua; así sacarás para ellos aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias».
9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.10 Reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y él les dijo:
«¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Haremos salir agua de esta peña para vosotros?»
11 Y alzando su mano, Moisés golpeó la peña con su vara dos veces. Brotó agua en abundancia, y bebió la congregación y sus bestias.12 Pero Jehová dijo a Moisés y a Aarón:
«Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no entraréis con esta congregación en la tierra que les he dado».
13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él manifestó su santidad en medio de ellos.

Edom niega el paso a Israel

Nm. 20.14-21a DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde Cades, con este mensaje: «Así dice Israel, tu hermano: “Tú has sabido todas las dificultades por las que hemos pasado:15 cómo nuestros padres descendieron a Egipto, cómo estuvimos en Egipto largo tiempo y cómo los egipcios nos maltrataron a nosotros y a nuestros padres.16 Entonces clamamos a Jehová, que oyó nuestra voz, envió un ángel y nos sacó de Egipto. Ahora estamos en Cades, ciudad cercana a tus fronteras.17 Te rogamos que nos dejes pasar por tu tierra. No pasaremos por los campos de labranza ni por las viñas, ni beberemos agua de los pozos; por el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a siniestra, hasta que hayamos atravesado tu territorio”».
18 Edom le respondió:
—No pasarás por mi país; de otra manera, saldré contra ti armado.
19 Los hijos de Israel le dijeron:
—Por el camino principal iremos, y si bebemos tus aguas yo y mis ganados, pagaremos su precio. Déjame solamente pasar a pie, nada más.
20 Pero él respondió:
—No pasarás.
Y salió Edom contra él con mucho pueblo y mano fuerte.21 No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio.

Edom debe ser respetado

Dt. 2.4-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
4 Dile al pueblo: Cuando paséis por el territorio de vuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitan en Seir, ellos tendrán miedo de vosotros; pero vosotros tened mucho cuidado.5 No os metáis con ellos, pues no os daré de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie, porque yo he dado como heredad a Esaú los montes de Seir.6 Compraréis de ellos por dinero los alimentos, y comeréis; también compraréis de ellos el agua, y beberéis.7 Porque Jehová, tu Dios, te ha bendecido en todas las obras de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto, y durante estos cuarenta años Jehová, tu Dios, ha estado contigo sin que nada te haya faltado”.

Israel se desvía de la ruta

Nm. 20.21b DHH NIV NBD NVI LBLA
21 …Entonces Israel se desvió de él.

Dt. 2.8 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »Después nos alejamos del territorio de nuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, por el camino del Arabá que viene de Elat y Ezión-geber; luego volvimos y tomamos el camino del desierto de Moab.

Aarón muere en el Monte Hor

Nm. 20.22-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Los hijos de Israel, toda aquella congregación, partieron de Cades y llegaron al monte Hor.23 Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo:24 «Aarón va a ser reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.25 Toma a Aarón y a Eleazar, su hijo, y hazlos subir al monte Hor;26 desnuda a Aarón de sus vestiduras y viste con ellas a Eleazar, su hijo, porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá».
27 Moisés hizo como Jehová le mandó. Subieron al monte Hor a la vista de toda la congregación.28 Luego Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras y se las puso a Eleazar, su hijo. Aarón murió allí en la cumbre del monte, y Moisés y Eleazar descendieron del monte.29 Al saber toda la congregación que Aarón había muerto, le hicieron duelo por treinta días todas las familias de Israel.

Nm. 33.38,39 DHH NIV NBD NVI LBLA
38 El sacerdote Aarón subió al monte Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el quinto mes, el primero del mes.39 Aarón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor.

Derrota de Arad, rey cananeo

Nm. 21.1-3 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oyó que venía Israel por el camino de Atarim, peleó contra Israel y le tomó algunos prisioneros.2 Entonces Israel hizo este voto a Jehová: «Si en efecto entregas este pueblo en mis manos, yo destruiré sus ciudades».3 Jehová escuchó la voz de Israel y le entregó al cananeo, y los destruyó a ellos y a sus ciudades. Por eso recibió aquel lugar el nombre de Horma.

La serpiente de bronce

Nm. 21.4-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
4 Después partieron del monte Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom. Pero se desanimó el pueblo por el camino5 y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés:
«¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y estamos cansados de este pan tan liviano».
6 Entonces Jehová envió contra el pueblo unas serpientes venenosas que mordían al pueblo, y así murió mucha gente de Israel.7 Entonces el pueblo acudió a Moisés y le dijo:
«Hemos pecado por haber hablado contra Jehová y contra ti; ruega a Jehová para que aleje de nosotros estas serpientes».
Moisés oró por el pueblo,8 y Jehová le respondió:
«Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre una asta; cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá».
9 Hizo Moisés una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta. Y cuando alguna serpiente mordía a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y vivía.

Obot e Ije-abarim: dos etapas del viaje

Nm. 21.10,11 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 Después partieron los hijos de Israel y acamparon en Obot.11 Luego partieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en el desierto que está enfrente de Moab, hacia el nacimiento del sol.

Moab debe ser respetado

Dt. 2.9 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Entonces Jehová me dijo: “No molestes a Moab ni le hagas la guerra, pues no te daré posesión de su tierra, porque yo he dado a Ar como heredad a los hijos de Lot.

El arroyo de Zered

Nm. 21.12 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 Partieron de allí y acamparon en el valle de Zered.

Dt. 2.13-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 Levantaos ahora, y pasad el arroyo de Zered”. Entonces pasamos el arroyo Zered.
14 »Los años que anduvimos desde Cades-barnea hasta que pasamos el arroyo Zered fueron treinta y ocho; hasta que desapareció de en medio del campamento toda la generación de los hombres de guerra, como Jehová les había jurado.15 También la mano de Jehová vino sobre ellos para exterminarlos, hasta hacerlos desaparecer del campamento.
16 »Aconteció que, después que murieron todos los hombres de guerra del pueblo,17 Jehová me habló y me dijo:18 “Tú pasarás hoy el territorio de Moab rumbo a Ar.

Amón debe ser respetado

Dt. 2.19 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 Y cuando te acerques a los hijos de Amón, no los molestes ni pelees con ellos, pues no te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, porque a los hijos de Lot la he dado como heredad.

El arroyo de Arnón y otras etapas

Dt. 2.24,25 DHH NIV NBD NVI LBLA
24 Levantaos, salid, y pasad el arroyo Arnón. Yo he entregado en tus manos a Sehón, rey de Hesbón, el amorreo, y a su tierra. Comienza a tomar posesión de ella y entra en guerra con él.25 Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, que al escuchar tu fama temblarán y se angustiarán delante de ti”.

Nm. 21.13-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 De allí partieron y acamparon al otro lado del Arnón, que está en el desierto y que sale del territorio del amorreo, pues el Arnón sirve de límite entre Moab y el amorreo.14 Por eso se dice en el libro de las batallas de Jehová:
«Lo que hizo en el Mar Rojo
y en los arroyos del Arnón;
15 y a la corriente de los arroyos
que va a parar en Ar
y descansa en el límite de Moab».
16 De allí pasaron a Beer: este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: «Reúne al pueblo, y les daré agua».17 Entonces, entonó Israel este cántico:
«¡Sube, pozo! ¡A él cantad!
18 Pozo que cavaron los señores,
que cavaron los príncipes del pueblo,
con sus cetros, con sus bastones».
Del desierto fueron a Matana,19 de Matana a Nahaliel, de Nahaliel a Bamot,20 y de Bamot al valle que está en los campos de Moab, y a la cumbre del Pisga, que mira hacia el desierto.

Derrota de Sehón, rey amorreo

Nm. 21.21-30 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 Entonces envió Israel embajadores a Sehón, rey de los amorreos, con este mensaje:22 «Pasaré por tu tierra; no nos iremos por los sembrados ni por las viñas, ni beberemos las aguas de los pozos. Por el camino real iremos, hasta que atravesemos tu territorio».
23 Pero Sehón no dejó pasar a Israel por su territorio, sino que juntó Sehón todo su pueblo y salió contra Israel en el desierto, llegó a Jahaza y allí peleó contra Israel.24 Israel lo hirió a filo de espada y se apoderó de su tierra desde el Arnón hasta el Jaboc, hasta los límites de los hijos de Amón, porque la frontera de los hijos de Amón estaba fortificada.25 Tomó Israel todas estas ciudades, y habitó Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbón y en todas sus aldeas.26 Porque Hesbón era la ciudad de Sehón, rey de los amorreos, el cual había estado en guerra antes con el rey de Moab, y le había quitado todo su territorio hasta el Arnón.27 Por eso dicen los proverbistas:
«¡Venid a Hesbón! ¡Que sea reedificada!
Que sea restaurada la ciudad de Sehón.
28 Porque fuego ha salido de Hesbón,
y llama de la ciudad de Sehón,
que consumió a Ar de Moab,
a los señores de las alturas del Arnón.
29 ¡Ay de ti, Moab!
¡Pereciste, pueblo de Quemos!
Fueron puestos en fuga sus hijos,
y sus hijas en cautividad,
por Sehón, rey de los amorreos.
30 Mas devastamos su reino;
pereció Hesbón hasta Dibón,
y destruimos hasta Nofa y Medeba».

Dt. 2.26-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »Envié mensajeros desde el desierto de Cademot a Sehón, rey de Hesbón, con estas palabras de paz:27 “Pasaré por tu tierra por el camino; por el camino iré, sin apartarme a la derecha ni a la izquierda.28 La comida me la venderás por dinero, y comeré; el agua también me la darás por dinero, y beberé; solamente pasaré a pie,29 como me han dejado hacer los hijos de Esaú que habitaban en Seir, y los moabitas que habitaban en Ar, hasta que cruce el Jordán y llegue a la tierra que nos da Jehová, nuestro Dios”.
30 »Pero Sehón, rey de Hesbón, no quiso que pasáramos por su territorio; porque Jehová, tu Dios, había endurecido su espíritu y obstinado su corazón para entregarlo en tus manos, hasta el día de hoy.
31 »Entonces me dijo Jehová: “Yo he comenzado a entregar delante de ti a Sehón y a su tierra. Empieza a tomar posesión de ella, para que la heredes”.
32 »Sehón nos salió al encuentro, él y todo su pueblo, para pelear en Jahaza.33 Pero Jehová, nuestro Dios, nos lo entregó y lo derrotamos a él, a sus hijos y a todo su pueblo.34 Tomamos entonces todas sus ciudades y las destinamos al exterminio: hombres, mujeres y niños, sin dejar a nadie con vida.35 Solamente tomamos para nosotros los ganados y los despojos de las ciudades que habíamos tomado.36 Desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo Arnón, y la ciudad que está en el valle, hasta Galaad, no hubo ciudad que escapara de nosotros; todas las entregó Jehová, nuestro Dios, en nuestro poder.37 Solamente no llegamos a la tierra de los hijos de Amón, ni a todo lo que está a la orilla del arroyo Jaboc, ni a las ciudades del monte, ni a lugar alguno que Jehová, nuestro Dios, había prohibido.

Marzo 17

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Marzo 17

Israel derrota a Og, rey de Basán

Nm. 21.31-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
31 Así habitó Israel en la tierra del amorreo.32 También envió Moisés a reconocer a Jazer; y tomaron sus aldeas y echaron al amorreo que estaba allí.33 Después volvieron y subieron camino de Basán. Salió contra ellos Og, rey de Basán, junto con toda su gente, para pelear en Edrei.34 Entonces Jehová dijo a Moisés: «No le tengas miedo, porque en tus manos lo he entregado, a él con todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón».
35 Así lo hirieron a él, a sus hijos y a toda su gente, sin que quedara uno con vida, y se apoderaron de su tierra.

Dt. 3.1-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Volvimos, pues, y subimos camino de Basán. Entonces Og, rey de Basán, nos salió al encuentro con todo su pueble para pelear en Edrei.
2 »Pero me dijo Jehová: “No tengas temor de él, porque en tus manos lo he entregado junto con todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sehón, el rey amorreo que habitaba en Hesbón”.
3 »Jehová, nuestro Dios, entregó también en nuestras manos a Og, rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos.4 Tomamos entonces todas sus ciudades. No quedó ciudad que no les tomáramos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.5 Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras, sin contar otras muchas ciudades sin muro.6 Y las destinamos al exterminio, como hicimos a Sehón, rey de Hesbón, matando en cada ciudad a hombres, mujeres y niños.7 Pero nos quedamos con todo el ganado y los despojos de las ciudades.
8 »También tomamos en aquel tiempo la tierra desde el arroyo Arnón hasta el monte Hermón de manos de los dos reyes amorreos que estaban a este lado del Jordán9 (los sidonios llaman a Hermón, Sirión, y los amorreos, Senir):10 todas las ciudades de la llanura, todo Galaad y todo Basán, hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.11 Og, el rey de Basán, era el único que quedaba de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? Nueve codos mide de largo y cuatro codos de ancho, según el codo de un hombre.

Reyes derrotados por Moisés

Jos. 12.1-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estos son los reyes de la tierra que los hijos de Israel derrotaron y cuya tierra poseyeron al otro lado del Jordán hacia donde nace el sol, desde el arroyo Arnón hasta el monte Hermón, con todo el Arabá oriental:
2 Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón y señoreaba desde Aroer—a la ribera del arroyo Arnón—, hasta el arroyo Jaboc—límite de los hijos de Amón—, incluida la cuenca del valle y la mitad de Galaad,3 y el lado oriental del Arabá hasta el mar de Cineret y hasta el mar del Arabá, el Mar Salado, al oriente, por el camino de Bet-jesimot, y por el sur hasta el pie de las laderas del Pisga.
4 El territorio de Og, rey de Basán—un descendiente de los refaítas—, que habitaba en Astarot y en Edrei,5 y dominaba en el monte Hermón, en Salca, en todo Basán hasta los límites de Gesur y de Maaca, y en la mitad de Galaad, territorio de Sehón, rey de Hesbón.A estos derrotaron Moisés, siervo de Jehová, y los hijos de Israel; y Moisés, siervo de Jehová, había dado aquella tierra en posesión a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés.

Balac manda llamar a Balaam

Nm. 22.1-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Partieron los hijos de Israel y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
2 Vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo,3 y sintió Moab un gran temor por aquel pueblo, pues era muy numeroso. Se angustió Moab a causa de los hijos de Israel,4 y dijo a los ancianos de Madián: «Ahora esta gente va a devorar todos nuestros contornos, como devora el buey la grama del campo».
Balac hijo de Zipor, que entonces era rey de Moab,5 envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamaran, diciendo: «Un pueblo que ha salido de Egipto cubre toda la tierra y se ha establecido frente a mí.6 Ven pues, ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra, pues yo sé que el que tú bendigas bendito quedará, y el que tú maldigas maldito quedará».
7 Partieron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las dádivas de adivinación en sus manos. Llegaron a Balaam y le comunicaron las palabras de Balac.8 Balaam les respondió:
—Reposad aquí esta noche, y yo os responderé según Jehová me hable.
Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.9 Entonces se le apareció Dios a Balaam y le preguntó:
—¿Quiénes son estos que están contigo?
10 Balaam respondió a Dios:
—Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme:11 “Este pueblo que ha salido de Egipto cubre toda la tierra. Ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo”.
12 Entonces dijo Dios a Balaam:
—No vayas con ellos ni maldigas al pueblo, porque bendito es.
13 Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac:
—Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
14 Los príncipes de Moab se levantaron, regresaron a donde estaba Balac y le dijeron:
—Balaam no quiso venir con nosotros.
15 Otra vez volvió Balac a enviar príncipes, en mayor número y más honorables que los otros,16 los cuales fueron a ver a Balaam y le dijeron:
—Así dice Balac hijo de Zipor: “Te ruego que no dejes de venir a mí,17 pues sin duda te honraré mucho y haré todo lo que me digas. Ven, pues, ahora, y maldíceme a este pueblo”.
18 Balaam respondió a los siervos de Balac:
—Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová, mi Dios, para hacer cosa chica ni grande.19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.
20 Y se le apareció Dios a Balaam de noche, y le dijo:
«Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga».

El ángel y el asna de Balaam

Nm. 22.21-40 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 Balaam se levantó por la mañana, ensilló su asna y se fue con los príncipes de Moab.
22 Pero la ira de Dios se encendió porque él iba, y el ángel de Jehová se puso en el camino como un adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.23 Cuando el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino con la espada desnuda en la mano, se apartó del camino y se fue por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino.24 Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro.25 Al ver el asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam. Él volvió a azotarla.26 El ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en un sendero angosto donde no había camino para apartarse ni a la derecha ni a la izquierda.27 Cuando el asna vio al ángel de Jehová, se echó al suelo debajo de Balaam. Balaam se enojó y azotó al asna con un palo.28 Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam:
—¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?
29 —Porque te has burlado de mí—respondió Balaam al asna—. ¡Si tuviera una espada en mi mano, ahora mismo te mataría!
30 El asna dijo a Balaam:
—¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día ¿Acaso acostumbro a portarme así contigo?
—No—respondió él.
31 Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, que vio al ángel de Jehová en medio del camino, con la espada desnuda en la mano. Balaam hizo una reverencia y se postró sobre su rostro.32 El ángel de Jehová le dijo:
—¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? Yo soy el que ha salido a resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.33 El asna me ha visto y se ha apartado de mí estas tres veces. Y si de mí no se hubiera apartado, ya te hubiera matado a ti, y a ella la habría dejado viva.
34 Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová:
—He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; pero ahora, si te parece mal, yo regresaré.
35 Pero el ángel de Jehová respondió a Balaam:
—Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás.
Así Balaam se fue con los príncipes de Balac.
36 Cuando Balac oyó que Balaam venía, salió a recibirlo a la ciudad de Moab, que está junto al límite de Arnón, en los confines de su territorio.37 Y Balac dijo a Balaam:
—¿No envié yo a llamarte? ¿Por qué no has venido ante mí? ¿No puedo yo honrarte?
38 Balaam respondió a Balac:
—Mira, ya he venido ante ti; pero ¿podré ahora decir alguna cosa? La palabra que Dios ponga en mi boca, esa hablaré.
39 Luego fue Balaam con Balac, y llegaron a Quiriat-huzot.40 Balac hizo matar bueyes y ovejas, y lo envió a Balaam y a los príncipes que estaban con él.

