Febrero 1

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Febrero 1

Los hermanos de José en busca de alimentos

Gn. 42.1-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: «¿Por qué os estáis ahí mirando?2 Yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir y no muramos».
3 Descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto.4 Pero Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos, porque dijo: «No sea que le acontezca algún desastre».5 Fueron, pues, los hijos de Israel entre los que iban a comprar, porque había hambre en la tierra de Canaán.
6 José era el señor de la tierra, quien le vendía trigo a todo el mundo. Cuando llegaron los hermanos de José, se inclinaron a él rostro en tierra.7 José reconoció a sus hermanos en cuanto los vio; pero hizo como que no los conocía, y hablándoles ásperamente les dijo:
—¿De dónde habéis venido?
Ellos respondieron:
—De la tierra de Canaán, para comprar alimentos.
8 Reconoció, pues, José a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron.9 Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo:
—Espías sois; para ver las regiones indefensas del país habéis venido.
10 —No, señor nuestro—respondieron ellos—, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos.11 Todos nosotros somos hijos del mismo padre y somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.
12 Pero José les dijo:
—No; para ver las regiones indefensas del país habéis venido.
13 —Tus siervos somos doce hermanos—respondieron ellos—, hijos de un hombre en la tierra de Canaán. El menor está hoy con nuestro padre y el otro ha desaparecido.
14 Y José les dijo:
—Eso es lo que os he dicho al afirmar que sois espías.15 En esto seréis probados: ¡Por vida del faraón, que no saldréis de aquí hasta que vuestro hermano menor venga!16 Enviad a uno de vosotros para que traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos. Vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, ¡por la vida del faraón, que sois espías!
17 Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días.18 Al tercer día les dijo José:
—Haced esto y vivid: Yo temo a Dios.19 Si sois hombres honrados, uno de vuestros hermanos se quedará en la cárcel, mientras los demás vais a llevar el alimento para remediar el hambre de vuestra familia.20 Pero traeréis a vuestro hermano menor; así serán verificadas vuestras palabras y no moriréis.
Ellos lo hicieron así,21 pero se decían el uno al otro:
—Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba y no lo escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
22 Entonces Rubén les respondió, diciendo:
—¿No os hablé yo y dije: “No pequéis contra el joven”? Pero no me escuchasteis; por eso ahora se nos demanda su sangre.
23 Ellos no sabían que José los entendía, porque este tenía un intérprete para hablar con ellos.24 Entonces se apartó José de su lado, y lloró; cuando volvió a ellos, les habló y, tomando de entre ellos a Simeón, lo apresó en su presencia.25 Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo y devolvieran el dinero a cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y que les dieran comida para el camino; así se hizo con ellos.26 Entonces pusieron ellos su trigo sobre sus asnos y se fueron de allí.
27 Pero al abrir uno de ellos el saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio el dinero que estaba en la boca de su costal.28 Y dijo a sus hermanos:
—¡Me han devuelto mi dinero; aquí está, en mi saco!
Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados se dijeron el uno al otro:
—¿Qué es esto que Dios nos ha hecho?
29 Cuando llegaron junto a Jacob, su padre, en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo:
30 —Aquel hombre, el señor de la tierra, nos habló ásperamente y nos trató como a espías de la tierra.31 Pero nosotros le dijimos: “Somos hombres honrados, nunca fuimos espías.32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno ha desaparecido y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán”.33 Entonces aquel hombre, el señor de la tierra, nos dijo: “En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo a uno de vuestros hermanos, tomad para remediar el hambre de vuestras familias y andad,34 traedme a vuestro hermano menor; así sabré que no sois espías, sino hombres honrados; entonces os entregaré a vuestro hermano y comerciaréis libremente por el país”.
35 Aconteció que cuando vaciaban ellos sus sacos, vieron que en el saco de cada uno estaba la bolsita con su dinero; y tanto ellos como su padre, al ver las bolsitas con el dinero, tuvieron temor.
36 Entonces su padre Jacob les dijo:
—Me habéis privado de mis hijos: José no aparece, Simeón tampoco y ahora os llevaréis a Benjamín. Estas cosas acabarán conmigo.
37 Rubén respondió a su padre:
—Quítales la vida a mis dos hijos, si no te lo devuelvo. Confíamelo a mí y yo te lo devolveré.
38 Pero Jacob replicó:
—No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto y él ha quedado solo; si le acontece algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al seol.

Benjamín es llevado a Egipto

Gn. 43.1-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 El hambre era grande en la tierra;2 y aconteció que cuando acabaron de consumir el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre:
—Volved y comprad para nosotros un poco de alimento.
3 Respondió Judá:
—Aquel hombre nos advirtió con ánimo resuelto: “No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros”.4 Si envías a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento.5 Pero si no lo envías, no descenderemos, porque aquel hombre nos dijo: “No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros”.
6 Dijo entonces Israel:
—¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando a ese hombre que teníais otro hermano?
7 Ellos respondieron:
—Aquel hombre nos preguntó expresamente por nosotros y por nuestra familia, diciendo: «¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano?». Y le declaramos conforme a estas palabras. ¿Acaso podíamos saber que él nos diría: «Haced venir a vuestro hermano»?
8 Entonces Judá dijo a su padre Israel:
—Envía al joven conmigo; nos levantaremos e iremos enseguida, a fin de que vivamos y no muramos, ni nosotros, ni tú, ni nuestros niños.9 Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si no te lo traigo de vuelta y no lo pongo delante de ti, seré ante ti el culpable para siempre.10 Si no nos hubiéramos demorado, ciertamente hubiéramos ya ido y vuelto dos veces.
11 Entonces su padre Israel les respondió:
—Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos y llevad a aquel hombre un regalo, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.12 Tomad también en vuestras manos doble cantidad de dinero, y llevad así en vuestras manos el dinero devuelto en las bocas de vuestros costales; quizá fue equivocación.13 Asimismo, tomad a vuestro hermano, levantaos y volved a aquel hombre.14 Que el Dios omnipotente haga que ese hombre tenga misericordia de vosotros, y os suelte al otro hermano vuestro y a este Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, que lo sea.
15 Entonces tomaron aquellos hombres el regalo, y tomaron en sus manos el doble del dinero, así como a Benjamín, y se levantaron, descendieron a Egipto y se presentaron delante de José.16 José vio con ellos a Benjamín, y dijo al mayordomo de su casa:
—Lleva a casa a esos hombres, y degüella una res y prepárala, pues estos hombres comerán conmigo al mediodía.
17 Hizo el hombre como José había dicho, y llevó a los hombres a casa de José.18 Entonces aquellos hombres tuvieron temor, porque los llevaban a casa de José. Se decían:
—Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez, nos han traído aquí; para tendernos lazo, atacarnos y tomarnos por siervos a nosotros y a nuestros asnos.
19 Se acercaron, pues, al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa.20 Le dijeron:
—¡Ay, señor nuestro! Nosotros, en realidad de verdad, descendimos al principio a comprar alimentos.21 Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos nuestros costales, vimos que el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros.22 Hemos traído también en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos. Nosotros no sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.
23 Él les respondió:
—Paz a vosotros, no temáis. Vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os puso ese tesoro en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero.
Y les sacó a Simeón.24 Luego llevó aquel varón a los hombres a casa de José; les dio agua y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos.25 Ellos prepararon el regalo mientras venía José a mediodía, pues oyeron que habrían de comer allí.
26 Al entrar José en casa, ellos le trajeron el regalo que habían traído consigo, y se inclinaron ante él hasta tocar la tierra.27 Entonces les preguntó José cómo estaban, y les dijo:
—¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive todavía?
28 Ellos respondieron:
—Tu siervo, nuestro padre, está bien; aún vive.
Y se inclinaron e hicieron reverencia.
29 Alzó José sus ojos y vio a su hermano Benjamín, hijo de su madre, y dijo:
—¿Es este vuestro hermano menor, de quien me hablasteis?
Y añadió:
—Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.
30 Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; entró en su habitación y lloró allí.31 Cuando pudo contener el llanto, lavó su rostro, salió y dijo: «Servid la comida».
32 Sirvieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían, porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación para los egipcios.33 Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro.34 José tomó viandas de delante de sí para ellos; pero la porción de Benjamín era cinco veces mayor que la de cualquiera de los demás. Y bebieron y se alegraron con él.

Febrero 2

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Febrero 2

La copa de José

Gn. 44.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Mandó José al mayordomo de su casa, diciendo:
—Llena de alimento los costales de estos hombres, de todo cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.2 También pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo.
El mayordomo hizo como había dicho José.
3 Al amanecer, los hombres fueron despedidos con sus asnos.4 Ya ellos habían salido de la ciudad, pero todavía no se habían alejado, cuando José dijo a su mayordomo:
—Levántate y sigue a esos hombres. Cuando los alcances, diles: “¿Por qué habéis pagado mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata?5 ¿No es esta en la que bebe mi señor, y la que usa para adivinar? ¡Habéis hecho mal al hacer esto!”.
6 Cuando él los alcanzó, les dijo estas palabras.7 Y ellos le respondieron:
—¿Por qué dice nuestro señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.8 Si el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales te lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán, ¿cómo íbamos a hurtar de casa de tu señor plata ni oro?9 Aquel de tus siervos a quien se le encuentre la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor.
10 Entonces el mayordomo dijo:
—También ahora sea conforme a vuestras palabras: aquel a quien se le encuentre será mi siervo; los demás quedaréis sin culpa.
11 Ellos entonces se dieron prisa, bajó cada uno su costal a tierra y cada cual abrió el suyo.12 El mayordomo buscó, comenzando por el mayor y terminando por el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamín.13 Entonces ellos rasgaron sus vestidos, cargó cada uno su asno y volvieron a la ciudad.
14 Entró Judá con sus hermanos a casa de José, que aún estaba allí, y se postraron en tierra delante de él.15 Y les dijo José:
—¿Qué acción es esta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?
16 Entonces dijo Judá:
—¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos. Nosotros somos siervos de mi señor, nosotros y también aquel en cuyo poder se halló la copa.
17 José respondió:
—Nunca haga yo tal cosa. El hombre en cuyo poder se halló la copa, ese será mi siervo; vosotros id en paz junto a vuestro padre.

Judá intercede por Benjamín

Gn. 44.18-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 Entonces Judá se acercó a él y le dijo:
—¡Ay, señor mío!, te ruego que permitas a tu siervo decir una palabra a oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como el faraón.19 Mi señor preguntó a sus siervos: “¿Tenéis padre o hermano?”.20 Y nosotros respondimos a mi señor: “Sí, tenemos un padre anciano y un hermano joven, pequeño aún, que le nació en su vejez; un hermano suyo murió, y solo él quedó de los hijos de su madre, y su padre lo ama”.21 Tú dijiste a tus siervos: “Traédmelo, pues quiero verlo”.22 Y nosotros dijimos a mi señor: “El joven no puede dejar a su padre, porque si lo deja, su padre morirá”.23 Y dijiste a tus siervos: “Si vuestro hermano menor no viene con vosotros, no veréis más mi rostro”.
24 »Aconteció, pues, que cuando llegamos a mi padre, tu siervo, le contamos las palabras de mi señor.25 Y dijo nuestro padre: “Volved a comprarnos un poco de alimento”.26 Pero nosotros respondimos: “No podemos ir. Si nuestro hermano va con nosotros, iremos, porque no podremos presentarnos ante aquel hombre, si no está con nosotros nuestro hermano menor”.27 Entonces tu siervo, mi padre, nos dijo: “Vosotros sabéis que dos hijos me dio a luz mi mujer;28 uno de ellos se fue de mi lado, y pienso de cierto que fue despedazado. Hasta ahora no lo he vuelto a ver.29 Si ahora os lleváis también a este y le acontece algún desastre, haréis que con dolor desciendan mis canas al seol”.
30 »Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo, mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él,31 sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán que con dolor desciendan al seol las canas de nuestro padre, tu siervo.32 Como tu siervo salió fiador del joven ante mi padre, diciendo: “Si no te lo traigo de vuelta, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre”,33 por eso te ruego que se quede ahora tu siervo en lugar del joven como siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos,34 pues ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.

José se da a conocer a sus hermanos

Gn. 45.1-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban a su lado, y clamó: «¡Haced salir de mi presencia a todos!». Así no quedó nadie con él cuando José se dio a conocer a sus hermanos.
2 Entonces se echó a llorar a gritos; lo oyeron los egipcios, y lo oyó también la casa del faraón.3 Y dijo José a sus hermanos:
—Yo soy José. ¿Vive aún mi padre?
Sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de él.
4 Pero José les dijo:
—Acercaos ahora a mí.
Ellos se acercaron, y él les dijo:
—Yo soy José, vuestro hermano, el que vendisteis a los egipcios.5 Ahora, pues, no os entristezcáis ni os pese haberme vendido acá, porque para salvar vidas me envió Dios delante de vosotros.6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales no habrá arada ni siega.7 Dios me envió delante de vosotros para que podáis sobrevivir sobre la tierra, para daros vida por medio de una gran liberación.8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre del faraón, por señor de toda su casa y por gobernador en toda la tierra de Egipto.9 Daos prisa, id a mi padre y decidle: “Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas.10 Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú, tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.11 Allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú, tu casa y todo lo que tienes”.12 Vuestros ojos ven, y también los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla.13 Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto. ¡Daos prisa, y traed a mi padre acá!
14 José se echó sobre el cuello de su hermano Benjamín y lloró; también Benjamín lloró sobre su cuello.15 Luego besó a todos sus hermanos y lloró sobre ellos. Después de esto, sus hermanos hablaron con él.
16 Se oyó la noticia en la casa del faráon, y se decía: «Los hermanos de José han venido». Esto agradó a los ojos del faraón y de sus siervos.17 Y dijo el faraón a José:
—Di a tus hermanos: “Haced esto: cargad vuestras bestias y marchaos; volved a la tierra de Canaán,18 tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y comeréis de la abundancia de la tierra”.19 Y tú manda: “Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres, tomad a vuestro padre y venid.20 Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra”.
21 Así lo hicieron los hijos de Israel; y José les dio carros conforme a la orden del faraón y les suministró víveres para el camino.22 A cada uno de ellos le dio un vestido nuevo, y a Benjamín le dio trescientas piezas de plata y cinco vestidos nuevos.23 A su padre le envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto y diez asnas cargadas de trigo, pan y comida; esto para el viaje de su padre.24 Luego despidió a sus hermanos, y cuando se iban, les dijo:
—No riñáis por el camino.
25 Subieron, pues, de Egipto, y llegaron a la tierra de Canaán, junto a su padre Jacob.26 Y le dieron las nuevas, diciendo: «¡José aún vive!, y es señor en toda la tierra de Egipto». Pero el corazón de Jacob desfalleció porque no les creía.27 Entonces ellos le repitieron todas las palabras que José les había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba para llevarlo, su espíritu revivió.28 Y dijo Israel:
—¡Con esto me basta! ¡José, mi hijo, vive todavía! Iré y lo veré antes de morir.

Jacob y su familia en Egipto

Gn. 46.1-7,26-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Salió Israel con todo lo que tenía. Cuando llegó a Beerseba ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo:
—Jacob, Jacob.
Él respondió:
—Aquí estoy.
3 Entonces Dios dijo:
—Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.
5 Jacob salió de Beerseba; y subieron los hijos de Israel a su padre Jacob, a sus niños y a sus mujeres en los carros que el faraón había enviado para llevarlo.6 También tomaron sus ganados y los bienes que habían adquirido en la tierra de Canaán, y fueron a Egipto Jacob y toda su descendencia consigo:7 sus hijos y los hijos de sus hijos; y sus hijas y las hijas de sus hijos. A toda su descendencia llevó consigo a Egipto.
26 Todas las personas que llegaron con Jacob a Egipto, nacidas de él, sin contar las mujeres de los hijos de Jacob, todas ellas fueron sesenta y seis.27 Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob que entraron en Egipto fueron setenta.
28 Envió Jacob a Judá delante de sí a José, para que lo viniera a ver en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén.29 José unció su carro y fue a recibir a Israel, su padre, en Gosén. Al verlo, se echó sobre su cuello, y sobre su cuello lloró largamente.30 Entonces Israel dijo a José:
—Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro y sé que aún vives.
31 Luego José dijo a sus hermanos y a la casa de su padre:
—Subiré y lo haré saber al faraón; le diré: “Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí.32 Los hombres son pastores de ovejas, hombres ganaderos; han traído sus ovejas, sus vacas y todo lo que tenían”.33 Y cuando el faraón os llame y os pregunte: “¿Cuál es vuestro oficio?”,34 entonces diréis: “Hombres de ganadería hemos sido nosotros tus siervos, desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres”. Así podréis habitar en la tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas.

Gn.47.1 -12 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Fue José y lo hizo saber al faraón. Le dijo:
—Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas, sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán y están en la tierra de Gosén.
2 Escogió a cinco de sus hermanos y los presentó delante del faraón.
3 Entonces el faraón dijo a sus hermanos:
—¿Cuál es vuestro oficio?
Ellos respondieron al faraón:
—Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros como nuestros padres.
4 Dijeron además al faraón:
—Para habitar en esta tierra hemos venido, porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán; por tanto, te rogamos ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.
5 Entonces el faraón dijo a José:
—Tu padre y tus hermanos han venido a ti.6 Delante de ti está la tierra de Egipto. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; que habiten en la tierra de Gosén, y si sabes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales de mi ganado.
7 José introdujo también a Jacob, su padre, y lo presentó delante del faraón. Jacob bendijo al faraón,8 y el faraón preguntó a Jacob:
—¿Cuántos años tienes?
9 Jacob respondió al faraón:
—Los años de mi peregrinación son ciento treinta. Pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han llegado a los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.
10 Jacob bendijo al faraón y salió de su presencia.11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó el faraón.12 Y alimentaba José con pan a su padre, a sus hermanos y a toda la casa de su padre, según el número de los hijos.

Febrero 3

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Febrero 3

Política agraria de José

Gn. 47.13-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 No había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave, por lo que desfallecían de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canaán.14 Recogió entonces José todo el dinero que la tierra de Egipto y la tierra de Canaán le habían pagado por los alimentos que de él compraban; y metió José el dinero en casa del faraón.15 Cuando se acabó el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo:
—Danos pan; ¿por qué moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero?
16 José respondió:
—Si se ha acabado el dinero, entregad vuestros ganados, y yo os daré trigo por vuestros ganados.
17 Trajeron ellos sus ganados a José, y José les dio alimentos a cambio de caballos, ovejas, vacas y asnos; los abasteció de pan aquel año a cambio de todos sus ganados.18 Acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron:
—No ocultamos a nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado, y también el ganado es ya de nuestro señor. Nada ha quedado delante de nuestro señor, sino nuestros cuerpos y nuestra tierra.19 ¿Por qué moriremos delante de tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y nosotros y nuestra tierra seremos siervos del faraón; danos semilla para que vivamos y no muramos, y que no sea asolada la tierra.
20 Entonces compró José para el faraón toda la tierra de Egipto, pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agravó el hambre que pesaba sobre ellos. La tierra pasó así a ser del faraón.21 Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo al otro del territorio de Egipto.22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes recibían trigo del faraón y comían del trigo que el faraón les daba; por eso no vendieron su tierra.
23 Luego José dijo al pueblo:
—Os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para el faraón; aquí tenéis semilla para sembrar la tierra.24 De los frutos daréis la quinta parte al faraón; las otras cuatro partes serán vuestras, para sembrar las tierras y para vuestra manutención, y también de los que están en vuestras casas, para que coman vuestros niños.
25 Ellos respondieron:
—La vida nos has dado. Hallemos gracia a los ojos de nuestro señor, y seamos siervos del faraón.
26 Entonces José puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto que se diera al faraón la quinta parte de las cosechas. Tan solo la tierra de los sacerdotes no pasó a ser del faraón.

La última voluntad de Jacob

Gn. 47.27-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; tomaron posesión de ella, se aumentaron y se multiplicaron en gran manera.28 Jacob vivió en la tierra de Egipto diecisiete años, y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.
29 Cuando los días de Israel tocaban a su fin, llamó a José, su hijo, y le dijo:
—Si he hallado ahora gracia a tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo y que me trates con misericordia y lealtad. Te ruego que no me entierres en Egipto.30 Cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos.
—Haré como tú dices—respondió José.
31 —Júramelo—dijo Israel.
Y José se lo juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.

Jacob bendice a Efraín y a Manasés

Gn. 48.1-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Sucedió después de estas cosas que dijeron a José:
—Tu padre está enfermo.
Entonces él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín.2 Y se le hizo saber a Jacob, diciendo:
—Aquí está tu hijo José, que viene a ti.
Haciendo un esfuerzo, Israel se sentó sobre la cama3 y dijo a José:
—El Dios omnipotente se me apareció en Luz, en la tierra de Canaán, me bendijo4 y me dijo: “Yo te haré crecer, te multiplicaré y te pondré por estirpe de naciones; y daré esta tierra a tu descendencia después de ti por heredad perpetua”.5 Ahora bien, tus dos hijos, Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto antes de venir a reunirme contigo a la tierra de Egipto, son míos; al igual que Rubén y Simeón, serán míos.6 Los que después de ellos has engendrado, serán tuyos; por el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades.7 Cuando yo venía de Padan-aram se me murió Raquel en la tierra de Canaán, en el camino, como media legua antes de llegar a Efrata; y la sepulté allí, en el camino de Efrata, que es Belén.
8 Vio entonces Israel a los hijos de José, y dijo:
—¿Quiénes son estos?
9 —Son mis hijos, los que Dios me ha dado aquí—respondió José a su padre.
—Acércalos ahora a mí, y los bendeciré—dijo Israel.
10 Los ojos de Israel estaban tan debilitados por la vejez, que no podía ver. Los hizo, pues, acercarse a él, y él los besó y los abrazó.11 Y dijo Israel a José:
—No pensaba yo ver más tu rostro, y Dios me ha dejado ver también a tu descendencia.
12 Entonces José los sacó de entre sus rodillas y se inclinó a tierra.13 Los tomó José a ambos, Efraín a su derecha, a la izquierda de Israel, y Manasés a su izquierda, a la derecha de Israel; y los acercó a él.14 Israel extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito.15 Y bendijo a José, diciendo:
«El Dios en cuya presencia
anduvieron mis padres Abraham e Isaac,
el Dios que me mantiene
desde que yo soy hasta este día,
16 el Ángel que me liberta de todo mal,
bendiga a estos jóvenes.
Sea perpetuado en ellos mi nombre
y el nombre de mis padres Abraham e Isaac,
y multiplíquense y crezcan en medio de la tierra».
17 Al ver José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, se sintió disgustado; y tomó la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés.18 Y dijo José a su padre:
—Así no, padre mío, porque este es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza.
19 Pero su padre no quiso hacerlo, y le respondió:
—Lo sé, hijo mío, lo sé; también él llegará a ser un pueblo, y será también grande; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones.
20 Y los bendijo aquel día, diciendo:
—Que con vuestro nombre se bendiga en Israel, y se diga: “Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés”.
Y puso a Efraín antes de Manasés.
21 Luego dijo Israel a José:
—Yo muero; pero Dios estará con vosotros y os hará volver a la tierra de vuestros padres.22 A ti te he dado una parte más que a tus hermanos, la cual tomé al amorreo con mi espada y con mi arco.

Profecía de Jacob sobre sus hijos

Gn. 49.1-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Llamó Jacob a sus hijos, y dijo:
—Acercaos y os declararé lo que ha de aconteceros en los días venideros.
2 »Acercaos y oíd, hijos de Jacob;
escuchad a vuestro padre Israel.
3 Rubén, tú eres mi primogénito,
mi fortaleza y el principio de mi vigor;
el primero en dignidad,
el primero en poder.
4 Impetuoso como las aguas, ya no serás el primero,
por cuanto subiste al lecho de tu padre;
entonces te envileciste, al subir a mi lecho.
5 »Simeón y Leví son hermanos;
armas de maldad son sus armas.
6 En su consejo no entre mi alma,
ni mi espíritu se junte en su compañía,
porque en su furor mataron hombres
y en su temeridad desjarretaron toros.
7 Maldito sea su furor, que fue fiero,
y su ira, que fue dura.
Yo los apartaré en Jacob,
los esparciré en Israel.
8 »Judá, te alabarán tus hermanos;
tu mano estará sobre el cuello de tus enemigos;
los hijos de tu padre se inclinarán a ti.
9 Cachorro de león, Judá;
de la presa subiste, hijo mío.
Se encorvó, se echó como león,
como león viejo: ¿quién lo despertará?
10 No será quitado el cetro de Judá
ni el bastón de mando de entre sus pies,
hasta que llegue Siloh;
a él se congregarán los pueblos.
11 Atando a la vid su pollino
y a la cepa el hijo de su asna,
lavó en el vino su vestido
y en la sangre de uvas su manto.
12 Sus ojos son más rojos que el vino
y sus dientes más blancos que la leche.
13 »Zabulón habitará en puertos de mar;
será puerto para las naves
y llegará hasta Sidón.
14 »Isacar, asno fuerte
que se recuesta entre los apriscos.
15 Al ver que el descanso era bueno
y la tierra deleitosa,
bajó su hombro para llevar carga,
y sirvió como un esclavo.
16 »Dan juzgará a su pueblo
como una de las tribus de Israel.
17 Será Dan serpiente junto al camino,
víbora junto a la senda,
que muerde los talones del caballo
y hace caer hacia atrás al jinete.
18 Tu salvación he esperado, oh Jehová.
19 »A Gad, un ejército lo asaltará,
mas él acometerá al final.
20 »El pan de Aser será substancioso;
él dará deleites al rey.
21 »Neftalí, cierva suelta
que da hermosos cervatillos.
22 »Rama fructífera es José,
rama fructífera junto a una fuente,
sus vástagos se extienden sobre el muro.
23 Le causaron amargura,
le lanzaron flechas,
lo aborrecieron los arqueros,
24 mas su arco se mantuvo poderoso
y los brazos de sus manos se fortalecieron
por las manos del Fuerte de Jacob,
por el nombre del Pastor, la Roca de Israel,
25 por el Dios de tu padre, el cual te ayudará,
por el Dios omnipotente, el cual te bendecirá
con bendiciones de los cielos de arriba,
con bendiciones del abismo que está abajo,
con bendiciones de los pechos y del vientre.
26 Las bendiciones de tu padre
fueron mayores que las de mis progenitores;
hasta el término de los collados eternos
serán sobre la cabeza de José,
sobre la frente del que fue apartado de entre sus hermanos.
27 »Benjamín es lobo arrebatador:
por la mañana comerá la presa
y a la tarde repartirá los despojos.

Muerte y entierro de Jacob

Gn. 49.28-50.14 DHH NIV NBD NVI LBLA
28 Todos estas son las tribus de Israel, doce en total, y esto es lo que su padre les dijo al bendecirlas; a cada una le dio su bendición.
29 Les ordenó luego, diciendo: «Voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón, el heteo,30 en la cueva que está en el campo de Macpela, al oriente de Mamre, en la tierra de Canaán, la que compró Abraham junto con el mismo campo de Efrón, el heteo, para heredad de sepultura.31 Allí sepultaron a Abraham y a Sara, su mujer; allí sepultaron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí también sepulté yo a Lea.32 El campo y la cueva que está en él fueron comprados a los hijos de Het».
33 Cuando acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus pies en la cama y expiró, y se reunió con sus padres.
1 Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó.2 Después mandó José a los médicos que estaban a su servicio que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.3 Cumplieron así cuarenta días, que eran los días requeridos para embalsamar.
Y los egipcios lo lloraron setenta días.4 Pasados los días de su luto, habló José a los de la casa del faraón, diciendo:
—Si he hallado gracia a vuestros ojos, os ruego que habléis ahora a oídos del faraón, y le digáis:5 “Mi padre me hizo jurar, diciendo: ‘Yo voy a morir; en el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás’. Permite, pues, que yo vaya ahora a sepultar a mi padre, y después volveré”.
6 El faraón dijo:
—Ve y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar.
7 Entonces José subió para sepultar a su padre; y subieron con él todos los siervos del faraón, los ancianos de su casa y todos los ancianos de la tierra de Egipto,8 toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosén sus niños, sus ovejas y sus vacas.9 Subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande.10 Llegaron hasta la era de Atad, al otro lado del Jordán, y lloraron e hicieron grande y muy triste lamentación. Allí José hizo duelo por su padre durante siete días.
11 Al ver los habitantes de la tierra, los cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: «Llanto grande es este de los egipcios». Por eso, a aquel lugar que está al otro lado del Jordán se le llamó Abel-mizraim.
12 Sus hijos, pues, hicieron con él según les había mandado,13 pues sus hijos lo llevaron a la tierra de Canaán y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham de manos de Efrón, el heteo, junto con el mismo campo, para heredad de sepultura, al oriente de Mamre.14 Después que lo hubo sepultado, regresó José a Egipto, él, sus hermanos y todos los que subieron con él a sepultar a su padre.