Balaam bendice a Israel

Nm. 22.41-24.9 DHH NIV NBD NVI LBLA
41 Al día siguiente, Balac tomó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, y desde allí vio una parte del pueblo.
1 Balaam dijo a Balac:
—Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
2 Balac hizo como le dijo Balaam, y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.
3 Luego Balaam dijo a Balac:
—Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá Jehová salga a mi encuentro, y cualquier cosa que me muestre, te la haré saber.
Y se fue a un monte descubierto.4 Entonces vino Dios al encuentro de Balaam, y este le dijo:
—Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.
5 Jehová puso una palabra en la boca de Balaam y le dijo:
—Vuelve donde está Balac y comunícale lo que yo te he dicho.
6 Volvió a él y lo halló junto a su holocausto, acompañado de todos los príncipes de Moab.7 Entonces Balaam pronunció esta profecía:
«De Aram me trajo Balac,
rey de Moab, desde los montes del oriente.
“¡Ven, maldíceme a Jacob;
ven, execra a Israel!”.
8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo?
¿Por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?
9 Porque desde la cumbre de las peñas puedo verlo,
desde los collados puedo mirarlo;
es un pueblo que habita confiado
y no se cuenta entre las naciones.
10 ¿Quién contará el polvo de Jacob
o el número de la cuarta parte de Israel?
Que muera yo la muerte de los rectos
y mi fin sea como el suyo».
11 Entonces Balac dijo a Balaam:
—¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y tú has proferido bendiciones.
12 Él respondió y dijo:
—¿No debo cuidarme de decir lo que Jehová ponga en mi boca?
13 Entonces dijo Balac:
—Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde el cual los veas, si no a todos, por lo menos a una parte de ellos, y desde allí me los maldecirás.
14 Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga. Allí edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.15 Entonces Balaam dijo a Balac:
«Ponte aquí, junto a tu holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí».
16 Jehová salió al encuentro de Balaam, puso una palabra en su boca, y le dijo:
«Vuelve donde está Balac, y dile así».
17 Volvió a él y lo halló junto a su holocausto, acompañado de los príncipes de Moab. Balac le preguntó:
«¿Qué ha dicho Jehová?».
18 Entonces Balaam pronunció esta profecía:
«Balac, levántate y oye;
escucha mis palabras, hijo de Zipor:
19 Dios no es hombre, para que mienta,
ni hijo de hombre para que se arrepienta.
¿Acaso dice y no hace?
¿Acaso promete y no cumple?
20 He recibido orden de bendecir;
él dio una bendición, y no podré revocarla.
21 No ha notado iniquidad en Jacob
ni ha visto perversidad en Israel.
Jehová, su Dios, está con él,
y ellos lo aclaman como rey.
22 Dios, que los ha sacado de Egipto,
tiene fuerzas como de búfalo.
23 Porque contra Jacob no vale agüero,
ni adivinación contra Israel.
Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel:
¡Lo que ha hecho Dios!
24 Este pueblo, como león se levanta,
como león se yergue.
No se echará hasta que devore la presa
y beba la sangre de los muertos».
25 Entonces Balac dijo a Balaam:
—Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.
26 Balaam respondió y dijo a Balac:
—¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
27 Luego dijo Balac a Balaam:
—Te ruego que vengas, te llevaré a otro lugar. Quizás le parezca bien a Dios que desde allí me lo maldigas.
28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto.29 Entonces Balaam dijo a Balac:
—Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
30 Balac hizo como Balaam le dijo, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.
1 Cuando vio Balaam que le parecía bien a Jehová que él bendijera a Israel, no fue, como la primera y la segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto.2 Al alzar sus ojos, vio a Israel acampado por tribus, y el espíritu de Dios vino sobre él.3 Entonces pronunció esta profecía:
«Dice Balaam hijo de Beor,
dice el varón de ojos abiertos,
4 dice el que oyó los dichos de Dios,
el que vio la visión del Omnipotente;
caído, pero abiertos los ojos:
5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, Jacob,
y tus habitaciones, Israel!
6 Como arroyos están extendidas,
como huertos junto al río,
como áloes plantados por Jehová,
como cedros junto a las aguas.
7 De sus manos destilan aguas,
y su descendencia tiene agua en abundancia.
Su rey es más grande que Agag,
y su reino es engrandecido.
8 Dios, que lo sacó de Egipto,
tiene fuerzas como de búfalo.
Devora a las naciones enemigas,
desmenuza sus huesos
y las traspasa con sus flechas.
9 Se agazapa y se echa como un león,
como una leona. ¿Quién lo despertará?
¡Benditos sean los que te bendigan
y malditos los que te maldigan!».

Marzo 18

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Marzo 18

La profecía de Balaam

Nm. 24.10-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo las manos le dijo:
—Para maldecir a mis enemigos te he llamado, pero tú los has bendecido ya tres veces.11 Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, pero Jehová te ha privado de honra.
12 Balaam le respondió:
—¿No lo declaré yo también a los mensajeros que me enviaste, diciendo:13 “Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, pero lo que hable Jehová, eso diré yo”?14 Yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los últimos días.
15 Entonces pronunció esta profecía:
«Dice Balaam hijo de Beor,
dice el varón de ojos abiertos;
16 dice el que oyó los dichos de Jehová,
el que sabe la ciencia del Altísimo,
el que vio la visión del Omnipotente;
caído, pero abiertos los ojos:
17 Lo veo, mas no ahora;
lo contemplo, mas no de cerca:
Saldrá estrella de Jacob,
se levantará cetro de Israel,
y herirá las sienes de Moab
y destruirá a todos los hijos de Set.
18 Será tomada Edom,
será también tomada Seir por sus enemigos,
Israel realizará grandes prodigios.
19 De Jacob saldrá el vencedor
y destruirá lo que quede de la ciudad».
20 Al ver a Amalec, pronunció esta profecía:
«Amalec es la cabeza de las naciones,
mas al fin perecerá para siempre».
21 Al ver al ceneo, pronunció esta profecía:
«Fuerte es tu habitación;
en la peña está tu nido.
22 Pero el ceneo será destruido,
cuando Asiria te lleve cautivo».
23 Después pronunció esta profecía:
«¡Ay!, ¿quién vivirá cuando haga Dios estas cosas?
24 Vendrán naves de la costa de Quitim,
afligirán a Asiria y afligirán también a Heber,
mas él también perecerá para siempre».

Antes de partir Balaam da instrucciones a Balac para hacer pecar a Israel

Nm. 31.16 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 Ellas, por consejo de Balaam, fueron causa de que los hijos de Israel pecaran contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, y por eso hubo mortandad en la congregación de Jehová.

Ap. 2.14 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos y a cometer fornicación.

Balaam regresa a su lugar

Nm. 24.25 DHH NIV NBD NVI LBLA
25 Entonces se levantó Balaam y se fue de regreso a su lugar, y también Balac se fue por su camino.

Israel en Baal-peor

Nm. 25.1-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Israel estaba en Sitim cuando el pueblo empezó a prostituirse con las hijas de Moab,2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; el pueblo comió y se inclinó a sus dioses.3 Así acudió el pueblo a Baal-peor, y el furor de Jehová se encendió contra Israel.4 Jehová dijo a Moisés:
«Toma a todos los príncipes del pueblo y ahórcalos ante Jehová a plena luz del día, para que el ardor de la ira de Jehová se aparte de Israel».
5 Moisés dijo a los jueces de Israel:
«Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor».
6 Uno de los hijos de Israel llegó trayendo una madianita adonde estaban sus hermanos, ante los ojos de Moisés y de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras ellos lloraban a la puerta del Tabernáculo de reunión.7 Al ver esto, Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la congregación, tomó una lanza en su mano,8 entró tras aquel hombre de Israel a la tienda y los traspasó a ambos por el vientre, al varón de Israel y a la mujer. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel. Los que murieron a causa de aquella plaga fueron veinticuatro mil. 10 Entonces Jehová habló a Moisés y le dijo: 11 «Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, porque ha mostrado entre ellos un celo como el mío; por eso yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel.12 Diles, por tanto: “Yo establezco mi pacto de paz con él. 13 Será para él, y para su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.”» 14 El nombre del hombre que fue muerto junto con la madianita era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de Simeón. 15 Y el nombre de la mujer madianita muerta era Cozbi, hija de Zur, príncipe de pueblos, padre de familia en Madián. 16 Jehová habló a Moisés y le dijo: 17 «Atacad a los madianitas y heridlos, 18 por cuanto ellos os afligieron a vosotros engañándoos con sus ardides en lo tocante a Baal-peor, y en lo tocante a Cozbi, hija del príncipe de Madián, hermana de ellos, la cual fue muerta el día de la mortandad que vino por lo de Baal-peor.»

Censo del pueblo en Moab

Nm. 26.1-51 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Aconteció después de la mortandad, que Jehová habló a Moisés y a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y le dijo:2 «Haced el censo de toda la congregación de los hijos de Israel, de veinte años para arriba, por las casas de sus padres, de todos los que pueden salir a la guerra en Israel».
3 Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, y les dijeron:4 «Registraréis a la gente de veinte años para arriba, como mandó Jehová a Moisés».
Los hijos de Israel que salieron de tierra de Egipto fueron:
5 Rubén, el primogénito de Israel; los hijos de Rubén: de Enoc, la familia de los enoquitas; de Falú, la familia de los faluitas;6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de los carmitas.7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron registrados de ellas 43.730.
8 Los hijos de Falú: Eliab.9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos Datán y Abiram fueron los del consejo de la congregación que se rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo de Coré, cuando este se rebeló contra Jehová.10 La tierra abrió su boca y se los tragó junto con Coré; así murió aquel grupo, cuando el fuego consumió a doscientos cincuenta hombres, para que sirvieran de escarmiento.11 Pero los hijos de Coré no murieron.
12 Los hijos de Simeón, por familias: de Nemuel, la familia de los nemuelitas; de Jamín, la familia de los jaminitas; de Jaquín, la familia de los jaquinitas;13 de Zera, la familia de los zeraítas; de Saúl, la familia de los saulitas.14 Estas son las familias de los simeonitas: 22.200.
15 Los hijos de Gad, por familias: de Zefón, la familia de los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de Suni, la familia de los sunitas;16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de los eritas;17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la familia de los arelitas.18 Estas son las familias de Gad; y fueron registrados de ellas 40.500.
19 Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron en la tierra de Canaán.20 Y fueron los hijos de Judá, por familias: de Sela, la familia de los selaítas; de Fares, la familia de los faresitas; de Zera, la familia de los zeraítas.21 Los hijos de Fares fueron: de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Hamul, la familia de los hamulitas.22 Estas son las familias de Judá; y fueron registrados de ellas 76.500.
23 Los hijos de Isacar, por familias; de Tola, la familia de los tolaítas; de Fúa, la familia de los funitas;24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrón, la familia de los simronitas.25 Estas son las familias de Isacar; y fueron registrados de ellas 64.300.
26 Los hijos de Zabulón, por familias: de Sered, la familia de los sereditas; de Elón, la familia de los elonitas; de Jahleel, la familia de los jahleelitas.27 Estas son las familias de los zabulonitas; y fueron registrados de ellas 60.500.
28 Los hijos de José, por familias: Manasés y Efraín.29 Los hijos de Manasés: de Maquir, la familia de los maquiritas; y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la familia de los galaaditas.30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas;31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de Siquem, la familia de los siquemitas;32 de Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer, la familia de los heferitas.33 Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas. Los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.34 Estas son las familias de Manasés; y fueron registrados de ellas 52.700.
35 Estos son los hijos de Efraín, por familias: de Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia de los bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas.36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas.37 Estas son las familias de los hijos de Efraín; y fueron registrados de ellas 32.500. Estos son los hijos de José, por familias.
38 Los hijos de Benjamín, por familias: de Bela, la familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas;39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas.40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard, la familia de los arditas; de Naamán, la familia de los naamitas.41 Estos son los hijos de Benjamín, por familias; y fueron registrados de ellos 45.600.
42 Estos son los hijos de Dan, por familias: de Súham, la familia de los suhamitas. Estas son las familias de los descendientes de Dan.43 De las familias de los suhamitas fueron registrados 64.400.
44 Los hijos de Aser, por familias: de Imna, la familia de los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de Bería, la familia de los beriaítas.45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas.46 El nombre de la hija de Aser fue Sera.47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y fueron registrados de ellas 53.400.
48 Los hijos de Neftalí, por familias: de Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los gunitas;49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem, la familia de los silemitas.50 Estas son los descendientes de Neftalí, por familias; y fueron registrados de ellas 45.400.
51 Estos son los registrados de los hijos de Israel: 601.730.

Censo de la tribu de Leví

Nm. 26.57-62 DHH NIV NBD NVI LBLA
57 Los registrados de los levitas, por familias, son estos: de Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los coatitas; de Merari, la familia de los meraritas.58 Estas son las familias de los levitas: la familia de los libnitas, la familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas, la familia de los musitas, la familia de los coreítas.
Coat engendró a Amram.59 La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto. Ella le dio de Amram estos hijos: Aarón, Moisés y María, su hermana.60 A Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová.62 De los levitas fueron registrados 23.000, todos hombres de un mes para arriba; porque no fueron registrados entre los hijos de Israel, pues no se les había de dar heredad entre los hijos de Israel.

Marzo 19

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Marzo 19

Caleb y Josué, los sobrevivientes del éxodo

Nm. 26.63-65 DHH NIV NBD NVI LBLA
63 Estos son los censados por Moisés y el sacerdote Eleazar, los cuales hicieron el censo de los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.64 Entre estos no había ninguno de los registrados por Moisés y el sacerdote Aarón, quienes hicieron el censo de los hijos de Israel en el desierto de Sinaí.65 Porque Jehová había dicho de ellos: «Morirán en el desierto», y no quedó ninguno de ellos, excepto Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.

Orden para la repartición de la tierra

Nm. 26.52-56 DHH NIV NBD NVI LBLA
52 Habló Jehová a Moisés y le dijo:53 «Entre estos se repartirá la tierra como heredad, conforme al número de los registrados.54 A los más numerosos darás mayor heredad; a los menos numerosos, menor heredad. A cada uno se le dará su heredad según el número de los registrados.55 Pero la tierra será repartida por suertes; heredarán según el número de los registrados por cada tribu paterna.56 Conforme a la suerte será repartida su heredad entre el grande y el pequeño».

Las hijas de Zelofehad

Nm. 27.1-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Se acercaron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.2 Se presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote Eleazar, delante de los príncipes y de toda la congregación, a la puerta del Tabernáculo de reunión, y dijeron:3 «Nuestro padre murió en el desierto. Él no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra Jehová en el grupo de Coré, sino que por su propio pecado murió, y no tuvo hijos.4 ¿Por qué será borrado el nombre de nuestro padre de su familia? ¿Por no haber tenido hijos? Danos alguna heredad entre los hermanos de nuestro padre».
5 Moisés llevó su causa delante de Jehová,6 y Jehová respondió a Moisés:7 «Bien dicen las hijas de Zelofehad. Les darás la posesión de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás la heredad de su padre a ellas.8 Y a los hijos de Israel les dirás: Cuando alguien muera sin dejar hijos, traspasaréis su herencia a su hija.9 Si no tiene hija, daréis su herencia a sus hermanos;10 y si no tiene hermanos, daréis su herencia a los hermanos de su padre.11 Si su padre no tiene hermanos, daréis su herencia al pariente más cercano de su familia, y de este será». Para los hijos de Israel esto será una norma de derecho, como Jehová mandó a Moisés.

Normas para el casamiento de las herederas

Nm. 36.1-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Los príncipes de los padres de la familia de Galaad hijo de Maquir hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José, se presentaron delante de Moisés y de los príncipes, los jefes de las casas paternas de los hijos de Israel,2 y dijeron:
—Jehová mandó a mi señor que por sorteo diera la tierra a los hijos de Israel en posesión. También ha mandado Jehová a mi señor que dé la posesión de Zelofehad, nuestro hermano, a sus hijas.3 Pero si ellas se casan con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, su parte de la herencia será quitada de la herencia de nuestros padres y será añadida a la herencia de la tribu a la cual se unan. Así disminuirá la porción de nuestra heredad.4 Cuando llegue el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu de sus maridos, y la heredad de ellas será restada de la heredad de la tribu de nuestros padres.
5 Entonces Moisés, según el mandato de Jehová, ordenó a los hijos de Israel:
—La tribu de los hijos de José habla rectamente.6 Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Zelofehad: “Cásense como a ellas les plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se casarán,7 para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu, porque cada uno de los hijos de Israel estará ligado a la heredad de la tribu de sus padres.8 Y cualquier hija que tenga heredad en las tribus de los hijos de Israel, con alguien de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres,9 y no ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel estará ligada a su heredad”.
10 Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de Zelofehad.11 Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad, se casaron con hijos de sus tíos paternos.12 Se casaron en la familia de los hijos de Manasés hijo de José, y así quedó su heredad en la tribu de la familia de su padre.
13 Estos son los mandamientos y los estatutos que dio Jehová, por medio de Moisés, a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.

Josué, sucesor de Moisés

Nm. 27.12-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 Jehová dijo a Moisés:
—Sube a este monte Abarim y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel.13 Después que la hayas visto, tú también serás reunido con tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón.14 Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a los ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades, en el desierto de Zin.
15 Entonces respondió Moisés a Jehová:
16 —Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, ponga sobre la congregación un hombre17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como rebaño sin pastor.
18 Jehová dijo a Moisés:
—Toma a Josué hijo de Nun, hombre en el cual hay espíritu, y pon tu mano sobre él.19 Preséntalo luego ante el sacerdote Eleazar y ante toda la congregación, y le darás el cargo en presencia de ellos.20 Pon parte de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.21 Él se presentará ante el sacerdote Eleazar y le consultará por el juicio del Urim delante de Jehová. Por el dicho de él saldrán y por el dicho de él entrarán, él y toda la comunidad de los hijos de Israel junto con él.
22 Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante toda la congregación.23 Puso sobre él sus manos y le dio el cargo, como Jehová había mandado por medio de Moisés.

Dt. 31.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Fue Moisés y le dirigió estas palabras a todo Israel.2 Les dijo:
«Ya tengo ciento veinte años de edad y no puedo salir ni entrar. Además de esto, Jehová me ha dicho: “No pasarás este Jordán”.3 Jehová, tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá a estas naciones delante de ti, y las heredarás. Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho.4 Jehová hará con ellos como hizo con Sehón y con Og, reyes de los amorreos, y con su tierra, a quienes destruyó.5 Los entregará Jehová delante de vosotros, y haréis con ellos conforme a todo lo que os he mandado.6 ¡Esforzaos y cobrad ánimo! No temáis ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará».
7 Después llamó Moisés a Josué y le dijo en presencia de todo Israel:
«¡Esfuérzate y anímate!, porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar.8 Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides».

Israel toma venganza de Madián

Nm. 31.1-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Ejecuta la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; después irás a reunirte con tu pueblo».
3 Entonces Moisés dijo al pueblo:
«Armaos algunos de vosotros para la guerra contra Madián, y vayan a ejecutar la venganza de Jehová en Madián.4 Enviaréis a la guerra a mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel».
5 Así fueron aportados, de los millares de Israel, mil por cada tribu: doce mil hombres en pie de guerra.6 Moisés los envió a la guerra; mil de cada tribu envió. Finees, hijo del sacerdote Eleazar, fue a la guerra con los vasos del santuario y con las trompetas en sus manos para tocar.7 Pelearon contra Madián como Jehová lo mandó a Moisés, y mataron a todos los hombres.8 Además de estas víctimas, mataron también a los reyes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba: cinco reyes de Madián. También mataron a espada a Balaam hijo de Beor.9 Los hijos de Israel se llevaron cautivas a las mujeres de los madianitas con sus niños, y les arrebataron todas sus bestias, todos sus ganados y bienes.10 Incendiaron todas sus ciudades, aldeas y habitaciones.11 Tomaron todo el despojo y todo el botín, tanto de hombres como de bestias,12 y llevaron los cautivos, el botín y los despojos ante Moisés, ante el sacerdote Eleazar y ante la congregación de los hijos de Israel, al campamento en los llanos de Moab, que están junto al Jordán, frente a Jericó.
13 Salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento.14 Pero Moisés se enojó contra los capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la guerra.15 Les dijo Moisés:
«¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres?16 Ellas, por consejo de Balaam, fueron causa de que los hijos de Israel pecaran contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, y por eso hubo mortandad en la congregación de Jehová.17 Matad, pues, ahora a todos los niños varones; matad también a toda mujer que haya tenido relaciones carnales con un hombre.18 Pero dejaréis con vida a todas las niñas entre las mujeres que no hayan conocido hombre.19 En cuanto a vosotros, cualquiera que haya dado muerte a una persona, y cualquiera que haya tocado un muerto, permaneced fuera del campamento siete días. Os purificaréis al tercer día y al séptimo, vosotros y vuestros cautivos.20 Asimismo purificaréis todo vestido, toda prenda de pieles, toda obra de pelo de cabra y todo utensilio de madera».

Marzo 20

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Marzo 20

Repartición del botín

Nm. 31.21-54 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 El sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que venían de la guerra:
«Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado a Moisés:22 Ciertamente el oro y la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo,23 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y quedará limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse. Pero haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego.24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así quedaréis limpios; después entraréis en el campamento».
25 Jehová habló a Moisés y le dijo:26 «Sacad la cuenta del botín que se ha hecho, tanto de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y los jefes de los padres de la congregación.27 Luego partirás por mitades el botín entre los que pelearon, los que salieron a la guerra y toda la congregación.28 Apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra que salieron a la guerra; uno por cada quinientos, tanto de las personas como de los bueyes, de los asnos como de las ovejas.29 De la mitad de ellos lo tomarás, y darás al sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová.30 De la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás uno por cada cincuenta, de las personas, los bueyes, los asnos, las ovejas y de todo animal, y los darás a los levitas, que tienen el cuidado del tabernáculo de Jehová».
31 Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron como Jehová mandó a Moisés.32 El total del botín, sin contar lo que tomaron los hombres de guerra fue de seiscientas setenta y cinco mil ovejas,33 setenta y dos mil bueyes,34 y sesenta y un mil asnos.35 En cuanto a las personas, las mujeres que no habían conocido hombre eran por todas treinta y dos mil.36 La mitad correspondiente a la parte de los que habían salido a la guerra sumó trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas,37 y el tributo de las ovejas para Jehová fue de seiscientas setenta y cinco.38 De los bueyes: treinta y seis mil; y de ellos el tributo para Jehová fue de setenta y dos.39 De los asnos: treinta mil quinientos; y de ellos el tributo para Jehová fue de sesenta y uno.40 De las personas: dieciseis mil; y de ellas el tributo para Jehová fue de treinta y dos personas.41 Moisés dio el tributo, para ofrenda reservada a Jehová, al sacerdote Eleazar, como Jehová lo mandó a Moisés.
42 La mitad perteneciente a los hijos de Israel, que apartó Moisés del botín de los hombres que habían ido a la guerra43 (la mitad para la congregación fue de trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas,44 treinta y seis mil bueyes,45 treinta mil quinientos asnos46 y dieciseis mil personas).47 De esta mitad, correspondiente a los hijos de Israel, tomó Moisés uno de cada cincuenta, tanto de las personas como de los animales, y los dio a los levitas, que tenían el cuidado del tabernáculo de Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés.
48 Se acercaron a Moisés los jefes de las tropas de aquel ejército, los jefes de millares y de centenas,49 y dijeron a Moisés: «Tus siervos han hecho el recuento de los hombres de guerra que están a cargo nuestro, y no falta ninguno.50 Por lo cual hemos traído a Jehová como ofrenda lo que cada uno ha hallado: alhajas de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová».
51 Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron de ellos el oro y las alhajas, todas elaboradas.52 Todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehová los jefes de millares y de centenas sumó 16.750 siclos.53 Los hombres del ejército habían tomado cada uno su botín.54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes de millares y de centenas, y lo llevaron al Tabernáculo de reunión, como memorial de los hijos de Israel delante de Jehová.

Rubén, Gad y media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán

Nm. 32.1-42 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una inmensa cantidad de ganado. Vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les pareció el país un lugar apropiado para el ganado.2 Fueron, pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y dijeron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a los príncipes de la congregación:
3 —Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón,4 la tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.5 Por tanto—dijeron—si hallamos gracia a tus ojos, dése esta tierra a tus siervos en heredad y no nos hagas pasar el Jordán.
6 Pero Moisés respondió a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén:
—¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí?7 ¿Por qué desanimáis a los hijos de Israel para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová?8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que vieran la tierra.9 Subieron hasta el torrente Escol y, después que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no fueran a la tierra que Jehová les había dado.10 La ira de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo:11 “Los hombres que subieron de Egipto, de veinte años para arriba, no verán la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no me han sido fieles,12 excepto Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron fieles a Jehová”.13 Así la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes durante cuarenta años por el desierto, hasta que se extinguió toda aquella generación que había obrado mal delante de Jehová.14 Y ahora vosotros, prole de hombres pecadores, ocupáis el lugar de vuestros padres para añadir aún más a la ira de Jehová contra Israel.15 Si os apartáis de él, él volverá otra vez a dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este pueblo.
16 Entonces fueron ellos ante Moisés, y le dijeron:
—Edificaremos aquí corrales para nuestro ganado y ciudades para nuestros niños.17 Pero nosotros nos armaremos e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los hagamos entrar en su territorio, mientras nuestros niños se quedan en ciudades fortificadas a causa de los habitantes del país.18 No volveremos a nuestras casas hasta que cada uno de los hijos de Israel tome posesión de su heredad.19 Porque no reclamaremos heredad junto con ellos al otro lado del Jordán, ni más allá, por cuanto tendremos ya nuestra heredad al oriente, a este otro lado del Jordán.
20 Entonces les respondió Moisés:
—Si lo hacéis así, si os disponéis para ir delante de Jehová a la guerra,21 y todos vosotros pasáis armados el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado a sus enemigos de delante de sí,22 y sea el país sojuzgado delante de Jehová, entonces podréis volver. Así quedaréis libres de culpa para con Jehová y para con Israel, y esta tierra será vuestra heredad delante de Jehová.23 Pero si así no lo hacéis, entonces habréis pecado ante Jehová, y sabed que vuestro pecado os alcanzará.24 Edificaos ciudades para vuestros niños y corrales para vuestras ovejas, pero haced lo que ha prometido vuestra boca.
25 Los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron a Moisés:
—Tus siervos harán como mi señor ha mandado.26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad.27 Pero tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová para combatir de la manera que mi señor dice.
28 Entonces les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, a Josué hijo de Nun y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel.
29 Les dijo Moisés:
—Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos para la guerra delante de Jehová, luego que el país sea sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión;30 pero si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán su posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán.
31 Los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron:
—Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos.32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la tierra de Canaán, pero la heredad que poseamos estará a este lado del Jordán.
33 Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubén y a la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón, rey amorreo, y el reino de Og, rey de Basán, la tierra con sus ciudades y sus territorios, o sea, las ciudades de los alrededores.34 Los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer,35 Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha,36 Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas; hicieron también corrales para las ovejas.37 Los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale, Quiriataim,38 Nebo, Baal-meón, cambiándoles sus nombres, y Sibma; y pusieron nuevos nombres a las ciudades que edificaron.
39 Los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad, la tomaron y echaron al amorreo que estaba en ella.40 Entonces Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el cual habitó en ella.41 También Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y las llamó Havot-jair.42 Asimismo Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y le puso su propio nombre: Noba.

Dt. 3.12-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Esta tierra que heredamos en aquel tiempo, desde Aroer, que está junto al arroyo Arnón, hasta la mitad de los montes de Galaad con sus ciudades, la di a los rubenitas y a los gaditas.13 El resto de Galaad y todo Basán, del reino de Og: toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la media tribu de Manasés.14 Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el límite con Gesur y Maaca, y le puso el nombre que aún conserva: Basán-havot-jair.15 Galaad se lo di a Maquir.16 A los rubenitas y gaditas les di desde Galaad hasta el arroyo Arnón—con la mitad del valle como límite—, y hasta el arroyo Jaboc, el cual sirve de límite a los hijos de Amón;17 y también el Arabá, con el Jordán como límite desde Cineret hasta el mar del Arabá, el Mar Salado, al pie de las laderas del Pisga, al oriente.
18 »Entonces os dije: “Jehová, vuestro Dios, os ha dado esta tierra como heredad; pero iréis armados todos los valientes delante de vuestros hermanos, los hijos de Israel.19 Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo sé que tenéis mucho ganado), quedarán en las ciudades que os he dado,20 hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden ellos también la tierra que Jehová, vuestro Dios, les da al otro lado del Jordán. Entonces os volveréis cada uno a la heredad que yo os he dado”.
21 »Ordené también a Josué en aquel tiempo: “Tus ojos vieron todo lo que Jehová, vuestro Dios, ha hecho a aquellos dos reyes; así hará Jehová a todos los reinos por donde tú pasarás.22 No los temáis, porque Jehová, vuestro Dios, es el que pelea por vosotros”.

Jos. 13.8-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Porque la otra media tribu de Manasés, los rubenitas y los gaditas recibieron ya la heredad que les dio Moisés al otro lado del Jordán, al oriente, según el reparto de Moisés, siervo de Jehová:9 desde Aroer, a orillas del arroyo Arnón, con la ciudad que está en medio del valle y toda la llanura de Medeba, hasta Dibón;10 todas las ciudades de Sehón, rey de los amorreos, el cual reinó en Hesbón, hasta los límites de los hijos de Amón;11 Galaad, los territorios de los gesureos y los maacateos, todo el monte Hermón y toda la tierra de Basán hasta Salca;12 y en Basán todo el reino de Og, que reinó en Astarot y en Edrei, y era el último sobreviviente de los refaítas, pues Moisés los había derrotado y expulsado.13 Pero a los gesureos y a los maacateos no los expulsaron los hijos de Israel, sino que Gesur y Maaca habitaron entre los israelitas hasta hoy.
14 Pero a la tribu de Leví no le dio heredad; los sacrificios de Jehová, Dios de Israel, son su heredad, como él les había dicho.
15 Dio, pues, Moisés a la tribu de los hijos de Rubén conforme a sus familias.16 Su territorio iba desde Aroer, que está a la orilla del arroyo Arnón, con la ciudad que está en medio del valle y toda la llanura hasta Medeba;17 Hesbón, con todas las ciudades que están en la llanura; Dibón, Bamot-baal, Bet-baal-meón,18 Jahaza, Cademot, Mefaat,19 Quiriataim, Sibma, Zaret-sahar en el monte del valle,20 Bet-peor, las laderas de Pisga, Bet-jesimot,21 todas las ciudades de la llanura y todo el reino de Sehón, rey de los amorreos, que reinó en Hesbón y a quien derrotó Moisés, lo mismo que a los príncipes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, príncipes de Sehón que habitaban en aquella tierra.22 También pasaron a espada los hijos de Israel, entre otras víctimas, a Balaam, el adivino, hijo de Beor.23 Y el Jordán servía de límite al territorio de los hijos de Rubén. Esta fue la heredad de los hijos de Rubén conforme a sus familias, con sus ciudades y sus aldeas.
24 Dio asimismo Moisés a la tribu de Gad, a los hijos de Gad, conforme a sus familias.25 Su territorio fue Jazer, todas las ciudades de Galaad, la mitad de la tierra de los hijos de Amón hasta Aroer, que está enfrente de Rabá,26 y desde Hesbón hasta Ramat-mizpa y Betonim, y desde Mahanaim hasta el límite de Debir;27 y en el valle, Bet-aram, Bet-nimra, Sucot y Zafón—el resto del reino de Sehón, rey de Hesbón—, el Jordán y su límite hasta el extremo del mar de Cineret al otro lado del Jordán, al oriente.28 Esta es la heredad de los hijos de Gad por sus familias, con sus ciudades y sus aldeas.
29 También dio Moisés su heredad a la media tribu de Manasés, que fue para la media tribu de los hijos de Manasés, conforme a sus familias.30 Su territorio iba desde Mahanaim, y comprendía todo Basán, todo el reino de Og, rey de Basán, todas las aldeas de Jair que están en Basán: sesenta poblaciones.31 La mitad de Galaad, Astarot y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán, pasaron a la mitad de los hijos de Maquir hijo de Manasés, conforme a sus familias.
32 Esto es lo que Moisés repartió como heredad en los llanos de Moab, al otro lado del Jordán, al oriente de Jericó.33 Pero a la tribu de Leví no le dio Moisés heredad; Jehová, Dios de Israel, es su heredad, como él les había dicho.

1 Cr. 5.18-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 Los hijos de Rubén y de Gad, y la media tribu de Manasés, hombres valientes, hombres que llevaban escudo y espada, que manejaban el arco, y diestros en la guerra, eran cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta que salían a batalla.19 Estos guerrearon contra los agarenos, Jetur, Nafis y Nodab.20 Pero en medio de la guerra clamaron a Dios y él les ayudó, por cuanto confiaron en él, de tal manera que los agarenos y todos los que con ellos estaban cayeron en sus manos.21 Y tomaron sus ganados: cincuenta mil camellos, doscientas cincuenta mil ovejas y dos mil asnos; también cien mil personas.22 Y cayeron muchos muertos, porque la guerra era de Dios; y habitaron en sus lugares hasta el cautiverio.
23 Los hijos de la media tribu de Manasés, multiplicados en gran manera, habitaron en la tierra desde Basán hasta Baal-hermón, Senir y el monte Hermón.24 Estos fueron los jefes de las casas de sus padres: Efer, Isi, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Jahdiel, hombres valientes y esforzados, hombres famosos y jefes de las casas de sus padres.

Marzo 21

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Marzo 21

Jornadas de Israel desde Egipto hasta el Jordán

Nm. 33.1,2,5-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estas son las jornadas de los hijos de Israel que salieron de la tierra de Egipto, según el orden de sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón.2 Moisés escribió sobre el punto partida de sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo al punto de partida.
5 Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés y acamparon en Sucot.
6 Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está en los límites del desierto.
7 Salieron de Etam y fueron hacia Pi-hahirot, que está delante de Baal-zefón, y acamparon delante de Migdol.
8 Salieron de Pi-hahirot, atravesaron el mar y llegaron al desierto. Anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam y acamparon en Mara.
9 Salieron de Mara y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas y setenta palmeras; allí acamparon.
10 Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.
11 Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.
12 Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca.
13 Salieron de Dofca y acamparon en Alús.
14 Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber.
15 Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.
16 Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot-hataava.
17 Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot.
18 Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma.
19 Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.
20 Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.
21 Salieron de Libna y acamparon en Rissa.
22 Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.
23 Salieron de Ceelata y acamparon en el monte Sefer.
24 Salieron del monte Sefer y acamparon en Harada.
25 Salieron de Harada y acamparon en Macelot.
26 Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.
27 Salieron de Tahat y acamparon en Tara.
28 Salieron de Tara y acamparon en Mitca.
29 Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona.
30 Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot.
31 Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán.
32 Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el monte Gidgad.
33 Salieron del monte Gidgad y acamparon en Jotbata.
34 Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona.
35 Salieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
36 Salieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es Cades.
37 Salieron de Cades y acamparon en el monte Hor, en la frontera del país de Edom.
Dt. 10.6-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
6 »(Después salieron los hijos de Israel de Beerot-bene-jaacán a Mosera. Allí murió Aarón y allí fue sepultado. Le sucedió en el sacerdocio su hijo Eleazar.7 De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.8 En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví para que llevara el Arca del pacto de Jehová, para que estuviera delante de Jehová y lo sirviera, y para bendecir en su nombre, hasta el día de hoy.9 Por eso Leví no tuvo parte ni heredad entre sus hermanos: Jehová es su heredad, como Jehová, tu Dios, le dijo.)

Nm. 33.40-49 DHH NIV NBD NVI LBLA
40 El cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev, en la tierra de Canaán, oyó entonces que habían llegado los hijos de Israel.
41 Salieron del monte Hor y acamparon en Zalmona.
42 Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.
43 Salieron de Punón y acamparon en Obot.
44 Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab.
45 Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
46 Salieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim.
47 Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo.
48 Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.49 Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.

Límites y repartición de Canaán

Nm. 33.50-34.29 DHH NIV NBD NVI LBLA
50 Habló Jehová a Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, y le dijo:51 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán y entréis en la tierra de Canaán,52 echaréis de delante de vosotros a todos los habitantes del país, destruiréis todos sus ídolos de piedra y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos.53 Echaréis a los habitantes de la tierra y habitaréis en ella, pues yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.54 Heredaréis la tierra por sorteo, según vuestras familias. A las más numerosas daréis mucho como herencia, y a las menos numerosas daréis menos como herencia; donde le caiga la suerte, allí la tendrá cada uno. Por las tribus de vuestros padres heredaréis.55 Pero si no echáis a los habitantes del país de delante de vosotros, sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os afligirán en la tierra sobre la que vais a habitar.56 Además, haré con vosotros como pensaba hacer con ellos».
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, esta será la tierra que os ha de caer en herencia, y estos serán sus límites:
3 »Tendréis el lado del sur desde el desierto de Zin hasta la frontera de Edom, y su límite estará en el extremo del Mar Salado, hacia el oriente.4 Este límite os irá rodeando desde el sur hasta la subida de Acrabim, y pasará hasta Zin; se extenderá del sur a Cades-barnea, continuará a Hasar-adar y pasará hasta Asmón.5 Rodeará este límite desde Asmón hasta el torrente de Egipto, y terminará en el mar.
6 »El límite occidental será el Mar Grande; este límite será el límite occidental.
7 »El límite del norte será este: desde el Mar Grande trazaréis una línea hasta el monte Hor.8 Del monte Hor trazaréis una línea hasta la entrada de Hamat, y seguirá aquel límite hasta Zedad.9 Seguirá luego hasta Zifrón y terminará en Hazar-enán. Este será el límite del norte.
10 »Como límite al oriente trazaréis una línea desde Hazar-enán hasta Sefam.11 Este límite bajará desde Sefam a Ribla, al oriente de Aín. Seguirá descendiendo el límite y llegará a la costa del mar de Cineret, al oriente.12 Después descenderá este límite al Jordán y terminará en el Mar Salado:
»Esta será vuestra tierra con los límites que la rodean».
13 Moisés dijo a los hijos de Israel: «Esta es la tierra que se os repartirá en heredades por sorteo, que mandó Jehová que diera a las nueve tribus y a la media tribu,14 pues la tribu de los hijos de Rubén y la tribu de los hijos de Gad, con sus familias, y la media tribu de Manasés, han tomado ya su heredad.15 Dos tribus y media tomaron su heredad a este lado del Jordán, al oriente de Jericó, hacia el nacimiento del sol».
16 Habló Jehová a Moisés y le dijo:17 «Estos son los nombres de los hombres que os repartirán la tierra: El sacerdote Eleazar y Josué hijo de Nun.18 Tomaréis también de cada tribu un príncipe para dar la posesión de la tierra.19 Estos son sus nombres:
»De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
20 »De la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de Amiud.
21 »De la tribu de Benjamín, Elidad hijo de Quislón.
22 »De la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui hijo de Jogli.
23 »De los hijos de José: de la tribu de los hijos de Manasés, el príncipe Haniel hijo de Efod,24 y de la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe Kemuel hijo de Siftán.
25 »De la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe Elizafán hijo de Parnac.
26 »De la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe Paltiel hijo de Azán.
27 »De la tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud hijo de Selomi.
28 »Y de la tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe Pedael hijo de Amiud».
29 A estos mandó Jehová que hicieran la repartición de las heredades a los hijos de Israel en la tierra de Canaán.