Febrero 4

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Febrero 4

1450-1092 a.C. En Asia Menor y norte de Siria gobierna el imperio hitita. Conocidos en la Biblia como “los hijos de Het” o “los heteos”. Abraham compró a los hijos de Het una heredad (Gn 25.9,10), y Esaú tomó mujer de las hijas de Het (Gn 26.34). Según Ez 16.3,45 el origen de Jerusalén es amorreo e hitita. Urías el hitita era uno de los valientes de David (2 S. 23.39).

Últimos días de José

Gn. 50.15-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron:
—Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.
16 Entonces enviaron a decir a José: «Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo:17 “Así diréis a José: ‘Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque te trataron mal’ ”; por eso, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre». Y José lloró mientras hablaban.
18 Llegaron también sus hermanos, se postraron delante de él y dijeron:
—Aquí nos tienes. Somos tus esclavos.
19 Pero José les respondió:
—No temáis, pues ¿acaso estoy yo en lugar de Dios?20 Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a mucha gente.21 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos.
Así los consoló, pues les habló al corazón.

Muerte de José

Gn. 50.22-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez años.23 Vio José los hijos de Efraín hasta la tercera generación; y también los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron criados sobre las rodillas de José.
24 Un día, José dijo a sus hermanos:
—Yo voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob.
25 E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo:
—Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.
26 Murió José a la edad de ciento diez años; lo embalsamaron, y lo pusieron en un ataúd en Egipto.

Aflicción de los israelitas en Egipto

Ex. 1.1-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob, cada uno con su familia:2 Rubén, Simeón, Leví, Judá,3 Isacar, Zabulón, Benjamín,4 Dan, Neftalí, Gad y Aser.5 Todas las personas de la descendencia de Jacob fueron setenta. José ya estaba en Egipto.
6 Murieron José, todos sus hermanos y toda aquella generación.7 Pero los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, llegaron a ser numerosos y fuertes en extremo, y se llenó de ellos la tierra.
8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José, y dijo a su pueblo:9 «Mirad, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros.10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique y acontezca que, en caso de guerra, él también se una a nuestros enemigos para pelear contra nosotros, y se vaya de esta tierra».
11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos para que los oprimieran con sus cargas. Así edificaron para el faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.
13 Los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza,14 y amargaron su vida con dura servidumbre en la fabricación de barro y ladrillo, en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor.15 También habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra y la otra Fúa, y les dijo:
16 —Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, observad el sexo: si es hijo, matadlo; si es hija, dejadla vivir.
17 Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.18 Entonces el rey de Egipto hizo llamar a las parteras, y les dijo:
—¿Por qué habéis hecho esto? ¿Por que habéis preservado la vida a los niños?
19 Las parteras respondieron al faraón:
—Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; son robustas y dan a luz antes que llegue la partera.
20 Dios favoreció a las parteras; el pueblo se multiplicó y se fortaleció mucho.21 Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias.
22 Entonces el faraón dio a todo su pueblo esta orden: «Echad al río a todo hijo que nazca, y preservad la vida a toda hija».

Nacimiento de Moisés

Ex. 2.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Un hombre de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví,2 la que concibió y dio a luz un hijo. Al ver que era hermoso, lo tuvo escondido durante tres meses.3 Pero no pudiendo ocultarlo más tiempo, tomó una canasta, la calafateó con asfalto y brea, colocó en ella al niño y la puso entre los juncos a la orilla del río.4 Y una hermana suya se puso a lo lejos para ver lo que le acontecería.
5 La hija del faraón descendió a lavarse al río y, mientras sus doncellas se paseaban por la ribera del río, vio ella la canasta entre los juncos y envió una criada suya para que la tomara.6 Cuando la abrió, vio al niño, que estaba llorando. Llena de compasión por él, exclamó:
—Este es un niño de los hebreos.
7 Entonces la hermana del niño dijo a la hija del faraón:
—¿Quieres que te llame a una nodriza de las hebreas para que te críe a este niño?
8 —Ve—respondió la hija del faraón.
La joven fue y llamó a la madre del niño,9 a la cual dijo la hija del faraón:
—Llévate a este niño y críamelo; yo te lo pagaré.
La mujer tomó al niño y lo crió.10 Y cuando el niño creció, se lo entregó a la hija del faraón, la cual lo crió como hijo suyo y le puso por nombre Moisés, diciendo: «Porque de las aguas lo saqué».

Moisés huye de Egipto

Ex. 2.11-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 En aquellos días sucedió que, crecido ya Moisés, salió a visitar a sus hermanos. Los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de sus hermanos hebreos. 12 Entonces miró a todas partes, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.13 Al día siguiente salió, vio a dos hebreos que reñían, y preguntó al que maltrataba al otro:
—¿Por qué golpeas a tu prójimo?
14 Él respondió:
—¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?
Entonces Moisés tuvo miedo, y pensó: «Ciertamente esto ha sido descubierto».
15 Cuando el faraón oyó acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de la presencia del faraón y habitó en la tierra de Madián. Allí se sentó junto a un pozo.
16 El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que fueron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre.17 Pero llegaron los pastores y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó, las defendió y dio de beber a sus ovejas.18 Cuando ellas volvieron junto a su padre Reuel, este les preguntó:
—¿Por qué habéis venido hoy tan pronto?
19 —Un varón egipcio nos libró de manos de los pastores; también nos sacó el agua y dio de beber a las ovejas—respondieron ellas.
20 Preguntó entonces Reuel a sus hijas:
—¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado marchar a ese hombre? Llamadlo para que coma.
21 Moisés aceptó vivir en casa de aquel hombre; y este dio a su hija Séfora por mujer a Moisés.
22 Ella le dio a luz un hijo, y él le puso por nombre Gersón, pues dijo: «Forastero soy en tierra ajena».
23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto. Los hijos de Israel, que gemían a causa de la servidumbre, clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos desde lo profundo de su servidumbre.24 Dios oyó el gemido de ellos y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y conoció su condición.

Llamamiento de Moisés

Ex. 3.1-4.17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Apacentando Moisés las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, monte de Dios.2 Allí se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía.3 Entonces Moisés se dijo: «Iré ahora para contemplar esta gran visión, por qué causa la zarza no se quema».
4 Cuando Jehová vio que él iba a mirar, lo llamó de en medio de la zarza:
—¡Moisés, Moisés!
—Aquí estoy—respondió él.
5 Dios le dijo:
—No te acerques; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
6 Y añadió:
—Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.
7 Dijo luego Jehová:
—Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias.8 Por eso he descendido para librarlos de manos de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha llegado ante mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel.
11 Entonces Moisés respondió a Dios:
—¿Quién soy yo para que vaya al faraón y saque de Egipto a los hijos de Israel?
12 Dios le respondió:
—Yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.
13 Dijo Moisés a Dios:
—Si voy a los hijos de Israel y les digo: “Jehová, el Dios de vuestros padres, me ha enviado a vosotros”, me preguntarán: “¿Cuál es su nombre?”. Entonces ¿qué les responderé?
14 Respondió Dios a Moisés:
—“Yo soy el que soy”.
Y añadió:
—Así dirás a los hijos de Israel: “ ‘Yo soy’ me envió a vosotros”.
15 Además, Dios dijo a Moisés:
—Así dirás a los hijos de Israel: “Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros”. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.16 Ve, reúne a los ancianos de Israel y diles: “Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: En verdad os he visitado y he visto lo que se os hace en Egipto.17 Y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel”.18 Ellos oirán tu voz; tú irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto y le dirás: “Jehová, el Dios de los hebreos, se nos ha manifestado; por tanto, nosotros iremos ahora tres días de camino por el desierto a ofrecer sacrificios a Jehová, nuestro Dios”.19 Yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por la fuerza.20 Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con todas las maravillas que obraré en el país, y entonces os dejará ir.21 Yo haré que este pueblo halle gracia a los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis no vayáis con las manos vacías,22 sino que cada mujer pedirá a su vecina, y a la que se hospeda en su casa, alhajas de plata, alhajas de oro y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas. Así despojaréis a los egipcios.
1 Entonces Moisés respondió y dijo:
—Ellos no me creerán, ni oirán mi voz, pues dirán: “No se te ha aparecido Jehová”.
2 —¿Qué es eso que tienes en tu mano?—le preguntó Jehová.
—Una vara—le respondió Moisés.
3 —Échala al suelo—le dijo Jehová.
Él la echó al suelo y se convirtió en una culebra; y Moisés huía de ella.4 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Extiende tu mano y tómala por la cola.
Él extendió su mano y la tomó, y volvió a ser vara en su mano.
5 —Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
6 Le dijo además Jehová:
—Mete ahora tu mano en el seno.
Él metió la mano en su seno y, cuando la sacó, vio que su mano estaba leprosa como la nieve.
7 Le dijo Jehová:
—Vuelve a meter la mano en tu seno.
Él volvió a meter la mano en su seno, y al sacarla de nuevo del seno, vio que estaba como el resto de su carne.
8 —Si acontece que no te creen ni obedecen a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la segunda.9 Y si aún no creen a estas dos señales, ni oyen tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y las aguas que saques del río se convertirán en sangre sobre la tierra.
10 Entonces dijo Moisés a Jehová:
—¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes ni desde que tú hablas con tu siervo, porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.
11 Jehová le respondió:
—¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Jehová?12 Ahora, pues, ve, que yo estaré en tu boca y te enseñaré lo que has de hablar.
13 Y él dijo:
—¡Ay, Señor! envía, te ruego, a cualquier otra persona.
14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo:
—¿No conozco yo a tu hermano Aarón, el levita, y que él habla bien? Él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.15 Tú le hablarás y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que habéis de hacer.16 Él hablará por ti al pueblo; será como tu boca, y tú ocuparás para él el lugar de Dios.17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.

Febrero 5

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Febrero 5

Gobierna en Egipto el faraón Ramsés II (1304-1238 a.C.). Ya no gobernaban los faraones hicsos, simpatizantes de los hebreos. Fueron expulsados por los egipcios.

Moisés vuelve a Egipto

Ex. 4.18-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 Así se fue Moisés, regresó junto a su suegro Jetro y le dijo:
—Me iré ahora y volveré a Egipto, a donde están mis hermanos, para ver si aún viven.
—Ve en paz—dijo Jetro a Moisés.
19 Dijo también Jehová a Moisés en Madián:
—Regresa a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.
20 Entonces Moisés tomó a su mujer y a sus hijos, los puso sobre un asno y volvió a la tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.21 Y Jehová le dijo:
—Cuando hayas vuelto a Egipto, ocúpate de hacer delante del faraón todas las maravillas que he puesto en tus manos; pero yo endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.22 Entonces dirás al faraón: “Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.23 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva; pero si te niegas a dejarlo ir, yo mataré a tu hijo, a tu primogénito”.
24 Aconteció que, en el camino, Jehová le salió al encuentro en una posada y quiso matarlo.25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado, cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moisés, diciendo:
—A la verdad, tú eres mi esposo de sangre.
26 Luego Jehová lo dejó ir. Ella había dicho: «Esposo de sangre», a causa de la circuncisión.
27 Jehová dijo a Aarón:
—Ve a recibir a Moisés al desierto.
Él fue, lo encontró en el monte de Dios y lo besó.28 Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras que le enviaba Jehová, y todas las señales que le había dado.29 Fueron, pues, Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel.30 Aarón les contó todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.
31 El pueblo creyó, y al oir que Jehová había visitado a los hijos de Israel y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

Moisés y Aarón ante el faraón

Ex. 5.1-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Después Moisés y Aarón entraron a la presencia del faraón, y le dijeron:
—Jehová, el Dios de Israel, dice así: “Deja ir a mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto”.
2 Pero el faraón respondió:
—¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
3 Ellos dijeron:
—El Dios de los hebreos se nos ha manifestado; iremos, pues, ahora, tres días de camino por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová, nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.
4 Entonces el rey de Egipto les dijo:
—Moisés y Aarón, ¿por qué buscáis apartar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.
5 Dijo también el faraón:
—Ahora que el pueblo de la tierra es numeroso, vosotros queréis apartarlo de sus tareas.
6 Aquel mismo día el faraón dio esta orden a los cuadrilleros encargados de las labores del pueblo y a sus capataces:
7 —De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; que vayan ellos y recojan por sí mismos la paja.8 Les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada, pues están ociosos. Por eso claman diciendo: “Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios”.9 Que se les aumente el trabajo, para que estén ocupados y no atiendan a palabras mentirosas.
10 Los cuadrilleros y sus capataces salieron y dijeron al pueblo:
—Así ha dicho el faraón: “Ya no os daré paja.11 Id vosotros y recoged la paja donde la halléis, pero nada se disminuirá de vuestra tarea”.
12 Entonces el pueblo se esparció por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja.13 Y los cuadrilleros los apremiaban diciendo:
—Acabad vuestra obra, la tarea de cada día en su día, como cuando se os daba paja.
14 Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los cuadrilleros del faraón habían puesto sobre ellos, y les decían:
—¿Por qué no habéis cumplido ni ayer ni hoy vuestra tarea de ladrillos como antes?
15 Los capataces de los hijos de Israel fueron a quejarse ante el faraón y le dijeron:
—¿Por qué tratas así a tus siervos?16 No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: “Haced el ladrillo”. Además, tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable.
17 Él respondió:
—Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: “Vamos y ofrezcamos sacrificios a Jehová”.18 Id, pues, ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis de entregar la misma tarea de ladrillo.
19 Los capataces de los hijos de Israel se sintieron afligidos cuando les dijeron: «No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada día».20 Cuando salían de la presencia del faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que los estaban esperando,21 y les dijeron:
—Que Jehová os examine y os juzgue, pues nos habéis hecho odiosos ante el faraón y sus siervos, y les habéis puesto la espada en la mano para que nos maten.

Oración de Moisés y respuesta de Dios

Ex. 5.22-6.1 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Entonces Moisés se volvió a Jehová y preguntó:
—Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste?,23 porque desde que yo fui al faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo, y tú no has librado a tu pueblo.
1 Jehová respondió a Moisés:
—Ahora verás lo que yo haré al faraón, porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra.

Jehová comisiona a Moisés y a Aarón

Ex. 6.2-13,26-30 DHH NIV NBD NVI LBLA
2 Habló Dios a Moisés y le dijo:
—Yo soy Jehová.3 Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, pero con mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos.4 También establecí mi pacto con ellos, para darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros y en la cual habitaron.5 Asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto.6 Por tanto, dirás a los hijos de Israel: “Yo soy Jehová. Yo os sacaré de debajo de las pesadas tareas de Egipto, os libraré de su servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con gran justicia.7 Os tomaré como mi pueblo y seré vuestro Dios. Así sabréis que yo soy Jehová, vuestro Dios, que os sacó de debajo de las pesadas tareas de Egipto.8 Os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob. Yo os la daré por heredad. Yo soy Jehová”.
9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés, debido al desaliento que los embargaba a causa de la dura servidumbre.10 Entonces Jehová dijo a Moisés:
11 —Entra y dile al faraón, rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.
12 Moisés respondió ante Jehová:
—Los hijos de Israel no me escuchan, ¿cómo me escuchará el faraón, a mí, que soy torpe de labios?
13 Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón, y les dio órdenes para los hijos de Israel y para el faraón, rey de Egipto, a fin de que sacaran a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.
26 Estos son aquel Aarón y aquel Moisés, a los cuales Jehová dijo: «Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por grupos».27 Estos fueron los que hablaron al faraón, rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Fueron Moisés y Aarón.
28 Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto,29 le dijo:
—Yo soy Jehová; di al faraón, rey de Egipto, todas las cosas que yo te digo a ti.
30 Moisés respondió ante Jehová:
—Yo soy torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oir el faraón?

Ex. 7.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés:
—Mira, yo te he constituido dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.2 Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón, tu hermano, hablará al faraón para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.3 Pero yo endureceré el corazón del faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.4 El faraón no os oirá, pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré a mis ejércitos, a mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.5 Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.
6 Moisés y Aarón hicieron como Jehová les mandó; así lo hicieron.7 Tenía Moisés ochenta años de edad, y Aarón ochenta y tres, cuando hablaron al faraón.

La vara de Aarón

Ex. 7.8-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
9 —Si el faraón os responde: “Mostrad un milagro”, dirás a Aarón: “Toma tu vara y échala delante del faraón, para que se convierta en una culebra”.
10 Fueron, pues, Moisés y Aarón ante el faraón, e hicieron como lo había mandado Jehová. Y echó Aarón su vara delante del faraón y de sus siervos, y se convirtió en una culebra.11 Entonces llamó también el faraón a los sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;12 pues cada uno echó su vara, las cuales se volvieron culebras; pero la vara de Aarón devoró las varas de ellos.13 Sin embargo, el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, como lo había dicho Jehová.

Febrero 6

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Febrero 6

LAS PLAGAS DE EGIPTO

Sangre

Ex. 7.14-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—El corazón del faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo.15 Ve por la mañana al faraón, cuando baje al río. Saldrás a su encuentro en la ribera llevando en tu mano la vara que se volvió culebra,16 y le dirás: “Jehová, el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: ‘Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto’; pero hasta ahora no has querido oir.17 Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: Voy a golpear con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.18 Los peces que hay en el río morirán; apestará el río, y los egipcios tendrán asco de beber sus aguas”.
19 Jehová dijo a Moisés:
—Di a Aarón: “Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, sobre sus estanques y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre y haya sangre por toda la región de Egipto, hasta en los vasos de madera y en los de piedra”.
20 Moisés y Aarón hicieron como lo mandó Jehová. Alzando la vara, golpeó las aguas que había en el río, en presencia del faraón y de sus siervos, y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.21 Asimismo, los peces que había en el río murieron; el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
22 Pero los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, así que el corazón del faraón se endureció y no los escuchó, como lo había dicho Jehová.23 El faraón se volvió y regresó a su casa, sin prestar atención tampoco a esto.24 Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.

Ranas

Ex. 7.25-8.15 DHH NIV NBD NVI LBLA
25 Así pasaron siete días después que Jehová hirió el río.
1 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Entra a la presencia del faraón, y dile: “Jehová ha dicho así: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva,2 porque si no lo dejas partir, yo castigaré con ranas todos tus territorios.3 El río criará ranas, las cuales subirán y entrarán en tu casa, en la habitación donde duermes y sobre tu cama; en las casas de tus siervos, en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.4 Las ranas subirán sobre ti, sobre tu pueblo y sobre todos tus siervos’ ”.
5 Y Jehová dijo a Moisés:
—Di a Aarón: “Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos y estanques, y haz subir ranas sobre la tierra de Egipto”.
6 Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto.7 Pero los hechiceros hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.8 Entonces el faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo:
—Orad a Jehová para que aparte las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehová.
9 Respondió Moisés al faraón:
—Dígnate indicarme cuándo debo orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas se aparten de ti y de tus casas, y queden solamente en el río.
10 —Mañana—dijo él.
Moisés respondió:
—Se hará conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová, nuestro Dios.11 Las ranas se apartarán de ti y de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo, y solamente quedarán en el río.
12 Entonces salieron Moisés y Aarón de la presencia del faraón. Moisés clamó a Jehová tocante a las ranas que había mandado sobre el faraón.13 E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés: murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos.14 Las juntaron en montones, y apestaba la tierra.15 Pero al ver el faraón que le habían dado reposo, endureció su corazón y no los escuchó, tal como Jehová lo había dicho.

Piojos

Ex. 8.16-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Di a Aarón: “Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se convierta en piojos por todo el país de Egipto”.
17 Ellos lo hicieron así; Aarón extendió su mano con la vara y golpeó el polvo de la tierra, el cual se convirtió en piojos que se lanzaron sobre los hombres y las bestias. Todo el polvo de la tierra se convirtió en piojos en todo el país de Egipto.18 Los hechiceros también intentaron sacar piojos con sus encantamientos, pero no pudieron. Hubo, pues, piojos tanto en los hombres como en las bestias.19 Entonces los hechiceros dijeron al faraón:
—Es el dedo de Dios.
Pero el corazón del faraón se endureció, y no los escuchó, tal como Jehová lo había dicho.

Moscas

Ex. 8.20-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 Jehová dijo a Moisés:
—Levántate de mañana y ponte delante del faraón, cuando él salga al río, y dile: “Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo para que me sirva,21 porque si no dejas ir a mi pueblo, yo enviaré sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; las casas de los egipcios se llenarán de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estén.22 Aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi pueblo, para que no haya en ella ninguna clase de moscas, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra.23 Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal”.
24 Jehová lo hizo así, y vino toda clase de moscas molestísimas sobre la casa del faraón, sobre las casas de sus siervos y sobre todo el país de Egipto; la tierra fue corrompida a causa de ellas.
25 Entonces el faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo:
—Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios, pero dentro del país.
26 Moisés respondió:
—No conviene que hagamos así, porque ofreceríamos a Jehová, nuestro Dios, lo que es la abominación para los egipcios. Si sacrificáramos lo que es abominación para los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?27 Iremos por el desierto, tres días de camino, y ofreceremos sacrificios a Jehová, nuestro Dios, como él nos diga.
28 Dijo el faraón:
—Yo os dejaré ir para que ofrezcáis sacrificios a Jehová, vuestro Dios, en el desierto, con tal que no vayáis más lejos; orad por mí.
29 Y Moisés respondió:
—Al salir yo de tu presencia, rogaré a Jehová que las diversas clases de moscas se alejen del faraón, de sus siervos y de su pueblo mañana; con tal de que el faraón no nos engañe más, impidiendo que el pueblo vaya a ofrecer sacrificios a Jehová.
30 Entonces Moisés salió de la presencia del faraón, y oró a Jehová.31 Jehová hizo conforme a la palabra de Moisés y apartó todas aquellas moscas del faraón, de sus siervos y de su pueblo, sin que quedara una.32 Pero también esta vez el faraón endureció su corazón y no dejó partir al pueblo.

En el ganado

Ex. 9.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Entra a la presencia del faraón, y dile: “Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo para que me sirva,2 porque si no lo dejas ir, y lo sigues deteniendo,3 la mano de Jehová caerá, con plaga gravísima, sobre el ganado que está en los campos: sobre caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas.4 Pero Jehová hará distinción entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo que pertenece a los hijos de Israel”.
5 Y Jehová fijó el plazo, diciendo:
—Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.
6 Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; pero del ganado de los hijos de Israel no murió ni un animal.7 El faraón hizo averiguar, y se supo que del ganado de los hijos de Israel no había muerto ni un animal. Pero el corazón del faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.

Úlceras

Ex. 9.8-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Entonces Jehová dijo a Moisés y a Aarón:
—Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante del faraón.9 Se convertirá en polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias por todo el país de Egipto.
10 Ellos tomaron ceniza del horno y se pusieron delante del faraón; la esparció Moisés hacia el cielo, y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.11 Ni los hechiceros podían permanecer delante de Moisés a causa del sarpullido, pues los hechiceros tenían sarpullido como todos los egipcios.12 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y no los oyó, tal como Jehová lo había dicho a Moisés.

Granizo

Ex. 9.13-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 Luego Jehová dijo a Moisés:
—Levántate de mañana, ponte delante del faraón y dile: “Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva,14 porque yo enviaré esta vez todas mis plagas sobre tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.15 Por tanto, ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo con una plaga, y desaparecerás de la tierra.16 A la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.17 ¿Todavía te opones a mi pueblo y no lo dejas ir?18 Mañana, a esta hora, yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.19 Envía, pues, a recoger tu ganado y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o animal que se halle en el campo y no sea recogido en casa, el granizo caerá sobre él, y morirá”.
20 De los siervos del faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová recogió a sus criados y a su ganado en casa,21 pero el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó a sus criados y a su ganado en el campo.22 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Extiende tu mano hacia el cielo, para que caiga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, sobre las bestias y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
23 Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar; el fuego se descargó sobre la tierra, y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.25 Aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; también destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.26 Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.
27 Entonces el faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo:
—He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.28 Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo. Yo os dejaré ir; y no os detendréis más.
29 Moisés le respondió:
—Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová; los truenos cesarán y no habrá más granizo, para que sepas que de Jehová es la tierra.30 Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios.
31 El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.32 Pero el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos.
33 Cuando Moisés salió de la presencia del faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra.34 Al ver el faraón que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.35 Se endureció el corazón del faraón, y no dejó ir a los hijos de Israel, tal como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

Febrero 7

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Febrero 7

Langostas

Ex. 10.1-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés:
—Entra a la presencia del faraón, porque yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales,2 para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto y las señales que hice entre ellos, y así sepáis que yo soy Jehová.
3 Entonces fueron Moisés y Aarón ante el faraón, y le dijeron:
—Jehová, el Dios de los hebreos, ha dicho así: “¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.4 Y si aún rehúsas dejarlo ir, mañana yo traeré sobre tu territorio la langosta,5 la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra. Ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá asimismo todo árbol que crece en el campo.6 Llenará tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos aparecieron sobre la tierra hasta hoy”.
Y dándose vuelta, salió de la presencia del faraón.7 Entonces los siervos del faraón le dijeron:
—¿Hasta cuándo será este hombre una amenaza para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehová, su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?
8 Llamaron, pues, de nuevo a Moisés y Aarón ante el faraón, el cual les dijo:
—Andad, servid a Jehová, vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?
9 Moisés respondió:
—Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir, porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.
10 Él les dijo:
—¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro!11 No será así; id ahora vosotros los hombres y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis.
Y los echaron de la presencia del faraón.12 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto y consuma todo lo que el granizo dejó.
13 Extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana, el viento oriental trajo la langosta.14 La langosta subió sobre toda la tierra de Egipto y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después;15 cubrió la faz de todo el país y oscureció la tierra; consumió toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en los árboles ni en la hierba del campo en toda la tierra de Egipto.
16 Entonces el faraón se apresuró a llamar a Moisés y a Aarón, y dijo:
—He pecado contra Jehová, vuestro Dios, y contra vosotros.17 Pero os ruego ahora que perdonéis mi pecado solamente esta vez, y que oréis a Jehová, vuestro Dios, para que aparte de mí al menos esta plaga mortal.
18 Salió Moisés de delante del faraón, y oró a Jehová.19 Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental que se llevó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de Egipto.20 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y este no dejó ir a los hijos de Israel.

Tinieblas

Ex. 10.21-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 Jehová dijo a Moisés:
—Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe.
22 Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y por tres días hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto.23 Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
24 Entonces el faraón hizo llamar a Moisés, y dijo:
—Id, servid a Jehová; que solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas. Vayan también vuestros niños con vosotros.
25 Moisés respondió:
—Tú nos darás los animales para los sacrificios y holocaustos que ofreceremos a Jehová, nuestro Dios.26 Y nuestro ganado irá también con nosotros. No quedará ni una pezuña, porque de él hemos de tomar para servir a Jehová, nuestro Dios, y no sabemos con qué hemos de servir a Jehová hasta que lleguemos allá.
27 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y este no quiso dejarlos ir.28 Y le dijo el faraón:
—Retírate de mi presencia. Cuídate de no ver más mi rostro, pues el día en que veas mi rostro, morirás.
29 Y Moisés respondió:
—¡Bien has dicho! No veré más tu rostro.

Anuncio de la muerte de los primogénitos

Ex. 11.1,4-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés:
—Una plaga más traeré sobre el faraón y sobre Egipto, después de la cual él os dejará ir de aquí. De seguro que os echará de aquí definitivamente.4 Dijo, pues, Moisés:
—Jehová ha dicho así: “Hacia la medianoche yo atravesaré el país de Egipto,5 y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias.6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo ni jamás habrá.7 Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas”.8 Entonces vendrán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: “Vete, tú y todo el pueblo que está bajo tus órdenes”. Y después de esto yo saldré.
Y salió muy enojado de la presencia del faraón.9 Luego Jehová dijo a Moisés:
—El faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.

Ex. 11.2,3,10 DHH NIV NBD NVI LBLA
2 Habla ahora al pueblo, que cada uno pida a su vecino y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro.
3 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios. También Moisés era considerado un gran hombre en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos del faraón y a los ojos del pueblo.
10 Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante del faraón, pues Jehová había endurecido el corazón del faraón, y este no dejó salir a los hijos de Israel fuera de su país.

Institución de la Pascua

Ex. 12.1-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, y les dijo:
2 «Este mes será para vosotros el principal entre los meses; os será el primero de los meses del año.3 Hablad a toda la congregación de Israel, y decid: “El día diez de este mes tomará cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.4 Pero si la familia es demasiado pequeña, que no baste para comer el cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre os repartiréis el cordero.5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.7 Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.8 Esa noche comerán la carne asada al fuego y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.9 Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego; comeréis también su cabeza, sus patas y sus entrañas.10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quede hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.11 Lo habéis de comer así: ceñidos con un cinto, con vuestros pies calzados y con el bastón en la mano; y lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua de Jehová.12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo, Jehová.
13 »La sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.14 Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.15 Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día haréis desaparecer toda levadura de vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, será eliminado de Israel.16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación. Ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.17 Guardaréis la fiesta de los Panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento a lo largo de vuestras generaciones como una costumbre perpetua.18 En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado, tanto extranjero como natural del país, será eliminado de la congregación de Israel.20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura”».
21 Moisés convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Salid y buscad corderos para vuestras familias, y sacrificad la pascua.22 Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo. Que ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana,23 pues Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová de largo por aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.24 Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.25 Cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, también guardaréis este rito.26 Y cuando os pregunten vuestros hijos: “¿Qué significa este rito?”,27 vosotros responderéis: “Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas”».
Entonces el pueblo se inclinó y adoró.28 Luego los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente tal como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

Muerte de los primogénitos

Ex. 12.29-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 Aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.30 Se levantó aquella noche el faraón, todos sus siervos y todos los egipcios, y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiera un muerto.31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo:
—Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho.32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.
33 Los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra, porque decían: «Todos moriremos».34 Y llevó el pueblo su masa antes que fermentara, la envolvieron en sábanas y la cargaron sobre sus hombros.35 E hicieron los hijos de Israel conforme a la orden de Moisés, y pidieron a los egipcios alhajas de plata y de oro, y vestidos.36 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, y estos les dieron cuanto pedían. Así despojaron a los egipcios.

1250/1230 a.C. Éxodo de Egipto

Los israelitas salen de Egipto

Nm. 33.3,4 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 De Ramesés salieron el mes primero, el día quince del mes primero. El segundo día de la Pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a la vista de todos los egipcios,4 mientras enterraban los egipcios a los que Jehová había herido de muerte, a todos sus primogénitos; Jehová había hecho justicia también a sus dioses.

Ex. 12.37-42,50,51 DHH NIV NBD NVI LBLA
37 Partieron los hijos de Israel de Ramesés hacia Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.38 También subió con ellos una gran multitud de toda clase de gentes, ovejas y muchísimo ganado.39 Cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.
40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años.41 El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.42 Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel a lo largo de sus generaciones.
50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Tal como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por grupos.

Ex. 13.3,4 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 Moisés dijo al pueblo: «Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis cosa leudada.4 Vosotros salís hoy, en el mes de Abib.

Febrero 8

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Febrero 8

La columna de nube y de fuego

Ex. 13.17-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 Luego que el faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca, pues dijo Dios: «Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y regrese a Egipto».18 Por eso hizo Dios que el pueblo diera un rodeo por el camino del desierto del Mar Rojo.
Los hijos de Israel salieron de Egipto armados.19 Moisés tomó también consigo los huesos de José, el cual había hecho jurar a los hijos de Israel, diciéndoles: «Dios ciertamente os visitará, y entonces os llevaréis mis huesos de aquí con vosotros».
20 Partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto.21 Jehová iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.22 Nunca se apartó del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche.

Los israelitas cruzan el Mar Rojo

Ex. 14.1-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:
2 «Di a los hijos de Israel que regresen y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar, enfrente de Baal-zefón. Acamparéis frente a ese lugar, junto al mar.3 Y el faraón dirá de los hijos de Israel: “Encerrados están en la tierra; el desierto los ha encerrado”.4 Yo endureceré el corazón del faraón, para que los siga; entonces seré glorificado en el faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová».
Ellos lo hicieron así.
5 Cuando fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía, el corazón del faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: «¿Cómo hemos hecho esto? Hemos dejado ir a Israel, para que no nos sirva».
6 Unció entonces su carro y tomó consigo a su ejército.7 Tomó seiscientos carros escogidos y todos los carros de Egipto, junto con sus capitanes.8 Endureció Jehová el corazón del faraón, rey de Egipto, el cual siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa.
9 Los egipcios los siguieron con toda la caballería y los carros del faraón, su gente de a caballo y todo su ejército; los alcanzaron donde estaban acampados junto al mar, cerca de Pi-hahirot, frente a Baal-zefón.10 Cuando el faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos y vieron que los egipcios venían tras ellos, por lo que los hijos de Israel clamaron a Jehová llenos de temor,11 y dijeron a Moisés:
—¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto? ¿Por qué nos has sacado de Egipto?12 Ya te lo decíamos cuando estábamos en Egipto: Déjanos servir a los egipcios, porque mejor nos es servir a los egipcios que morir en el desierto.
13 Moisés respondió al pueblo:
—No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová os dará hoy, porque los egipcios que hoy habéis visto, no los volveréis a ver nunca más.14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
15 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.16 Y tú, alza tu vara, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del mar en seco.17 Yo endureceré el corazón de los egipcios, para que los sigan; entonces me glorificaré en el faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería.18 Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en el faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.
19 El ángel de Dios, que iba delante del campamento de Israel, se apartó y se puso detrás de ellos; asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas,20 e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; para aquellos era una nube tenebrosa, pero a Israel lo alumbraba de noche; por eso, en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.
21 Moisés extendió su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirara por medio de un recio viento oriental que sopló toda aquella noche. Así se secó el mar y las aguas quedaron divididas.22 Entonces los hijos de Israel entraron en medio del mar, en seco, y las aguas eran como un muro a su derecha y a su izquierda.
23 Los egipcios los siguieron, y toda la caballería del faraón, sus carros y su gente de a caballo entraron tras ellos hasta la mitad del mar.24 Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios;25 quitó además las ruedas de sus carros y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron:
—Huyamos ante Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.
26 Pero Jehová dijo a Moisés:
—Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan contra los egipcios, sus carros y su caballería.
27 Moisés extendió su mano sobre el mar y, cuando amanecía, el mar se volvió con toda su fuerza; al huir, los egipcios se encontraban con el mar. Así derribó Jehová a los egipcios en medio del mar,28 pues al volver las aguas, cubrieron los carros, la caballería y todo el ejército del faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó ni uno de ellos.29 En cambio, los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, y las aguas eran como un muro a su derecha y a su izquierda.
30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de manos de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.31 Al ver Israel aquel gran hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios, el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés, su siervo.

Cánticos de Moisés y de María

Ex. 15.1-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Entonces Moisés y los hijos de Israel entonaron este cántico a Jehová:
«Cantaré yo a Jehová,
porque se ha cubierto de gloria;
ha echado en el mar al caballo y al jinete.
2 Jehová es mi fortaleza y mi cántico.
Ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, a quien yo alabaré;
el Dios de mi padre, a quien yo enalteceré.
3 Jehová es un guerrero.
¡Jehová es su nombre!
4 Echó en el mar los carros del faraón y su ejército.
Lo mejor de sus capitanes, en el Mar Rojo se hundió.
5 Los abismos los cubrieron;
descendieron a las profundidades como piedra.
6 Tu diestra, Jehová, ha magnificado su poder.
Tu diestra, Jehová, ha aplastado al enemigo.
7 Con la grandeza de tu poder
has derribado a los que se levantaron contra ti.
Enviaste tu ira y los consumió como a hojarasca.
8 Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas,
se juntaron las corrientes como en un montón,
los abismos se cuajaron en medio del mar.
9 »El enemigo dijo:
“Perseguiré, apresaré,
repartiré despojos;
mi alma se saciará de ellos.
Sacaré mi espada,
los destruirá mi mano”.
10 Soplaste con tu viento, los cubrió el mar;
se hundieron como plomo en las impetuosas aguas.
11 ¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses?
¿Quién como tú, magnífico en santidad,
terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?
12 Extendiste tu diestra;
la tierra los tragó.
13 Condujiste en tu misericordia
a este pueblo que redimiste.
Lo llevaste con tu poder a tu santa morada.
14 Lo oirán los pueblos y temblarán.
El dolor se apoderará de la tierra de los filisteos.
15 Entonces los caudillos de Edom se turbarán,
a los valientes de Moab los asaltará temblor,
se acobardarán todos los habitantes de Canaán.
16 ¡Que caiga sobre ellos temblor y espanto!
Ante la grandeza de tu brazo
enmudezcan como una piedra,
hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová,
hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste.
17 Tú los introducirás y los plantarás
en el monte de tu heredad,
en el lugar donde has preparado, oh Jehová, tu morada,
en el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado.
18 ¡Jehová reinará eternamente y para siempre!».
19 Cuando el faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, Jehová hizo que las aguas del mar se volvieran contra ellos, mientras los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar.
20 Entonces María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron detrás de ella con panderos y danzas.21 Y María repetía:
«Cantad a Jehová,
porque se ha cubierto de gloria;
ha echado en el mar al caballo y al jinete».

El agua amarga de Mara

Ex. 15.22-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Moisés hizo partir a Israel del Mar Rojo. Salieron al desierto de Shur y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.23 Llegaron a Mara, pero no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.
24 El pueblo se puso a murmurar contra Moisés, diciendo: «¿Qué hemos de beber?».25 Entonces Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron.
Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó.26 Les dijo: «Si escuchas atentamente la voz de Jehová, tu Dios, y haces lo recto delante de sus ojos, das oído a sus mandamientos y guardas todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié sobre los egipcios traeré sobre ti, porque yo soy Jehová, tu sanador».
27 Después llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.

Dios da el maná

Ex. 16.1-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, y llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del segundo mes después de su salida de la tierra de Egipto.2 En el desierto, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón.3 Los hijos de Israel les decían:
—Ojalá hubiéramos muerto a manos de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos ante las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos, pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.
4 Jehová dijo a Moisés:
—Mira, yo os haré llover pan del cielo. El pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.5 Pero en el sexto día se prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día.
6 Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel:
—En la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto,7 y por la mañana veréis la gloria de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; pues ¿qué somos nosotros para que murmuréis contra nosotros?
8 Y Moisés añadió:
—Jehová os dará por la tarde carne para comer, y por la mañana pan hasta saciaros, porque Jehová ha oído lo que habéis murmurado contra él; pues ¿qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.
9 Luego dijo Moisés a Aarón:
—Di a toda la congregación de los hijos de Israel: “Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones”.
10 Mientras Aarón hablaba a toda la congregación de los hijos de Israel, ellos miraron hacia el desierto, y vieron que la gloria de Jehová aparecía en la nube.11 Y Jehová dijo a Moisés:
12 —Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales y diles: “Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan. Así sabréis que yo soy Jehová, vuestro Dios”.
13 Al llegar la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento, y por la mañana descendió rocío alrededor del campamento.14 Cuando el rocío cesó de descender, apareció sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como escarcha sobre la tierra.15 Al verlo, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: «¿Qué es esto?», porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo:
—Es el pan que Jehová os da para comer.16 Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pueda comer, un gomer por cabeza, conforme al número de personas en su familia; tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
17 Los hijos de Israel lo hicieron así, y recogieron unos más, otros menos.18 Lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había de comer.
19 Luego les dijo Moisés:
—Ninguno deje nada de ello para mañana.
20 Pero ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron algo para el otro día; pero crió gusanos, y apestaba. Y se enojó con ellos Moisés.
21 Lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.22 En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno. Todos los príncipes de la congregación fueron y se lo hicieron saber a Moisés.23 Él les dijo:
—Esto es lo que ha dicho Jehová: “Mañana es sábado, el día de reposo consagrado a Jehová; lo que tengáis que cocer, cocedlo hoy, y lo que tengáis que cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobre, guardadlo para mañana”.
24 Ellos lo guardaron hasta el día siguiente, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó ni apestó.25 Entonces dijo Moisés:
—Comedlo hoy, porque hoy es sábado dedicado a Jehová; hoy no hallaréis nada en el campo.26 Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, que es sábado, nada se hallará.
27 Aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron nada.28 Y Jehová dijo a Moisés:
—¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyes?29 Mirad que Jehová os dio el sábado, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Quédese, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.
30 Así el pueblo reposó el séptimo día.
31 La casa de Israel lo llamó «maná»; era como una semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.
32 Después dijo Moisés:
—Esto es lo que Jehová ha mandado: “Llenad un gomer de él y guardadlo para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto”.
33 A Aarón dijo Moisés:
—Toma una vasija, pon en ella un gomer de maná y colócalo delante de Jehová, a fin de que sea guardado para vuestros descendientes.
34 Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, tal como Jehová lo mandó a Moisés.
35 Así comieron los hijos de Israel maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.
36 Un gomer es la décima parte de un efa.

Febrero 9

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Febrero 9

Agua de la roca

Ex.17.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin avanzando por jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim, donde no había agua para que el pueblo bebiera.2 Y disputó el pueblo con Moisés, diciéndole:
—Danos agua para que bebamos.
—¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?—les respondió Moisés.
3 Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés:
—¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?
4 Entonces clamó Moisés a Jehová, y dijo:
—¿Qué haré con este pueblo? ¡Poco falta para que me apedreen!
5 Jehová respondió a Moisés:
—Pasa delante del pueblo y toma contigo algunos ancianos de Israel; toma también en tu mano la vara con que golpeaste el río, y ve.6 Allí yo estaré ante ti sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña, y saldrán de ella aguas para que beba el pueblo.
Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.7 Y dio a aquel lugar el nombre de Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel y porque tentaron a Jehová al decir: «¿Está, pues, Jehová entre nosotros o no?».

La guerra contra Amalec

Ex. 17.8-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Después vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.9 Y dijo Moisés a Josué:
—Escoge a algunos hombres y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado con la vara de Dios en mi mano.
10 Josué hizo como le dijo Moisés y salió a pelear contra Amalec. Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel vencía; pero cuando él bajaba su mano, vencía Amalec.12 Como las manos de Moisés se cansaban, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él. Moisés se sentó sobre ella, mientras Aarón y Hur sostenían sus manos, uno de un lado y el otro del otro; así se mantuvieron firmes sus manos hasta que se puso el sol.13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
14 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Escribe esto para que sea recordado en un libro, y di a Josué que borraré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.
15 Luego Moisés edificó un altar, al que puso por nombre Jehová-nisi,16 diciendo: «Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová estará en guerra con Amalec de generación en generación».

Jetro visita a Moisés

Ex. 18.1-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Oyó Jetro, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés y con Israel, su pueblo, y cómo Jehová había sacado a Israel de Egipto.2 Entonces tomó Jetro, suegro de Moisés, a Séfora, la mujer de Moisés, después que él la envió,3 y a sus dos hijos; el uno se llamaba Gersón, porque dijo: «Forastero he sido en tierra ajena»;4 y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: «El Dios de mi padre me ayudó y me libró de la espada del faraón».
5 Cuando Jetro, el suegro de Moisés, llegó con los hijos y la mujer de este junto al monte de Dios en el desierto, donde estaba acampado Moisés,6 le dijo:
—Yo, tu suegro Jetro, vengo a ti, con tu mujer y sus dos hijos.
7 Moisés salió a recibir a su suegro, se inclinó y lo besó. Se preguntaron el uno al otro cómo estaban, y entraron a la tienda.8 Moisés contó a su suegro todas las cosas que Jehová había hecho al faraón y a los egipcios por amor de Israel, todo el trabajo que habían pasado en el camino y cómo los había librado Jehová.
9 Se alegró Jetro de todo el bien que Jehová había hecho a Israel al haberlo librado de manos de los egipcios.10 Y Jetro dijo:
—Bendito sea Jehová, que os libró de manos de los egipcios y de manos del faraón. Él ha librado al pueblo de manos de los egipcios.11 Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses, porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos.
12 Luego tomó Jetro, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios para Dios; y Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer con el suegro de Moisés delante de Dios.

Nombramiento de jueces

Éx. 18.13-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 Aconteció que al día siguiente se sentó Moisés a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.14 Al ver el suegro de Moisés todo lo que él hacía por el pueblo, le preguntó:
—¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, mientras todo el pueblo permanece delante de ti desde la mañana hasta la tarde?
15 Moisés respondió a su suegro:
—Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios.16 Cuando tienen algún pleito, vienen a mí; yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro los preceptos de Dios y sus leyes.
17 Entonces el suegro de Moisés le dijo:
—No está bien lo que haces.18 Desfallecerás del todo, tú y también este pueblo que está contigo, porque el trabajo es demasiado pesado para ti y no podrás hacerlo tú solo.19 Oye ahora mi voz: yo te aconsejaré y Dios estará contigo. Preséntate tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios.20 Enséñales los preceptos y las leyes, muéstrales el camino por donde deben andar y lo que han de hacer.21 Además escoge tú de entre todo el pueblo a hombres virtuosos, temerosos de Dios, hombres veraces, que aborrezcan la avaricia, y ponlos sobre el pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez.22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así se aliviará tu carga, pues ellos la llevarán contigo.23 Si esto haces, y Dios te lo manda, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar.
24 Oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que él le dijo.25 Escogió Moisés hombres de virtud de entre todo Israel, y los puso sobre el pueblo como jefes sobre mil, sobre cien, sobre cincuenta y sobre diez,26 los cuales juzgaban al pueblo en todo tiempo. Los asuntos difíciles los traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño.27 Luego Moisés despidió a su suegro, y este se fue a su tierra.

Dt. 1.9-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »En aquel tiempo yo os hablé y os dije: “Yo solo no puedo llevaros.10 Jehová, vuestro Dios, os ha multiplicado tanto que hoy vosotros sois tan numerosos como las estrellas del cielo.11 ¡Jehová, Dios de vuestros padres, os haga mil veces más numerosos de lo que ahora sois y os bendiga, como os ha prometido!12 ¿Cómo llevaré yo solo vuestras molestias, vuestras cargas y vuestros pleitos?13 Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, hombres sabios, entendidos y expertos, para que yo los ponga como vuestros jefes”.
14 »Me respondisteis y dijisteis: “Bueno es hacer lo que has dicho”.
15 »Entonces tomé a los principales de vuestras tribus, hombres sabios y expertos, y los puse como jefes sobre vosotros, jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez, y gobernadores de vuestras tribus.16 Y di a vuestros jueces esta orden: “Oíd entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, o un extranjero.17 No hagáis distinción de persona en el juicio: tanto al pequeño como al grande oiréis. No tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios. La causa que os sea difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré”.
18 »Os mandé, pues, en aquel tiempo, todo lo que habíais de hacer.

Israel en el Sinaí

Ex. 19.1-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Al tercer mes de haber salido los hijos de Israel de la tierra de Egipto, ese mismo día, llegaron al desierto de Sinaí.2 Habían salido de Refidim, y al llegar al desierto de Sinaí acamparon en el desierto. Israel acampó allí frente al monte,3 y Moisés subió a encontrarse con Dios. Jehová lo llamó desde el monte y le dijo:
—Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:4 “Vosotros visteis lo que hice con los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águila y os he traído a mí.5 Ahora, pues, si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra.6 Vosotros me seréis un reino de sacerdotes y gente santa”. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
7 Entonces regresó Moisés, llamó a los ancianos del pueblo y expuso en su presencia todas estas palabras que Jehová le había mandado.8 Todo el pueblo respondió a una diciendo:
—Haremos todo lo que Jehová ha dicho.
Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo,9 y Jehová le dijo:
—Yo vendré a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y así te crean para siempre.
Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová,10 y Jehová le dijo:
—Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana. Que laven sus vestidos11 y estén preparados para el tercer día, porque al tercer día Jehová descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.12 Señalarás límites alrededor del pueblo, y dirás: “Guardaos, no subáis al monte ni toquéis sus límites; cualquiera que toque el monte, de seguro morirá”.13 No lo tocará mano alguna, porque será apedreado o muerto a flechazos; sea animal o sea hombre, no quedará con vida. Cuando resuene la bocina, subirán al monte.
14 Descendió, pues, Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo y ellos lavaron sus vestidos.15 Dijo al pueblo:
—Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer.
16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, hubo truenos y relámpagos, una espesa nube cubrió el monte y se oyó un sonido de bocina muy fuerte. Todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció.17 Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios, y ellos se detuvieron al pie del monte.18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en medio del fuego. El humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía violentamente.19 El sonido de la bocina se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz de trueno.
20 Descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte. Llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.21 Jehová dijo a Moisés:
—Desciende y ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos.22 Que también se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga entre ellos estrago.
23 Moisés dijo a Jehová:
—El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: “Señala límites al monte y santifícalo”.
24 Pero Jehová le dijo:
—Ve, desciende, y luego subirás junto con Aarón; pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen el límite para subir adonde está Jehová, no sea que haga entre ellos estrago.
25 Entonces Moisés descendió, y se lo dijo al pueblo.

Febrero 10

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Febrero 10

Los Diez Mandamientos

Éx. 20.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Dios todas estas palabras:
2 «Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3 »No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 »No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.5 No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,6 y hago misericordia por millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.
7 »No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano, porque no dará por inocente Jehová al que tome su nombre en vano.
8 »Acuérdate del sábado para santificarlo.9 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,10 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas,11 porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.
12 »Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.
13 »No matarás.
14 »No cometerás adulterio.
15 »No hurtarás.
16 »No dirás contra tu prójimo falso testimonio.
17 »No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo».

Dt. 5.1-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Llamó Moisés a todo Israel y les dijo:
«Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para ponerlos por obra.
2 »Jehová, nuestro Dios, hizo un pacto con nosotros en Horeb.3 No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros, todos los que estamos aquí hoy vivos.4 Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte, de en medio del fuego.5 Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros para comunicaros la palabra de Jehová, porque vosotros tuvisteis temor del fuego y no subisteis al monte. Él dijo:
6 »“Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
7 »No tendrás dioses ajenos delante de mí.
8 »No harás para ti escultura ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.9 No te inclinarás a ellas ni las servirás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen,10 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
11 »No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano, porque Jehová no considerará inocente al que tome su nombre en vano.
12 »Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado.13 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,14 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú.15 Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que guardes el sábado.
16 »Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da.
17 »No matarás.
18 »No cometerás adulterio.
19 »No hurtarás.
20 »No dirás falso testimonio contra tu prójimo.
21 »No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”.

22 »Estas palabras las pronunció Jehová con potente voz ante toda vuestra congregación, en el monte, de en medio del fuego, la nube y la oscuridad, y no añadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó a mí.

El terror del pueblo

Éx. 20.18-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 Todo el pueblo observaba el estruendo, los relámpagos, el sonido de la bocina y el monte que humeaba. Al ver esto, el pueblo tuvo miedo y se mantuvo alejado.19 Entonces dijeron a Moisés:
—Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.
20 Moisés respondió al pueblo:
—No temáis, pues Dios vino para probaros, para que su temor esté ante vosotros y no pequéis.
21 Y mientras el pueblo se mantenía alejado, Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios.

Dt. 5.22-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »Estas palabras las pronunció Jehová con potente voz ante toda vuestra congregación, en el monte, de en medio del fuego, la nube y la oscuridad, y no añadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó a mí.23 Cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas y visteis el monte que ardía en llamas, vinisteis a mí todos vosotros, príncipes de las tribus y ancianos,24 y dijisteis: “Jehová, nuestro Dios, nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz, que sale de en medio del fuego. Hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y este aún vive.25 Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir?—porque este gran fuego nos consumirá—; si seguimos oyendo la voz de Jehová, nuestro Dios, moriremos.26 Pues, ¿qué es el hombre para que oiga la voz del Dios viviente hablando de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?27 Acércate tú, y oye todas las cosas que diga Jehová, nuestro Dios. Tú nos dirás todo lo que Jehová, nuestro Dios, te diga, y nosotros oiremos y obedeceremos”.
28 »Jehová oyó vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo: “He oído las palabras de este pueblo, lo que ellos te han dicho; bien está todo lo que han dicho.29 ¡Ojalá siempre tuvieran tal corazón, que me temieran y guardaran todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuera bien para siempre!30 Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas.31 Y tú quédate aquí conmigo; yo te diré todos los mandamientos, estatutos y decretos que les enseñarás, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy en posesión”.32 Mirad, pues, que hagáis como Jehová, vuestro Dios, os ha mandado. No os apartéis a la derecha ni a la izquierda.33 Andad en todo el camino que Jehová, vuestro Dios, os ha mandado, para que viváis, os vaya bien y prolonguéis vuestros días en la tierra que habéis de poseer.

El Ángel de Jehová enviado para guiar a Israel

Éx. 23.20-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 »Yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te introduzca en el lugar que yo he preparado.21 Compórtate delante de él y oye su voz; no le seas rebelde, porque él no perdonará vuestra rebelión, pues mi nombre está en él.22 Pero si en verdad oyes su voz y haces todo lo que yo te diga, seré enemigo de tus enemigos y afligiré a los que te aflijan.23 Mi ángel irá delante de ti y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.24 No te inclinarás ante sus dioses ni los servirás, ni harás como ellos hacen, sino que los destruirás del todo y quebrarás totalmente sus estatuas.25 Pero serviréis a Jehová, vuestro Dios, y él bendecirá tu pan y tus aguas.
»Yo apartaré de ti toda enfermedad.26 En tu tierra no habrá mujer que aborte ni que sea estéril, y alargaré el número de tus días.
27 »Yo enviaré mi terror delante de ti; turbaré a todos los pueblos donde entres y haré que todos tus enemigos huyan delante de ti.28 Enviaré delante de ti la avispa, que eche de tu presencia al heveo, al cananeo y al heteo.29 No los expulsaré de tu presencia en un año, para que no quede la tierra desierta ni se multipliquen contra ti las fieras del campo.30 Poco a poco los echaré de tu presencia, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.31 Fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos y desde el desierto hasta el Éufrates, porque pondré en tus manos a los habitantes de la tierra y tú los arrojarás de delante de ti.
32 »No harás alianza con ellos ni con sus dioses.33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo».