Marzo 22

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Marzo 22

Ciudades de refugio

Nm. 35.9-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Habló Jehová a Moisés y le dijo:10 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis pasado al otro lado del Jordán hacia la tierra de Canaán,11 señalaréis ciudades, ciudades que os sirvan de refugio, donde huya el homicida que hiera a alguien de muerte, sin intención.12 Esas ciudades serán para refugiarse del vengador, y así no morirá el homicida antes de haber comparecido a juicio delante de la congregación.13 De las ciudades, pues, que daréis, tendréis seis ciudades de refugio.14 Tres ciudades daréis a este lado del Jordán, y tres ciudades daréis en la tierra de Canaán, las cuales serán ciudades de refugio.15 Estas seis ciudades serán de refugio para los hijos de Israel, para el extranjero y el que habite entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiera de muerte a otro sin intención.
16 »Si con instrumento de hierro lo hiere y muere, homicida es: el homicida morirá.
17 »Si lo hiere con una piedra que puede causar la muerte, y muere, homicida es: el homicida morirá.
18 »Si lo hiere con un palo que puede causar la muerte, y muere, homicida es: el homicida morirá.19 El vengador de la sangre dará muerte al homicida; cuando lo encuentre, lo matará.
20 »Si por odio lo empujó, o lanzó sobre él alguna cosa intencionalmente, y muere;21 o por enemistad lo hirió con sus manos, y murió, el que lo ha herido morirá: es un homicida. El vengador de la sangre matará al homicida cuando lo encuentre.
22 »Pero si lo empujó casualmente y sin enemistad, o lanzó sobre él cualquier instrumento sin mala intención,23 o bien, sin verlo, hizo caer sobre él alguna piedra capaz de matarlo, y muere, pero él no era su enemigo ni procuraba su mal,24 entonces la congregación juzgará entre el que causó la muerte y el vengador de la sangre conforme a estas leyes,25 y la congregación librará al homicida de manos del vengador de la sangre. La congregación lo hará volver a la ciudad de refugio en la que se había refugiado, y allí se quedará hasta que muera el sumo sacerdote, el cual fue ungido con el aceite santo.
26 »Pero si el homicida sale fuera de los límites de la ciudad de refugio en la que se asiló,27 y el vengador de la sangre lo encuentra fuera del límite de la ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre mata al homicida, no se le culpará por ello,28 pues en su ciudad de refugio debería aquel habitar hasta la muerte del sumo sacerdote. Después que haya muerto el sumo sacerdote, el homicida volverá a la tierra de su posesión.
29 »Estas cosas serán una norma de derecho para vosotros y vuestros descendientes en todas los lugares donde habitéis.

Dt. 19.1-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando Jehová, tu Dios, destruya a las naciones cuya tierra Jehová, tu Dios, te va a dar, y tú las heredes y habites en sus ciudades y en sus casas,2 apartarás tres ciudades en medio de la tierra que Jehová, tu Dios, te da para que la poseas.3 Arreglarás los caminos y dividirás en tres partes la tierra que Jehová, tu Dios, te dará en heredad, a fin de que todo homicida huya allí.4 Este es el caso del homicida que podrá huir allí y salvar su vida: aquel que hiera a su prójimo sin intención y sin haber tenido enemistad con él anteriormente;5 como el que va con su prójimo al monte a cortar leña, y al dar su mano el golpe con el hacha para cortar algún leño, se suelta el hierro del cabo, y da contra su prójimo y este muere. Aquel podrá huir a una de estas ciudades y salvar su vida:6 no sea que el vengador de la sangre, enfurecido, persiga al homicida, lo alcance por ser largo el camino, y lo hiera de muerte, cuando no debía ser condenado a muerte por cuanto no tenía enemistad con su prójimo anteriormente.7 Por tanto yo te mando que separes tres ciudades.8 Y si Jehová, tu Dios, ensancha tu territorio, como lo juró a tus padres, y te da toda la tierra que prometió dar a tus padres9 —siempre y cuando guardes todos estos mandamientos que yo te prescribo hoy para ponerlos por obra: que ames a Jehová, tu Dios, y andes en sus caminos todos los días—, entonces añadirás tres ciudades más a estas tres,10 para que no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad, y no seas culpado de derramamiento de sangre.
11 »Pero si hay alguien que aborrece a su prójimo y lo acecha, se levanta contra él, lo hiere de muerte y muere, y luego huye a alguna de estas ciudades,12 entonces los ancianos de su ciudad mandarán a sacarlo de allí y lo entregarán en manos del vengador de la sangre, para que muera.13 No le compadecerás; así extirparás de Israel todo derramamiento de sangre inocente, y te irá bien.
14 »En la heredad que poseas en la tierra que Jehová, tu Dios, te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo que fijaron los antiguos.

Dt. 4.41-43 DHH NIV NBD NVI LBLA
41 Entonces apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán, hacia el nacimiento del sol,42 para que huyera allí el homicida que matara a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes y, huyendo a una de esas ciudades, salvara su vida.43 Estas ciudades fueron: Beser, en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot, en Galaad, para los gaditas, y Golán, en Basán, para los de Manasés.

Jos. 20.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Josué diciendo:2 «Habla a los hijos de Israel, y diles: Señalaos las ciudades de refugio, de las cuales yo os hablé por medio de Moisés,3 para que se acoja allí el homicida que mate a alguien por accidente y no a propósito; y os servirán de refugio contra el vengador de la sangre.4 Y el que se acoja a alguna de aquellas ciudades, se presentará a la puerta de la ciudad y expondrá sus razones en oídos de los ancianos de aquella ciudad; y ellos lo recibirán consigo dentro de la ciudad y le darán lugar para que habite con ellos.5 Si el vengador de la sangre lo sigue, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió a su prójimo por accidente y antes no tuvo con él ninguna enemistad.6 Y quedará en aquella ciudad hasta que comparezca en juicio delante de la congregación, y hasta la muerte del que sea sumo sacerdote en aquel tiempo; entonces el homicida podrá volver a su ciudad y a su casa, y a la ciudad de donde huyó».
7 Entonces señalaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftalí, Siquem en los montes de Efraín, y Quiriat-arba (que es Hebrón) en los montes de Judá.8 Y al otro lado del Jordán, al oriente de Jericó, señalaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y Golán en Basán de la tribu de Manasés.9 Estas fueron las ciudades señaladas para todos los hijos de Israel y para el extranjero que habitara entre ellos, para que se acogiese a ellas cualquiera que hiriera a alguno por accidente, a fin de que no muriese por mano del vengador de la sangre, hasta comparecer delante de la congregación.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR MOISÉS AL ESTE DEL RÍO JORDÁN

Moisés recuerda a Israel las promesas de Jehová en Horeb

Dt. 1.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estas son las palabras que habló Moisés a todo Israel a este lado del Jordán, en el desierto, en el Arabá, frente al Mar Rojo, entre Parán, Tofel, Labán, Hazerot y Dizahab.2 Once jornadas hay desde Horeb, camino de los montes de Seir, hasta Cades-barnea.3 Y aconteció que a los cuarenta años, el primer día del undécimo mes, Moisés habló a los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová le había mandado acerca de ellos,4 después que derrotó a Sehón, rey de los amorreos, el cual habitaba en Hesbón, y a Og, rey de Basán, que habitaba en Astarot, en Edrei.5 De este lado del Jordán, en tierra de Moab, resolvió Moisés proclamar esta ley, diciendo:
6 «Jehová, nuestro Dios, nos habló así en Horeb: “Habéis estado bastante tiempo en este monte.7 Volveos e id al monte del amorreo y a todas sus comarcas, en el Arabá, en el monte, en los valles, en el Neguev y junto a la costa del mar, a la tierra del cananeo y al Líbano, hasta el gran río, el río Éufrates.8 Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró dar a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, y a su descendencia después de ellos”.

Moisés recapitula la promulgación de la Ley

Dt. 4.44-49 DHH NIV NBD NVI LBLA
44 Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel.45 Estos son los testimonios, los estatutos y los decretos que dictó Moisés a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto,46 a este lado del Jordán, en el valle delante de Bet-peor, en la tierra de Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón, al cual derrotó Moisés con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto.47 Y poseyeron su tierra, y la tierra de Og, rey de Basán—dos reyes de los amorreos que estaban de este lado del Jordán, al oriente—,48 desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo Arnón, hasta el monte Sión, que es Hermón,49 con todo el Arabá, de este lado del Jordán, al oriente, hasta el mar del Arabá, al pie de las laderas del Pisga.

Moisés exhorta a la obediencia

Dt. 4.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Ahora, pues, Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová, el Dios de vuestros padres, os da.2 No añadiréis a la palabra que yo os mando ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os ordeno.3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor: a todo hombre que siguió a Baal-peor lo exterminó Jehová, tu Dios, de en medio de ti.4 Pero vosotros, que seguisteis a Jehová, vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová, mi Dios, me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la que vais a entrar para tomar posesión de ella.6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: “Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta”.7 Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová, nuestro Dios, en todo cuanto le pedimos?8 Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta Ley que yo pongo hoy delante de vosotros?9 Por tanto, guárdate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos.

La experiencia de Israel en Horeb

Dt. 4.10-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »El día que estuviste delante de Jehová, tu Dios, en Horeb, cuando Jehová me dijo: “Reúneme el pueblo, para que yo les haga oir mis palabras, las cuales aprenderán para temerme todos los días que vivan sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos”,11 os acercasteis y os pusisteis al pie del monte, mientras el monte ardía envuelto en un fuego que llegaba hasta el mismo cielo, entre tinieblas, nube y oscuridad.12 Entonces Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, pero a excepción de oir la voz, ninguna figura visteis.13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra: los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñara los estatutos y juicios, para que los pusierais por obra en la tierra a la que vais a pasar para tomar posesión de ella.

Marzo 23

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Marzo 23

Advertencia contra la idolatría

Dt. 4.15-40 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »Guardad, pues, mucho vuestras almas, pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego,16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de hombre o de mujer,17 figura de algún animal que esté en la tierra, figura de algún ave alada que vuele por el aire,18 figura de algún reptil que se arrastre sobre la tierra, figura de algún pez que haya en el agua debajo de la tierra.19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, te dejes seducir, te inclines ante ellos y los sirvas, porque Jehová, tu Dios, los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.
21 »Pero Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad.22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; pero vosotros pasaréis y poseeréis aquella buena tierra.23 Guardaos, no os olvidéis del pacto que Jehová, vuestro Dios, estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová, tu Dios, te ha prohibido.24 Porque Jehová, tu Dios, es fuego consumidor, Dios celoso.
25 »Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompéis y hacéis alguna escultura o imagen de cualquier cosa, y hacéis lo malo ante los ojos de Jehová, vuestro Dios, para enojarlo,26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra que pronto desapareceréis totalmente de la tierra que vais a tomar en posesión al pasar el Jordán. No estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos.27 Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis solo unos pocos entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.28 Allí serviréis a dioses hechos por manos de hombres, de madera y piedra, que no ven ni oyen ni comen ni huelen.29 Pero si desde allí buscas a Jehová, tu Dios, lo hallarás, si lo buscas de todo tu corazón y de toda tu alma.30 Cuando estés en angustia y te alcancen todas estas cosas, si en los últimos días te vuelves a Jehová, tu Dios, y oyes su voz,31 porque Dios misericordioso es Jehová, tu Dios: No te dejará ni te destruirá ni se olvidará del pacto que juró a tus padres.
32 »Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día en que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella.33 ¿Ha oído pueblo alguno la voz de Dios hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer?34 ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores, como todo lo que hizo con vosotros Jehová, vuestro Dios, en Egipto ante tus ojos?35 A ti te fue mostrado, para que supieras que Jehová es Dios y que no hay otro fuera de él.36 Desde los cielos te hizo oir su voz para enseñarte, y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego.37 Por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder,38 para echar de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como sucede hoy.
39 »Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay otro.40 Guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da para siempre».

El gran mandamiento

Dt. 6.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová, vuestro Dios, mandó que os enseñara, para que los pongáis por obra en la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesión,2 a fin de que temas a Jehová, tu Dios, guardando todos los estatutos y mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que se prolonguen tus días.3 Oye, pues, Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová, el Dios de tus padres.
4 »Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es.
5 »Amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, de toda tu alma y con todas tus fuerzas.
6 »Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.7 Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes.8 Las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;9 las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.

Exhortaciones a la obediencia

Dt. 6.10-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,11 con casas llenas de toda clase de bienes, las cuales tú no llenaste, con cisternas cavadas, que tú no cavaste, y viñas y olivares que no plantaste, luego que comas y te sacies,12 cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.13 A Jehová, tu Dios, temerás, a él solo servirás y por su nombre jurarás.14 No vayáis detrás de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos,15 porque Jehová, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso; su furor se inflamaría contra ti y te haría desaparecer de sobre la tierra.
16 »No tentaréis a Jehová, vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.17 Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, sus testimonios y los estatutos que te ha mandado.18 Haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien y llegues a poseer la buena tierra que Jehová juró dar a tus padres,19 y para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho.
20 »Mañana, cuando te pregunte tu hijo: “¿Qué significan los testimonios, estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?”,21 dirás a tu hijo: “Nosotros éramos siervos del faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa.22 Jehová hizo delante de nuestros ojos señales y milagros grandes y terribles en Egipto, contra el faraón y contra toda su casa.23 Y nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que prometió a nuestros padres.24 Jehová nos mandó que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová, nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová, nuestro Dios, como él nos ha mandado”.

Un pueblo santo para Jehová

Dt. 7.7-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 »No por ser vosotros el más numeroso de todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos,8 sino porque Jehová os amó y quiso guardar el juramento que hizo a vuestros padres; por eso os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de la servidumbre, de manos del faraón, rey de Egipto.9 Conoce, pues, que Jehová, tu Dios, es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta por mil generaciones,10 pero que da su merecido, en su propia persona, al que le aborrece, destruyéndolo; a quien le odia, no se demora en darle en su propia persona el pago.11 Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas.

La buena tierra que han de poseer

Dt. 8.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, seáis multiplicados y entréis a poseer la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.2 Te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová, tu Dios, estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.3 Te afligió, te hizo pasar hambre y te sustentó con maná, comida que ni tú ni tus padres habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.4 El vestido que llevabas puesto nunca envejeció, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.5 Reconoce asimismo en tu corazón, que, como castiga el hombre a su hijo, así Jehová, tu Dios, te castiga.6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová, tu Dios, andando en sus caminos y temiéndolo.7 Porque Jehová, tu Dios, te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, y donde no te faltará nada; tierra cuyas piedras son de hierro y de cuyos montes sacarás cobre.10 Allí comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová, tu Dios, por la buena tierra que te habrá dado.

Amonestación de no olvidar a Dios

Dt. 8.11-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »Cuídate de no olvidarte de Jehová, tu Dios, para cumplir los mandamientos, decretos y estatutos que yo te ordeno hoy;12 no suceda que comas y te sacies, edifiques buenas casas y las habites,13 cuando tus vacas y tus ovejas aumenten, la plata y el oro se te multipliquen y todo lo que tengas se acreciente,14 se ensoberbezca tu corazón y te olvides de Jehová, tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes venenosas y de escorpiones; que en una tierra de sed y sin agua te sacó agua de la roca del pedernal;16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien,17 y digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza”;18 sino acuérdate de Jehová, tu Dios, porque él es quien te da el poder para adquirir las riquezas, a fin de confirmar el pacto que juró a tus padres, como lo hace hoy.
19 »Pero si llegas a olvidarte de Jehová, tu Dios, y vas tras dioses ajenos, los sirves y ante ellos te inclinas, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis.20 Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová, vuestro Dios.

Marzo 24

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Marzo 24

Dios destruirá a las naciones de Canaán

Dt. 9.1-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Oye, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán, para entrar a desposeer a naciones más numerosas y más poderosas que tú, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo,2 un pueblo grande y alto, los hijos de los anaceos, de los cuales tienes tú conocimiento, y de quienes has oído decir: “¿Quién se sostendrá delante de los hijos de Anac?”.3 Entiende, pues, hoy, que es Jehová, tu Dios, el que pasa delante de ti como fuego consumidor, quien los destruirá y humillará en tu presencia. Tú los echarás y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho.
4 »Cuando Jehová, tu Dios, los haya echado de delante de ti, no digas en tu corazón: “Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra”, pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.5 No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová, tu Dios, las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.6 Por tanto, has de saber que Jehová, tu Dios, no te da en posesión esta buena tierra por tu justicia, porque pueblo terco eres tú.

Orden de exterminar a Amalec

Dt. 25.17-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 »Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto;18 de cómo te salió al encuentro en el camino y, sin ningún temor de Dios, te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y sin fuerzas.19 Por tanto, cuando Jehová, tu Dios, te dé descanso de todos los enemigos que te rodean, en la tierra que Jehová, tu Dios, te da como heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.

Amonitas y moabitas quedan excluidos

Dt. 23.3-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 »No entrará el amonita ni el moabita en la congregación de Jehová, ni siquiera en su décima generación; no entrarán nunca en la congregación de Jehová,4 por cuanto no se adelantaron a recibiros con pan y agua al camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor, en Mesopotamia, para maldecirte.5 Pero no quiso Jehová, tu Dios, oir a Balaam; y Jehová, tu Dios, cambió la maldición en bendición, porque Jehová, tu Dios, te amaba.6 No procurarás su paz ni su bien mientras vivas, y esto para siempre.

Edomitas y egipcios son aceptados

Dt. 23.7,8 DHH NIV NBD NVI LBLA

7 »No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra.8 Los hijos que nazcan de ellos, en la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová.

Lo que Dios exige

Dt. 10.12-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Ahora, pues, Israel, ¿qué pide de ti Jehová, tu Dios, sino que temas a Jehová, tu Dios, que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehová, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma,13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?14 De Jehová, tu Dios, son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella.15 Sin embargo, solamente de tus padres se agradó Jehová y los amó; y después de ellos escogió su descendencia, a vosotros, de entre todos los pueblos, como sucede hoy.
16 »Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.17 Porque Jehová, vuestro Dios, es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni recibe sobornos,18 que hace justicia al huérfano y a la viuda, que ama también al extranjero y le da pan y vestido.19 Amaréis, pues, al extranjero, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
20 »A Jehová, tu Dios, temerás, a él solo servirás, a él seguirás y en su nombre jurarás.21 Él es el objeto de tu alabanza y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.22 Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, pero ahora Jehová ha hecho que te multipliques como las estrellas del cielo.

La grandeza de Jehová

Dt. 11.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Amarás, pues, a Jehová, tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.2 Comprended hoy—no hablo de vuestros hijos, que no han sabido ni visto el castigo de Jehová, vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, ni su brazo extendido3 las señales y las obras que hizo en medio de Egipto contra el faraón, rey de Egipto, y toda su tierra;4 lo que hizo con el ejército de Egipto, con sus caballos y sus carros; cómo precipitó Jehová las aguas del Mar Rojo sobre ellos cuando venían tras vosotros y los destruyó hasta hoy;5 lo que ha hecho con vosotros en el desierto hasta vuestra llegada a este lugar;6 lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra y los tragó con sus familias, sus tiendas y todo su ganado en medio de todo Israel—,7 pues vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.

Bendiciones de la Tierra Prometida

Dt. 11.8-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos y entréis a poseer la tierra a la cual vais a pasar para tomarla,9 y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres que se la había de dar a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.10 La tierra a la que vas a entrar para tomarla no es como la tierra de Egipto, de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.11 La tierra a la que vais a entrar para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;12 una tierra de la que cuida Jehová, tu Dios. Siempre están sobre ella los ojos de Jehová, tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.
13 »Si obedecéis cuidadosamente a los mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová, vuestro Dios, y sirviéndolo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,14 yo daré la lluvia a vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía, y tú recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.15 Daré también hierba en tu campo para tus ganados, y comerás hasta saciarte.16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se deje engañar y os apartéis para servir a dioses ajenos e inclinaros delante de ellos;17 no sea que se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, cierre los cielos y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis bien pronto en esa buena tierra que os da Jehová.
18 »Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, las ataréis como señal en vuestra mano y serán como insignias entre vuestros ojos.19 Las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes,20 Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas,21 para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.
22 »Porque si guardáis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amáis a Jehová, vuestro Dios, andando en todos sus caminos y siguiéndolo a él,23 Jehová también echará de vuestra presencia a todas estas naciones, y desposeeréis a naciones grandes y más poderosas que vosotros.24 Todo lugar que pise la planta de vuestro pie será vuestro: desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Éufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.25 Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová, vuestro Dios, sobre toda la tierra que piséis, como él os ha dicho.
26 »Mirad: Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:27 la bendición, si obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,28 y la maldición, si no obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios y os apartáis del camino que yo os ordeno hoy, para ir tras dioses ajenos que no habéis conocido.
29 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim y la maldición sobre el monte Ebal,30 los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente, en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá, frente a Gilgal, junto al encinar de More.31 Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová, vuestro Dios. La tomaréis y habitaréis en ella.32 Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.

Dios promete un profeta como Moisés

Dt. 18.15-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 »Un profeta como yo te levantará Jehová, tu Dios, de en medio de ti, de tus hermanos; a él oiréis.16 Conforme a todo lo que pediste a Jehová, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea, al decir: “No vuelva yo a oir la voz de Jehová, mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera”.17 Y Jehová me dijo: “Bien está eso que han dicho”.18 Un profeta como tú les levantaré en medio de sus hermanos; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande.19 Pero a cualquiera que no oiga las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuenta.20 El profeta que tenga la presunción de pronunciar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado pronunciar, o que hable en nombre de dioses ajenos, ese profeta morirá.21 Tal vez digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos que esta no es palabra de Jehová?”.22 Si el profeta habla en nombre de Jehová, y no se cumple ni acontece lo que dijo, esa palabra no es de Jehová. Por presunción habló el tal profeta; no tengas temor de él.

Israel, pueblo consagrado al Señor

Dt. 26.16-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »Jehová, tu Dios, te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.
17 »Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, que andarás en sus caminos, que guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.18 Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos;19 a fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor, fama y gloria, y para que seas un pueblo consagrado a Jehová, tu Dios, como él ha dicho».

La Ley, escrita en piedra

Dt. 27.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Moisés y los ancianos de Israel dijeron al pueblo:
«Guardaréis todos los mandamientos que yo os prescribo hoy.2 El día que pases el Jordán para entrar a la tierra que Jehová, tu Dios, te da, levantarás piedras grandes, las revocarás con cal3 y escribirás en ellas todas las palabras de esta Ley, en cuanto hayas pasado para entrar en la tierra que Jehová, tu Dios, te da, tierra que fluye leche y miel, como Jehová, el Dios de tus padres, te ha dicho.4 Cuando, pues, hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, las revocarás con cal5 y edificarás allí un altar a Jehová, tu Dios, un altar de piedras; no las labrarás con instrumentos de hierro.6 De piedras enteras edificarás el altar de Jehová, tu Dios, y ofrecerás sobre él un holocausto a Jehová, tu Dios.7 Sacrificarás ofrendas de paz, comerás allí y te alegrarás delante de Jehová, tu Dios.8 Y escribirás muy claramente en las piedras todas las palabras de esta Ley».
9 Después Moisés, junto con los sacerdotes levitas, habló a todo Israel y dijo: «Guarda silencio y escucha, Israel. Hoy has pasado a ser el pueblo de Jehová, tu Dios.10 Oirás, pues, la voz de Jehová, tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus estatutos que yo te ordeno hoy».

Marzo 25

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Marzo 25

Las maldiciones en el monte Ebal

Dt. 27.11-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 Aquel día Moisés ordenó al pueblo:
12 «Cuando hayas pasado el Jordán, estos estarán sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín.13 Y estos estarán sobre el monte Ebal para pronunciar la maldición: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.14 Hablarán los levitas y dirán a todo hombre de Israel en alta voz:
15 »“Maldito el hombre que haga una escultura o una imagen de fundición, cosa abominable para Jehová, obra de manos de artífice, y la ponga en lugar oculto”. Y todo el pueblo responderá: “Amén”.
16 »“Maldito el que deshonre a su padre o a su madre”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
17 »“Maldito el que desplace el límite de su prójimo”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
18 »“Maldito el que haga errar al ciego en el camino”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
19 »“Maldito el que pervierta el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
20 »“Maldito el que se acueste con la mujer de su padre, por cuanto descubrió el regazo de su padre”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
21 »“Maldito el que se ayunte con cualquier bestia”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
22 »“Maldito el que se acueste con su hermana, la hija de su padre o de su madre”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
23 »“Maldito el que se acueste con su suegra”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
24 »“Maldito el que mate a su prójimo ocultamente”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
25 »“Maldito el que reciba soborno para quitar la vida a un inocente”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.
26 »“Maldito el que no confirme las palabras de esta Ley para cumplirlas”. Y dirá todo el pueblo: “Amén”.

Pacto de Jehová con Israel en Moab

Dt. 29.1-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrara con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos en Horeb.2 Moisés, pues, llamó a todo Israel y les dijo:
«Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho ante vuestros ojos en la tierra de Egipto al faraón, a todos sus siervos y a toda su tierra,3 las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las señales y las grandes maravillas.4 Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oir.5 Yo os he conducido durante cuarenta años en el desierto, sin que vuestros vestidos hayan envejecido sobre vosotros ni vuestro calzado haya envejecido sobre vuestro pie.6 No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra, para que supierais que yo soy Jehová, vuestro Dios.
7 »Cuando llegasteis a este lugar, salieron Sehón, rey de Hesbón, y Og, rey de Basán, delante de nosotros para pelear; pero los derrotamos,8 conquistamos su tierra y se la dimos como heredad a Rubén, a Gad y a la media tribu de Manasés.9 Guardaréis, pues, las palabras de este pacto y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hagais.
10 »Vosotros todos estáis hoy en presencia de Jehová, vuestro Dios: los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los hombres de Israel;11 vuestros niños, vuestras mujeres y los extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua;12 para entrar en el pacto de Jehová, tu Dios, que bajo juramento Jehová, tu Dios, concierta hoy contigo,13 para confirmarte hoy como su pueblo y para que él sea tu Dios, de la manera que te ha dicho y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.14 Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento,15 sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová, nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros.16 Porque vosotros sabéis cómo habitamos en la tierra de Egipto, y cómo hemos pasado en medio de las naciones por las cuales habéis pasado.17 Habéis visto sus abominaciones y los ídolos de madera y piedra, de plata y oro, que tienen consigo.18 No sea que haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Jehová, nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo,19 y después de oir las palabras de esta maldición, él se congratule en su corazón, diciendo: “Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, puesto que con la embriaguez se aplaca la sed”.20 No querrá Jehová perdonarlo, sino que entonces humeará la ira de Jehová y su celo sobre ese hombre, se asentará sobre él toda maldición escrita en este libro y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo.21 Jehová lo apartará de todas las tribus de Israel para mal, conforme a todas las maldiciones del pacto escrito en este libro de la Ley.
22 »Y las generaciones venideras, vuestros hijos que se levanten después de vosotros, y el extranjero que vendrá de lejanas tierras, cuando vean las plagas de aquella tierra y las enfermedades de que Jehová la habrá hecho enfermar, dirán:23 “Azufre y sal, abrasada está toda su tierra; no será sembrada ni producirá, ni crecerá en ella hierba alguna, como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Zeboim, las cuales Jehová destruyó en su furor y en su ira”.24 Más aún, todas las naciones preguntarán: “¿Por qué hizo esto Jehová a esta tierra? ¿Qué significa el ardor de esta gran ira?”.25 Entonces responderán: “Por cuanto dejaron el pacto de Jehová, el Dios de sus padres, que él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto;26 fueron a servir a dioses ajenos, y se inclinaron ante dioses que no conocían y que ninguna cosa les habían dado.27 Por tanto, se encendió la ira de Jehová contra esta tierra, para traer sobre ella todas las maldiciones escritas en este libro.28 Jehová los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con gran indignación, y los arrojó a otra tierra, como hoy se ve”.
29 »Las cosas secretas pertenecen a Jehová, nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, a fin de que cumplamos todas las palabras de esta Ley.

Condiciones para la restauración y la bendición

Dt. 30.1-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Sucederá que cuando hayan venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, te arrepientas en medio de todas las naciones adonde te haya arrojado Jehová, tu Dios,2 te conviertas a Jehová, tu Dios, y obedezcas a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, tendrá misericordia de ti y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te haya esparcido Jehová, tu Dios.4 Aunque tus desterrados estén en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová, tu Dios, y de allá te tomará.5 Jehová, tu Dios, te hará volver a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; te hará bien y te multiplicará más que a tus padres.6 Y circuncidará Jehová, tu Dios, tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.7 Pondrá Jehová, tu Dios, todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los que te persiguieron con odio.8 Tú te convertirás, escucharás la voz de Jehová y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.9 Entonces Jehová, tu Dios, te hará prosperar en toda la obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres,10 cuando obedezcas a la voz de Jehová, tu Dios, y guardes sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la Ley; cuando te conviertas a Jehová, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
11 »Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos de ti.12 No está en el cielo, para que digas: “¿Quién subirá por nosotros al cielo, nos lo traerá y nos lo hará oir para que lo cumplamos?”.13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: “¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oir, a fin de que lo cumplamos?”.14 Pues muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.
15 »Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal,16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová, tu Dios, que andes en sus caminos y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová, tu Dios, te bendiga en la tierra a la cual vas a entrar para tomarla en posesión.17 Pero si tu corazón se aparta y no obedeces, te dejas extraviar, te inclinas a dioses ajenos y los sirves,18 yo os declaro hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais a entrar para tomarla en posesión tras pasar el Jordán.19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia,20 amando a Jehová, tu Dios, atendiendo a su voz y siguiéndolo a él, pues él es tu vida, así como la prolongación de tus días, a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar».

Orden de guardar la Ley junto al Arca

Dt. 31.24-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
24 Cuando acabó Moisés de escribir las palabras de esta Ley en un libro hasta concluirlo,25 Moisés dio esta órdenes a los levitas que llevaban el Arca del pacto de Jehová:
26 «Tomad este libro de la Ley y ponedlo al lado del Arca del pacto de Jehová, vuestro Dios; que esté allí como testigo contra ti.27 Porque yo conozco tu rebelión y tu dura cerviz. Si aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehová; ¿cuánto más después que yo haya muerto?28 Congregad junto a mí a todos los ancianos de vuestras tribus y a vuestros oficiales; yo hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré como testigos contra ellos a los cielos y a la tierra.29 Porque yo sé que, después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado, y que la desgracia vendrá sobre vosotros en los días venideros, por haber hecho lo malo ante los ojos de Jehová, enojándolo con la obra de vuestras manos».

Últimas instrucciones del Señor a Moisés

Dt. 31.14-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Luego Jehová dijo a Moisés:
«Mira, se ha acercado el día de tu muerte. Llama a Josué y esperad en el Tabernáculo de reunión para que yo le dé mis órdenes».
Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el Tabernáculo de reunión,15 y se apareció Jehová en el Tabernáculo, en la columna de nube, la cual se puso sobre la puerta del Tabernáculo.16 Entonces Jehová dijo a Moisés:
«He aquí que vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará para prostituirse tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para vivir en medio de ella. Me dejará e invalidará el pacto que he concertado con él.17 Pero aquel día se encenderá mi furor contra él, los abandonaré y esconderé de ellos mi rostro; serán consumidos y vendrán sobre ellos muchos males y angustias. Dirán en aquel día: “¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?”18 Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.
19 »Ahora pues, escribe este cántico y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en su boca, para que este cántico me sirva de testigo contra los hijos de Israel.20 Porque cuando yo los introduzca en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel, comerán hasta saciarse, y engordarán, se volverán a dioses ajenos y los servirán, me enojarán e invalidarán mi pacto.21 Y cuando les vengan muchos males y angustias, entonces este cántico servirá de testigo contra él, pues será recordado por boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles».
22 Moisés escribió este cántico aquel día, y lo enseñó a los hijos de Israel.
23 Luego dio esta orden a Josué hijo de Nun:
«¡Esfuérzate y anímate!, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo».

Marzo 26

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Marzo 26

Cántico de Moisés

Dt. 31.30-32.43 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 Entonces pronunció Moisés a oídos de toda la congregación de Israel, de principio a fin, las palabras de este cántico:
1 «Escuchad, cielos, y hablaré;
oiga la tierra los dichos de mi boca.
2 Goteará como la lluvia mi enseñanza;
destilará como el rocío mi razonamiento,
como la llovizna sobre la grama,
como las gotas sobre la hierba.
3 »Proclamaré el nombre de Jehová:
¡engrandeced a nuestro Dios!
4 Él es la Roca, cuya obra es perfecta,
porque todos sus caminos son rectos.
Es un Dios de verdad y no hay maldad en él;
es justo y recto.
5 »La corrupción no es suya;
de sus hijos es la mancha,
generación torcida y perversa.
6 ¿Así pagáis a Jehová,
pueblo loco e ignorante?
¿No es él tu padre, que te creó?
Él te hizo y te estableció.
7 »Acuérdate de los tiempos antiguos,
considera los años de muchas generaciones;
pregunta a tu padre, y él te lo contará;
a tus ancianos, y ellos te lo dirán.
8 Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones,
cuando hizo dividir a los hijos de los hombres,
estableció los límites de los pueblos
según el número de los hijos de Israel.
9 Porque la porción de Jehová es su pueblo;
Jacob, la heredad que le tocó.
10 Lo halló en tierra de desierto,
en yermo de horrible soledad;
lo rodeó, lo instruyó,
lo guardó como a la niña de su ojo.
11 como el águila que excita su nidada,
revoloteando sobre sus pollos,
así extendió sus alas, lo tomó,
y lo llevó sobre sus plumas.
12 »Jehová solo lo guió,
y con él no hubo dios extraño.
13 Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra,
comió los frutos del campo,
lo alimentó con miel de la peña
y con aceite del duro pedernal,
14 con mantequilla de vacas y leche de ovejas;
con grasa de corderos
y carneros de Basán, y también machos cabríos;
con lo mejor del trigo,
y de la sangre de la uva bebiste vino.
15 »Pero engordó Jesurún, y tiró coces
(engordaste, te cubriste de grasa);
entonces abandonó al Dios que lo hizo
y menospreció la Roca de su salvación.
16 Provocaron sus celos con dioses ajenos,
y su ira con abominaciones.
17 Sacrificaron a los demonios, y no a Dios;
a dioses que no habían conocido,
a nuevos dioses venidos de cerca,
que no habían temido vuestros padres.
18 »De la Roca que te creó te olvidaste;
te has olvidado de Dios, tu creador.
19 Lo vio Jehová, y se encendió su ira
por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas.
20 Y dijo: “Esconderé de ellos mi rostro,
veré cuál será su fin;
porque son una generación perversa,
hijos infieles.
21 Ellos provocaron mis celos con lo que no es Dios;
me irritaron con sus ídolos.
Yo también provocaré sus celos con un pueblo que no es pueblo,
los irritaré con una nación insensata.
22 Porque se ha encendido el fuego de mi ira,
y arderá hasta las profundidades del seol;
devorará la tierra y sus frutos,
y abrasará los fundamentos de los montes.
23 Yo amontonaré males sobre ellos;
emplearé en ellos mis flechas.
24 Quedarán extenuados por el hambre,
consumidos por la fiebre ardiente y la peste maligna.
Diente de fieras enviaré también sobre ellos,
con veneno de serpientes de la tierra.
25 Por fuera desolará la espada,
y dentro de las casas el espanto;
tanto al joven como a la muchacha,
al niño de pecho como al hombre cano.
26 Yo había dicho que los esparciría lejos,
que borraría su recuerdo de en medio de los hombres,
27 pero temí la jactancia del enemigo,
el envanecimiento de sus adversarios,
no sea que digan: ‘Nuestra mano prevalece
y ha hecho todo esto, y no Jehová’ ”.
28 »Porque son nación privada de consejos,
y no hay en ellos entendimiento.
29 ¡Ojalá fueran sabios, comprendieran esto
y se dieran cuenta del fin que los espera!
30 ¿Cómo podría perseguir uno a mil,
y dos hacer huir a diez mil,
si su Roca no los hubiera vendido
y Jehová no los hubiera entregado?
31 Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca,
y aun nuestros enemigos son de ello testigos.
32 Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos,
y de los campos de Gomorra;
las uvas de ellos son uvas ponzoñosas,
racimos muy amargos tienen.
33 Veneno de serpientes es su vino,
y ponzoña cruel de áspides.
34 »¿No tengo yo esto guardado conmigo,
sellado en mis tesoros?
35 Mía es la venganza y la retribución;
a su tiempo su pie resbalará,
porque el día de su aflicción está cercano
y lo que les está preparado se apresura.
36 »Sí, Jehová juzgará a su pueblo,
y por amor de sus siervos se arrepentirá,
cuando vea que la fuerza pereció,
y que no queda ni siervo ni libre.
37 Entonces dirá: “¿Dónde están sus dioses,
la roca en que se refugiaban,
38 que comían la grasa de sus sacrificios
y bebían el vino de sus libaciones?”.
¡Que se levanten y os ayuden!
¡Que vengan y os defiendan!
39 Ved ahora que yo, yo soy,
y no hay dioses conmigo;
yo hago morir y yo hago vivir,
yo hiero y yo sano,
y no hay quien se pueda librar de mis manos.
40 Porque yo alzaré a los cielos mi mano,
y diré: ¡Vivo yo para siempre!
41 Cuando afile mi reluciente espada
y mi mano empuñe el juicio,
tomaré venganza de mis enemigos
y daré su retribución a los que me aborrecen.
42 Embriagaré de sangre mis flechas,
y mi espada devorará carne;
sangre de muertos y cautivos,
cabezas de jefes enemigos.
43 »¡Alabad, naciones, a su pueblo,
porque él vengará la sangre de sus siervos,
tomará venganza de sus enemigos,
y hará expiación por la tierra de su pueblo!».

Últimas instrucciones de Moisés

Dt. 32.44-47 DHH NIV NBD NVI LBLA
44 Moisés, acompañado por Josué hijo de Nun, fue y recitó todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo.45 Cuando acabó Moisés de recitar todas estas palabras ante todo Israel,46 les dijo: «Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que mandéis a vuestros hijos que cuiden de cumplir todas las palabras de esta Ley.47 Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, pues por medio de esta Ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra a la que vais para tomarla en posesión tras pasar el Jordán».