Moisés y los ancianos en el Monte Sinaí

Éx. 24.1-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Dijo Jehová a Moisés:
—Sube ante Jehová, junto con Aarón, Nadab, Abiú y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis de lejos.2 Pero solo Moisés se acercará a Jehová; que ellos no se acerquen ni suba el pueblo con él.
3 Moisés fue y le contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todas las leyes. Y todo el pueblo respondió a una voz:
—Cumpliremos todas las palabras que Jehová ha dicho.
4 Entonces Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar y doce columnas al pie del monte, una por cada tribu de Israel.5 Luego envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová.6 Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en tazones y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.7 Después tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo:
—Obedeceremos y haremos todas las cosas que Jehová ha dicho.
8 Entonces Moisés tomó la sangre, la roció sobre el pueblo y dijo:
—Esta es la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.
9 Subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, junto con setenta de los ancianos de Israel,10 y vieron al Dios de Israel. Debajo de sus pies había como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.11 Pero no extendió su mano contra los príncipes de los hijos de Israel: ellos vieron a Dios, comieron y bebieron.
12 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Sube a mí al monte y espera allá, y te daré tablas de piedra con la ley y los mandamientos que he escrito para enseñarles.
13 Se levantó Moisés junto con Josué, su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.14 A los ancianos les dijo:
—Esperadnos aquí hasta que volvamos. Aarón y Hur estarán con vosotros; el que tenga algún asunto, acuda a ellos.
15 Entonces Moisés subió al monte. Una nube cubrió el monte,16 y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí. La nube lo cubrió por seis días, y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube.17 La apariencia de la gloria de Jehová era, a los ojos de los hijos de Israel, como un fuego abrasador en la cumbre del monte.18 Moisés entró en medio de la nube y subió al monte. Y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Febrero 11

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Febrero 11

El becerro de oro

Éx. 31.18-32.35 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del Testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de Dios.
1 Al ver el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron a Aarón y le dijeron:
—Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros, porque a Moisés, ese hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
2 Aarón les dijo:
—Quitad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.
3 Entonces todo el pueblo se quitó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas y los trajeron a Aarón.4 Él los recibió de sus manos, le dio forma con un buril e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces ellos dijeron:
—¡Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto!
5 Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro y proclamó:
—¡Mañana será un día de fiesta dedicado a Jehová!
6 Al día siguiente madrugaron, ofrecieron holocaustos y presentaron ofrendas de paz. Luego se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.7 Entonces Jehová dijo a Moisés:
—Anda, desciende, porque tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: “¡Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto!”.
9 Continuó diciendo Jehová a Moisés:
—Yo he visto a este pueblo, que por cierto es un pueblo muy terco.10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; pero de ti yo haré una nación grande.
11 Entonces Moisés oró en presencia de Jehová, su Dios, y dijo:
—¿Por qué, Jehová, se encenderá tu furor contra tu pueblo, el que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?12 ¿Por qué han de decir los egipcios: “Para mal los sacó, para matarlos en los montes y para exterminarlos de sobre la faz de la tierra”? Vuélvete del ardor de tu ira y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo y les has dicho: “Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y le daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que os he hablado, y ellos la poseerán como heredad para siempre”.
14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo habría de hacer a su pueblo.15 Moisés se volvió y descendió del monte, trayendo en sus manos las dos tablas del Testimonio, tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.16 Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.
17 Cuando Josué oyó el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés:
—Hay gritos de pelea en el campamento.
18 Pero Moisés respondió:
—No son voces de vencedores, ni alaridos de vencidos; oigo cánticos de coros.
19 Aconteció que cuando Moisés llegó al campamento y vio el becerro y las danzas, se enfureció y arrojó de sus manos las tablas, y las quebró al pie del monte.20 Luego tomó el becerro que habían hecho, lo quemó en el fuego y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas y lo dio a beber a los hijos de Israel.21 Y dijo Moisés a Aarón:
—¿Qué te ha hecho este pueblo para que hayas traído sobre él tan gran pecado?
22 Aarón le respondió:
—No se enoje mi señor. Tú conoces al pueblo, que es inclinado al mal.23 Ellos me dijeron: “Haznos dioses que vayan delante de nosotros, porque a Moisés, ese hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido”.24 Y yo les respondí: “El que tenga oro, que lo aparte”. Me lo dieron, lo eché en el fuego y salió este becerro.
25 Al ver Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, pues Aarón lo había permitido, para vergüenza en medio de sus enemigos,26 se puso a la puerta del campamento y dijo:
—Quien esté de parte de Jehová, únase a mí.
Y se unieron a él todos los hijos de Leví.
27 Él les dijo:
—Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: “Que cada uno se ciña su espada, regrese al campamento y vaya de puerta en puerta matando cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente”.
28 Los hijos de Leví hicieron conforme a lo dicho por Moisés, y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.29 Entonces Moisés dijo:
—Hoy os habéis consagrado a Jehová, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que él os dé hoy la bendición.
30 Aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo:
—Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a donde está Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado.
31 Entonces volvió Moisés ante Jehová y le dijo:
—Puesto que este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse dioses de oro,32 te ruego que perdones ahora su pecado, y si no, bórrame del libro que has escrito.
33 Jehová respondió a Moisés:
—Al que peque contra mí, lo borraré yo de mi libro.34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho. Mi ángel irá delante de ti, pero en el día del castigo, los castigaré por su pecado.
35 Y Jehová hirió al pueblo a causa del becerro que hizo Aarón.

Dt. 9.7-21,25-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 »Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová, tu Dios, en el desierto; desde el día en que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová.8 En Horeb provocasteis a ira a Jehová, y se enojó Jehová contra vosotros para destruiros.9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua.10 Jehová me dio las dos tablas de piedra escritas por el dedo de Dios, y en ellas estaban escritas todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.11 Al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto,12 y me dijo: “Levántate, desciende pronto de aquí, porque el pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les mandé y se han hecho una imagen de fundición”.
13 »También me dijo Jehová: “He observado a este pueblo y he visto que es un pueblo terco.14 Déjame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondré sobre una nación fuerte y mucho más numerosa que ellos”.
15 »Yo me volví y descendí del monte, el cual ardía en llamas, con las tablas del pacto en mis dos manos.16 Miré y vi que habíais pecado contra Jehová, vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos bien pronto del camino que Jehová os había señalado.17 Entonces tomé las dos tablas, las arrojé de mis dos manos y las quebré delante de vuestros ojos.18 Luego me postré delante de Jehová, y como antes hice, durante cuarenta días y cuarenta noches no comí pan ni bebí agua, a causa de todo el pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo.19 Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros hasta querer destruiros. Pero Jehová me escuchó una vez más.20 Contra Aarón también se enojó mucho Jehová hasta querer destruirlo. Yo también oré por Aarón en aquel entonces.21 Luego tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, lo quemé en el fuego y lo desmenucé, moliéndolo muy bien, hasta que quedó reducido a polvo, y eché aquel polvo en el arroyo que descendía del monte.
25 »Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir.26 Y oré a Jehová diciendo: Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo, a la heredad que has redimido con tu grandeza y que sacaste de Egipto con mano poderosa.27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires la dureza de este pueblo, su impiedad ni su pecado,28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: “Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto”.29 Ellos son tu pueblo, la heredad que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.

La presencia de Dios abandonará a los israelitas y se entristecen

Éx. 33.1-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés:
—Anda, vete de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob diciendo: “A tu descendencia la daré”.2 Yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo, al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo.3 Subirás a la tierra que fluye leche y miel, pero yo no subiré contigo, no sea que te destruya en el camino, pues eres un pueblo muy terco.
4 Al oir el pueblo esta mala noticia, guardó luto, y ninguno se puso sus galas,5 pues Jehová había dicho a Moisés: «Di a los hijos de Israel: “Vosotros sois un pueblo muy terco. Si yo subiera un momento en medio de ti, te consumiría. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer”».
6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus galas desde el monte Horeb.

El Señor muestra su gloria a Moisés

Éx. 33.12-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 Dijo Moisés a Jehová:
—Mira, tú me dices: “Saca a este pueblo”, pero no me has indicado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: “Yo te he conocido por tu nombre y has hallado también gracia a mis ojos”.13 Pues bien, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca y halle gracia a tus ojos; y mira que esta gente es tu pueblo.
14 Jehová le dijo:
—Mi presencia te acompañará y te daré descanso.
15 Moisés respondió:
—Si tu presencia no ha de acompañarnos, no nos saques de aquí.16 Pues ¿en qué se conocerá aquí que he hallado gracia a tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andas con nosotros, y que yo y tu pueblo hemos sido apartados de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?
17 —También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia a mis ojos y te he conocido por tu nombre—respondió Jehová a Moisés.
18 Entonces dijo Moisés:
—Te ruego que me muestres tu gloria.
19 Jehová le respondió:
—Yo haré pasar toda mi bondad delante de tu rostro y pronunciaré el nombre de Jehová delante de ti, pues tengo misericordia del que quiero tener misericordia, y soy clemente con quien quiero ser clemente;20 pero no podrás ver mi rostro—añadió—, porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo.
21 Luego dijo Jehová:
—Aquí hay un lugar junto a mí. Tú estarás sobre la peña,22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.23 Después apartaré mi mano y verás mis espaldas, pero no se verá mi rostro.

El pacto renovado

Éx. 34.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés:
—Prepara dos tablas de piedra, como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.2 Prepárate, pues, para mañana, sube de mañana al monte Sinaí y preséntate ante mí sobre la cumbre del monte.3 Que no suba nadie contigo ni aparezca nadie en todo el monte. Ni ovejas ni bueyes pasten frente al monte.
4 Moisés preparó dos tablas de piedra como las primeras, se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, llevando en sus manos las dos tablas de piedra.5 Descendió Jehová en la nube y permaneció allí junto a él; y él proclamó el nombre de Jehová.6 Jehová pasó por delante de él y exclamó:
—¡Jehová! ¡Jehová! Dios fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad,7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, pero que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que castiga la maldad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
8 Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hasta el suelo y adoró,9 diciendo:
—Señor, si en verdad he hallado gracia a tus ojos, que vaya ahora el Señor en medio de nosotros. Este es un pueblo muy terco, pero perdona nuestra maldad y nuestro pecado, y acéptanos como tu heredad.

10 Jehová le dijo:
«Mira, voy a hacer un pacto delante de todo tu pueblo. Haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna, y verá todo el pueblo en medio del cual tú estás la obra de Jehová, porque será cosa tremenda la que yo haré contigo.

Dt. 10.1-5,10,11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »En aquel tiempo Jehová me dijo: “Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube hasta mí al monte. Hazte también un arca de madera.2 Yo escribiré en esas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste, y tú las pondrás en el Arca”.
3 »Hice un arca de madera de acacia, labré dos tablas de piedra como las primeras y subí al monte con las dos tablas en mis manos.4 Él escribió en las tablas lo mismo que había escrito antes: los diez mandamientos que Jehová había proclamado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea. Y me las entregó Jehová.5 Entonces me volví, descendí del monte y puse las tablas en el Arca que había hecho. Allí están todavía, como Jehová me lo mandó.
10 »Yo estuve en el monte, como la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches. Jehová también me escuchó esta vez y no quiso destruirte.11 Me dijo Jehová: “Levántate, disponte a marchar delante del pueblo, para que entren y tomen posesión de la tierra que juré a sus padres que les había de dar”.

Febrero 12

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Febrero 12

Moisés y las tablas de la Ley

Éx. 34.27-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
27 Jehová dijo a Moisés: «Escribe tú estas palabras, porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel».
28 Moisés estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió agua. Y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
29 Después descendió Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del Testimonio en sus manos. Al descender del monte, la piel de su rostro resplandecía por haber estado hablando con Dios, pero Moisés no lo sabía.30 Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y al ver que la piel de su rostro resplandecía, tuvieron miedo de acercarse a él.31 Entonces Moisés los llamó; Aarón y todos los príncipes de la congregación se acercaron a él, y Moisés les habló.32 Luego se acercaron todos los hijos de Israel, a los cuales mandó todo lo que Jehová le había dicho en el monte Sinaí.33 Cuando acabó Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34 Cuando Moisés iba ante Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía. Al salir, comunicaba a los hijos de Israel lo que le era mandado.35 Al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro resplandecía, y entonces Moisés volvía a ponerse el velo sobre el rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.

LA CONSTRUCCIÓN DEL SANTUARIO

La ofrenda para el Tabernáculo

Éx. 25.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:
2 «Di a los hijos de Israel que recojan para mí una ofrenda. De todo hombre que la dé voluntariamente, de corazón, recogeréis mi ofrenda.3 Esta es la ofrenda que aceptaréis de ellos: oro, plata, cobre,4 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,5 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia,6 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático,7 piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para el pectoral.8 Me erigirán un santuario, y habitaré en medio de ellos.9 Conforme a todo lo que yo te muestre, así haréis el diseño del Tabernáculo y el diseño de todos sus utensilios.

Éx. 35.4-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
4 Así habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel: «Esto es lo que Jehová ha mandado:5 Tomad de entre vosotros una ofrenda para Jehová; todo generoso de corazón la traerá a Jehová: oro, plata, bronce,6 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,7 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia,8 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático,9 piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para el pectoral.

El pueblo trae la ofrenda

Éx. 35.20-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 Entonces salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés.21 Todo aquel a quien su corazón impulsó, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, trajo una ofrenda a Jehová para la obra del Tabernáculo de reunión, para toda su obra y para las sagradas vestiduras.22 Vinieron tanto hombres como mujeres, todos de corazón generoso, y trajeron cadenas, zarcillos, anillos, brazaletes y toda clase de joyas de oro; todos presentaban una ofrenda de oro a Jehová.23 Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo traía.24 Todo el que ofrecía una ofrenda de plata o de bronce, traía a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia, la traía para toda la obra del servicio.25 Además, todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó, hilaron hábilmente pelo de cabra.27 Los príncipes trajeron piedras de ónice y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral,28 las especias aromáticas y el aceite para el alumbrado, para la unción y para el incienso aromático.
29 De los hijos de Israel, tanto hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón generoso para traer algo a la obra que Jehová había mandado por medio de Moisés que hicieran, trajeron ofrenda voluntaria a Jehová.

Llamamiento de Bezaleel, Aholiab y los artesanos para hacer el Tabernáculo

Éx. 31.1-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:
2 «Mira, yo he llamado por su nombre a Bezaleel hijo de Uri hijo de Hur, de la tribu de Judá,3 y lo he llenado del espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte,4 para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce,5 para labrar piedras y engastarlas, tallar madera y trabajar en toda clase de labor.6 He puesto junto a él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado:7 el Tabernáculo de reunión, el Arca del testimonio, el propiciatorio que está sobre ella y todos los utensilios del Tabernáculo;8 la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro con todos sus utensilios, el altar del incienso,9 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base,10 los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarón, el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio,11 el aceite de la unción y el incienso aromático para el santuario. Ellos harán conforme a todo lo que te he mandado».

Éx. 35.30-36.1 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 Entonces Moisés dijo a los hijos de Israel: «Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri hijo de Hur, de la tribu de Judá,31 y lo ha llenado del espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte,32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce,33 en la talla de piedras de engaste y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa.34 Ha puesto en su corazón el don de enseñar, tanto a él como a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan,35 y los ha llenado de habilidades para que hagan toda obra de arte y de invención, de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor e inventen todo diseño.
1 »Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre de talento a quien Jehová haya dado sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová».

Éx. 35.10-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado:11 el Tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas;12 el Arca y sus varas, el propiciatorio, el velo de la tienda;13 la mesa con sus varas y todos sus utensilios, y el pan de la proposición;14 el candelabro del alumbrado y sus utensilios, sus lámparas, y el aceite para el alumbrado;15 el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción, el incienso aromático, la cortina de la puerta para la entrada del Tabernáculo;16 el altar del holocausto, su enrejado de bronce y sus varas, y todos sus utensilios, y la fuente con su base;17 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina de la puerta del atrio;18 las estacas del Tabernáculo, y las estacas del atrio y sus cuerdas;19 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras de Aarón, el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para servir en el sacerdocio».

Éx. 36.2-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
2 Moisés llamó a Bezaleel, a Aholiab y a todo hombre de talento en cuyo corazón había puesto Jehová sabiduría, todo hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella.3 Ellos recibieron de Moisés todas las ofrendas que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole ofrendas voluntarias cada mañana.4 Tanto, que todos los maestros que hacían la obra del santuario, dejaron el trabajo que cada uno hacía,5 y fueron a decirle a Moisés: «El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga».
6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento: «Ningún hombre ni mujer haga más labores para la ofrenda del santuario».
Así se le impidió al pueblo ofrecer más,7 pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y aún sobraba.

Febrero 13

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Febrero 13

El Tabernáculo 

Éx. 26.1-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Harás el Tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; lo harás con querubines de obra primorosa.2 La longitud de cada cortina será de veintiocho codos, y su anchura de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida.3 Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra.4 Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión.5 Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra.6 Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, de modo que el Tabernáculo forme un todo.
7 »Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el Tabernáculo; once cortinas harás.8 La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina, de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas.9 Unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte, y doblarás la sexta cortina sobre el frente del Tabernáculo.10 Después harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde de la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión.11 Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta.12 La parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del Tabernáculo.13 Un codo de un lado y otro codo del otro lado, que sobran a lo largo de las cortinas de la tienda, colgarán sobre los lados del Tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.
14 »Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima.
15 »Harás además para el Tabernáculo tablas de madera de acacia, que estén derechas.16 La longitud de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura.17 Dos espigas tendrá cada tabla, para unirlas una con otra; así harás todas las tablas del Tabernáculo.18 Harás, pues, las tablas del Tabernáculo; veinte tablas al lado del mediodía, al sur.19 Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas.
20 »Y para el otro lado del Tabernáculo, el lado del norte, harás veinte tablas21 con sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de una tabla y dos basas debajo de otra tabla.22 Para el lado posterior del Tabernáculo, hacia el occidente, harás seis tablas.23 Harás además dos tablas para las esquinas del Tabernáculo en los dos ángulos posteriores,24 las cuales se unirán desde abajo, y asimismo se juntarán por su alto con un gozne. Así será con las otras dos; serán para las dos esquinas.25 De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de plata: dieciséis basas, dos basas debajo de una tabla y dos basas debajo de otra tabla.
26 »Harás también cinco barras de madera de acacia para las tablas de un lado del Tabernáculo,27 cinco barras para las tablas del otro lado del Tabernáculo y cinco barras para las tablas del lado posterior del Tabernáculo, hacia el occidente.28 La barra central pasará en medio de las tablas, de un extremo al otro.29 Recubrirás de oro las tablas, y harás sus argollas de oro para meter por ellas las barras; también recubrirás de oro las barras.30 Erigirás el Tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.
31 »También harás un velo de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; será hecho de obra primorosa, con querubines.32 Lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia recubiertas de oro, con capiteles de oro y sobre basas de plata.33 Pondrás el velo debajo de los corchetes, y allí, detrás del velo, colocarás el Arca del testimonio. Así el velo servirá para separar el Lugar santo del Lugar santísimo.34 Pondrás el propiciatorio sobre el Arca del testimonio en el Lugar santísimo.35 Fuera del velo pondrás la mesa, y frente a ella, en el lado sur del Tabernáculo, el candelabro. Así quedará la mesa hacia el lado del norte.
36 »Harás para la puerta del Tabernáculo una cortina de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador.37 Y harás para la cortina cinco columnas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro, y fundirás cinco basas de bronce para ellas.

Éx. 36.8-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Los más hábiles de entre todos los que realizaban la obra, hicieron el Tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra primorosa.9 La longitud de una cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos. Todas las cortinas tenían la misma medida.10 Unieron entre sí cinco de las cortinas, y lo mismo hicieron con las otras cinco cortinas.11 Luego pusieron lazadas azules en la orilla de la cortina que estaba al extremo de la primera serie, y lo mismo hicieron en la orilla de la cortina final de la segunda serie.12 Cincuenta lazadas pusieron en la primera cortina, y otras cincuenta en la orilla de la cortina de la segunda serie; las lazadas de cada una se correspondían con las de la otra.13 Hicieron también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazaron las cortinas una con otra, y así el Tabernáculo formó un todo.
14 Hizo cortinas de pelo de cabra para una tienda que cubriera el Tabernáculo; once cortinas hizo.15 La longitud de cada cortina era de treinta codos, y la anchura de cuatro codos; las once cortinas tenían una misma medida.16 Y unió cinco de las cortinas aparte, y las otras seis cortinas aparte.17 Hizo además cincuenta lazadas en la orilla de la cortina que estaba al extremo de la primera serie, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la cortina final de la segunda serie.18 También hizo cincuenta corchetes de bronce para enlazar la tienda, de modo que formara un todo.
19 Para la tienda hizo una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y otra cubierta de pieles de tejones encima.20 Además, hizo de madera de acacia las tablas para el Tabernáculo, y las puso derechas.21 La longitud de cada tabla era de diez codos, y de codo y medio la anchura.22 Cada tabla tenía dos espigas, para unirlas una con otra; así hizo todas las tablas del Tabernáculo.23 Hizo, pues, las tablas para el Tabernáculo: veinte tablas para el lado sur.24 Hizo también cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas.25 Y para el otro lado del Tabernáculo, al lado norte, hizo otras veinte tablas,26 con sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla.27 Y para el lado occidental del Tabernáculo hizo seis tablas.28 Para las esquinas del Tabernáculo, en los dos lados, hizo dos tablas,29 las cuales se unían desde abajo, y por arriba se ajustaban con un gozne; así hizo a la una y a la otra en las dos esquinas.30 Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata dieciséis: dos basas debajo de cada tabla.
31 Hizo también las barras de madera de acacia: cinco para las tablas de un lado del Tabernáculo,32 cinco barras para las tablas del otro lado del Tabernáculo y cinco barras para las tablas del lado posterior del Tabernáculo, hacia el occidente.33 E hizo que la barra pasara por en medio de las tablas de un extremo al otro.34 Recubrió de oro las tablas y les hizo argollas de oro para pasar por ellas las barras; también recubrió de oro las barras.
35 Hizo asimismo el velo de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; lo hizo con querubines de obra primorosa.36 Para colgarlo, hizo cuatro columnas de madera de acacia y las recubrió de oro. Sus capiteles eran también de oro; y fundió para ellas cuatro basas de plata.
37 Hizo también el velo para la puerta del Tabernáculo, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador,38 con sus cinco columnas y sus capiteles. Recubrió de oro los capiteles y las molduras, e hizo de bronce sus cinco basas.

El Arca del Testimonio

Éx. 25.10-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.11 La recubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y pondrás encima y alrededor de ella una cornisa de oro.12 Fundirás para ella cuatro argollas de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos argollas a un lado de ella y dos argollas al otro lado.13 Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro.14 Y meterás las varas por las argollas a los lados del Arca, para llevar el Arca con ellas.15 Las varas quedarán en las argollas del Arca; no se quitarán de ella.16 En el Arca pondrás el Testimonio que yo te daré.
17 »Harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.18 Harás también dos querubines de oro; los harás labrados a martillo en los dos extremos del propiciatorio.19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos.20 Los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con ellas el propiciatorio; estarán uno frente al otro, con sus rostros mirando hacia al propiciatorio.21 Después pondrás el propiciatorio encima del Arca, y en el Arca pondrás el Testimonio que yo te daré.22 Allí me manifestaré a ti, y hablaré contigo desde encima del propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el Arca del testimonio, todo lo que yo te mande para los hijos de Israel.

Éx. 37.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Hizo también Bezaleel el Arca de madera de acacia; su longitud era de dos codos y medio, su anchura de codo y medio y su altura de codo y medio.2 La recubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo una cornisa de oro alrededor.3 Además fundió cuatro argollas de oro para sus cuatro esquinas; en un lado dos argollas y en el otro lado dos argollas.4 Hizo también varas de madera de acacia y las recubrió de oro.5 Y metió las varas por las argollas a los lados del Arca, para transportar el Arca.
6 Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro, de dos codos y medio de largo y codo y medio de ancho.7 Hizo también los dos querubines de oro, labrados a martillo, en los dos extremos del propiciatorio.8 Un querubín a un extremo y otro querubín al otro extremo; de una pieza con el propiciatorio hizo los querubines en sus dos extremos.9 Los querubines tenían sus alas extendidas por encima, y con ellas cubrían el propiciatorio; colocados uno frente al otro, sus rostros miraban hacia el propiciatorio.

Febrero 14

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Febrero 14

La mesa para el pan de la proposición  

Éx. 25.23-30 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 »Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, de un codo su anchura, y su altura de codo y medio.24 La recubrirás de oro puro y le harás una cornisa de oro alrededor.25 Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás alrededor de la moldura una cornisa de oro.26 Le harás cuatro argollas de oro, las cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas.27 Las argollas estarán debajo de la moldura, y por ellas entrarán las varas para llevar la mesa.28 Harás las varas de madera de acacia, las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa.29 Harás también sus platos, cucharas, cubiertas y los tazones con que se libará; de oro fino los harás.30 Y pondrás siempre sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí.

Éx. 37.10-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 Hizo también la mesa de madera de acacia, de dos codos de largo, un codo de ancho y codo y medio de altura,11 la recubrió de oro puro y le hizo una cornisa de oro alrededor.12 Hizo también en torno a ella una moldura de un palmo menor de ancho, e hizo una cornisa de oro alrededor de la moldura.13 Le hizo asimismo cuatro argollas de oro de fundición, y las puso en las cuatro esquinas que correspondían a las cuatro patas de ella.14 Debajo de la moldura estaban las argollas, por los cuales se metían las varas para llevar la mesa.
15 Hizo las varas de madera de acacia para llevar la mesa y las recubrió de oro.16 También hizo de oro fino los utensilios que habían de estar sobre la mesa: platos, cucharas, cubiertos y los tazones con que se había de libar.

El candelabro de oro

Éx. 25.31-40 DHH NIV NBD NVI LBLA
31 »Harás además un candelabro de oro puro; labrado a martillo se hará el candelabro; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores serán de lo mismo.32 Y saldrán seis brazos de sus lados: tres brazos del candelabro a un lado y tres brazos al otro lado.33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salen del candelabro.34 En la caña central del candelabro habrá cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores.35 Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo; así para los seis brazos que salen del candelabro.36 Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza, todo ello una pieza labrada a martillo, de oro puro.37 Y le harás siete lámparas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante.38 También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos utensilios.40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.

Éx. 37.17-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 Hizo asimismo el candelabro de oro puro, labrado a martillo; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo.18 De sus lados salían seis brazos: tres brazos de un lado del candelabro y otros tres brazos del otro lado del candelabro.19 En un brazo había tres copas en forma de flor de almendro, una manzana y una flor, y en el otro brazo había tres copas en forma de flor de almendro, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salían del candelabro.20 También en la caña del candelabro había cuatro copas en forma de flor de almendro, con sus manzanas y sus flores:21 una manzana debajo de dos brazos del candelabro, otra manzana debajo de los siguientes dos brazos del candelabro, otra manzana debajo de los siguientes dos brazos, conforme a los seis brazos que salían de él.22 Las manzanas y los brazos formaban con el candelabro una sola pieza de oro puro labrada a martillo.23 Hizo asimismo de oro puro sus siete lámparas, sus despabiladeras y sus platillos.24 De un talento de oro puro lo hizo, con todos sus utensilios.

Aceite para las lámparas

Éx. 27.20,21 DHH NIV NBD NVI LBLA
20 »Mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, a fin de hacer arder continuamente las lámparas.21 Aarón y sus hijos las pondrán en orden delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana en el Tabernáculo de reunión, fuera del velo que está delante del Testimonio, como estatuto perpetuo para las generaciones de los hijos de Israel.

Lv. 24.1-4 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Manda a los hijos de Israel que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas machacadas, para hacer arder las lámparas continuamente.3 Fuera del velo del Testimonio, en el Tabernáculo de reunión, las dispondrá Aarón delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana. Estatuto perpetuo os será por vuestras generaciones.4 Sobre el candelabro de oro puro dispondrá las lámparas, para que ardan siempre delante de Jehová.

Instrucciones para encender las lámparas

Nm. 8.1,2 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las siete lámparas del candelabro alumbrarán hacia adelante».

El altar del incienso

Éx. 30.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.2 Su longitud será de un codo y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; sus cuernos serán parte del mismo.3 Lo recubrirás de oro puro, su cubierta, sus costados y sus cuernos. Le harás una cornisa de oro alrededor.4 Le harás también dos argollas de oro debajo de la cornisa, a sus dos esquinas y a ambos lados, para meter las varas con que será llevado.5 Harás las varas de madera de acacia y las recubrirás de oro.6 Después lo pondrás delante del velo que está junto al Arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el Testimonio, donde me encontraré contigo.7 Cada mañana, al preparar las lámparas, Aarón quemará incienso aromático sobre él.8 Cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará también el incienso; y será rito perpetuo delante de Jehová para vuestras generaciones.9 No ofreceréis sobre él incienso extraño ni holocausto ni ofrenda, ni tampoco derramaréis sobre él libación.10 Aarón hará expiación una vez al año sobre los cuernos del altar con la sangre del sacrificio, como expiación por el pecado; una vez al año hará expiación sobre él en vuestras sucesivas generaciones. Muy santo será a Jehová».

Éx. 37.25-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
25 Hizo también de madera de acacia el altar del incienso, de un codo de largo y un codo de ancho, cuadrado, y de dos codos de altura. Sus cuernos formaban una sola pieza con él.26 Recubrió de oro puro su cubierta, sus lados y sus cuernos, y le hizo una cornisa de oro alrededor.27 Le hizo también dos argollas de oro debajo de la cornisa en las dos esquinas a los dos lados, para meter por ellas las varas con que había de ser conducido.28 Hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de oro.

El aceite y el incienso sagrados

Éx. 30.22-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Continuó hablando Jehová a Moisés, y le dijo:
23 «Tomarás especias finas: de mirra excelente, quinientos siclos, y de canela aromática, la mitad, esto es, doscientos cincuenta; de cálamo aromático, doscientos cincuenta;24 de casia, quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas, un hin.25 Prepararás con ello el aceite de la santa unción, un ungüento superior, preparado según el arte del perfumista. Este será el aceite de la unción santa.26 Con él ungirás el Tabernáculo de reunión, el Arca del testimonio,27 la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con todos sus utensilios, el altar del incienso,28 el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente con su base.29 Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo aquello que los toque será santificado.
30 »Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes.31 Hablarás a los hijos de Israel, y les dirás: “Este será el aceite de la santa unción para vuestras generaciones.32 Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros.33 Cualquiera que componga un ungüento semejante o ponga de él sobre algún extraño, será eliminado de su pueblo”».
34 Dijo además Jehová a Moisés:
«Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática, gálbano aromático e incienso puro; todo en cantidades iguales,35 y harás con ello, según el arte del perfumador, un incienso perfumado, bien mezclado, puro y santo.36 Molerás parte de él en polvo fino y lo pondrás delante del Testimonio en el Tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima.37 Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.38 Cualquiera que haga otro como este para olerlo, será eliminado de su pueblo».

Éx. 37.29 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 Hizo asimismo el aceite santo de la unción y el incienso puro, aromático, según el arte del perfumador.

El altar de bronce

Éx. 27.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Harás también un altar de madera de acacia, de cinco codos de longitud y de cinco codos de anchura; será cuadrado el altar, y su altura de tres codos.2 Le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo, y lo recubrirás de bronce.3 Harás también sus calderos para recoger la ceniza, sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce.4 Le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro argollas de bronce a sus cuatro esquinas.5 La pondrás bajo el cerco interior del altar, y llegará la rejilla hasta la mitad del altar.6 Harás también varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales recubrirás de bronce.7 Las varas se meterán por las argollas, y estarán aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado.8 Lo harás hueco, de tablas; de la manera que se te ha mostrado en el monte, así lo harás.

Éx. 38.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Igualmente hizo de madera de acacia el altar del holocausto, de cinco codos de largo, cinco codos de ancho, cuadrado, y tres codos de altura.2 En sus cuatro extremos hizo unos cuernos, los cuales formaban una sola pieza con él, y lo recubrió de bronce.3 Hizo asimismo todos los utensilios del altar: calderos, tenazas, tazones, garfios y palas; todos sus utensilios los hizo de bronce.4 Hizo para el altar un enrejado de bronce de obra de rejilla, que puso por debajo de su cerco hasta la mitad del altar.5 También fundió cuatro argollas a los cuatro extremos del enrejado de bronce, para meter las varas.6 Hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de bronce.7 Y metió las varas por las argollas a los lados del altar, para transportarlo con ellas. El altar era hueco y estaba hecho de tablas.

Febrero 15

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Febrero 15

La fuente de bronce 

Éx. 30.17-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 Continuó hablando Jehová a Moisés, y le dijo:
18 «Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavarse. La colocarás entre el Tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua.19 En ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.20 Cuando entren en el Tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran, y cuando se acerquen al altar para ministrar y presentar la ofrenda quemada para Jehová,21 se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia a través de las generaciones».

Éx. 38.8 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 También hizo la fuente de bronce y su base de bronce, con los espejos de las mujeres que servían a la puerta del Tabernáculo de reunión.

El atrio del Tabernáculo

Éx. 27.9-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Asimismo harás el atrio del Tabernáculo. Al lado meridional, hacia el sur, tendrá el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud a uno de los lados.10 Sus veinte columnas y sus veinte basas serán de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.11 De la misma manera, a lo largo del lado del norte habrá cortinas de cien codos de longitud, con sus veinte columnas apoyadas sobre veinte basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras serán de plata.12 El ancho del atrio, del lado occidental, tendrá cortinas de cincuenta codos; sus columnas serán diez, con sus diez basas.13 El ancho del atrio por el lado del oriente, hacia el este, tendrá cincuenta codos.14 Las cortinas a un lado de la entrada serán de quince codos, y habrá tres columnas y tres basas.15 Al otro lado, otros quince codos de cortinas, con sus tres columnas y tres basas.16 Para la puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, obra de recamador. Tendrá cuatro columnas y cuatro basas.17 Todas las columnas alrededor del atrio estarán ceñidas de plata; sus capiteles serán de plata y sus basas de bronce.18 El atrio tendrá cien codos de largo, cincuenta de ancho por cada lado y cinco codos de alto. Sus cortinas serán de lino torcido y sus basas de bronce.19 Todos los utensilios del Tabernáculo para todo género de servicio, todas sus estacas y todas las estacas del atrio, serán de bronce.

Éx. 38.9-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Hizo asimismo el atrio. Por el lado sur, al mediodía, el atrio de cortinas de lino torcido tenía cien codos.10 Sus columnas eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras eran de plata.11 Por el lado norte había también cortinas de cien codos; sus columnas eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras eran de plata.12 Por el lado occidental había cortinas de cincuenta codos; sus columnas eran diez, y diez sus basas; los capiteles de las columnas y sus molduras eran de plata.13 Por el lado oriental había cortinas de cincuenta codos;14 a un lado había cortinas de quince codos, con sus tres columnas y sus tres basas;15 por el otro lado, a uno y otro lado de la puerta del atrio, había cortinas de quince codos, con sus tres columnas y sus tres basas.16 Todas las cortinas alrededor del atrio eran de lino torcido.17 Las basas de las columnas eran de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras eran de plata; también las cubiertas de sus cabezas eran de plata, y todas las columnas del atrio tenían molduras de plata.
18 La cortina de la entrada del atrio era obra de recamador, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido. Tenía veinte codos de largo, y su ancho, o sea su altura, era de cinco codos, lo mismo que las cortinas del atrio.19 Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; las cubiertas de sus capiteles y sus molduras eran de plata.20 Todas las estacas del Tabernáculo y del atrio que lo rodeaba eran de bronce.

Las vestiduras de los sacerdotes

Éx. 28.1-43 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Harás que Aarón, tu hermano, junto a sus hijos, se acerquen a ti para que sean mis sacerdotes entre los hijos de Israel; Aarón con sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.2 Harás vestiduras sagradas a Aarón, tu hermano, que le den honra y hermosura.3 Y tú hablarás con todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón y así consagrarlo para que sea mi sacerdote.4 Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas a Aarón, tu hermano, y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes.5 Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.
6 »Harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, todo de obra primorosa.7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará.8 El cinto de obra primorosa que estará sobre él, formará con él una sola pieza, y será también de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.
9 »Tomarás dos piedras de ónice y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel:10 seis de sus nombres en una piedra y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de su nacimiento.11 De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, harás grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les harás alrededor engastes de oro.12 Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel. Así llevará Aarón sus nombres delante de Jehová sobre sus dos hombros como un memorial.13 Harás, pues, los engastes de oro14 y dos cordones de oro fino; los harás en forma de trenza y fijarás los cordones trenzados en los engastes.
15 »Harás asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa, lo harás conforme a la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.16 Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho.17 Lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras: la primera hilera llevará una piedra sárdica, un topacio y un carbunclo;18 la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante;19 la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista;20 la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro.21 Las piedras serán doce, como los nombres de los hijos de Israel; grabadas como los sellos, cada una con su nombre, conforme a las doce tribus.
22 »Harás para el pectoral cordones torcidos como trenzas de oro fino,23 y también dos argollas de oro, las cuales pondrás a los dos extremos del pectoral.24 Fijarás los dos cordones de oro en las dos argollas a los dos extremos del pectoral,25 pondrás los dos extremos de los dos cordones sobre los dos engastes, y los fijarás a las hombreras del efod en su parte delantera.26 Harás otras dos argollas de oro, las cuales pondrás a los dos extremos del pectoral, en su borde interior, el que está al lado del efod.27 Harás asimismo las dos argollas de oro, las cuales fijarás en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, delante de su unión, por encima del cinto del efod.28 Entonces se sujetará el pectoral por sus argollas a las dos argollas del efod con un cordón azul, para que esté sobre el cinto del efod y no se separe el pectoral del efod.29 Así llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, como memorial perpetuo delante de Jehová.30 Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová, y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón en la presencia de Jehová.
31 »Harás el manto del efod todo de azul.32 En su centro, por arriba, habrá una abertura, alrededor de la cual tendrá un borde de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa.33 En sus orlas harás granadas de azul, púrpura y carmesí, y entre ellas, también alrededor del borde, campanillas de oro.34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, en toda la orla alrededor del manto.35 Aarón lo llevará puesto cuando ministre; su sonido se oirá cuando él entre en el santuario delante de Jehová, y cuando salga, para que no muera.
36 »Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como se graba en los sellos: “Santidad a Jehová”.37 La sujetarás con un cordón azul y estará sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estará.38 Así estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas cometidas por los hijos de Israel en todas las cosas santas, en todas las santas ofrendas que hayan consagrado. Sobre su frente estará siempre, para que obtengan gracia delante de Jehová.
39 »Bordarás una túnica de lino y harás una mitra de lino; harás también un cinto de obra de recamador.40 A los hijos de Aarón les harás túnicas; también les harás cintos, y les harás tiaras que les den honra y hermosura.
41 »Con ellos vestirás a Aarón, tu hermano, y a sus hijos; los ungirás, y los consagrarás y santificarás, para que sean mis sacerdotes.42 Les harás calzoncillos de lino para cubrir su desnudez desde la cintura hasta los muslos.43 Aarón y sus hijos los llevarán puestos cuando entren en el Tabernáculo de reunión, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario, para que no cometan pecado y mueran. Este es estatuto perpetuo para él, y para su descendencia después de él.

Éx. 39.1-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 De azul, púrpura y carmesí hicieron las vestiduras del ministerio para el servicio en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, como Jehová lo había mandado a Moisés.
2 El efod también lo hizo de oro, de azul, púrpura, carmesí y lino torcido.3 Forjaron láminas de oro y las cortaron en hilos para tejerlos entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, con labor primorosa.4 Le hicieron las hombreras que se unían en sus dos extremos.5 El cinto que sujetaba el efod formaba una sola pieza con él y era de lo mismo, de igual labor: era de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, como Jehová lo había mandado a Moisés.
6 Labraron las piedras de ónice montadas en engastes de oro, con grabaduras de sello, con los nombres de los hijos de Israel;7 las puso sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, según Jehová lo había mandado a Moisés.
8 Hizo también el pectoral de obra primorosa, como la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.9 Era cuadrado y doble. Su largo era de un palmo, y de un palmo su ancho, cuando se le doblaba.10 Engastaron en él cuatro hileras de piedras. En la primera hilera un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera.11 En la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante.12 En la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista.13 En la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas ellas estaban montadas y encajadas en engastes de oro.14 Las piedras eran doce, conforme a los nombres de los hijos de Israel, según los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre, según las doce tribus.
15 Hicieron también sobre el pectoral los cordones en forma de trenza, de oro puro.16 Hicieron asimismo dos engastes y dos argollas de oro y pusieron dos argollas de oro en los dos extremos del pectoral,17 y fijaron los dos cordones de oro en aquellas dos argollas a los extremos del pectoral.18 Fijaron también los otros dos extremos de los dos cordones de oro en los dos engastes que pusieron sobre las hombreras del efod por delante.19 E hicieron otras dos argollas de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral, en su borde, frente a la parte baja del efod.20 Hicieron además dos argollas de oro que pusieron en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de la costura, sobre el cinto del efod.21 Y ataron el pectoral por sus argollas a las argollas del efod con un cordón de azul, para que estuviera sobre el cinto del mismo efod y no se separara el pectoral del efod, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
22 Hizo también el manto del efod todo tejido de azul,23 con una abertura en el centro, como el cuello de un coselete, con un borde alrededor de la abertura, para que no se rompiera.24 E hicieron en las orillas del manto granadas de azul, púrpura, carmesí y lino torcido.25 Hicieron también campanillas de oro puro, y pusieron campanillas entre las granadas en todas las orillas del manto, alternando entre las granadas;26 una campanilla y una granada, otra campanilla y otra granada en las orillas del manto, que se usaba para ministrar, como Jehová lo había mandado a Moisés.
27 Igualmente hicieron las túnicas, tejidas de lino fino, para Aarón y sus hijos;28 la mitra de lino fino, los adornos de las tiaras de lino fino y los calzoncillos de lino, de lino torcido;29 también el cinto de lino torcido, de azul, púrpura y carmesí, de obra de recamador, como Jehová lo mandó a Moisés.
30 Hicieron asimismo la lámina de la diadema santa de oro puro, y escribieron en ella como grabado de sello: «SANTIDAD A JEHOVÁ».31 Y pusieron en ella un cordón de azul, para colocarla sobre la mitra, por arriba, como Jehová lo había mandado a Moisés.

Febrero 16

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Febrero 16

Dirección de la obra

Éx. 38.21-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 Estas son las cuentas del Tabernáculo, del tabernáculo del Testimonio, las que se hicieron por orden de Moisés y ejecutaron los levitas bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
22 Bezaleel hijo de Uri hijo de Hur, de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que Jehová mandó a Moisés,23 y con él estaba Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, artífice, diseñador y recamador en azul, púrpura, carmesí y lino fino.

Metales usados en el santuario

Éx. 38.24-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
24 Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, o sea, el oro de la ofrenda, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario.
25 La plata de los empadronados de la congregación fue de cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario;26 medio siclo por cabeza, según el siclo del santuario, para todos los que pasaron por el censo, de veinte años de edad para arriba, que sumaron seiscientos tres mil quinientos cincuenta.27 Hubo además cien talentos de plata para fundir las basas del santuario y las basas del velo; en cien basas, cien talentos, a talento por basa.28 Con los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo los capiteles de las columnas, recubrió sus capiteles y las unió.
29 El bronce ofrendado fue de setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos,30 y con él fueron hechas las basas de la puerta del Tabernáculo de reunión y el altar de bronce, su enrejado de bronce y todos los utensilios del altar,31 las basas del atrio y las basas de la puerta del atrio, todas las estacas del Tabernáculo y todas las estacas del atrio que lo rodeaba.

Terminación de la obra del Tabernáculo

Éx. 39.32-43 DHH NIV NBD NVI LBLA
32 Así fue acabada toda la obra del Tabernáculo, del Tabernáculo de reunión; e hicieron los hijos de Israel como Jehová había mandado a Moisés; así lo hicieron.33 Y trajeron el Tabernáculo a Moisés, el Tabernáculo y todos sus utensilios; sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas, sus basas;34 la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta de pieles finas, el velo del frente;35 el Arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio;36 la mesa, todos sus vasos, el pan de la proposición;37 el candelabro de oro puro, sus lámparas, las lámparas que debían mantenerse en orden y todos sus utensilios, el aceite para el alumbrado;38 el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático, la cortina para la entrada del Tabernáculo;39 el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, la fuente y su base;40 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, y todos los utensilios del servicio del Tabernáculo, del Tabernáculo de reunión;41 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aarón, el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio.
42 Conforme a todas las cosas que Jehová había mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra.43 Cuando Moisés vio toda la obra, y que la habían hecho como Jehová había mandado, los bendijo.

Moisés erige el Tabernáculo

Éx. 40.1-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Luego Jehová habló a Moisés y le dijo:
2 «En el primer día del mes primero harás levantar el Tabernáculo, el Tabernáculo de reunión;3 pondrás en él el Arca del testimonio y la cubrirás con el velo.4 Meterás la mesa y la pondrás en orden; meterás también el candelabro y encenderás sus lámparas.5 Pondrás el altar de oro para el incienso delante del Arca del testimonio y colgarás la cortina a la entrada, delante del Tabernáculo.6 Después pondrás el altar del holocausto ante la entrada del Tabernáculo, del Tabernáculo de reunión.7 Luego pondrás la fuente entre el Tabernáculo de reunión y el altar, y la llenarás de agua.8 Finalmente, alrededor levantarás el atrio y colgarás la cortina a la entrada del atrio.
9 »Después tomarás el aceite de la unción, ungirás el Tabernáculo y todo lo que está en él; lo santificarás con todos sus utensilios, y será santo.10 Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios; santificarás el altar, y será un altar santísimo.11 Asimismo ungirás la fuente y su base, y la santificarás.
12 »Luego llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.13 Harás vestir a Aarón las vestiduras sagradas, lo ungirás y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote.14 Después harás que se acerquen sus hijos, y los vestirás con túnicas;15 los ungirás como ungiste a su padre, y serán mis sacerdotes. Su unción les conferirá un sacerdocio perpetuo a lo largo de sus generaciones».
16 Moisés hizo conforme a todo lo que Jehová le mandó. Así lo hizo.17 En el primer mes del año segundo, el día primero del mes, fue erigido el Tabernáculo.18 Moisés hizo levantar el Tabernáculo, asentó sus basas, colocó sus tablas, puso sus barras e hizo alzar sus columnas.19 Levantó la tienda sobre el Tabernáculo y puso la sobrecubierta encima del mismo, como Jehová había mandado a Moisés.
20 Después tomó el Testimonio y lo puso dentro del Arca; colocó las varas en el Arca, y encima, sobre el Arca, el propiciatorio.21 Luego metió el Arca en el Tabernáculo, puso el velo extendido y ocultó el Arca del testimonio, como Jehová había mandado a Moisés.22 Puso la mesa en el Tabernáculo de reunión, al lado norte de la cortina, fuera del velo,23 y sobre ella puso por orden los panes delante de Jehová, como Jehová había mandado a Moisés.
24 Puso el candelabro en el Tabernáculo de reunión, enfrente de la mesa, al lado sur de la cortina,25 y encendió las lámparas delante de Jehová, como Jehová había mandado a Moisés.
26 Puso también el altar de oro en el Tabernáculo de reunión, delante del velo,27 y quemó sobre él incienso aromático, como Jehová había mandado a Moisés.
28 Puso asimismo la cortina a la entrada del Tabernáculo.29 Y colocó el altar del holocausto a la entrada del Tabernáculo, del Tabernáculo de reunión, y sacrificó sobre él el holocausto y la ofrenda, como Jehová había mandado a Moisés.
30 Puso la fuente entre el Tabernáculo de reunión y el altar, y la llenó de agua para lavarse.31 Moisés, Aarón y sus hijos se lavaban en ella las manos y los pies.32 Cuando entraban en el Tabernáculo de reunión, y cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Jehová había mandado a Moisés.
33 Finalmente erigió el atrio alrededor del Tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así acabó Moisés la obra.

La gloria de Jehová llena el Tabernáculo

Éx. 40.34,35 DHH NIV NBD NVI LBLA
34 Entonces una nube cubrió el Tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el Tabernáculo.35 Moisés no podía entrar en el Tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.

Febrero 17

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Febrero 17

Ofrendas para la dedicación del altar

Nm. 7.1-88 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Aconteció que cuando Moisés acabó de levantar el Tabernáculo, lo ungió y lo santificó junto con todos sus utensilios. Asimismo ungió y santificó el altar y todos sus utensilios.2 Entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus que estaban sobre los registrados en el censo, se acercaron3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehová: seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, y por cada uno un buey, y los ofrecieron delante del Tabernáculo.
4 Jehová habló a Moisés y le dijo:5 «Recíbelos de ellos: serán para el servicio del Tabernáculo de reunión. Los darás a los levitas, a cada uno según su ministerio».
6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los levitas.7 A los hijos de Gersón dio dos carros y cuatro bueyes, conforme a su ministerio,8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque tenían que llevar sobre sus hombros los objetos más santos.
10 Los príncipes presentaron las ofrendas para la dedicación del altar el día en que fue ungido. Hicieron los príncipes su ofrenda delante del altar.11 Y Jehová dijo a Moisés: «Presentarán su ofrenda, un príncipe un día y otro príncipe otro día, para la dedicación del altar».
12 El que presentó su ofrenda el primer día fue Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;14 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;15 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;16 un macho cabrío para la expiación;17 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón hijo de Aminadab.
18 El segundo día presentó su ofrenda Natanael hijo de Zuar, príncipe de Isacar.19 Presentó como su ofrenda un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;20 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;21 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;22 un macho cabrío para la expiación;23 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar.
24 El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón,25 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;26 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;27 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;28 un macho cabrío para la expiación;29 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón.
30 El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén,31 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;32 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;33 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;34 un macho cabrío para la expiación;35 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur.
36 El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe de los hijos de Simeón,37 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;38 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;39 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;40 un macho cabrío para la expiación;41 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai.
42 El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos de Gad,43 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;44 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;45 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;46 un macho cabrío para la expiación;47 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel.
48 El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de Amiud,49 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;50 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;51 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;52 un macho cabrío para la expiación;53 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud.
54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur,55 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;56 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;57 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;58 un macho cabrío para la expiación;59 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur.
60 El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni,61 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;62 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;63 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;64 un macho cabrío para la expiación;65 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni.
66 El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai,67 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;68 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;69 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;70 un macho cabrío para la expiación;71 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai.
72 El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán,73 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;74 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;75 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;76 un macho cabrío para la expiación;77 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán.
78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán,79 presentó su ofrenda: un plato de plata de ciento treinta siclos de peso y un jarro de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda;80 una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;81 un becerro, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;82 un macho cabrío para la expiación;83 y para la ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahira hijo de Enán.
84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel presentaron para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro.85 Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla era dos mil cuatrocientos siclos, según el siclo del santuario.86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, según el siclo del santuario; todo el oro de las cucharas era ciento veinte siclos.
87 Todos los bueyes para el holocausto fueron doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos cabríos para la expiación.88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz fueron veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos y sesenta los corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido.

Celebración de la Pascua

Nm. 9.1-14 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, el primer mes del segundo año de su salida de la tierra de Egipto, y le dijo:2 «Los hijos de Israel celebrarán la Pascua a su debido tiempo.3 La celebraréis el decimocuarto día de este mes, al atardecer, a su debido tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis».
4 Entonces dijo Moisés a los hijos de Israel que celebraran la Pascua.5 Celebraron la Pascua el primer mes, el día catorce del mes, al atardecer, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los hijos de Israel.
6 Pero ocurrió que algunos estaban impuros a causa de un muerto, y no pudieron celebrar la Pascua aquel día. Aquellos hombres se presentaron ese mismo día delante de Moisés y delante de Aarón,7 y les dijeron:
—Nosotros estamos impuros a causa de un muerto. ¿Por qué seremos impedidos de presentar la ofrenda a Jehová a su debido tiempo con los demás hijos de Israel?
8 Moisés les respondió:
—Esperad, y oiré lo que ordena Jehová acerca de vosotros.
9 Entonces Jehová dijo a Moisés:10 «Habla a los hijos de Israel, y diles: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes que esté impuro a causa de un muerto, o esté de viaje lejos, celebrará la Pascua a Jehová.11 La celebrarán el segundo mes, el día catorce del mes, al atardecer; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán.12 No dejarán nada del animal sacrificado para la mañana, ni le quebrarán ningún hueso; conforme a todos los ritos de la Pascua la celebrarán.13 Pero el que esté limpio y no se encuentre de viaje, si deja de celebrar la Pascua, la tal persona será eliminada de en medio de su pueblo. Tal hombre cargará con su pecado, por cuanto no ofreció a su debido tiempo la ofrenda de Jehová.
14 »Y si habita con vosotros algún extranjero, y celebra la Pascua a Jehová, conforme al rito de la Pascua y conforme a sus leyes la celebrará: un mismo rito tendréis, tanto el extranjero como el natural de la tierra».

Febrero 18

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Febrero 18

El Tabernáculo y la presencia de Dios

Éx. 33.7-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 Moisés tomó el Tabernáculo y lo erigió lejos, fuera del campamento, y lo llamó «Tabernáculo de reunión». Y cualquiera que buscaba a Jehová, salía al Tabernáculo de reunión que estaba fuera del campamento.8 Y sucedía que cuando salía Moisés al Tabernáculo, todo el pueblo se levantaba y se quedaba en pie a la entrada de su tienda, con la mirada puesta en Moisés, hasta que él entraba en el Tabernáculo.9 Cuando Moisés entraba en el Tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del Tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés.10 Cuando el pueblo veía que la columna de nube se detenía a la entrada del Tabernáculo, se levantaba cada uno a la entrada de su tienda y adoraba.

Nm. 7.89 DHH NIV NBD NVI LBLA
89 Cuando entraba Moisés en el Tabernáculo de reunión para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el Arca del testimonio, de entre los dos querubines. Así hablaba con él.

Éx. 33.11 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 Jehová hablaba con Moisés cara a cara, como habla cualquiera con su compañero. Luego Moisés volvía al campamento, pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del Tabernáculo.

Nm. 9.15-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 El día que el Tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el Tabernáculo sobre la tienda del Testimonio. Por la tarde había sobre el Tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana.16 Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche la apariencia de fuego.17 Cuando se alzaba la nube del Tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel.18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el Tabernáculo permanecían acampados.19 Cuando la nube se detenía sobre el Tabernáculo muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová y no partían.20 Y cuando la nube estaba sobre el Tabernáculo pocos días, al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían.21 Cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana, y a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si había estado un día, y a la noche la nube se levantaba, entonces partían.22 Si la nube se detenía sobre el Tabernáculo dos días, un mes o un año, mientras la nube permanecía sobre él, los hijos de Israel seguían acampados y no se movían. Pero cuando ella se alzaba, ellos partían.23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían. Así guardaban la ordenanza de Jehová, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

Éx. 40.36-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
36 En todas sus jornadas, cuando la nube se alzaba de encima del Tabernáculo, los hijos de Israel se ponían en marcha;37 pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba,38 porque la nube de Jehová estaba de día sobre el Tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a la vista de toda la casa de Israel. Así ocurría en todas sus jornadas.