Moisés bendice a las doce tribus de Israel

Dt. 33.1-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Esta es la bendición con la cual Moisés, varón de Dios, bendijo a los hijos de Israel, antes de morir.2 Él dijo:
«Jehová vino de Sinaí,
de Seir los alumbró,
resplandeció desde el monte de Parán,
avanzó entre diez millares de santos,
con la ley de fuego a su mano derecha.
3 Aun amó a su pueblo;
todos los consagrados a él estaban en su mano.
Por tanto, ellos siguieron tus pasos,
recibiendo dirección de ti,
4 cuando Moisés nos ordenó la Ley,
como heredad de la congregación de Jacob.
5 Y hubo un rey en Jesurún
cuando se congregaron los jefes del pueblo
con las tribus de Israel.
6 »Viva Rubén, y no muera
ni sean pocos sus hombres».
7 Esta bendición profirió para Judá. Dijo así:
«Oye, Jehová, la voz de Judá,
y llévalo a su pueblo;
sus manos le basten,
y tú seas su ayuda contra sus enemigos».
8 Para Leví dijo:
«Tu Tumim y tu Urim sean para el varón piadoso
a quien probaste en Masah,
con quien contendiste en las aguas de Meriba,
9 quien dijo de su padre y de su madre:
“Nunca los he visto”;
quien no reconoció a sus hermanos,
ni a sus hijos conoció.
Pues ellos guardaron tus palabras
y cumplieron tu pacto.
10 Ellos enseñarán tus juicios a Jacob
y tu Ley a Israel.
Pondrán el incienso delante de ti
y el holocausto sobre tu altar.
11 Bendice, Jehová, lo que hagan
y recibe con agrado la obra de sus manos.
Hiere los lomos de sus enemigos
y de quienes lo aborrezcan,
para que nunca se levanten».
12 Para Benjamín dijo:
«El amado de Jehová habitará confiado cerca de él;
lo cubrirá siempre,
y entre sus hombros morará».
13 Para José dijo:
«Bendita de Jehová sea tu tierra,
con lo mejor de los cielos, con el rocío
y con el abismo que está abajo.
14 Con los más escogidos frutos del sol,
con el rico producto de la luna,
15 con el fruto más fino de los montes antiguos,
con la abundancia de los collados eternos,
16 con las mejores dádivas de la tierra y su plenitud
y la gracia del que habitó en la zarza,
venga sobre la cabeza de José
y sobre la frente de aquel que es príncipe entre sus hermanos.
17 Como el primogénito de su toro es su gloria;
sus cuernos, como cuernos de búfalo.
Con ellas corneará a todos los pueblos
hasta los confines de la tierra.
ellos son los diez millares de Efraín,
y ellos son los millares de Manasés».
18 Para Zabulón dijo:
«¡Alégrate, Zabulón, cuando salgas;
y tú, Isacar, en tus tiendas!
19 Llamarán a los pueblos a su monte;
allí ofrecerán sacrificios de justicia,
por lo cual gozarán de la abundancia de los mares
y de los tesoros escondidos de la arena».
20 Para Gad dijo:
«¡Bendito el que hizo ensanchar a Gad!
Como león reposa,
y arrebata brazo y testa.
21 Escoge lo mejor de la tierra para sí,
porque allí le fue reservada la porción del legislador.
Vino en la delantera del pueblo;
con Israel ejecutó los mandatos
y los justos decretos de Jehová».
22 Para Dan dijo:
«Dan es cachorro de león
que salta desde Basán».
23 Para Neftalí dijo:
«Neftalí, saciado de favores,
lleno de la bendición de Jehová,
posee el occidente y el sur».
24 Para Aser dijo:
«¡Bendito entre los hijos sea Aser!
Sea el amado de sus hermanos
y moje en aceite su pie.
25 Hierro y bronce serán tus cerrojos,
y como tus días serán tus fuerzas.
26 »No hay como el Dios de Jesurún,
quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda,
y sobre las nubes con su grandeza.
27 El eterno Dios es tu refugio
y sus brazos eternos son tu apoyo.
Él echó al enemigo delante de ti,
y dijo: “¡Destruye!”.
28 Israel habitará confiado,
la fuente de Jacob habitará sola
en tierra de grano y de vino;
hasta sus cielos destilarán rocío.
29 ¡Bienaventurado tú, Israel!
¿Quién como tú, pueblo salvado por Jehová?
Él es tu escudo protector,
la espada de tu triunfo.
Así que tus enemigos serán humillados,
y tú pisotearás sus lugares altos».

Moisés no entrará en Canaán

Dt. 3.23-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 »En aquel tiempo oré a Jehová y le dije:24 “Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo o en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas?25 Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte y el Líbano”.26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó, sino que me dijo: “¡Basta!, no me hables más de este asunto.27 Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos hacia el oeste, el norte, el sur y el este, y mira con tus propios ojos, porque no pasarás el Jordán.28 Instruye a Josué, anímalo y fortalécelo, porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les entregará la tierra que verás”.
29 »Y nos quedamos en el valle, enfrente de Bet-peor.

Se le permite a Moisés contemplar la tierra de Canaán

Dt. 32.48-52 DHH NIV NBD NVI LBLA
48 Aquel mismo día Jehová habló a Moisés y le dijo:
49 «Sube a estos montes de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel.50 Muere allí en el monte al cual subes, y te reunirás a tu pueblo, así como murió Aarón, tu hermano, en el monte Hor, y se reunió a su pueblo.51 Por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel, en las aguas de Meriba, en Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel.52 Verás, por tanto, delante de ti la tierra, pero no entrarás allá, en la tierra que doy a los hijos de Israel».

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

Sal. 90.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
Oración de Moisés, varón de Dios

1 Señor, tú nos has sido refugio
de generación en generación.
2 Antes que nacieran los montes
y formaras la tierra y el mundo,
desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
3 Vuelves a convertir en polvo al hombre
y dices: «¡Convertíos, hijos de los hombres!».
4 Ciertamente mil años delante de tus ojos
son como el día de ayer, que pasó,
y como una de las vigilias de la noche.
5 Los arrebatas como con torrente de aguas; son como un sueño.
Como la hierba que crece en la mañana:
6 en la mañana florece y crece;
a la tarde es cortada y se seca.
7 Ciertamente con tu furor somos consumidos
y con tu ira somos turbados.
8 Pusiste nuestras maldades delante de ti,
nuestros yerros a la luz de tu rostro.
9 Ciertamente todos nuestros días declinan a causa de tu ira;
acabamos nuestros años como un pensamiento.
10 Los días de nuestra edad son setenta años.
Si en los más robustos son ochenta años,
con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,
porque pronto pasan y volamos.
11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,
y tu indignación según el temor que te es debido?
12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días
que traigamos al corazón sabiduría.
13 ¡Vuélvete, Jehová! ¿Hasta cuándo?
¡Ten compasión de tus siervos!
14 De mañana sácianos de tu misericordia,
y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste
y los años en que vimos el mal.
16 Aparezca en tus siervos tu obra
y tu gloria sobre sus hijos.
17 Sea la luz de Jehová, nuestro Dios, sobre nosotros.
La obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;
sí, la obra de nuestras manos confirma.

Muerte y sepultura de Moisés

Dt. 34.1-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Subió Moisés de los campos de Moab al monte Nebo, a la cumbre del Pisga, que está enfrente de Jericó, y le mostró Jehová toda la tierra de Galaad hasta Dan,2 todo Neftalí, la tierra de Efraín y de Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar occidental,3 el Neguev, el valle y la llanura de Jericó, ciudad de las palmeras, hasta Zoar.4 Y le dijo Jehová:
«Esta es la tierra que prometí a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: “A tu descendencia la daré”. Te he permitido verla con tus ojos, pero no pasarás allá».
5 Allí murió Moisés, siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová.6 Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor, y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy.7 Tenía Moisés ciento veinte años de edad cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.
8 Lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab treinta días; así se cumplieron los días de llanto y de luto por Moisés.9 Josué hijo de Nun estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él, y los hijos de Israel lo obedecieron haciendo como Jehová mandó a Moisés.
10 Nunca más se levantó un profeta en Israel como Moisés, a quien Jehová conoció cara a cara;11 nadie como él por todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, contra el faraón y todos sus siervos, y contra toda su tierra,12 y por el gran poder y los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.

Marzo 27

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Marzo 27

Preparativos para la conquista de Canaán

Jos. 1.1-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, y le dijo:2 «Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.3 Yo os he entregado, tal como lo dije a Moisés, todos los lugares que pisen las plantas de vuestros pies.4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el Mar Grande donde se pone el sol, será vuestro territorio.5 Nadie podrá hacerte frente en todos los días de tu vida: como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé.6 Esfuérzate y sé valiente, porque tú repartirás a este pueblo como heredad la tierra que juré dar a sus padres.7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas».
10 Entonces Josué dio esta orden a los oficiales del pueblo:11 «Id por el campamento y dad esta orden al pueblo: “Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová, vuestro Dios, os da en posesión”». 12 También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, y les dijo:
13 —Acordaos de lo que os mandó Moisés, siervo de Jehová, cuando dijo: “Jehová, vuestro Dios, os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra.14 Vuestras mujeres, vuestros niños y vuestros ganados quedarán en la tierra que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; pero vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y los ayudaréis15 hasta tanto Jehová les haya dado reposo igual que a vosotros, y ellos también posean la tierra que Jehová, vuestro Dios, les da. Después volveréis a la tierra de vuestra herencia, la cual Moisés, siervo de Jehová, os ha dado a este lado del Jordán, hacia donde nace el sol, y entraréis en posesión de ella”.
16 Entonces ellos respondieron a Josué:
—Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes.17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová, tu Dios, esté contigo, como estuvo con Moisés.18 Cualquiera que sea rebelde a tu mandamiento y no obedezca tus órdenes en todas las cosas que le mandes, que muera. Tú, solamente esfuérzate y se valiente.

Josué envía exploradores a Jericó

Jos. 2.1-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Josué hijo de Nun envió desde Sitim dos espías secretamente, y les dijo: «Id a explorar la tierra y a Jericó».
Ellos fueron, entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab y se hospedaron allí.2 Entonces le fue dado este aviso al rey de Jericó:
—Unos hombres de los hijos de Israel han venido aquí esta noche para espiar la tierra.
3 El rey de Jericó mandó a decir a Rahab:
—Saca a los hombres que han venido a verte y han entrado a tu casa, porque han venido para espiar toda la tierra.
4 Pero la mujer había tomado a los dos hombres y los había escondido. Luego dijo:
—Es verdad que unos hombres vinieron a mi casa, pero no supe de dónde eran.5 Cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres salieron y no sé a dónde han ido. Seguidlos aprisa y los alcanzaréis.
6 Pero ella los había hecho subir al terrado, y los había escondido entre los manojos de lino que tenía puestos en el terrado.
7 Los hombres salieron tras ellos por el camino del Jordán, hasta los vados, y la puerta fue cerrada después que salieron los perseguidores.8 Antes que ellos se durmieran, ella subió al terrado y les dijo:
9 —Sé que Jehová os ha dado esta tierra, porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los habitantes del país ya han temblado por vuestra causa.10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y también lo que habéis hecho con los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, con Sehón y Og, a los cuales habéis destruido.11 Al oir esto ha desfallecido nuestro corazón, y no ha quedado hombre alguno con ánimo para resistiros, porque Jehová, vuestro Dios, es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.12 Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he tenido misericordia de vosotros, así la tendréis vosotros de la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura;13 que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo cuanto les pertenece, y que libraréis nuestras vidas de la muerte.
14 Ellos le respondieron:
—Nuestra vida responderá por la vuestra, si no denuncias este asunto nuestro; y cuando Jehová nos haya dado la tierra, te trataremos con bondad y lealtad.
15 Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana, pues su casa estaba en el muro de la ciudad y ella vivía en el muro.16 Les dijo:
—Marchaos al monte, para que los que fueron tras vosotros no os encuentren. Estad escondidos allí tres días, hasta que vuelvan los que os siguen; después os iréis por vuestro camino.
17 Ellos le dijeron:
—Nosotros quedaremos libres de este juramento que te hemos hecho.18 Cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste, y reunirás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.19 Cualquiera que salga fuera de las puertas de tu casa, su sangre caerá sobre su cabeza y nosotros seremos sin culpa. Pero cualquiera que esté en la casa contigo, su sangre caerá sobre nuestra cabeza, si alguna mano lo toca.20 Y si tú denuncias este nuestro asunto, nosotros quedaremos libres de este juramento que te hemos hecho.
21 —Sea así como habéis dicho—respondió ella.
Luego los despidió; ellos se fueron y ella ató el cordón de grana a la ventana.
22 Marcharon ellos, llegaron al monte y se quedaron allí tres días, hasta que volvieron los que los perseguían, quienes los habían buscado por todo el camino, sin hallarlos.23 Entonces volvieron los dos hombres a descender del monte, pasaron, y cuando llegaron adonde estaba Josué hijo de Nun, le contaron todas las cosas que les habían acontecido.24 Dijeron a Josué: «Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; todos los habitantes del país tiemblan ante nosotros».

El paso del Jordán

Jos. 3.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Josué se levantó de mañana, partió de Sitim con todos los hijos de Israel y llegaron hasta el Jordán y reposaron allí antes de pasarlo.2 Después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento3 y ordenaron al pueblo: «Cuando veáis el Arca del pacto de Jehová, vuestro Dios, y a los levitas sacerdotes que la llevan, saldréis del lugar donde estáis y marcharéis detrás de ella,4 a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir, por cuanto vosotros no habéis pasado nunca antes por este camino. Pero que haya entre vosotros y el Arca una distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella».
5 Josué dijo al pueblo: «Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros».6 Después dijo a los sacerdotes: «Tomad el Arca del pacto y pasad delante del pueblo».
Ellos tomaron el Arca del pacto y fueron delante del pueblo.7 Entonces Jehová dijo a Josué: «Desde este día comenzaré a engrandecerte ante los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo.8 Tú, pues, mandarás esto a los sacerdotes que llevan el Arca del pacto: “Cuando hayáis llegado a la orilla del agua del Jordán, os detendréis en el Jordán”».
9 Josué dijo a los hijos de Israel: «Acercaos y escuchad las palabras de Jehová, vuestro Dios».10 Y añadió Josué: «En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo:11 El Arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán.12 Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu.13 Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el Arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se mojen en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán, porque las aguas que vienen de arriba se detendrán formando un muro».
14 Aconteció que cuando el pueblo partió de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el Arca del pacto,15 y cuando los que llevaban el Arca entraron en el Jordán y los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca se mojaron a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega),16 las aguas que venían de arriba se amontonaron bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, quedaron separadas por completo, mientras el pueblo pasaba en dirección a Jericó.17 Pero los sacerdotes que llevaban el Arca del pacto de Jehová, permanecieron firmes sobre suelo seco en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo acabó de pasar el Jordán. Y todo Israel pasó por el cauce seco.

Las doce piedras del Jordán

Jos. 4.1-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando toda la gente acabó de pasar el Jordán, Jehová habló a Josué y le dijo:2 «Tomad del pueblo doce hombres, uno por cada tribu,3 y dadles esta orden: “Tomad de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde han puesto sus pies los sacerdotes, doce piedras, las cuales llevaréis con vosotros, y las depositaréis en el lugar donde habéis de pasar la noche”».
4 Entonces Josué llamó a los doce hombres que él había designado entre los hijos de Israel, uno por cada tribu.5 Y les dijo Josué: «Pasad ante el Arca de Jehová, vuestro Dios, hasta el medio del Jordán, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel,6 para que esto quede como una señal entre vosotros. Y cuando vuestros hijos pregunten a sus padres mañana: “¿Qué significan estas piedras?”,7 les responderéis: “Las aguas del Jordán fueron divididas delante del Arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron, y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre”».
8 Los hijos de Israel hicieron tal como Josué les mandó: tomaron doce piedras del medio del Jordán, como Jehová lo había dicho a Josué, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, las llevaron al lugar donde acamparon y las depositaron allí.9 Josué también levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca del pacto, y allí han estado hasta hoy.
10 Los sacerdotes que llevaban el Arca se pararon en medio del Jordán hasta que se hizo todo lo que Jehová había mandado a Josué que dijera al pueblo—conforme a todas las cosas que Moisés había mandado a Josué—, y el pueblo se dio prisa y pasó.11 Cuando todo el pueblo acabó de pasar, también pasó el Arca de Jehová, y los sacerdotes iban a la cabeza del pueblo.12 También los hijos de Rubén y los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisés les había dicho;13 como cuarenta mil hombres armados, listos para la guerra, pasaron hacia la llanura de Jericó delante de Jehová.14 En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel. Y lo temieron como habían temido a Moisés durante toda su vida.
15 Luego Jehová habló a Josué y le dijo:16 «Manda a los sacerdotes que llevan el Arca del testimonio que salgan del Jordán».
17 Entonces Josué ordenó a los sacerdotes: «Salid del Jordán».18 Y aconteció que cuando los sacerdotes que llevaban el Arca del pacto de Jehová salieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y corrieron como antes, sobre todos sus bordes.
19 El pueblo partió del Jordán el día diez del primer mes y acamparon en Gilgal, al oriente de Jericó.20 Josué erigió en Gilgal las doce piedras que habían traído del Jordán.21 Y dijo a los hijos de Israel: «Cuando mañana os pregunten vuestros hijos: “¿Qué significan estas piedras?”,22 diréis a vuestros hijos: “Israel pasó en seco por este Jordán,23 porque Jehová, vuestro Dios, secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que pasasteis, de la misma manera que Jehová, vuestro Dios, había hecho en el Mar Rojo, el cual secó delante de nosotros hasta que pasamos,24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa, y para que temáis a Jehová, vuestro Dios, todos los días”».

Marzo 28

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Marzo 28

La circuncisión y la Pascua en Gilgal

Jos. 5.1-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que pasaron, desfalleció su corazón y se quedaron sin aliento ante los hijos de Israel.
2 En aquel tiempo, Jehová dijo a Josué: «Hazte cuchillos afilados y vuelve a circuncidar por segunda vez a los hijos de Israel».
3 Josué se hizo cuchillos afilados y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.4 Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: Toda la población masculina salida de Egipto, todos los hombres aptos para la guerra, habían muerto por el camino, en el desierto, después que salieron de Egipto.5 Todos los del pueblo que habían salido estaban circuncidados, pero todo el pueblo que había nacido en el desierto, en el camino, después que salieron de Egipto, no estaba circuncidado.6 Los hijos de Israel anduvieron por el desierto durante cuarenta años, hasta que todos los hombres aptos para la guerra que habían salido de Egipto perecieron. Como no obedecieron a la voz de Jehová, Jehová juró que no les dejaría ver la tierra que él había jurado a sus padres que nos daría, tierra que fluye leche y miel.7 A sus hijos, los que él había puesto en lugar de ellos, Josué los circuncidó, pues eran incircuncisos, ya que no habían sido circuncidados por el camino.8 Cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en su lugar en el campamento hasta que sanaron.9 Entonces Jehová dijo a Josué: «Hoy he quitado de encima de vosotros el oprobio de Egipto». Por eso se llamó Gilgal aquel lugar, hasta hoy.
10 Los hijos de Israel acamparon en Gilgal y celebraron la Pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.11 Al otro día de la Pascua comieron de los frutos de la tierra, panes sin levadura y, ese mismo día, espigas nuevas tostadas.12 El maná cesó al día siguiente, desde que comenzaron a comer de los frutos de la tierra, y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.

Josué y el enviado de Jehová

Jos. 5.13-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 Aconteció que estando Josué cerca de Jericó, alzó los ojos y vio a un hombre que estaba delante de él, con una espada desenvainada en su mano. Josué se le acercó y le dijo:
—¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?
14 —No—respondió él—, sino que he venido como Príncipe del ejército de Jehová.
Entonces Josué, postrándose en tierra sobre su rostro, lo adoró y le dijo:
—¿Qué dice mi Señor a su siervo?
15 El Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué:
—Quítate el calzado de los pies, porque el lugar en que estás es santo.
Y Josué así lo hizo.