Consagración de Aarón y de sus hijos

Éx. 29.1-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada y dos carneros sin defecto;2 panes sin levadura, tortas sin levadura amasadas con aceite y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las harás de flor de harina de trigo.3 Las pondrás en un canastillo y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros.4 Llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del Tabernáculo de reunión, donde los lavarás con agua.5 Tomarás las vestiduras y vestirás a Aarón con la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y lo ceñirás con el cinto del efod;6 pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.7 Luego tomarás el aceite de la unción, lo derramarás sobre su cabeza y lo ungirás.8 También harás que se acerquen sus hijos y los vestirás con las túnicas.9 Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos y les atarás las tiaras. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo.
10 »Después llevarás el becerro delante del Tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro.11 Luego matarás el becerro delante de Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión.12 Tomarás de la sangre del becerro, la pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás todo el resto de la sangre al pie del altar.13 Tomarás también toda la grasa que cubre los intestinos, la grasa que está sobre el hígado, los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, y lo quemarás sobre el altar.14 Pero la carne del becerro, su piel y su estiércol, los quemarás al fuego fuera del campamento, pues es ofrenda por el pecado.
15 »Asimismo tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.16 Matarás el carnero, y rociarás su sangre en el altar, por todos sus lados.17 Cortarás el carnero en pedazos, lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza.18 Después quemarás todo el carnero sobre el altar. Es holocausto de olor grato para Jehová; es ofrenda quemada a Jehová.
19 »Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.20 Matarás el carnero, tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de sus manos derechas y sobre el dedo pulgar de sus pies derechos, y rociarás la sangre en el altar, por todos sus lados.21 Con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás a Aarón, sus vestiduras, sus hijos y las vestiduras de estos. Así quedará santificado él y sus vestiduras, y con él sus hijos y las vestiduras de sus hijos.
22 »Luego tomarás del carnero la grasa, la cola, la grasa que cubre los intestinos, la grasa del hígado, los dos riñones con la grasa que está sobre ellos, y la pierna derecha, porque es carnero de consagración.23 También una torta grande de pan, una torta de pan de aceite y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Jehová.24 Lo pondrás todo en las manos de Aarón y en las manos de sus hijos, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová.25 Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, junto con el holocausto, como olor grato delante de Jehová. Es ofrenda quemada a Jehová.
26 »Tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová. Esta será tu porción.27 Apartarás el pecho de la ofrenda mecida y la pierna de la ofrenda reservada, lo que fue mecido y lo que fue reservado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos,28 pues será para Aarón y para sus hijos, según estatuto perpetuo dado a los hijos de Israel, porque es ofrenda reservada. Será una ofrenda reservada por los hijos de Israel de sus sacrificios de paz, una porción de ellos reservada como ofrenda a Jehová.
29 »Las vestiduras santas de Aarón serán después de él para sus hijos, para que sean ungidos con ellas y consagrados con ellas.30 Durante siete días las vestirá aquel de sus hijos que tome su lugar como sacerdote, cuando venga al Tabernáculo de reunión para servir en el santuario.
31 »Tomarás el carnero de las consagraciones y cocerás su carne en un lugar santo.32 Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que estará en el canastillo, a la puerta del Tabernáculo de reunión.33 Comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación para ordenarlos y consagrarlos; pero el extraño no las comerá, porque son santas.34 Si sobra hasta la mañana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemarás al fuego lo que haya sobrado; no se comerá, porque es cosa santa.
35 »Así, pues, harás a Aarón y a sus hijos conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete días los consagrarás.36 Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio de expiación por el pecado; purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo.37 Durante siete días harás expiación por el altar y lo santificarás; será un altar santísimo: cualquier cosa que toque el altar quedará santificada.

Lv. 6.19-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 Habló Jehová a Moisés y le dijo:20 «Esta es la ofrenda que Aarón y sus hijos ofrecerán a Jehová el día que sean ungidos: la décima parte de un efa de flor de harina, la mitad por la mañana y la otra mitad por la tarde, como ofrenda perpetua.21 En una sartén se preparará con aceite; frita la presentarás, y ofrecerás los pedazos cocidos como ofrenda de olor grato a Jehová.22 Igual ofrenda hará el sacerdote que sea ungido en lugar de Aarón de entre sus hijos. Es estatuto perpetuo de Jehová: toda ella será quemada.23 Toda ofrenda de sacerdote será enteramente quemada: no se comerá».

Lv. 8.1-36 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Toma a Aarón y a sus hijos con él, también las vestiduras, el aceite de la unción, el becerro de la expiación, los dos carneros y el canastillo de los panes sin levadura,3 y congrega a toda la comunidad a la puerta del Tabernáculo de reunión».
4 Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó, y se reunió la congregación a la puerta del Tabernáculo de reunión.5 Y dijo Moisés a la comunidad: «Esto es lo que Jehová ha mandado hacer».
6 Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua.7 Puso sobre él la túnica y se la ciñó con el cinto; lo vistió después con el manto y, poniéndole encima el efod, se lo ciñó con el cinto del efod y se lo ajustó con él.8 Luego le impuso el pectoral, y dentro de él depositó los Urim y Tumim.9 También puso la mitra sobre su cabeza, y encima de la mitra, en la frente, puso la lámina de oro, la diadema santa, como Jehová había mandado a Moisés.
10 Después tomó Moisés el aceite de la unción, ungió el Tabernáculo y todas las cosas que estaban en él, y las santificó.11 Roció con él sobre el altar siete veces, y ungió el altar con todos sus utensilios, así como la fuente con su base, para santificarlos.
12 Derramó el aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo.13 Después Moisés hizo acercarse a los hijos de Aarón, los vistió con las túnicas, los ciñó con cintos y les ajustó las tiaras, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
14 Luego hizo traer el becerro de la expiación. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiación,15 y Moisés lo degolló. Tomó entonces la sangre y la untó con sus dedos sobre los cuernos y alrededor del altar, para purificarlo, y derramó el resto de la sangre al pie del altar. Así lo santificó para reconciliar sobre él.
16 Tomó Moisés toda la grasa que estaba sobre los intestinos, la grasa del hígado y los dos riñones con su grasa, y lo hizo arder todo sobre el altar.17 Pero el becerro, su piel, su carne y su estiércol los quemó al fuego fuera del campamento, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
18 Después hizo que trajeran el carnero del holocausto. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.19 Moisés lo degolló y roció la sangre en el altar, por todos sus lados.20 Cortó Moisés el carnero en trozos e hizo arder la cabeza, los trozos y la grasa.21 Luego de lavar con agua los intestinos y las piernas, Moisés quemó todo el carnero sobre el altar, como un holocausto de olor grato, una ofrenda que se quema para Jehová, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
22 Después hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero,23 y Moisés lo degolló. Entonces tomó de su sangre, y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el dedo pulgar de su mano derecha y sobre el dedo pulgar de su pie derecho.24 Moisés hizo acercarse luego a los hijos de Aarón, les puso de la sangre sobre el lóbulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas y sobre los pulgares de sus pies derechos, y roció la sangre en el altar, por todos sus lados.
25 Luego tomó la grasa, la cola, toda la grasa que estaba sobre los intestinos, la grasa del hígado, los dos riñones con su grasa y la pierna derecha.26 Del canastillo de los panes sin levadura, que estaba delante de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite y una hojaldre, y las puso con la grasa y la pierna derecha.27 Lo puso todo en manos de Aarón y en manos de sus hijos, e hizo mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehová.28 Moisés tomó de nuevo aquellas cosas de sus manos, y las hizo arder en el altar sobre el holocausto. Eran las consagraciones de olor grato, una ofrenda quemada a Jehová.
29 Moisés tomó entonces el pecho, y lo meció como ofrenda mecida delante de Jehová; aquella era la parte del carnero de las consagraciones que pertenecía a Moisés, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
30 Tomó luego Moisés del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, roció sobre Aarón y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos y también sobre las vestiduras de sus hijos. Así santificó a Aarón y sus vestiduras, a sus hijos, y también las vestiduras de sus hijos.
31 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos: «Hervid la carne a la puerta del Tabernáculo de reunión, y comedla allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones, según yo lo he mandado diciendo: Aarón y sus hijos la comerán.32 Quemaréis al fuego lo que sobre de la carne y del pan.33 De la puerta del Tabernáculo de reunión no saldréis en siete días, hasta el día en que se cumplan los días de vuestras consagraciones, porque durante siete días seréis consagrados.34 De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová para hacer expiación por vosotros.35 A la puerta, pues, del Tabernáculo de reunión estaréis día y noche durante siete días, y guardaréis la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis, pues así me ha sido mandado».
36 Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó Jehová por medio de Moisés.

1 Cr. 6.49-53 DHH NIV NBD NVI LBLA
49 Pero Aarón y sus hijos ofrecían sacrificios sobre el altar del holocausto, y sobre el altar del perfume quemaban incienso, y ministraban en toda la obra del Lugar santísimo, y hacían las expiaciones por Israel conforme a todo lo que Moisés, siervo de Dios, había mandado.
50 Los descendientes de Aarón son estos: Eleazar, Finees, Abisúa,51 Buqui, Uzi, Zeraías,52 Meraiot, Amarías, Ahitob,53 Sadoc y Ahimaas.

Febrero 19

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Febrero 19

Aarón enciende las lámparas

Nm. 8.1-4 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las siete lámparas del candelabro alumbrarán hacia adelante».3 Aarón lo hizo así: colocó las lámparas en la parte anterior del candelabro, tal como Jehová lo mandó a Moisés.4 El candelabro estaba hecho de oro labrado a martillo; desde el pie hasta las flores era labrado a martillo. Conforme al modelo que Jehová le mostró a Moisés, así hizo el candelabro.

Los sacrificios de Aarón

Lv. 9.1-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Al octavo día, Moisés llamó a Aarón, a sus hijos y a los ancianos de Israel,2 y dijo a Aarón: «Toma de la vacada un becerro para la expiación y un carnero para el holocausto, ambos sin defecto, y ofrécelos delante de Jehová.3 Luego hablarás a los hijos de Israel y les dirás: “Tomad un macho cabrío para la expiación, y un becerro y un cordero de un año, ambos sin defecto, para el holocausto.4 Asimismo un buey y un carnero para el sacrificio de paz, los cuales inmolaréis delante de Jehová, y una ofrenda amasada con aceite, porque Jehová se manifestará hoy a vosotros”».
5 Ellos llevaron delante del Tabernáculo de reunión lo que mandó Moisés; vino toda la congregación y se puso delante de Jehová.6 Entonces Moisés dijo: «Esto es lo que mandó Jehová; hacedlo, y la gloria de Jehová se os manifestará».
7 Después dijo Moisés a Aarón: «Acércate al altar, ofrece tu sacrificio de expiación y tu holocausto, y haz la reconciliación por ti y por el pueblo; presenta también la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliación por ellos, como ha mandado Jehová».
8 Entonces se acercó Aarón al altar y degolló el becerro de su sacrificio de expiación.9 Los hijos de Aarón le trajeron la sangre, y él, mojando su dedo en la sangre, untó con ella los cuernos del altar y derramó el resto de la sangre al pie del altar.10 Luego hizo arder sobre el altar la grasa, los riñones y la grasa del hígado de la víctima de la expiación, como Jehová lo había mandado a Moisés.11 Pero la carne y la piel las quemó al fuego fuera del campamento.
12 Degolló asimismo el holocausto, y los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual él roció en el altar, por todos sus lados.13 Después le presentaron el holocausto pieza por pieza, junto con la cabeza, y lo hizo quemar todo sobre el altar.14 Luego de haber lavado los intestinos y las piernas, los quemó en el altar sobre el holocausto.
15 Presentó también la ofrenda del pueblo: Tomó el macho cabrío que era para la expiación del pueblo, lo degolló y lo ofreció por el pecado, como el primero.16 Ofreció el holocausto, y lo hizo según el rito.17 Presentó asimismo la oblación, de la que tomó un puñado y la hizo quemar sobre el altar, además del holocausto de la mañana.
18 Degolló también el buey y el carnero en sacrificio de paz por el pueblo. Los hijos de Aarón le presentaron la sangre, la cual él roció en el altar, por todos sus lados.19 También le presentaron las grasas del buey y del carnero, la cola, la grasa que cubre los intestinos, los riñones y la grasa del hígado,20 y pusieron las grasas sobre los pechos. Entonces quemó las grasas sobre el altar,21 pero los pechos, junto con la pierna derecha, los meció Aarón, como ofrenda mecida delante de Jehová, tal como Jehová lo había mandado a Moisés.
22 Aarón alzó sus manos hacia el pueblo, y lo bendijo; y después de hacer la expiación, el holocausto y el sacrificio de paz, descendió.23 Luego entraron Moisés y Aarón en el Tabernáculo de reunión. Cuando salieron, bendijeron al pueblo, y la gloria de Jehová se manifestó a todo el pueblo.24 Salió fuego de la presencia de Jehová y consumió el holocausto con las grasas que estaban sobre el altar. Al ver esto, todos los del pueblo alabaron y se postraron sobre sus rostros.

El pecado de Nadab y Abiú

Lv. 10.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron en ellos fuego, le echaron incienso encima, y ofrecieron delante de Jehová un fuego extraño, que él nunca les había mandado.2 Entonces salió de la presencia de Jehová un fuego que los quemó, y murieron delante de Jehová.
3 Luego dijo Moisés a Aarón:
«Esto es lo que Jehová afirmó cuando dijo:
“En los que a mí se acercan me santificaré,
y en presencia de todo el pueblo seré glorificado”».
Y Aarón calló.
4 Después Moisés llamó a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo:
«Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento».
5 Ellos se acercaron y los sacaron en sus túnicas fuera del campamento, como dijo Moisés.
6 Entonces Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar:
«No descubráis vuestras cabezas ni rasguéis vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí se lamentarán por el fuego que ha encendido Jehová.7 No os alejéis de la puerta del Tabernáculo de reunión, porque moriréis, pues el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros».
Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés.

Deberes y obligaciones de los sacerdotes

Lv. 10.8-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Entonces Jehová habló a Aarón y le dijo:9 «Ni tú ni tus hijos debéis beber vino ni sidra cuando entréis en el Tabernáculo de reunión, para que no muráis. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones,10 para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio,11 y enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dado por medio de Moisés».
12 Moisés dijo a Aarón y a Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado:
«Tomad la ofrenda que queda de las ofrendas encendidas a Jehová, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa.13 La comeréis, pues, en lugar santo, porque esto es lo reservado a ti y a tus hijos de las ofrendas quemadas a Jehová, pues así me ha sido mandado.14 Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y contigo tus hijos y tus hijas, el pecho mecido y la pierna reservada, porque por derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios de paz de los hijos de Israel.15 Con las ofrendas de las grasas que se han de quemar, traerán la pierna que se ha de reservar y el pecho que será mecido como ofrenda mecida delante de Jehová; serán para ti y tus hijos derecho perpetuo, como Jehová lo ha mandado».
16 Entonces Moisés preguntó por el macho cabrío de la expiación, pero se encontró con que ya había sido quemado. Enojado contra Eleazar e Itamar, los hijos que habían quedado de Aarón, dijo:
17 —¿Por qué no comisteis la expiación en lugar santo? Pues es muy santa, y él os la dio para llevar el pecado de la comunidad, para que sean reconciliados delante de Jehová.18 Ved que la sangre no fue llevada dentro del santuario, por lo que vosotros debíais comer la ofrenda en el lugar santo, como yo mandé.
19 Aarón respondió a Moisés:
—Mira, hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová, pero a mí me han sucedido estas cosas. Si yo hubiera comido hoy del sacrificio de expiación, ¿sería esto grato a Jehová?
20 Cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.

Santidad de los sacerdotes

Lv. 21.1-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Moisés: «Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos,2 a no ser por un pariente cercano, por su madre o por su padre, o por su hijo o por su hermano,3 o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya tenido marido; por ella puede contaminarse.4 No se contaminará como cualquier hombre de su pueblo, haciéndose impuro.
5 »No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán incisiones.6 Santos serán para su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque ofrecen las ofrendas quemadas para Jehová y el pan de su Dios; por tanto, serán santos.
7 »Con una mujer ramera o infame no se casarán, ni con una mujer repudiada por su marido, porque el sacerdote está consagrado a su Dios.8 Por tanto, lo santificarás, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque santo soy yo, Jehová, el que os santifico.
9 »La hija del sacerdote, si comienza a prostituirse, a su padre deshonra; quemada será al fuego.
10 »El sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado el aceite de la unción, y que fue consagrado para llevar las vestiduras, no descubrirá su cabeza ni rasgará sus vestidos11 ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminará.12 No saldrá del santuario ni profanará el santuario de su Dios, porque tiene sobre él la consagración del aceite de la unción de su Dios. Yo, Jehová.
13 »Tomará por esposa a una mujer virgen.14 No tomará viuda, ni repudiada, ni infame ni ramera, sino que tomará de su pueblo una virgen por mujer,15 para que no profane su descendencia entre su pueblo, porque yo, Jehová, soy el que los santifico».
16 Jehová habló a Moisés y le dijo:17 «Habla a Aarón y dile: Ninguno de tus descendientes que tenga algún defecto se acercará, a lo largo de las generaciones, para ofrecer el pan de su Dios.18 Ningún hombre en el cual haya defecto se acercará: sea ciego o cojo, mutilado o deforme;19 que tenga quebradura de pie o rotura de mano,20 que sea jorobado o enano, o tenga una nube en el ojo, o sarna o erupción o testículo magullado.21 Ningún hombre de la descendencia del sacerdote Aarón, en el cual haya defecto, se acercará para ofrecer las ofrendas quemadas para Jehová. Hay defecto en él; no se acercará a ofrecer el pan de su Dios.22 Del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas podrá comer.23 Pero no se acercará tras el velo, ni se acercará al altar, por cuanto hay defecto en él; para que no profane mi santuario, porque yo, Jehová, soy el que los santifico».
24 Así habló Moisés a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel.

Santidad de las ofrendas

Lv. 22.1-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, para que no profanen mi santo nombre. Yo, Jehová.
3 »Diles que todo hombre de vuestra descendencia, en todas vuestras generaciones, que se acerque a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, estando impuro, será eliminado de mi presencia. Yo, Jehová.
4 »Cualquier hombre de la descendencia de Aarón que sea leproso o padezca flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio.
»El que toque cualquier cosa de cadáveres, o el hombre que haya tenido derramamiento de semen,5 o el hombre que haya tocado cualquier reptil, por el cual haya quedado impuro, o a un hombre que le haya hecho impuro con cualquier impureza suya;6 la persona que toque estas cosas será impura hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua.7 Cuando el sol se ponga, quedará limpio, y después podrá comer las cosas sagradas, pues es su alimento.8 No comerá animal muerto ni despedazado por las fieras, pues se contaminaría con ello. Yo, Jehová.
9 »Guarden, pues, mi ordenanza, no sea que carguen con algún pecado cuando la profanen, y mueran a causa de ello. Yo soy Jehová, que los santifico.
10 »Ningún extraño comerá de las cosas sagradas. Ni el huésped del sacerdote ni el jornalero comerán cosas sagradas.
11 »Pero cuando el sacerdote compre algún esclavo por dinero, este podrá comer de ellas, así como también el nacido en su casa podrá comer de su alimento.
12 »La hija del sacerdote, si se casa con un hombre que no es sacerdote, no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.13 Pero si la hija del sacerdote queda viuda o es repudiada, no tiene prole y ha regresado a la casa de su padre, podrá comer del alimento de su padre como en su juventud; pero ningún extraño comerá de él.
14 »El que involuntariamente coma de cosa sagrada, la restituirá al sacerdote con la cosa sagrada y le añadirá una quinta parte.15 No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová,16 pues les harían cargar la iniquidad del pecado, por comer esas cosas santas. Yo, Jehová, soy el que los santifico».

Febrero 20

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Febrero 20

Nombramiento de los levitas

Nm. 1.47-54 DHH NIV NBD NVI LBLA
47 Pero los levitas, por sus familias, no fueron registrados junto con ellos,48 porque Jehová le había dicho a Moisés:49 «Solamente no contarás a la tribu de Leví, ni harás el censo de ellos entre los hijos de Israel,50 sino que confiarás a los levitas el tabernáculo del Testimonio, con todos sus utensilios y todas las cosas que le pertenecen. Ellos llevarán el Tabernáculo y todos sus enseres, servirán en él y acamparán alrededor del Tabernáculo.51 Cuando el Tabernáculo haya de trasladarse, los levitas lo desarmarán, y cuando el Tabernáculo haya de detenerse, los levitas lo armarán. Y el extraño que se acerque, morirá.52 Los hijos de Israel acamparán cada uno en su campamento, y cada uno junto a su bandera, según el orden de sus ejércitos.53 Pero los levitas acamparán alrededor del tabernáculo del Testimonio, para que no se desate la ira sobre la congregación de los hijos de Israel. Los levitas tendrán la custodia del tabernáculo del Testimonio».
54 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés. Así lo hicieron.

Elección de los levitas para el ministerio

Nm. 3.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Estos eran los descendientes de Aarón y de Moisés, en el día en que Jehová habló a Moisés en el monte Sinaí.2 Estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar.3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos, a los cuales consagró para ejercer el sacerdocio.4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová en el desierto de Sinaí. Y no tuvieron hijos. Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio en presencia de Aarón su padre.
5 Jehová habló a Moisés y le dijo:6 «Haz que se acerque la tribu de Leví, y ponla delante del sacerdote Aarón, para que lo sirvan.7 Estarán a su servicio y al de toda la congregación delante del Tabernáculo de reunión, sirviendo en el ministerio del Tabernáculo.8 Cuidarán de todos los utensilios del Tabernáculo de reunión, y de todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, ministrando en el servicio del Tabernáculo.9 Confiarás los levitas a Aarón y a sus hijos, pues le son enteramente dados de entre los hijos de Israel.10 A Aarón y a sus hijos les encargarás que ejerzan su sacerdocio. Y el extraño que se acerque, morirá».

Los levitas, propiedad del Señor

Nm. 3.11-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 Jehová habló a Moisés y le dijo:12 «Yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas13 porque mío es todo primogénito. Desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, tanto de hombres como de animales. Míos serán. Yo, Jehová».

Censo de los levitas

Nm. 3.14-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí, y le dijo:15 «Haz un censo de los hijos de Leví según las casas de sus padres y por familias: registrarás a todos los varones de un mes para arriba».16 Y Moisés los registró conforme a la palabra de Jehová, como le fue mandado.
17 Los nombres de los hijos de Leví fueron estos: Gersón, Coat y Merari.
18 Los nombres de los hijos de Gersón por sus familias son estos: Libni y Simei.
19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
20 Los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de Leví, según las casas de sus padres.

Descendientes de Gersón

Nm. 3.21-24 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 De Gersón procedía la familia de Libni y la de Simei; esas son las familias de Gersón.22 Los registrados de ellos, contando a todos los varones de un mes para arriba, fueron 7.500.23 Las familias de Gersón acampaban a espaldas del Tabernáculo, al occidente.24 El jefe del linaje de los gersonitas era Eliasaf hijo de Lael.

Nm. 4.21-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 Jehová habló a Moisés y le dijo:22 «Haz también un censo de los hijos de Gersón según las casas de sus padres y por familias.23 Registrarás a los de treinta años para arriba hasta cincuenta años de edad; es decir, todos los que puedan entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.

Nm. 4.38-41 DHH NIV NBD NVI LBLA
38 Se hizo el censo de los hijos de Gersón por familias y según las casas de sus padres,39 desde el de edad de treinta años para arriba hasta el de cincuenta años de edad; es decir, de todos los que podían entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.40 Los registrados, por familias y según las casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta.41 Estos fueron los registrados de las familias de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el Tabernáculo de reunión, los cuales registraron Moisés y Aarón por mandato de Jehová.

Descendientes de Coat

Nm. 3.27-29 DHH NIV NBD NVI LBLA
27 De Coat procedía la familia de los amramitas, la familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas; esas son las familias coatitas.28 El número de todos los varones de un mes para arriba era de 8.600. Tenían la custodia del santuario.29 Las familias de los hijos de Coat acampaban al lado del Tabernáculo, hacia el sur.

Nm. 4.1-3 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:2 «Haced un censo de los hijos de Coat entre los hijos de Leví, por sus familias y según las casas de sus padres,3 de treinta años para arriba, hasta los cincuenta años de edad, de todos los que puedan entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.

Nm. 4.34-37 DHH NIV NBD NVI LBLA
34 Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación, hicieron el censo de los hijos de Coat por familias y según las casas de sus padres,35 desde el de edad de treinta años para arriba hasta el de cincuenta años de edad; es decir, todos los que podían entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.36 Y los registrados por familias fueron dos mil setecientos cincuenta.37 Estos fueron los registrados de las familias de Coat, todos los que ministran en el Tabernáculo de reunión, los cuales registraron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por medio de Moisés.

Descendientes de Merari

Nm. 3.33-35 DHH NIV NBD NVI LBLA
33 De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de los musitas; esas son las familias de Merari.34 Los registrados de ellos, contando a todos los varones de un mes para arriba, fueron 6.200 hombres.35 El jefe de la casa paterna de Merari era Zuriel hijo de Abihail. Acampaban al lado del Tabernáculo, hacia el norte.

Nm. 4.29,30 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 »Harás un censo de los hijos de Merari, por familias y según las casas de sus padres.30 Registrarás desde el de treinta años para arriba hasta el de cincuenta años de edad; es decir, todos los que puedan entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.

Nm. 4.42-45 DHH NIV NBD NVI LBLA
42 Se hizo el censo de las familias de los hijos de Merari por familias y según las casas de sus padres,43 desde el de edad de treinta años para arriba hasta el de cincuenta años de edad; es decir, de todos los que podían entrar en el servicio del Tabernáculo de reunión.44 Los registrados por familias fueron tres mil doscientos.45 Estos fueron los registrados de las familias de los hijos de Merari, según el censo hecho por Moisés y Aarón, según lo mandó Jehová por medio de Moisés.

Eleazar, el jefe supremo

Nm. 3.32,38 DHH NIV NBD NVI LBLA
32 El principal de los jefes de los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la custodia del santuario.
38 Al oriente, frente al santuario y delante del Tabernáculo de reunión, hacia el este, acampaban Moisés, Aarón y sus hijos, que estaban a cargo de la custodia del santuario en nombre de los hijos de Israel. Y el extraño que se acercara, debería morir.

Número total del censo

Nm. 3.39 DHH NIV NBD NVI LBLA
39 Todos los levitas censados, que Moisés y Aarón registraron por familias, conforme a la palabra de Jehová, todos los varones de un mes para arriba, fueron 22.000.

Numero total de levitas aptos para el servicio

Nm. 4.46-49 DHH NIV NBD NVI LBLA
46 Todos los levitas que Moisés, Aarón y los jefes de Israel registraron por familias y según las casas de sus padres,47 desde el de edad de treinta años para arriba hasta el de cincuenta años de edad, todos los que podían entrar en el servicio y el transporte del Tabernáculo de reunión,48 fueron, según el censo, ocho mil quinientos ochenta.49 Como lo mandó Jehová por medio de Moisés, fueron registrados, cada uno según su oficio y según su carga: su censo lo hizo él, como le fue mandado.

OFICIOS DE LOS LEVITAS

Descendientes de Gersón

Nm. 3.25,26 DHH NIV NBD NVI LBLA
25 Los hijos de Gersón estaban encargados, en el Tabernáculo de reunión, de la tienda y su cubierta, la cortina de la puerta del Tabernáculo de reunión,26 las cortinas del atrio y la cortina de la puerta del atrio que rodea el Tabernáculo y el altar; así como de las cuerdas necesarias para todo el servicio.

Nm. 4.24-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
24 »Este será el oficio de las familias de Gersón, su ministerio y su carga:25 Llevarán las cortinas del Tabernáculo, el Tabernáculo de reunión, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que está encima de él, la cortina de la puerta del Tabernáculo de reunión,26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio que rodea el Tabernáculo y el altar, sus cuerdas y todos los instrumentos de su servicio, y para todo lo que será hecho por ellos: así servirán.27 Bajo las órdenes de Aarón y de sus hijos desempeñarán todo su ministerio los hijos de Gersón, en todas sus funciones y en todo su servicio. Les encomendaréis el cuidado de toda su carga.28 Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón en el Tabernáculo de reunión. Lo llevarán a cabo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.

Descendientes de Coat

Nm. 3.30,31 DHH NIV NBD NVI LBLA
30 El jefe del linaje de las familias de Coat era Elizafán hijo de Uziel.31 A su cuidado estaban el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios del santuario con que ministran, el velo y todo su servicio.

Nm. 4.4-20 DHH NIV NBD NVI LBLA
4 »El oficio de los hijos de Coat en el Tabernáculo de reunión, en el Lugar santísimo, será este:5 Cuando haya que mudar el campamento, vendrán Aarón y sus hijos, desarmarán el velo de la tienda y cubrirán con él el Arca del testimonio.6 Pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, extenderán encima un paño todo de azul y le pondrán sus varas.7 Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los tazones para libar; el pan estará continuamente sobre ella.8 También extenderán sobre ella un paño carmesí que cubrirán con la cubierta de pieles de tejones. Luego le pondrán sus varas.9 Tomarán un paño azul y cubrirán el candelabro del alumbrado, sus lámparas, sus despabiladeras, sus platillos y todos los utensilios del aceite con que se sirve.10 Lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de pieles de tejones y lo colocarán sobre unas varas para transportarlo.
11 »Sobre el altar de oro extenderán un paño azul, lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varas.12 Tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el santuario, los pondrán en un paño azul, los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones y los colocarán sobre unas varas para transportarlo.13 Quitarán la ceniza del altar y extenderán sobre él un paño de púrpura.14 Pondrán sobre él todos los instrumentos que se emplean en su servicio: las paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos los utensilios del altar. Extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones y le pondrán además las varas.15 Después que acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya que mudar el campamento, llegarán los hijos de Coat para llevarlos, pero no tocarán ninguna cosa santa, no sea que mueran. Estas serán las cosas que cargarán los hijos de Coat en el Tabernáculo de reunión.16 Pero a cargo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, estará el aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda continua y el aceite de la unción. También cuidará de todo el Tabernáculo y de todo lo que está en él, del santuario y de sus utensilios».
17 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo:18 «No permitáis que desaparezca la tribu de las familias de Coat de entre los levitas.19 Para que ellos vivan y no mueran cuando se acerquen a los objetos santísimos, haréis esto: Aarón y sus hijos irán y pondrán a cada uno de ellos en su oficio y junto a su carga.20 No entrarán para ver cuando cubran las cosas santas, porque morirán».

Descendientes de Merari

Nm. 3.36,37 DHH NIV NBD NVI LBLA
36 A cargo de los hijos de Merari estaba la custodia de las tablas del Tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas y todos sus enseres, con todo su servicio,37 así como las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas.

Nm. 4.31-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
31 Su responsabilidad en cuanto a su servicio en el Tabernáculo de reunión será transportar las tablas del Tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus basas,32 las columnas del atrio que lo rodea y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo lo que se necesita para su servicio. Asignaréis por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar.33 Este será el servicio de las familias de los hijos de Merari durante todo su ministerio en el Tabernáculo de reunión, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón».

Febrero 21

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Febrero 21

Consagración de los levitas

Nm. 8.5-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 Jehová habló a Moisés y le dijo:6 «Aparta a los levitas de entre los demás hijos de Israel, y haz expiación por ellos.7 Así harás para purificarlos: Rocía sobre ellos el agua de la expiación y haz pasar la navaja por todo su cuerpo; ellos lavarán sus vestidos y así quedarán purificados.8 Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de harina amasada con aceite, y tú tomarás otro novillo para la expiación.9 Harás que los levitas se acerquen al Tabernáculo de reunión, y reunirás a toda la congregación de los hijos de Israel.10 Cuando hayas acercado a los levitas a la presencia de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas.11 Entonces presentará Aarón a los levitas delante de Jehová como ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.12 Después los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos: uno lo ofrecerás como expiación y el otro como holocausto a Jehová, para hacer expiación por los levitas.13 Colocarás luego a los levitas delante de Aarón y de sus hijos, y los presentarás como ofrenda a Jehová.14 Así apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y serán míos los levitas.15 Después de eso vendrán los levitas a ministrar en el Tabernáculo de reunión. Serán purificados y los presentarás como una ofrenda.16 Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.17 Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día en que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel.19 Yo he dado los levitas, como un don, a Aarón y a sus hijos, de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el Tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de Israel, y no haya plaga entre los hijos de Israel cuando se acerquen al santuario».
20 Moisés, Aarón y toda la congregación de los hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas; así hicieron con ellos los hijos de Israel.21 Los levitas se purificaron y lavaron sus vestidos. Luego Aarón los presentó como ofrenda delante de Jehová, e hizo expiación por ellos para purificarlos.22 Después de esto, los levitas fueron para ejercer su ministerio en el Tabernáculo de reunión delante de Aarón y delante de sus hijos. De la manera que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.

Período de servicio de los levitas

Nm. 8.23-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 Luego habló Jehová a Moisés diciendo:24 «Los levitas de veinticinco años para arriba entrarán a ejercer su ministerio en el servicio del Tabernáculo de reunión.25 Pero desde los cincuenta años dejarán de ejercer su ministerio, y nunca más lo ejercerán.26 Servirán con sus hermanos en el Tabernáculo de reunión, para hacer la guardia, pero no servirán en el ministerio. Así harás con los levitas en cuanto a su ministerio».

Funciones especiales de los sacerdotes y levitas

Nm. 18.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y tu casa paterna cargaréis con el pecado del santuario; y tú y tus hijos cargaréis con el pecado de vuestro sacerdocio.2 Haz que también tus hermanos se acerquen a ti y se reúnan contigo: la tribu de Leví, la tribu de tu padre, y te servirán. Tú y tus hijos serviréis delante del tabernáculo del Testimonio.3 Harán lo que tú ordenes y cuidarán de todo el Tabernáculo, pero no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.4 Colaborarán, pues, contigo, y desempeñarán el ministerio del Tabernáculo de reunión, todo el servicio del Tabernáculo, y ningún extraño se ha de acercar a vosotros.5 Tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.6 Porque yo he tomado a vuestros hermanos, los levitas, de entre los hijos de Israel, dados a vosotros como un don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del Tabernáculo de reunión.7 Pero tú y tus hijos contigo os ocuparéis de vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado como un don el servicio de vuestro sacerdocio; el extraño que se acerque, morirá».

La porción sacerdotal

Lv. 7.28-38 DHH NIV NBD NVI LBLA
28 Habló más Jehová a Moisés y le dijo:29 «Di a los hijos de Israel: El que ofrezca un sacrificio de paz a Jehová, llevará la ofrenda del sacrificio de paz ante Jehová.30 Con sus manos presentará las ofrendas que se han de quemar ante Jehová; ofrecerá la grasa con el pecho; el pecho para que sea mecido como sacrificio mecido delante de Jehová.31 El sacerdote hará arder la grasa sobre el altar, pero el pecho será para Aarón y sus hijos.32 Al sacerdote daréis, como ofrenda reservada, la pierna derecha de vuestros sacrificios de paz.33 Aquel de los hijos de Aarón que ofrezca la sangre de los sacrificios de paz, y la grasa, recibirá la pierna derecha como su porción.34 Yo he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de Israel el pecho que se mece y la pierna reservada como ofrenda, y se los he dado a Aarón, el sacerdote, y a sus hijos. Este es un estatuto perpetuo para los hijos de Israel».
35 Esta es la porción de Aarón y la porción de sus hijos, de las ofrendas que se queman a Jehová, desde el día en que él los consagró para ser sacerdotes de Jehová;36 esto mandó Jehová que los hijos de Israel les dieran, como estatuto perpetuo para sus generaciones, desde el día que él los ungió.
37 Esta es la ley del holocausto, de la ofrenda, del sacrificio por el pecado, del sacrificio por la culpa, de las consagraciones y del sacrificio de paz,38 que Jehová dio a Moisés en el monte Sinaí, el día en que mandó a los hijos de Israel que presentaran sus ofrendas a Jehová en el desierto de Sinaí.

Nm. 5.9,10 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Cualquier ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presenten al sacerdote, suya será.10 Y lo santificado por cualquiera será suyo; asimismo lo que cualquiera dé al sacerdote, suyo será».

Sostenimiento de sacerdotes y levitas

Nm. 18.8-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Jehová dijo a Aarón: «Yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas. Todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te las he dado a ti y a tus hijos en virtud de la unción, por estatuto perpetuo.9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego: todas las ofrendas que me han de presentar, todo presente suyo, toda expiación por su pecado y toda expiación por su culpa, será cosa muy santa para ti y para tus hijos.10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella. Cosa santa será para ti.
11 »Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel; te las he dado a ti, a tus hijos y a tus hijas por estatuto perpetuo. Cualquiera que esté limpio en tu casa, comerá de ellas.12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti las he dado.13 Las primicias de todas las cosas de su tierra, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas. Cualquiera que esté limpio en tu casa, comerá de ellas.14 Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo.
15 »Todo lo que abre matriz, de toda carne, tanto de hombres como de animales que se ofrecen a Jehová, será tuyo. Pero harás que se redima el primogénito del hombre y harás también redimir el primogénito de animal inmundo.16 De un mes de nacidos harás efectuar su rescate, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras.17 Pero no redimirás el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra: santificados son. Rociarás su sangre sobre el altar y quemarás su grasa, ofrenda quemada de olor grato a Jehová.18 Su carne será tuya; así como el pecho de la ofrenda mecida y la pierna derecha.19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas que los hijos de Israel presenten a Jehová, las he dado para ti, tus hijos y tus hijas por estatuto perpetuo. Un pacto de sal perpetuo es este delante de Jehová para ti y tu descendencia».
20 Jehová dijo a Aarón: «De la tierra de ellos no tendrás heredad ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.21 Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel como heredad por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del Tabernáculo de reunión.22 Los hijos de Israel no se acercarán al Tabernáculo de reunión, para que no carguen con un pecado por el cual mueran.23 Pero los levitas harán el servicio del Tabernáculo de reunión, y ellos cargarán con su iniquidad. Es estatuto perpetuo para vuestros descendientes: no poseerán heredad entre los hijos de Israel.24 Porque a los levitas les he dado como heredad los diezmos de los hijos de Israel, que presentarán como ofrenda a Jehová, por lo cual les he dicho: “Entre los hijos de Israel no poseerán heredad”».
25 Jehová dijo a Moisés:26 «Hablarás a los levitas y les dirás: Cuando toméis los diezmos de los hijos de Israel que os he dado como vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos, como ofrenda mecida a Jehová, el diezmo de los diezmos.27 Se os contará vuestra ofrenda como grano de la era y como producto del lagar.28 Así presentaréis también vuestra ofrenda a Jehová de todos los diezmos que recibáis de los hijos de Israel; se la daréis al sacerdote Aarón como ofrenda reservada a Jehová.29 De todos los dones que recibáis, reservaréis la ofrenda a Jehová; de todo lo mejor de ellos separaréis la porción que ha de ser consagrada.
30 »También les dirás: Cuando hayáis separado lo mejor de los dones, que le será contado a los levitas como producto de la era y como producto del lagar,31 lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias, pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el Tabernáculo de reunión.32 No cargaréis con ningún pecado, cuando presentéis lo mejor. Así no contaminaréis las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis».

Las porciones de los levitas

Dt. 18.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán.2 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.
3 »Este será el derecho de los sacerdotes sobre aquellos del pueblo que ofrezcan en sacrificio un buey o un cordero: darán al sacerdote la pierna, las quijadas y el cuajar.4 Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás,5 porque a él ha escogido Jehová, tu Dios, de entre todas tus tribus, para que él y sus hijos ministren en el nombre de Jehová para siempre.
6 »Cuando salga un levita de cualquiera de las ciudades de Israel donde haya vivido, y vaya con todo el deseo de su alma al lugar que Jehová escoja,7 ministrará en el nombre de Jehová, su Dios, como todos sus hermanos, los levitas que estén allí delante de Jehová.8 Igual ración a la de los otros comerá, además de sus patrimonios.

La bendición sacerdotal

Nm. 6.22-27 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Jehová habló a Moisés y le dijo:23 «Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel. Les diréis:
24 “Jehová te bendiga y te guarde.
25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti
y tenga de ti misericordia;
26 Jehová alce sobre ti su rostro
y ponga en ti paz”.
27 »Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré».

Febrero 22

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Febrero 22

LEYES ESTABLECIDAS POR MOISÉS POR MANDATO DE DIOS

Leyes de carácter religioso

El sábado

Éx. 31.12-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 Continuó hablando Jehová a Moisés, y le dijo:
13 «Tú hablarás a los hijos de Israel y les dirás: “En verdad vosotros guardaréis mis sábados, porque es una señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.14 Así que guardaréis el sábado, porque santo es para vosotros; el que lo profane, de cierto morirá. Cualquier persona que haga alguna obra en él, será eliminada de su pueblo.15 Seis días se trabajará, pero el día séptimo es día de descanso consagrado a Jehová. Cualquiera que trabaje en sábado, ciertamente morirá”.16 Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo a lo largo de sus generaciones como un pacto perpetuo.17 Para siempre será una señal entre mí y los hijos de Israel, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y descansó».

Éx. 35.1-3 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Moisés convocó a toda la congregación de los hijos de Israel y les dijo: «Estas son las cosas que Jehová ha mandado que se hagan:2 Seis días se trabajará, pero el día séptimo os será santo, día de descanso para Jehová; cualquiera que haga en él algún trabajo, morirá.3 No encenderéis fuego en ninguna de vuestras casas en sábado».

Éx. 23.12 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »Seis días trabajarás, pero el séptimo día reposarás, para que descansen tu buey y tu asno, y tomen refrigerio el hijo de tu sierva y el extranjero.

Éx. 34.21 DHH NIV NBD NVI LBLA
21 »Seis días trabajarás, pero en el séptimo día descansarás; aun en tiempo de siembra y de cosecha, descansarás.

Lv. 19.3b DHH NIV NBD NVI LBLA
3 …»Mis sábados guardaréis. Yo, Jehová, vuestro Dios.

Lv. 19.30a DHH NIV NBD NVI LBLA
30 »Mis sábados guardaréis…

Lv. 23.3 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 »Seis días se trabajará, pero el séptimo día será de descanso, santa convocación; ningún trabajo haréis. Es el día de descanso dedicado a Jehová dondequiera que habitéis.

Lv. 26.2a DHH NIV NBD NVI LBLA
2 Guardad mis sábados…

Nm. 28.9,10 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Pero el sábado ofrecerás dos corderos de un año, sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite como oblación, con su libación.10 Es el holocausto de cada sábado, además del holocausto continuo y su libación.

El año de reposo de la tierra

Éx. 23.10,11 DHH NIV NBD NVI LBLA
10 »Seis años sembrarás tu tierra y recogerás su cosecha,11 pero el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo, y de lo que quede comerán las bestias del campo. Así harás con tu viña y con tu olivar.

Lv. 25.1-7,20-22 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés en el monte Sinaí y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová.3 Seis años sembrarás tu tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos.4 Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra ni podarás tu viña.5 No segarás lo que de por sí nazca en tu tierra segada, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.6 Aun en descanso, la tierra te dará de comer a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu criado y al extranjero que habite contigo.7 También a tu animal y a la bestia que haya en tu tierra, servirán de alimento todos sus frutos.
20 »Quizás os preguntéis: “¿Qué comeremos el séptimo año, ya que no hemos de sembrar ni hemos de recoger nuestros frutos?”.21 Yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.22 En el octavo año sembraréis, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo.

El año de remisión

Dt. 15.1-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cada siete años harás remisión.
2 »En esto consiste la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que haya prestado algo de su pertenencia, con lo cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque ha sido proclamada la remisión de Jehová.3 Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tenga de ti, se lo perdonarás.4 Así no habrá mendigos entre los tuyos, pues Jehová te bendecirá con abundancia en la tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad, para que la tomes en posesión,5 si escuchas fielmente la voz de Jehová, tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.6 Ya que Jehová, tu Dios, te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio.
7 »Cuando haya algún pobre entre tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová, tu Dios, te da, no endurecerás tu corazón ni le cerrarás tu mano a tu hermano pobre,8 sino que le abrirás tu mano liberalmente y le prestarás lo que en efecto necesite.9 Guárdate de albergar en tu corazón este pensamiento perverso: “Cerca está el séptimo año, el de la remisión”, para mirar con malos ojos a tu hermano pobre y no darle nada, pues él podría clamar contra ti a Jehová, y se te contaría como pecado.10 Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des, porque por ello te bendecirá Jehová, tu Dios, en todas tus obras y en todo lo que emprendas.11 Pues nunca faltarán pobres en medio de la tierra; por eso yo te mando: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.

Dt. 31.9-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Escribió Moisés esta Ley y se la dio a los sacerdotes, hijos de Leví, que llevaban el Arca del pacto de Jehová, y a todos los ancianos de Israel.10 Y Moisés les dio esta orden:
«Cada siete años, al llegar el año de la remisión, en la fiesta de los Tabernáculos,11 cuando vaya todo Israel a presentarse delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja, leerás esta Ley ante todo Israel, a oídos de todos ellos.12 Harás congregar al pueblo, hombres, mujeres y niños, y los extranjeros que estén en tus ciudades, para que oigan y aprendan a temer a Jehová, vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta Ley.13 También los hijos de ellos, que no la conocen, podrán oírla y aprenderán a temer a Jehová, vuestro Dios, todos los días que viváis sobre la tierra que vais a poseer tras pasar el Jordán».

El año del jubileo

Lv. 25.8-19,23-55 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 »Contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a sumar cuarenta y nueve años.9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el séptimo mes; el día diez del mes—el día de la expiación—haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.10 Así santificaréis el año cincuenta y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus habitantes. Ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que nazca de por sí en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,12 porque es el jubileo: santo será para vosotros. Del producto de la tierra comeréis.
13 »En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.14 Cuando vendáis algo a vuestro prójimo o compréis de manos de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano.15 Conforme al número de los años transcurridos después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de cosecha te venderá él a ti.16 Cuanto mayor sea el número de los años, aumentarás el precio, y cuanto menor sea el número, disminuirás el precio, porque según el número de las cosechas te venderá él.
17 »No engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios, porque yo soy Jehová, vuestro Dios.18 Ejecutad, pues, mis estatutos y guardad mis ordenanzas; ponedlos por obra y habitaréis en la tierra seguros.19 La tierra dará su fruto, comeréis hasta saciaros y habitaréis en ella con seguridad.
23 »La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es, y vosotros como forasteros y extranjeros sois para mí.24 Por tanto, en toda tierra de vuestra posesión otorgaréis derecho a rescatar la tierra.
25 »Si tu hermano empobrece y vende algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano haya vendido.
26 »Cuando el hombre no tenga quien rescate, y consigue lo suficiente para el rescate,27 entonces contará los años desde que vendió, y pagará lo que falta al hombre a quien vendió, y volverá a su posesión.28 Pero si no consigue lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo quedará libre, y él volverá a su posesión.
29 »El hombre que venda una vivienda en una ciudad amurallada tendrá facultad de redimirla hasta el término de un año desde la venta; un año entero será el término para poderla redimir.30 Y si no es rescatada dentro de ese año, la casa que esté en la ciudad amurallada quedará para siempre en poder de aquel que la compró, y de sus descendientes; no quedará libre en el jubileo.31 Pero las casas de las aldeas que no tienen muros alrededor serán estimadas como los terrenos del campo: podrán ser rescatadas y quedarán libres en el jubileo.
32 »Pero en cuanto a las ciudades de los levitas, estos podrán rescatar en cualquier tiempo las casas en las ciudades de su posesión.33 En el jubileo, el que haya comprado de los levitas saldrá de la casa vendida o de la ciudad de su posesión, por cuanto las casas de las ciudades de los levitas son la posesión de ellos entre los hijos de Israel.34 Pero la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es posesión suya a perpetuidad.
35 »Si tu hermano empobrece y recurre a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo.36 No tomarás de él usura ni ganancia, sino tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo.37 No le darás tu dinero a usura ni tus víveres a ganancia.38 Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Dios.
39 »Si tu hermano empobrece estando contigo, y se vende a ti, no lo harás servir como esclavo.40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá.41 Entonces saldrá libre de tu casa junto con sus hijos, volverá a su familia y regresará a la posesión de sus padres,42 porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto: no serán vendidos a manera de esclavos.43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios.
44 »Los esclavos y las esclavas que tengas serán de las gentes que están a vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas.45 También podréis comprar esclavos de entre los hijos y familiares de los forasteros que han nacido en vuestra tierra y viven en medio de vosotros, los cuales podrán ser de vuestra propiedad.46 Los podréis dejar en herencia a vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria. Para siempre os serviréis de ellos, pero sobre vuestros hermanos, los hijos de Israel, no os enseñorearéis; nadie tratará a su hermano con dureza.
47 »Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriquece, y tu hermano que está junto a él empobrece y se vende al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero,48 después que se haya vendido podrá ser rescatado. Uno de sus hermanos lo rescatará,49 o su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano de su familia lo rescatará o, si sus medios alcanzan, él mismo se rescatará.50 Contará junto con el que lo compró, desde el año en que se vendió a él hasta el año del jubileo; y el precio de la venta ha de apreciarse conforme al número de los años, y se contará el tiempo que estuvo con él conforme al tiempo de un criado asalariado.51 Si faltan aún muchos años, conforme a ellos devolverá para su rescate parte del dinero por el cual se vendió.52 Y si queda poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces hará un cálculo con él, y devolverá su rescate conforme a los años que falten.53 Como a un asalariado contratado anualmente se le tratará. No se enseñoreará sobre él con rigor ante tus ojos.
54 »Si no se rescata en esos años, en el año del jubileo quedará libre él junto con sus hijos,55 porque los hijos de Israel son mis siervos; son siervos míos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios.

Febrero 23

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Febrero 23

Las tres fiestas anuales

Éx. 23.14-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »Tres veces al año me celebraréis fiesta.15 La fiesta de los Panes sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará ante mí con las manos vacías.
16 »También la fiesta de la Siega, los primeros frutos de tus labores, de lo que hayas sembrado en el campo, y la fiesta de la Cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido del campo los frutos de tus labores.
17 »Tres veces al año se presentará todo hombre delante de Jehová, el Señor.

Éx. 34.23-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 »Tres veces en el año se presentará todo hombre tuyo delante de Jehová, el Señor, Dios de Israel.24 Yo arrojaré de tu presencia a las naciones y ensancharé tu territorio. Nadie codiciará tu tierra cuando subas tres veces al año a presentarte delante de Jehová, tu Dios. 25 »No ofrecerás cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni se dejará hasta la mañana nada del sacrificio de la fiesta de la Pascua.

Dt. 16.16,17 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »Tres veces cada año se presentarán todos tus varones delante de Jehová, tu Dios, en el lugar que él escoja: en la fiesta solemne de los Panes sin levadura, en la fiesta solemne de las Semanas y en la fiesta solemne de los Tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías;17 cada uno presentará su ofrenda conforme a la bendición que Jehová, tu Dios, te haya dado.

(1) La Pascua

Éx. 13.3-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
3 Moisés dijo al pueblo: «Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis cosa leudada.4 Vosotros salís hoy, en el mes de Abib.5 Y cuando Jehová te haya metido en la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del heveo y del jebuseo, la cual juró a tus padres que te daría, tierra que destila leche y miel, harás esta celebración en este mes.6 Siete días comerás pan sin leudar, pero el séptimo día será fiesta para Jehová.7 Durante los siete días se comerán los panes sin levadura, y no tendrás contigo nada leudado, ni levadura, en todo tu territorio.8 En aquel día lo explicarás a tu hijo diciendo: “Se hace esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto”.9 Te será como una señal en la mano y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca, por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto.10 Por tanto, tú guardarás este rito de año en año, a su debido tiempo.

Éx. 12.43-49 DHH NIV NBD NVI LBLA
43 Jehová dijo a Moisés y a Aarón:
«Esta es la ley para la Pascua: ningún extraño comerá de ella.44 Pero todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hayas circuncidado.45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella.46 Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella ni le quebraréis ningún hueso.47 Toda la congregación de Israel lo hará.48 Si algún extranjero habita contigo y quiere celebrar la Pascua para Jehová, que le sea circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, pues será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.49 La misma ley regirá para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros».

Éx. 23.15 DHH NIV NBD NVI LBLA
15 La fiesta de los Panes sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará ante mí con las manos vacías.

Éx. 34.18 DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »La fiesta de los Panes sin levadura guardarás; siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib, porque en el mes de Abib saliste de Egipto.

Lv. 23.1,2,4-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán estas:
4 »Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las reuniones santas que convocaréis en las fechas señaladas:
5 »En el primer mes, el día catorce del mes, al atardecer, es la Pascua de Jehová.
6 »A los quince días de este mes es la fiesta solemne de los Panes sin levadura en honor a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.7 El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.8 Durante siete días ofreceréis a Jehová ofrendas quemadas. El séptimo día será de santa convocación y ningún trabajo de siervo haréis».

Nm. 28.16-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »Pero en el primer mes, el día catorce del mes, será la Pascua de Jehová,17 y el día quince de este mes será la fiesta solemne: durante siete días se comerán panes sin levadura.18 El primer día habrá santa convocación: ninguna obra de siervos haréis.19 Presentaréis, como ofrenda que se quema en holocausto a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto.20 Su ofrenda de harina amasada con aceite: tres décimas por cada becerro, dos décimas por el carnero,21 y por cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima.22 También ofreceréis un macho cabrío como expiación para reconciliaros.23 Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo.24 Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda que se quema con olor grato para Jehová: se ofrecerá además del holocausto continuo y de su libación.25 Y el séptimo día tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis.

Dt. 16.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Guardarás el mes de Abib y celebrarás la Pascua a Jehová, tu Dios, porque en el mes de Abib, por la noche, te sacó Jehová, tu Dios, de Egipto.
2 »Sacrificarás la víctima de la Pascua a Jehová, tu Dios, de las ovejas y las vacas, en el lugar que Jehová escoja para que habite allí su nombre.
3 »No comerás con ella pan con levadura; durante siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto, para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.4 No se verá levadura junto a ti en todo tu territorio durante siete días. Y de la carne que sacrifiques en la tarde del primer día, no quedará nada hasta la mañana.5 No podrás sacrificar la víctima de la Pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová, tu Dios, te da,6 sino en el lugar que Jehová, tu Dios, escoja para que habite su nombre. Allí sacrificarás la víctima de la Pascua por la tarde, a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.7 La asarás y comerás en el lugar que Jehová, tu Dios, haya escogido, y por la mañana regresarás y volverás a tu habitación.8 Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne dedicada a Jehová, tu Dios: no trabajarás en él.

(2) Fiesta de las semanas (Pentecostés)

Éx. 23.16a DHH NIV NBD NVI LBLA
16 »También la fiesta de la Siega, los primeros frutos de tus labores, de lo que hayas sembrado en el campo…

Éx. 34.22a DHH NIV NBD NVI LBLA
22 »También celebrarás la fiesta de las Semanas, la de las primicias de la cosecha del trigo…

Lv. 23.9-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 Habló Jehová a Moisés y le dijo:10 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla como primicia de los primeros frutos de vuestra siega.11 El sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptados. El día siguiente al sábado la mecerá.12 Y el día que ofrezcáis la gavilla, sacrificaréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová.13 Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda que se quema con olor gratísimo para Jehová; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin.14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios. Estatuto perpetuo os será por vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.
15 »Contaréis siete semanas cumplidas desde el día que sigue al sábado, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida.16 Hasta el día siguiente al séptimo sábado contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.17 De vuestras habitaciones llevaréis dos panes como ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová.18 Junto con el pan ofreceréis siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada y dos carneros: serán el holocausto para Jehová, además de su ofrenda y sus libaciones, ofrenda de olor grato que se quema a Jehová.
19 »Ofreceréis además un macho cabrío como expiación, y dos corderos de un año en sacrificio de ofrenda de paz.20 El sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante de Jehová, con el pan de las primicias y los dos corderos; serán cosa consagrada a Jehová para el sacerdote.
21 »En este mismo día convocaréis una reunión santa; ningún trabajo de siervos haréis. Estatuto perpetuo os será, dondequiera que habitéis, por vuestras generaciones.

Nm. 28.26-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »Además, el día de las primicias, cuando presentéis la ofrenda de los nuevos frutos a Jehová en la fiesta de las Semanas, tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis.27 Ofreceréis, como holocausto de olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero y siete corderos de un año.28 La ofrenda correspondiente será de flor de harina amasada con aceite, tres décimas por cada becerro, dos décimas por el carnero,29 y por cada uno de los siete corderos una décima.30 También un macho cabrío para hacer la expiación por vosotros.31 Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas y sus libaciones. Los animales serán sin defecto.