La toma de Jericó

Jos. 6.1-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jericó estaba cerrada, bien cerrada, por temor a los hijos de Israel: nadie entraba ni salía.2 Pero Jehová dijo a Josué: «Mira, yo he entregado en tus manos a Jericó y a su rey, junto con sus hombres de guerra.3 Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, dando una vez la vuelta alrededor de la ciudad. Esto haréis durante seis días.4 Siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del Arca. El séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas.5 Cuando el cuerno de carnero dé un toque prolongado, tan pronto oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará con fuerza, y el muro de la ciudad caerá. Entonces la asaltará el pueblo, cada uno derecho hacia delante».
6 Josué hijo de Nun llamó a los sacerdotes y les dijo: «Tomad el Arca del pacto, y que siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero delante del Arca de Jehová».7 Al pueblo dijo: «Pasad y dad un rodeo a la ciudad: los que están armados pasarán delante del Arca de Jehová».
8 Tan pronto Josué terminó de hablar al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, pasaron delante del Arca de Jehová tocando las bocinas, mientras el Arca del pacto de Jehová los seguía.9 Los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el Arca, mientras las bocinas sonaban continuamente.10 Pero Josué dio esta orden al pueblo: «Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca hasta el día que yo os diga: “Gritad”. Entonces gritaréis».
11 Así hizo que el Arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad, y luego volvieron al campamento, donde pasaron la noche.12 Josué se levantó de mañana, y los sacerdotes tomaron el Arca de Jehová.13 Los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, iban delante del Arca de Jehová tocando las bocinas sin dejar de caminar; los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el Arca de Jehová mientras las bocinas sonaban continuamente.14 Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento. De esta manera hicieron durante seis días.
15 El séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron la vuelta a la ciudad, de la misma manera, siete veces—solamente este día dieron siete veces la vuelta alrededor de ella—.16 Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: «¡Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad!17 La ciudad será como anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab, la ramera, vivirá, así como todos los que estén con ella en su casa, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos.18 Pero vosotros guardaos del anatema; no toquéis ni toméis cosa alguna del anatema, no sea que hagáis caer la maldición sobre el campamento de Israel y le traigáis la desgracia.19 Pero toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová y entren en el tesoro de Jehová».
20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas. Y aconteció que cuando el pueblo escuchó el sonido de la bocina, gritó con un gran vocerío y el muro se derrumbó. El pueblo asaltó luego la ciudad, cada uno derecho hacia delante, y la tomaron.21 Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad había: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas y los asnos.
22 Pero Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: «Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allí a la mujer y a todo lo que sea suyo, como lo jurasteis».23 Los espías entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; también sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel.24 Después prendieron fuego a la ciudad, con todo lo que en ella había. Solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro.25 Pero Josué salvó la vida a Rahab, la ramera, a la casa de su padre y a todo lo que ella tenía, y ella habitó entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado para reconocer a Jericó.
26 En aquel tiempo hizo Josué este juramento: «Maldito delante de Jehová el hombre que se levante y reedifique esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas».
27 Estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.

El pecado de Acán

Jos. 7.1-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Pero los hijos de Israel cometieron una infidelidad en cuanto al anatema, porque Acán hijo de Carmi hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó algo del anatema, y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.
2 Después Josué envió unos hombres desde Jericó a Hai, que estaba junto a Bet-avén, hacia el oriente de Bet-el, y les dijo: «Subid a reconocer la tierra». Ellos subieron y reconocieron a Hai.3 Al volver, dijeron a Josué: «Que no suba todo el pueblo; dos mil o tres mil hombres tomarán a Hai. No fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos».
4 Subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai.5 Los de Hai les mataron a unos treinta y seis hombres, los persiguieron desde la puerta hasta Sebarim y los derrotaron en la bajada, por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y se volvió como agua.
6 Entonces Josué rompió sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del Arca de Jehová hasta caer la tarde, junto con los ancianos de Israel, y se echaron polvo sobre sus cabezas.7 Josué decía:
—¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en manos de los amorreos y que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!8 ¡Ay, Señor! ¿qué diré, ahora que Israel le ha vuelto la espalda a sus enemigos?9 Porque los cananeos y todos los habitantes de la tierra se enterarán, nos rodearán y borrarán nuestro nombre de encima de la tierra. ¿Qué harás tú entonces por tu gran nombre?
10 Jehová respondió a Josué:
—¡Levántate! ¿Por qué te postras así sobre tu rostro?11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto, el que yo les mandé. También han tomado algo del anatema, y hasta lo han robado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema. No estaré más con vosotros si no hacéis desaparecer el anatema de en medio de vosotros.13 Levántate, santifica al pueblo y di: “Santificaos para mañana, porque Jehová, el Dios de Israel, dice así: ‘Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros’ ”.14 Os acercaréis, pues, mañana por tribus; la tribu que Jehová señale, se acercará por familias; la familia que Jehová señale, se acercará por casas paternas, y la casa que Jehová señale, se acercará hombre por hombre.15 El que sea sorprendido en posesión del anatema, será quemado, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová y ha cometido una infamia en Israel.
16 Josué, pues, levantándose de mañana, hizo acercar a Israel por tribus, y fue designada la tribu de Judá.17 Hizo acercar a la tribu de Judá, y fue designada la familia de los de Zera; luego hizo que se acercaran las familias de los de Zera, y fue designado Zabdi.18 Hizo acercar su casa hombre por hombre, y fue designado Acán hijo de Carmi hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá.
19 Entonces Josué dijo a Acán:
—Hijo mío, da gloria a Jehová, el Dios de Israel, dale alabanza y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras.
20 Acán respondió a Josué:
—Verdaderamente yo he pecado contra Jehová, el Dios de Israel; he hecho así y así.21 Pues yo vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, doscientos siclos de plata y un lingote de oro de cincuenta siclos de peso, lo cual codicié y tomé. Ahora está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero está debajo.
22 Entonces Josué envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda, y en efecto, todo estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo.23 Lo tomaron de la tienda y lo llevaron ante Josué y todos los hijos de Israel, y lo pusieron delante de Jehová.24 Entonces Josué, junto con todo Israel, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor.
25 Allí le dijo Josué:
—¿Por qué nos has turbado? Que Jehová te turbe en este día.
Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos.26 Sobre él levantaron un gran montón de piedras que permanece hasta hoy. Así Jehová se calmó del ardor de su ira. Por eso aquel lugar se llama el valle de Acor, hasta hoy.

Toma y destrucción de Hai

Jos. 8.1-29  DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Josué: «No temas ni desmayes. Toma contigo toda la gente de guerra, levántate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tus manos al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra.2 Harás con Hai y con su rey como hiciste con Jericó y su rey; solo que ahora tomaréis para vosotros su botín y sus bestias. Pondrás, pues, emboscadas detrás de la ciudad».
3 Entonces se levantaron Josué y toda la gente de guerra para subir contra Hai. Escogió Josué treinta mil hombres fuertes, a los cuales envió de noche4 con esta orden: «Atended, pondréis una emboscada detrás de la ciudad. No os alejaréis mucho de la ciudad y estaréis todos dispuestos.5 Yo y todo el pueblo que está conmigo nos acercaremos a la ciudad, y cuando salgan ellos contra nosotros, como hicieron antes, huiremos delante de ellos.6 Ellos saldrán tras nosotros, hasta que los alejemos de la ciudad, pues dirán: “Huyen de nosotros como la primera vez”. Huiremos, entonces, delante de ellos.7 Luego vosotros os levantaréis de la emboscada y tomaréis la ciudad, pues Jehová, vuestro Dios, la entregará en vuestras manos.8 Cuando la hayáis tomado, le prenderéis fuego. Haréis conforme a la palabra de Jehová. Mirad que os lo he mandado».
9 Entonces Josué los envió; ellos se fueron a la emboscada y se pusieron entre Bet-el y Hai, al occidente de Hai. Josué se quedó aquella noche en medio del pueblo.10 Josué se levantó muy de mañana, pasó revista al pueblo y subió contra Hai, al frente del pueblo, junto con los ancianos de Israel.11 Toda la gente de guerra que con él estaba subió y se acercó; llegaron delante de la ciudad y acamparon al norte de Hai. El valle estaba entre él y Hai.12 Tomó como cinco mil hombres y los puso en una emboscada entre Bet-el y Hai, al occidente de la ciudad.13 Así dispusieron al pueblo: todo el campamento al norte de la ciudad, y su emboscada al occidente de la ciudad. Aquella noche Josué avanzó hasta la mitad del valle.
14 Aconteció que, al verlo el rey de Hai, él y su pueblo se apresuraron, madrugaron, y al tiempo señalado, los hombres de la ciudad salieron a combatir contra Israel frente al Arabá, no sabiendo que estaba puesta una emboscada a espaldas de la ciudad.15 Josué y todo Israel se fingieron vencidos y huyeron delante de ellos por el camino del desierto.16 Todo el pueblo que estaba en Hai se juntó para perseguirlos, y al ir tras Josué, se alejaron así de la ciudad.17 No quedó ningún hombre en Hai ni en Bet-el que no saliera tras Israel, y por seguir a Israel dejaron la ciudad abierta.18 Entonces Jehová dijo a Josué: «Extiende hacia Hai la lanza que tienes en tu mano, porque yo la entregaré en tus manos».
Josué extendió hacia la ciudad la lanza que tenía en su mano.19 Se levantaron prontamente de su lugar los que estaban en la emboscada, corrieron luego que él alzó su mano, entraron en la ciudad, la tomaron y se apresuraron a prenderle fuego.
20 Cuando los hombres de Hai volvieron el rostro y vieron el humo de la ciudad que subía al cielo, no pudieron huir ni a una parte ni a otra, porque el pueblo que iba huyendo hacia el desierto se volvió contra quienes los perseguían.21 Josué y todo Israel, al ver que los de la emboscada habían tomado la ciudad, y que el humo de la ciudad subía, se volvieron y atacaron a los de Hai.22 Los otros salieron de la ciudad a su encuentro, y así quedaron encerrados en medio de Israel, los unos por un lado y los otros por el otro. Y los hirieron hasta que no quedó ninguno de ellos que escapara.23 Pero tomaron vivo al rey de Hai y lo llevaron ante Josué.
24 Cuando los israelitas acabaron de matar a todos los habitantes de Hai en el campo y en el desierto, hasta donde los habían perseguido, y todos habían caído a filo de espada hasta ser consumidos, todos los israelitas volvieron a Hai, y también la hirieron a filo de espada.25 El número de los que cayeron aquel día, entre hombres y mujeres, fue de doce mil, todos los de Hai.26 Porque Josué no retiró la mano que había extendido con la lanza hasta que hubo destruido por completo a todos los habitantes de Hai.27 Los israelitas tomaron para sí las bestias y el botín de la ciudad, conforme a la palabra que Jehová había mandado a Josué.28 Josué quemó a Hai y la redujo a un montón de escombros, desolada para siempre hasta hoy.29 Al rey de Hai lo colgó de un madero hasta caer la noche, y cuando el sol se puso, mandó Josué que quitaran del madero su cuerpo y lo echaran a la puerta de la ciudad. Luego levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy.

Marzo 29

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Marzo 29

Lectura de la Ley en el monte Ebal

Jos. 8.30-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 Entonces Josué edificó un altar a Jehová, Dios de Israel, en el monte Ebal,31 como Moisés, siervo de Jehová, lo había mandado a los hijos de Israel y como está escrito en el libro de la ley de Moisés: un altar de piedras enteras sin labrar. Ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová y sacrificaron ofrendas de paz.32 También escribió allí sobre las piedras una copia de la ley de Moisés, la cual escribió delante de los hijos de Israel.33 Todo Israel, tanto los extranjeros como los naturales, con sus ancianos, oficiales y jueces, estaba de pie a uno y otro lado del Arca, en presencia de los sacerdotes levitas que llevaban el Arca del pacto de Jehová. La mitad de ellos estaba hacia el monte Gerizim y la otra mitad hacia el monte Ebal, de la manera que Moisés, siervo de Jehová, lo había mandado antes, para que primero bendijeran al pueblo de Israel.
34 Después de esto leyó todas las palabras de la Ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el libro de la Ley.35 No hubo palabra alguna de todo cuanto mandó Moisés que Josué no hiciera leer delante de toda la congregación de Israel, de las mujeres, los niños y los extranjeros que habitaban entre ellos.

Astucia de los gabaonitas

Jos. 9.1-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jordán, tanto en las montañas como en los llanos, y en toda la costa del Mar Grande hasta el Líbano: heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos,2 se concertaron para pelear contra Josué e Israel.3 Pero cuando los habitantes de Gabaón oyeron lo que Josué había hecho con Jericó y Hai,4 recurrieron a la astucia, pues fueron y se fingieron embajadores, tomaron sacos viejos sobre sus asnos y odres viejos de vino, rotos y remendados;5 se pusieron zapatos viejos y recosidos, y vestidos viejos. Todo el pan que traían para el camino era seco y mohoso.6 Al llegar a Josué al campamento en Gilgal, les dijeron a él y a los de Israel:
—Nosotros venimos de una tierra muy lejana; haced, pues, ahora una alianza con nosotros.
7 Los de Israel respondieron a los heveos:
—Si habitáis en medio de nosotros, ¿cómo, pues, podremos hacer alianza con vosotros?
8 Ellos respondieron a Josué:
—Nosotros somos tus siervos.
—¿Quiénes sois vosotros, y de dónde venís?—les dijo Josué.
9 Ellos respondieron:
—Tus siervos han venido de tierra muy lejana a causa del nombre de Jehová, tu Dios, pues hemos oído de su fama, de todo lo que hizo en Egipto10 y todo lo que hizo con los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán: Sehón, rey de Hesbón, y Og, rey de Basán, que estaba en Astarot.11 Por eso nuestros ancianos y todos los habitantes de nuestra tierra nos dijeron: “Tomad en vuestras manos la provisión para el camino, id al encuentro de ellos y decidles: ‘Nosotros somos vuestros siervos; haced ahora alianza con nosotros’ ”.12 Este nuestro pan lo tomamos caliente de nuestras casas para el camino el día que salimos para venir a vuestro encuentro, y ahora ya está seco y mohoso.13 Estos odres de vino también los llenamos nuevos, y ya están rotos. También estos nuestros vestidos y nuestros zapatos están ya viejos a causa de tanto caminar.
14 Los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, pero no consultaron a Jehová.15 Josué hizo la paz con ellos; también celebró con ellos una alianza concediéndoles la vida y los príncipes de la congregación hicieron un juramento.
16 Tres días después que hicieron la alianza con ellos, supieron que eran sus vecinos y que habitaban en medio de ellos.17 Los hijos de Israel salieron, y al tercer día llegaron a sus ciudades, que eran Gabaón, Cafira, Beerot y Quiriat-jearim.18 No los mataron los hijos de Israel por cuanto los príncipes de la congregación les habían jurado por Jehová, el Dios de Israel.
Toda la congregación empezó a murmurar contra los príncipes;19 pero todos los príncipes respondieron a la congregación:
—Nosotros les hemos jurado por Jehová, Dios de Israel; por tanto, ahora no los podemos tocar.20 Esto haremos con ellos: los dejaremos vivir, para que no venga sobre nosotros la ira por causa del juramento que les hemos hecho.
21 De ellos dijeron, pues, los príncipes: «¡Dejadlos vivir!, pero que se constituyan en leñadores y aguadores para toda la congregación», concediéndoles así la vida, según les habían prometido los príncipes.
22 Josué los llamó y les dijo:
—¿Por qué nos habéis engañado diciendo: “Habitamos muy lejos de vosotros”, siendo que vivís en medio de nosotros?23 Ahora, pues, malditos sois, y nunca dejará de haber de entre vosotros siervos, ni quienes corten la leña y saquen el agua para la casa de mi Dios.
24 Ellos respondieron a Josué:
—Como fue dado a entender a tus siervos que Jehová, tu Dios, había mandado a Moisés, su siervo, que os había de dar toda la tierra, y que había de destruir a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros, por esto temimos mucho por nuestras vidas a causa de vosotros, e hicimos esto.25 Ahora, pues, estamos en tus manos; lo que te parezca bueno y recto hacer de nosotros, hazlo.
26 Él hizo así con ellos, pues los libró de manos de los hijos de Israel y no los mataron.27 Aquel día Josué los destinó a ser leñadores y aguadores para la congregación y para el altar de Jehová, en el lugar que Jehová eligiera. Eso son hasta hoy.

Derrota de los amorreos

Jos. 10.1-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había tomado a Hai y la había asolado (como había hecho con Jericó y con su rey, así hizo con Hai y su rey), y que los habitantes de Gabaón habían hecho la paz con los israelitas y estaban entre ellos,2 tuvo gran temor, porque Gabaón era tan grande como una de las ciudades reales, mayor que Hai, y todos sus hombres eran valientes.3 Por lo cual Adonisedec, rey de Jerusalén, mandó a decir a Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglón:4 «Venid y ayudadme a combatir a Gabaón, pues ha hecho la paz con Josué y con los hijos de Israel».5 Y los cinco reyes amorreos, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón, se juntaron y subieron con todos sus ejércitos, acamparon cerca de Gabaón y pelearon contra ella.
6 Entonces los habitantes de Gabaón enviaron a decir a Josué al campamento en Gilgal: «No niegues ayuda a tus siervos; sube rápidamente a defendernos y ayudarnos, porque todos los reyes amorreos que habitan en las montañas se han unido contra nosotros».7 Josué subió desde Gilgal junto con toda la gente de guerra y con todos los hombres valientes,8 y Jehová le dijo: «No les tengas temor, porque yo los he entregado en tus manos y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti».
9 Josué cayó sobre ellos de repente, tras haber caminado toda la noche desde Gilgal.10 Y Jehová los llenó de pavor ante Israel y les causó una gran mortandad en Gabaón; los siguió por el camino que sube a Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda.11 Mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron. Fueron más los que murieron por las piedras del granizo que los que los hijos de Israel mataron a espada.
12 Entonces Josué habló a Jehová, el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
«Sol, detente en Gabaón,
y tú, luna, en el valle de Ajalón».
13 Y el sol se detuvo, y la luna se paró,
hasta que la gente se vengó de sus enemigos.
¿No está escrito esto en el libro de Jaser? El sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.14 No hubo un día como aquel, ni antes ni después de él, en que Jehová haya obedecido a la voz de un hombre, porque Jehová peleaba por Israel.
15 Josué volvió junto con todo Israel al campamento en Gilgal.16 Aquellos cinco reyes huyeron y se escondieron en una cueva en Maceda.17 Cuando se le avisó que los cinco reyes habían sido hallados escondidos en una cueva en Maceda,18 Josué dijo: «Rodad grandes piedras hasta la entrada de la cueva y poned hombres junto a ella para que los custodien.19 Y vosotros no os detengáis, sino seguid a vuestros enemigos y heridles la retaguardia, sin dejarlos entrar en sus ciudades, porque Jehová, vuestro Dios, los ha entregado en vuestras manos».
20 Aconteció que cuando Josué y los hijos de Israel acabaron de causarles una gran mortandad, hasta exterminarlos, los que quedaron de ellos se metieron en las ciudades fortificadas.21 Todo el pueblo volvió sano y salvo al campamento de Josué en Maceda, y nadie se atrevió a mover su lengua contra ninguno de los hijos de Israel.
22 Entonces dijo Josué: «Abrid la entrada de la cueva y sacad de ella a esos cinco reyes».23 Así lo hicieron; sacaron de la cueva a aquellos cinco reyes: al rey de Jerusalén, al rey de Hebrón, al rey de Jarmut, al rey de Laquis y al rey de Eglón.24 Cuando los llevaron ante Josué, llamó Josué a todos los hombres de Israel y dijo a los principales de la gente de guerra que habían venido con él: «Acercaos y poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes». Ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre los cuellos de ellos.25 «No temáis, ni os atemoricéis—les dijo Josué—; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová con todos los enemigos contra los cuales peleáis».
26 Después de esto, Josué los hirió, los mató y los hizo colgar en cinco maderos. Allí quedaron colgados hasta caer la noche.27 Cuando el sol se iba a poner, mandó Josué que los descolgaran de los maderos y los echaran en la cueva donde se habían escondido. Y pusieron grandes piedras a la entrada de la cueva, las cuales permanecen hasta hoy.

Otras conquistas

Jos. 10.28-43 DHH NIV NBD NVI LBLA
28 Aquel mismo día tomó Josué a Maceda, la pasó a filo de espada y mató a su rey; los destruyó por completo, con todo lo que en ella tenía vida, sin dejar nada, e hizo con el rey de Maceda como había hecho con el rey de Jericó.
29 De Maceda pasó Josué, con todo Israel, a Libna, y la atacó.30 Y Jehová la entregó también, junto con su rey, en manos de Israel, que la pasó a filo de espada, con todo lo que en ella tenía vida, sin dejar nada, e hizo con su rey de la manera como había hecho con el rey de Jericó.
31 Después Josué, con todo Israel, pasó de Libna a Laquis, acampó cerca de ella y la atacó.32 Jehová entregó también a Laquis en manos de Israel, quien la tomó al día siguiente y la pasó a filo de espada con todo lo que en ella tenía vida, tal como había hecho en Libna.33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Laquis; pero Josué lo derrotó a él y a su pueblo, hasta no dejar a ninguno de ellos.
34 De Laquis pasó Josué, con todo Israel, a Eglón. Acamparon cerca de ella y la atacaron.35 Ese mismo día la tomaron y la pasaron a filo de espada. Aquel día mató a todo lo que en ella tenía vida, como había hecho en Laquis.
36 Subió luego Josué, con todo Israel, de Eglón a Hebrón, y la atacaron.37 La tomaron y la pasaron a filo de espada, con su rey, todas sus ciudades y todo lo que en ella tenía vida. No dejó nada, como había hecho con Eglón. La destruyeron con todo lo que en ella tenía vida.
38 Después volvió Josué, con todo Israel, sobre Debir, y la atacó.39 La tomó, junto con su rey y todas sus ciudades; las pasaron a filo de espada y destruyeron todo lo que allí dentro tenía vida, sin dejar nada. Como había hecho con Hebrón y con Libna y su rey, así hizo con Debir y su rey.
40 Conquistó, pues, Josué toda la región de las montañas, el Neguev, los llanos y las laderas, y a todos sus reyes, sin dejar nada; todo lo que tenía vida lo exterminó, como Jehová, Dios de Israel, se lo había mandado.41 Los batió Josué desde Cades-barnea hasta Gaza, y toda la tierra de Gosén hasta Gabaón.42 Todos estos reyes y sus tierras los tomó Josué de una vez, porque Jehová, el Dios de Israel, peleaba por Israel.43 Después volvió Josué, con todo Israel, al campamento en Gilgal.

Marzo 30

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Marzo 30

Derrota de Jabín y sus aliados

Jos. 11.1-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Cuando Jabín, rey de Hazor, se enteró de esto, envió un mensaje a Jobab, rey de Madón, al rey de Simrón, al rey de Acsaf2 y a los reyes que estaban en la región del norte en las montañas, y en el Arabá al sur de Cineret, en los llanos y en las regiones de Dor al occidente,3 al cananeo que estaba al oriente y al occidente, al amorreo, al heteo, al ferezeo, al jebuseo en las montañas, y al heveo al pie de Hermón en tierra de Mizpa.4 Estos salieron con todos sus ejércitos, una multitud tan numerosa como la arena que está a la orilla del mar, con muchísimos caballos y carros de guerra.5 Todos estos reyes se unieron, llegaron y acamparon unidos junto a las aguas de Merom para pelear contra Israel.
6 Pero Jehová dijo a Josué: «No les tengas temor, porque mañana a esta hora yo los entregaré a todos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos y quemarás sus carros en el fuego».
7 Josué, con toda su gente de guerra, se lanzó de repente contra ellos junto a las aguas de Merom.8 Jehová los entregó en manos de Israel, que los hirió y los persiguió hasta Sidón la grande, hasta Misrefotmaim y el llano de Mizpa, al oriente. Los hirió hasta no dejar ninguno con vida.9 Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos y quemó sus carros en el fuego.
10 Por entonces regresó Josué, tomó a Hazor y mató a espada a su rey, pues Hazor había sido antes cabeza de todos estos reinos.11 Pasaron a espada todo cuanto en ella tenía vida, destruyéndolo todo por completo, sin que quedara nada capaz de respirar, y prendieron fuego a Hazor.12 Asimismo tomó Josué todas las ciudades de aquellos reyes, y a todos sus reyes los pasó a filo de espada y los exterminó, como Moisés, siervo de Jehová, lo había mandado.13 Pero Israel no quemó todas las ciudades que estaban sobre colinas; Josué quemó únicamente a Hazor.14 Los hijos de Israel tomaron para sí todo el botín y las bestias de aquellas ciudades; pero pasaron a todos los hombres a filo de espada hasta exterminarlos, sin dejar ninguno con vida.15 De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés, su siervo, así Moisés lo mandó a Josué, y así lo hizo Josué, sin quitar una palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.

Josué se apodera de toda la tierra

Jos. 11.16-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 Conquistó, pues, Josué toda aquella tierra, las montañas, todo el Neguev, toda la tierra de Gosén, los llanos, el Arabá, las montañas de Israel y sus valles,17 desde el monte Halac, que sube hacia Seir, hasta Baal-gad, en la llanura del Líbano, a la falda del monte Hermón. Capturó asimismo a todos sus reyes, los hirió y mató.18 Durante mucho tiempo estuvo Josué en guerra con estos reyes.19 No hubo ciudad que hiciera la paz con los hijos de Israel, salvo los heveos que habitaban en Gabaón; todas las tomaron por la fuerza.20 Porque de Jehová provenía que endurecieran su corazón para que opusieran resistencia a Israel, a fin de exterminarlos sin misericordia y fueran así aniquilados, como Jehová lo había mandado a Moisés.
21 También en aquel tiempo fue Josué y destruyó a los anaceos de los montes de Hebrón, de Debir, de Anab, de todos los montes de Judá y de todos los montes de Israel. Josué los destruyó a ellos y a sus ciudades.22 Ninguno de los anaceos quedó en la tierra de los hijos de Israel; solamente quedaron en Gaza, en Gat y en Asdod.
23 Conquistó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés, y la entregó a los israelitas como herencia conforme a su distribución por tribus. Y la tierra descansó de la guerra.

Reyes derrotados por Josué

Jos. 12.7-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 Estos son los reyes de la tierra que Josué y los hijos de Israel derrotaron del lado occidental del Jordán, desde Baal-gad, en el llano del Líbano, hasta el monte Halac que sube hacia Seir, y cuya tierra dio Josué en posesión a las tribus de Israel, conforme a su distribución,8 en las montañas, en los valles, en el Arabá, en las laderas, en el desierto y en el Neguev, donde vivían el heteo, el amorreo, el cananeo, el ferezeo, el heveo y el jebuseo:
9 El rey de Jericó; el rey de Hai, que está al lado de Bet-el;10 el rey de Jerusalén; el rey de Hebrón;11 el rey de Jarmut; el rey de Laquis;12 el rey de Eglón; el rey de Gezer;13 el rey de Debir; el rey de Geder;14 el rey de Horma; el rey de Arad;15 el rey de Libna; el rey de Adulam;16 el rey de Maceda; el rey de Bet-el;17 el rey de Tapúa; el rey de Hefer;18 el rey de Afec; el rey de Sarón;19 el rey de Madón; el rey de Hazor;20 el rey de Simron-merón; el rey de Acsaf;21 el rey de Taanac; el rey de Meguido;22 el rey de Cedes; el rey de Jocneam del Carmelo;23 el rey de Dor, de la provincia de Dor; el rey de Goim en Gilgal;24 el rey de Tirsa; treinta y un reyes en total.

Territorios por conquistar

Jos. 13.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Josué era ya viejo, entrado en años, cuando Jehová le dijo: «Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por poseer.2 Esta es la tierra que queda: todos los territorios de los filisteos y de los gesureos,3 desde Sihor, que está al oriente de Egipto, hasta el límite de Ecrón por el norte, que se considera de los cananeos; los cinco principados de los filisteos, el gazeo, el asdodeo, el ascaloneo, el geteo y el ecroneo; también los aveos,4 que están al sur. Toda la tierra de los cananeos, y Mehara, que es de los sidonios, hasta Afec y hasta los límites del amorreo;5 la tierra de los giblitas, con todo el Líbano hacia donde sale el sol, desde Baal-gad, al pie del monte Hermón, hasta la entrada de Hamat.6 Yo expulsaré de la presencia de los hijos de Israel a todos los que habitan en las montañas desde el Líbano hasta Misrefotmaim, y a todos los sidonios. Tú solamente repartirás por suertes el país a los israelitas como heredad, conforme te he mandado.7 Reparte, pues, ahora esta tierra como heredad a las nueve tribus y a la media tribu de Manasés».

Repartición de Canaán

Jos. 14.1-5 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Esto, pues, es lo que los hijos de Israel recibieron como heredad en la tierra de Canaán, lo que les repartieron el sacerdote Eleazar, Josué hijo de Nun, y los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel.2 Por suertes se les dio su heredad, como Jehová había mandado a Moisés que se diera a las nueve tribus y a la media tribu.3 Porque a las dos tribus y a la media tribu les había dado Moisés su heredad al otro lado del Jordán, pero a los levitas no les dio ninguna heredad entre ellos.4 Pues los hijos de José fueron dos tribus, Manasés y Efraín, y no dieron parte a los levitas en la tierra, sino ciudades en que habitaran, con sus ejidos para el ganado y los rebaños.5 De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel en el reparto de la tierra.

Caleb recibe Hebrón

Jos. 14.6-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
6 Los hijos de Judá fueron a donde estaba Josué en Gilgal, y Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, le dijo: «Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, el varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a nosotros dos.7 Yo tenía cuarenta años de edad cuando Moisés, siervo de Jehová, me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra, y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón.8 Mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo, pero yo me mantuve fiel a Jehová, mi Dios.9 Entonces Moisés juró diciendo: “Ciertamente la tierra que pisó tu pie será para ti y para tus hijos como herencia perpetua, por cuanto te mantuviste fiel a Jehová, mi Dios”.10 Pues bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová dijo estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto, y ahora tengo ochenta y cinco años de edad.11 Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió. Cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para combatir, para salir y para entrar.12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día. Tú mismo oíste entonces que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Si Jehová está conmigo, los expulsaré, como Jehová ha dicho».
13 Josué entonces lo bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón como heredad.14 Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, hasta hoy, por cuanto se había mantenido fiel a Jehová, Dios de Israel.15 Pero el nombre de Hebrón era antes Quiriat-arba, porque Arba fue un hombre grande entre los anaceos.
Y la tierra descansó de la guerra.

Jue. 1.20 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 Como Moisés había dicho, dieron Hebrón a Caleb. Este expulsó de allí a los tres hijos de Anac,

Caleb conquista Hebrón y Debir

Jos. 15.13-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 A Caleb hijo de Jefone se le dio su parte entre los hijos de Judá, conforme al mandamiento de Jehová a Josué: Quiriat-arba, la ciudad del padre de Anac, que es Hebrón.14 Caleb echó de allí a los tres hijos de Anac: a Sesai, Ahimán y Talmai, descendientes de Anac.15 De aquí subió contra los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer.16 Entonces dijo Caleb: «Al que ataque Quiriat-sefer y la tome, yo le daré a mi hija Acsa por mujer».
17 Otoniel hijo de Cenaz y hermano de Caleb, la tomó, y él le dio a su hija Acsa por mujer.18 Y aconteció que cuando se la llevaba, este la persuadió que pidiera a su padre tierras para labrar. Ella se bajó del asno, y Caleb le preguntó:
—¿Qué tienes?
19 —Concédeme un don—respondió ella—; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas.
Él entonces le dio las fuentes de arriba y las de abajo.

Jue. 1.11-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 De allí fue contra los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer.12 Entonces dijo Caleb:
«Al que ataque a Quiriat-sefer y la tome, yo le daré a Acsa, mi hija, por mujer».
13 La tomó Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb, y este le entregó a su hija Acsa por mujer.14 Cuando ella se iba con él, Otoniel la persuadió para que pidiera a su padre un campo. Acsa se bajó del asno, y Caleb le preguntó:
—¿Qué tienes?
15 Ella le respondió:
—Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas.
Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.

Marzo 31

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Marzo 31

TERRITORIOS DE LAS TRIBUS DE JUDÁ, EFRAÍN Y MANASÉS

Judá

Jos. 15.1-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 La parte que tocó en suerte a la tribu de los hijos de Judá, conforme a sus familias, llegaba hasta la frontera de Edom, y tenía el desierto de Zin, al sur, como su extremo meridional.2 Su límite por el lado del sur partía de la costa del Mar Salado—desde la bahía que mira hacia el sur—;3 luego salía hacia el sur de la subida de Acrabim, pasaba hacia Zin y subía por el sur hasta Cades-barnea; pasando por Hezrón, subía hacia Adar y daba vuelta a Carca.4 De allí pasaba por Asmón, salía al arroyo de Egipto y terminaba en el mar. Este, pues, os será el límite del sur.5 El límite oriental es el Mar Salado hasta la desembocadura del Jordán. El límite por el lado del norte, partía de la bahía del mar, en la desembocadura del Jordán.6 Este límite sube por Bet-hogla, pasa al norte de Bet-arabá, y de aquí sube a la piedra de Bohán hijo de Rubén.7 Luego sube a Debir desde el valle de Acor, y al norte mira sobre Gilgal, que está enfrente de la subida de Adumín, al sur del arroyo; pasa por las aguas de En-semes y sale a la fuente Rogel.8 Sube este límite por el valle del hijo de Hinom, al lado sur del jebuseo, que es Jerusalén. Luego sube por la cumbre del monte que está enfrente del valle de Hinom, hacia el occidente, el cual está al extremo del valle de Refaim, por el lado del norte.9 Este límite tuerce desde la cumbre del monte hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a las ciudades del monte Efrón para volverse luego hacia Baala, que es Quiriat-jearim.10 Después gira este límite desde Baala hacia el occidente a los montes de Seir y, pasando por el lado norte del monte Jearim, el cual es Quesalón, desciende a Bet-semes y pasa a Timna.11 Sale luego del lado norte de Ecrón y vuelve hacia Sicrón, pasa por el monte Baala, sale a Jabneel y termina en el mar.12 El límite del occidente es el Mar Grande. Este era el límite del territorio de los hijos de Judá, conforme a sus familias.

Jos. 15.20-63 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 Esta, pues, es la heredad de la tribu de los hijos de Judá por sus familias.21 Y fueron las ciudades de la tribu de los hijos de Judá en el extremo sur, hacia la frontera de Edom: Cabseel, Edar, Jagur,22 Cina, Dimona, Adada,23 Cedes, Hazor, Itnán,24 Zif, Telem, Bealot,25 Hazor-hadata, Queriot, Hezrón (que es Hazor),26 Amam, Sema, Molada,27 Hazar-gada, Hesmón, Bet-pelet,28 Hazar-sual, Beerseba, Bizotia,29 Baala, Iim, Esem,30 Eltolad, Quesil, Horma,31 Siclag, Madmana, Sansana,32 Lebaot, Silhim, Aín y Rimón. En total, veintinueve ciudades con sus aldeas.
33 En las llanuras, Estaol, Zora, Asena,34 Zanoa, En-ganim, Tapúa, Enam,35 Jarmut, Adulam, Soco, Azeca,36 Saaraim, Aditaim, Gedera y Gederotaim: catorce ciudades con sus aldeas.
37 Zenán, Hadasa, Migdal-gad,38 Dileán, Mizpa, Jocteel,39 Laquis, Boscat, Eglón,40 Cabón, Lahmam, Quitlis,41 Gederot, Bet-dagón, Naama y Maceda: dieciséis ciudades con sus aldeas.
42 Libna, Eter, Asán,43 Jifta, Asena, Nezib,44 Keila, Aczib y Maresa: nueve ciudades con sus aldeas.
45 Ecrón con sus villas y sus aldeas.46 De Ecrón hasta el mar, todas las que están cerca de Asdod con sus aldeas.
47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y las costas del Mar Grande.
48 En las montañas: Samir, Jatir, Soco,49 Dana, Quiriat-sana (que es Debir);50 Anab, Estemoa, Anim,51 Gosén, Holón y Gilo: once ciudades con sus aldeas.
52 Arab, Duma, Esán,53 Janum, Bet-tapúa, Afeca,54 Humta, Quiriat-arba (la cual es Hebrón) y Sior: nueve ciudades con sus aldeas.
55 Maón, Carmel, Zif, Juta,56 Jezreel, Jocdeam, Zanoa,57 Caín, Gabaa y Timna: diez ciudades con sus aldeas.
58 Halhul, Bet-sur, Gedor,59 Maarat, Bet-anot y Eltecón: seis ciudades con sus aldeas.
60 Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim) y Rabá: dos ciudades con sus aldeas.
61 En el desierto: Bet-arabá, Midín, Secaca,62 Nibsán, la Ciudad de la Sal y En-gadi: seis ciudades con sus aldeas.
63 Pero los hijos de Judá no pudieron expulsar a los jebuseos que habitaban en Jerusalén. Por eso ha quedado el jebuseo en Jerusalén junto con los hijos de Judá hasta hoy.

Jue. 1.1-10,16-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Aconteció después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel hicieron esta consulta a Jehová:
—¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra los cananeos?
2 Jehová respondió:
—Judá subirá; porque yo he entregado la tierra en sus manos.
3 Judá dijo a su hermano Simeón:
«Sube conmigo al territorio que se me ha adjudicado y peleemos contra el cananeo; y yo también iré contigo al tuyo».
Y Simeón fue con él.
4 Judá subió, y Jehová entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo, e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres.5 Hallaron a Adoni-bezec en Bezec, pelearon contra él y derrotaron al cananeo y al ferezeo.6 Adoni-bezec huyó, pero ellos lo persiguieron, lo prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies.7 Entonces dijo Adoni-bezec:
«Setenta reyes, con los pulgares de sus manos y de sus pies cortados, recogían las migajas debajo de mi mesa. Como yo hice, así me ha pagado Dios».
Luego lo llevaron a Jerusalén, donde murió.
8 Atacaron los hijos de Judá a Jerusalén y la tomaron, pasaron a sus habitantes a filo de espada y pusieron fuego a la ciudad.9 Después, los hijos de Judá descendieron para pelear contra el cananeo que habitaba en las montañas, en el Neguev y en los llanos.10 Judá marchó contra el cananeo que habitaba en Hebrón, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, a Ahimán y a Talmai.
16 Y los hijos del ceneo, suegro de Moisés, subieron de la ciudad de las palmeras con los hijos de Judá al desierto de Judá, que está en el Neguev, cerca de Arad, y habitaron con el pueblo.
17 Salió, pues, Judá con su hermano Simeón, y derrotaron al cananeo que habitaba en Sefat, la asolaron y le pusieron por nombre Horma.18 Tomó también Judá a Gaza con su territorio, a Ascalón con su territorio y a Ecrón con su territorio.19 Y Jehová estaba con Judá, quien expulsó a los de las montañas, pero no pudo expulsar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros de hierro.