Dt. 16.9-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
9 »Siete semanas contarás; desde que comience a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas.10 Y celebrarás la fiesta solemne de las Semanas en honor de Jehová, tu Dios, presentando tus ofrendas voluntarias según lo abundantes que hayan sido las bendiciones de Jehová, tu Dios.11 Te alegrarás delante de Jehová, tu Dios, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habita en tus ciudades, y el extranjero, el huérfano y la viuda que viven entre los tuyos, en el lugar que Jehová, tu Dios, haya escogido para poner allí su nombre.12 Acuérdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos.

Febrero 24

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Febrero 24

(3) Fiesta de los tabernáculos  

Éx. 23.16b DHH NIV NBD NVI LBLA
16 …y la fiesta de la Cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido del campo los frutos de tus labores.

Éx. 34.22b DHH NIV NBD NVI LBLA
22 …y la fiesta de la cosecha a la salida del año.

Lv. 23.33-44 DHH NIV NBD NVI LBLA
33 Habló Jehová a Moisés y le dijo:34 «Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de ese mes séptimo celebraréis durante siete días la fiesta solemne de los Tabernáculos en honor a Jehová.35 El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.36 Durante siete días presentaréis ofrenda quemada a Jehová. El octavo día tendréis santa convocación, y presentaréis ofrenda quemada a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis.
37 »Estas son las fiestas solemnes de Jehová, en las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda quemada a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su día,38 además de los sábados de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos y de todas las ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová.
39 »Pero a los quince días del séptimo mes, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de descanso, y el octavo día será también día de descanso.40 Tomaréis el primer día ramas con frutos de los mejores árboles, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces de los arroyos, y durante siete días os regocijaréis delante de Jehová, vuestro Dios.41 Le haréis fiesta a Jehová durante siete días cada año. Os será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el séptimo mes la haréis.42 En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos,43 para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios».
44 Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehová.

Nm. 29.12-40 DHH NIV NBD NVI LBLA
12 »También el día quince del séptimo mes tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis y celebraréis fiesta solemne a Jehová durante siete días.13 Ofreceréis como holocausto, como ofrenda de olor grato que se quema a Jehová, trece becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos de un año, que han de ser sin defecto.14 Sus ofrendas serán de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa por cada uno de los trece becerros, dos décimas por cada uno de los dos carneros15 y una décima por cada uno de los catorce corderos;16 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
17 »El segundo día ofreceréis doce becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,18 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;19 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
20 »El tercer día ofreceréis once becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,21 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la ley;22 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
23 »El cuarto día ofreceréis diez becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,24 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;25 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
26 »El quinto día ofreceréis nueve becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,27 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;28 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29 »El sexto día ofreceréis ocho becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,30 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;31 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
32 »El séptimo día ofreceréis siete becerros, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto,33 con sus ofrendas y sus libaciones por los becerros, los carneros y los corderos, según su número, conforme a la Ley;34 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
35 »El octavo día tendréis solemnidad: ninguna obra de siervos haréis.36 Ofreceréis como holocausto, como ofrenda de olor grato que se quema a Jehová, un becerro, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto,37 con sus ofrendas y sus libaciones por el becerro, el carnero y los corderos, según su número, conforme a la Ley;38 y un macho cabrío como expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
39 »Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, además de vuestros votos y ofrendas voluntarias, de vuestros holocaustos, ofrendas y libaciones, y de vuestras ofrendas de paz».
40 Y Moisés comunicó a los hijos de Israel todo lo que Jehová le había mandado.

Dt. 16.13-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 »Celebrarás la fiesta solemne de los Tabernáculos durante siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.14 Te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones.15 Durante siete días celebrarás la fiesta solemne en honor de Jehová, tu Dios, en el lugar que Jehová escoja, porque te habrá bendecido Jehová, tu Dios, en todos tus frutos y en todas las obras de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.

La fiesta de las trompetas

Lv. 23.23-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 Habló Jehová a Moisés y le dijo:24 «Habla a los hijos de Israel y diles: El primer día del séptimo mes tendréis día de descanso, una conmemoración al son de trompetas y una santa convocación.25 Ningún trabajo de siervos haréis, y presentaréis una ofrenda quemada a Jehová».

Nm. 29.1-6 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »En el séptimo mes, el primero de mes, tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis. Os será día de tocar las trompetas.2 Ofreceréis como holocausto de olor grato a Jehová un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto,3 y su ofrenda de flor de harina amasada con aceite; tres décimas de efa por el becerro, dos décimas por el carnero4 y una décima por cada uno de los siete corderos;5 y un macho cabrío como expiación para reconciliaros,6 además del holocausto del mes y su ofrenda, del holocausto continuo, su ofrenda y sus libaciones, conforme a la Ley, como ofrenda de olor grato quemada a Jehová.

El día de la expiación

Lv. 16.1-34 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, que murieron cuando se acercaron a la presencia de Jehová.2 Y Jehová dijo a Moisés: «Di a Aarón, tu hermano, que no entre en todo tiempo en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el Arca, para que no muera, pues yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.3 Aarón entrará en el santuario con esto: un becerro para la expiación y un carnero para el holocausto.4 Se vestirá con la túnica santa de lino, se pondrá los calzoncillos de lino, se ceñirá el cinto de lino y con la mitra de lino se cubrirá. Estas son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.
5 »De la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para la expiación y un carnero para el holocausto.6 Aarón hará traer su becerro de la expiación, y hará la reconciliación por sí y por su casa.7 Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión.8 Luego echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos, una suerte por Jehová y otra suerte por Azazel.9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual caiga la suerte por Jehová, y lo ofrecerá como expiación.10 Pero el macho cabrío sobre el cual caiga la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él y enviarlo al desierto para Azazel.
11 »Hará traer Aarón el becerro destinado a su propia expiación, hará la reconciliación por sí y por su casa, y lo degollará como sacrificio de expiación.12 Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar que está delante de Jehová, y dos puñados del perfume aromático molido, y lo llevará detrás del velo.13 Pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el Testimonio, para que no muera.14 Tomará luego de la sangre del becerro y la rociará con su dedo en el lado oriental del propiciatorio, y delante del propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.15 Después degollará el macho cabrío como expiación por el pecado del pueblo, llevará la sangre detrás del velo adentro y hará con su sangre como hizo con la sangre del becerro: la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados. De la misma manera hará también con el Tabernáculo de reunión, que está entre ellos en medio de sus impurezas.
17 »Ningún hombre estará en el Tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él salga. Cuando haya hecho expiación por sí mismo, por su casa y por toda la comunidad de Israel18 saldrá hacia el altar que está delante de Jehová, y lo expiará: tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos alrededor del altar.19 Esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces. Así lo limpiará y lo santificará de las impurezas de los hijos de Israel.
20 »Cuando haya acabado de expiar el santuario, el Tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo.21 Pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados. Así los pondrá sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por medio de un hombre destinado para esto.22 Aquel macho cabrío llevará sobre sí todas sus iniquidades a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto.23 Después vendrá Aarón al Tabernáculo de reunión y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí.24 Lavará luego su cuerpo con agua allí mismo en el santuario y, después de ponerse sus vestidos, saldrá a ofrecer su holocausto y el holocausto del pueblo; hará la expiación por sí mismo y por el pueblo,25 y quemará en el altar la grasa del sacrificio por el pecado.26 El que haya llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo y después entrará en el campamento.
27 »Después sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación, y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol.28 El que los queme lavará sus vestidos y lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.
29 »Esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros,30 porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas. Es un estatuto perpetuo.32 Hará la expiación el sacerdote que sea ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; se vestirá con las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas,33 y hará la expiación por el santuario santo y el Tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación.
34 »Esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación una vez al año por todos los pecados de Israel».
Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.

Lv. 23.26-32 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 Habló Jehová a Moisés y le dijo:27 «A los diez días de este séptimo mes será el día de expiación; tendréis santa convocación, afligiréis vuestras almas y presentaréis una ofrenda quemada a Jehová.28 Ningún trabajo haréis en este día, pues es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová, vuestro Dios.29 Toda persona que no ayune en este día, será eliminada de su pueblo.30 Y cualquier persona que haga algún trabajo en este día, yo haré perecer a la tal persona en medio de su pueblo.
31 »Así pues, ningún trabajo haréis. Estatuto perpetuo os será por vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.32 Día de descanso será para vosotros, y ayunaréis, comenzando el día nueve del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro descanso».

Nm. 29.7-11 DHH NIV NBD NVI LBLA
7 »El diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas: ninguna obra haréis.8 Ofreceréis como holocausto de olor grato a Jehová un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, que serán sin defecto.9 Sus ofrendas: flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa por el becerro, dos décimas por el carnero10 y una décima por cada uno de los siete corderos;11 y un macho cabrío como expiación, además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, del holocausto continuo, de sus ofrendas y sus libaciones.

Febrero 25

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Febrero 25

Consagración de los primogénitos

Éx. 13.1,2,11-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Conságrame todo primogénito. Todo lo que abre la matriz entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, mío es».
11 »Cuando Jehová te haya llevado a la tierra del cananeo, como lo ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la haya dado,12 dedicarás a Jehová a todo aquel que abre la matriz. Asimismo, todo primer nacido de tus animales, si es macho, será de Jehová.13 Pero todo primogénito de asno lo redimirás con un cordero; y si no lo redimes, quebrarás su cuello. También redimirás al primogénito de tus hijos.14 Y cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: “¿Qué es esto?”, le dirás: “Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre;15 y cuando se endureció el faraón para no dejarnos ir, Jehová hizo morir en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia. Por esta causa yo sacrifico para Jehová todo primogénito macho, y redimo al primogénito de mis hijos.16 Te será, pues, como una señal en la mano y como un memorial delante de tus ojos, por cuanto Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte”».

Éx. 22.29,30 DHH NIV NBD NVI LBLA
29 »No demorarás en traerme la primicia de tu cosecha ni de tu lagar.
»Me darás el primogénito de tus hijos.30 Lo mismo harás con el de tu buey y el de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

Éx. 34.19,20 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Todo primer nacido, mío es; y todo macho de tu ganado que sea primogénito de vaca o de oveja.20 Pero redimirás con un cordero al primogénito del asno; y si no lo redimes, lo desnucarás. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y nadie se presentará ante mí con las manos vacías.

Nm. 3.13 DHH NIV NBD NVI LBLA
13 porque mío es todo primogénito. Desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, tanto de hombres como de animales. Míos serán. Yo, Jehová».

Dt. 15.19-23 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Consagrarás a Jehová, tu Dios, todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas.
»No te servirás del primogénito de tus vacas ni trasquilarás al primogénito de tus ovejas.20 Delante de Jehová, tu Dios, los comerás cada año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová escoja.21 Pero si tiene algún defecto, si es ciego, o cojo, o tiene cualquier otra falta, no lo sacrificarás a Jehová, tu Dios.22 En tus poblaciones lo comerás; lo mismo el impuro que el limpio lo comerán, como si fuera una gacela o un ciervo.23 Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramarás como si fuera agua.

La ley para el altar

Éx. 20.22-26 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Jehová dijo a Moisés:
«Así dirás a los hijos de Israel: “Vosotros habéis visto que os he hablado desde el cielo.23 No os hagáis dioses de plata ni dioses de oro para ponerlos junto a mí.24 Me harás un altar de tierra, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas. En todo lugar donde yo haga que se recuerde mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.25 Y si me haces un altar de piedras, no las labres de cantería, porque si alzas tus herramientas sobre él, lo profanarás.26 Tampoco subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él”.

Las ofrendas diarias

Éx. 29.38-46 DHH NIV NBD NVI LBLA
38 »Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, perpetuamente.39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero lo ofrecerás a la caída de la tarde.40 Además, con cada cordero ofrecerás la décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas y, como libación, la cuarta parte de un hin de vino.41 A la caída de la tarde ofrecerás el otro cordero; harás conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, como olor grato de ofrenda quemada a Jehová.42 Esto será el holocausto perpetuo que todas vuestras generaciones ofrecerán a la puerta del Tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.43 Allí me reuniré con los hijos de Israel, y el lugar será santificado con mi gloria.44 Santificaré el Tabernáculo de reunión y el altar. También santificaré a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes.45 Yo habitaré entre los hijos de Israel y seré su Dios.46 Así conocerán que yo soy Jehová, su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos. Yo, Jehová, su Dios.

Nm. 28.1-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Manda a los hijos de Israel y diles: Cuidaréis de presentarme a su tiempo mis ofrendas, mi pan con las ofrendas quemadas de olor grato para mí.
3 »También les dirás: Esta es la ofrenda quemada que presentaréis a Jehová: dos corderos sin tacha, de un año, cada día, será el holocausto continuo.4 Ofrecerás un cordero por la mañana, y el otro cordero lo ofrecerás a la caída de la tarde;5 y como oblación, la décima parte de un efa de flor de harina amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas.6 Es el holocausto continuo de olor grato que fue ordenado en el monte Sinaí como ofrenda quemada para Jehová.7 Su libación: la cuarta parte de un hin con cada cordero. Derramarás la libación de vino superior ante Jehová en el santuario.8 Ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás. Es una ofrenda quemada de olor grato a Jehová.

Los holocaustos

Lv. 1.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Llamó Jehová a Moisés y habló con él desde el Tabernáculo de reunión, diciendo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros presente una ofrenda a Jehová, podrá hacerla de ganado vacuno u ovejuno.
3 »Si su ofrenda es un holocausto vacuno, ofrecerá un macho sin defecto; lo ofrecerá a la puerta del Tabernáculo de reunión, para que sea aceptado por Jehová.4 Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado como expiación.5 Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová; los hijos de Aarón, los sacerdotes, ofrecerán la sangre y la rociarán sobre los lados del altar, el cual está a la puerta del Tabernáculo de reunión.6 Desollará después el holocausto y lo dividirá en sus piezas.7 Los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar y compondrán la leña sobre el fuego.8 Luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, acomodarán las piezas, la cabeza y la grasa de los intestinos sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar.9 Él lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote lo quemará todo sobre el altar. Es un holocausto: ofrenda quemada de olor grato para Jehová.
10 »Si su ofrenda para el holocausto es del rebaño, de las ovejas o de las cabras, ofrecerá un macho sin defecto.11 Lo degollará al lado norte del altar, delante de Jehová, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán su sangre en el altar, por todos sus lados.12 Luego lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grasa de los intestinos, y el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar.13 Él lavará las entrañas y las piernas con agua, y el sacerdote lo ofrecerá todo y lo hará arder sobre el altar. Es un holocausto: ofrenda quemada de olor grato para Jehová.
14 »Si la ofrenda para Jehová es un holocausto de aves, presentará su ofrenda de tórtolas o de palominos.15 El sacerdote la ofrecerá sobre el altar, le quitará la cabeza y hará que arda en el altar; su sangre será exprimida a un lado del altar.16 Le quitará entonces el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas.17 La abrirá por sus alas, sin llegar a dividirla en dos, y el sacerdote la hará arder sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego. Es un holocausto: ofrenda quemada de olor grato para Jehová.

Instrucciones sobre los holocaustos

Lv. 6.8-13 DHH NIV NBD NVI LBLA
8 Habló Jehová a Moisés y le dijo:9 «Diles a Aarón y a sus hijos que estas son las instrucciones en cuanto al holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar, toda la noche y hasta la mañana, consumiéndose en el fuego del altar.10 El sacerdote se pondrá su vestidura de lino y cubrirá su cuerpo con calzoncillos de lino. Cuando el fuego haya consumido el holocausto, recogerá las cenizas de encima del altar y las pondrá junto al altar.11 Después se quitará sus vestiduras, se pondrá otras ropas y sacará las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio.
12 »El fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá leña en él cada mañana, acomodará el holocausto sobre él y quemará sobre él las grasas de los sacrificios de paz.13 El fuego arderá continuamente en el altar: no se apagará.

Las ofrendas

Lv. 2.1-16 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Cuando alguna persona ofrezca una oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la que echará aceite y pondrá incienso.2 La llevará luego a los hijos de Aarón, a los sacerdotes; de ello tomará el sacerdote un puñado de la flor de harina con aceite, junto con todo el incienso, y lo hará arder sobre el altar, como memorial. Ofrenda quemada es, de olor grato a Jehová.3 Lo que resta de la ofrenda, cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová, será de Aarón y de sus hijos.
4 »Cuando presentes una ofrenda cocida al horno, será de tortas de flor de harina sin levadura, amasadas con aceite, y de hojaldres sin levadura, untadas con aceite.
5 »Pero si presentas una ofrenda de sartén, será de flor de harina sin levadura, amasada con aceite.6 La partirás en trozos y echarás aceite sobre ella. Es una ofrenda.
7 »Si presentas una ofrenda cocida en cazuela, se hará de flor de harina con aceite.8 La ofrenda preparada con estas cosas se la llevarás a Jehová y la presentarás al sacerdote, el cual la llevará hasta el altar.9 El sacerdote tomará de aquella ofrenda lo que sea para memorial y lo hará arder sobre el altar, como ofrenda quemada de olor grato a Jehová.10 Y lo que resta de la ofrenda, cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová, será de Aarón y de sus hijos.
11 »Ninguna ofrenda que presentéis a Jehová será preparada con levadura, pues ninguna cosa leudada, ni ninguna de miel, se ha de quemar como ofrenda para Jehová.12 Como ofrenda de primicias las ofreceréis a Jehová, pero no subirán al altar como ofrenda de olor grato.
13 »Sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no permitirás que falte jamás en tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios. En todas tus ofrendas ofrecerás sal.
14 »Si presentas a Jehová una ofrenda de primicias, tostarás al fuego las espigas verdes y ofrecerás el grano desmenuzado como ofrenda de tus primicias.15 Pondrás sobre ella aceite, y le echarás además incienso. Es una ofrenda.16 Como memorial, el sacerdote hará arder parte del grano desmenuzado y del aceite, junto con todo el incienso. Es una ofrenda quemada para Jehová.

Instrucciones sobre las ofrendas

Lv. 6.14-18 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 »Esta es la ley de la ofrenda: La ofrecerán los hijos de Aarón delante de Jehová ante el altar.15 Uno de ellos tomará un puñado de la flor de harina de la ofrenda, con su aceite y todo el incienso que está sobre la ofrenda, y lo hará arder sobre el altar como un memorial de olor grato a Jehová.16 Aarón y sus hijos comerán lo que sobre de ella. Sin levadura se comerá en lugar santo; en el atrio del Tabernáculo de reunión lo comerán.17 No se cocerá con levadura: la he dado a ellos como su porción de mis ofrendas quemadas; es cosa santísima, lo mismo que el sacrificio por el pecado y el sacrificio por la culpa.18 Todos los hombres entre los hijos de Aarón comerán de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones en lo tocante a las ofrendas quemadas para Jehová. Toda cosa que las toque quedará santificada».

Febrero 26

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Febrero 26

Ofrendas de paz

Lv. 3.1-17 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Si su ofrenda es un sacrificio de paz, y lo que ha de ofrecer es de ganado vacuno, ofrecerá delante de Jehová un macho y una hembra sin defecto.2 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, la degollará a la puerta del Tabernáculo de reunión, y después los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán su sangre en el altar, por todos sus lados.
3 »Luego ofrecerá del sacrificio de paz, como ofrenda quemada a Jehová, la grasa que cubre los intestinos, y toda la que está sobre las entrañas,4 y los dos riñones y la grasa que está sobre ellos y sobre los ijares; con los riñones quitará la grasa de los intestinos que está sobre el hígado.5 Los hijos de Aarón harán arder todo esto en el altar, sobre el holocausto que estará sobre la leña que habrá encima del fuego. Es una ofrenda de olor grato para Jehová.
6 »Pero si su ofrenda para el sacrificio de paz a Jehová es de ovejas, ofrecerá un macho y una hembra sin defecto.7 Si presenta un cordero como su ofrenda, lo presentará delante de Jehová.8 Pondrá la mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después la degollará delante del Tabernáculo de reunión. Luego los hijos de Aarón rociarán su sangre en el altar, por todos sus lados.
9 »Del sacrificio de paz presentará como ofrenda quemada a Jehová la grasa, la cola entera, que cortará desde la raíz del espinazo, la grasa que cubre todos los intestinos, y toda la que está sobre las entrañas.10 Asimismo los dos riñones y la grasa que está sobre ellos y sobre los ijares; con los riñones quitará la grasa que cubre el hígado.11 El sacerdote hará arder todo esto sobre el altar. Es manjar de ofrenda quemada para Jehová.
12 »Si es una cabra su ofrenda, la presentará delante de Jehová.13 Pondrá la mano sobre su cabeza y la degollará delante del Tabernáculo de reunión. Los hijos de Aarón rociarán su sangre en el altar, por todos sus lados.
14 »Después presentará de ella, como su ofrenda quemada a Jehová, la grasa que cubre los intestinos y toda la que está sobre las entrañas,15 los dos riñones, la grasa que está sobre ellos y sobre los ijares; con los riñones quitará la grasa que cubre el hígado.16 Luego el sacerdote hará arder todo esto sobre el altar. Es manjar de ofrenda de olor grato que se quema a Jehová. Toda la grasa es de Jehová.
17 »Estatuto perpetuo será para vuestros descendientes, dondequiera que habitéis: ninguna grasa ni ninguna sangre comeréis».

Instrucciones sobres las ofrendas de paz

Lv. 7.11-21 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »Esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecerá a Jehová:12 Si se ofrece en acción de gracias, se ofrecerá, además del sacrificio de acción de gracias, tortas sin levadura amasadas con aceite, hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.13 Con tortas de pan leudado presentará su ofrenda en el sacrificio de acción de gracias y de paz.14 De toda la ofrenda se tomará una parte como ofrenda reservada a Jehová, la cual será del sacerdote que haya rociado la sangre de los sacrificios de paz.
15 »La carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá el mismo día en que sea ofrecida; no dejarán de ella nada para el día siguiente.16 Pero si el sacrificio de la ofrenda es debido a un voto o es una ofrenda voluntaria, será comido el mismo día en que se ofrezca el sacrificio, y lo que de él quede lo comerán al día siguiente.17 Pero lo que quede de la carne del sacrificio será quemado el tercer día en el fuego.18 Si se come de la carne del sacrificio de paz al tercer día, el que lo ofrezca no será aceptado ni su ofrenda será tenida en cuenta: abominación será, y la persona que de él coma cargará con su pecado.
19 »La carne que toque alguna cosa inmunda no se comerá; al fuego será quemada.
»Toda persona limpia podrá comer la carne.
20 »La persona que, estando impura, coma la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, será eliminada de su pueblo.
21 »Además, la persona que toque alguna cosa inmunda, ya sea inmundicia de hombre, o animal inmundo o cualquier abominación inmunda, y coma la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, esa persona será eliminada de su pueblo».

Ofrendas por el pecado

Lv. 4.1-5.13 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona peque involuntariamente contra alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, y hace alguna de ellas:
3 »Si el que peca es el sacerdote ungido, haciendo así culpable al pueblo, ofrecerá a Jehová, por el pecado que ha cometido, un becerro sin defecto, como expiación.4 Llevará el becerro a la puerta del Tabernáculo de reunión delante de Jehová, pondrá su mano sobre la cabeza del becerro y lo degollará delante de Jehová.5 Después el sacerdote ungido tomará parte de la sangre del becerro y la traerá al Tabernáculo de reunión.6 Mojará el sacerdote su dedo en la sangre, y rociará con aquella sangre siete veces delante de Jehová frente al velo del santuario.7 El sacerdote pondrá de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, que está en el Tabernáculo de reunión delante de Jehová, y echará el resto de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del Tabernáculo de reunión.8 Luego tomará del becerro de la expiación toda su grasa, la que cubre los intestinos y la que está sobre las entrañas,9 los dos riñones y la grasa que está sobre ellos y sobre los ijares; con los riñones le quitará la grasa que cubre el hígado,10 de la manera que se le quita al buey del sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder sobre el altar del holocausto.11 Pero la piel del becerro, toda su carne, con su cabeza, sus piernas, sus intestinos y su estiércol,12 en fin, todo el becerro, lo sacará fuera del campamento a un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemará al fuego sobre la leña. Será quemado donde se echan las cenizas.
13 »Si ha sido toda la congregación de Israel la que ha errado involuntariamente, aunque la falta haya quedado oculta a los ojos del pueblo, son culpables de haber hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer,14 y en cuanto llegue a ser conocido el pecado que han cometido, la congregación ofrecerá un becerro, como expiación. Lo llevarán delante del Tabernáculo de reunión,15 los ancianos de la congregación pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehová, y en presencia de Jehová degollarán aquel becerro.16 Luego el sacerdote ungido llevará parte de la sangre del becerro al Tabernáculo de reunión,17 el sacerdote mojará su dedo en la sangre, y con ella rociará siete veces delante de Jehová frente al velo.18 De aquella sangre pondrá sobre los cuernos del altar que está delante de Jehová en el Tabernáculo de reunión, y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del Tabernáculo de reunión.19 Le quitará toda la grasa y la hará arder sobre el altar,20 haciendo con aquel becerro como hizo con el becerro de la expiación. Lo mismo hará con él. Así hará el sacerdote expiación por ellos, y obtendrán perdón.21 Sacará luego el becerro fuera del campamento y lo quemará como quemó el primer becerro. Es un sacrificio de expiación por la congregación.
22 »Si el que peca involuntariamente es un jefe, cometiendo una falta contra alguno de todos los mandamientos de Jehová, su Dios, sobre cosas que no se han de hacer, es culpable.23 Luego que se le dé a conocer el pecado que cometió, presentará como su ofrenda un macho cabrío sin defecto.24 Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto, delante de Jehová. Es un sacrificio de expiación.25 El sacerdote tomará con su dedo de la sangre de la expiación, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto.26 Luego quemará toda su grasa sobre el altar, como la grasa del sacrificio de paz. Así hará el sacerdote expiación por él, por su pecado, y obtendrá perdón.
27 »Si alguna persona del pueblo peca involuntariamente, cometiendo una falta contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, es culpable.28 Luego que se le dé a conocer el pecado cometido, presentará como ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por el pecado que cometió.29 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación y la degollará en el lugar del holocausto.30 Luego el sacerdote tomará con su dedo de la sangre, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará el resto de la sangre al pie del altar.31 Después le quitará toda su grasa, de la manera que le fue quitada la grasa al sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder sobre el altar en olor grato a Jehová. Así hará el sacerdote expiación por él, y será perdonado.
32 »Si trae un cordero como su ofrenda por el pecado, deberá ser una hembra sin defecto.33 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de expiación y la degollará como expiación en el lugar donde se degüella el holocausto.34 Después tomará el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiación, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará el resto de la sangre al pie del altar.35 Le quitará toda su grasa, como le fue quitada la grasa al sacrificio de paz, y el sacerdote la hará arder en el altar sobre la ofrenda quemada a Jehová. Así hará el sacerdote expiación por el pecado que haya cometido, y será perdonado.
1 »Si alguien es llamado a testificar por ser testigo de algo que vio o supo, y no lo denuncia, comete pecado y cargará con la culpa.
2 »Asimismo la persona que haya tocado cualquier cosa inmunda, sea cadáver de bestia inmunda, o cadáver de animal inmundo, o cadáver de reptil inmundo, aunque no lo sepa, será impura y habrá pecado.
3 »Si alguien toca cualquiera de las inmundicias humanas que lo pueden hacer impuro, sin darse cuenta, y después llega a saberlo, será culpable.
4 »Si alguien jura a la ligera con sus labios hacer mal o hacer bien, en cualquier cosa que el hombre acostumbra a jurar, y él no lo entiende, si después lo entiende, será culpable por cualquiera de estas cosas.
5 »Cuando peque en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó,6 y para su expiación presentará a Jehová, como ofrenda de expiación por el pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra. Así le hará el sacerdote expiación por su pecado.
7 »Y si no tiene lo suficiente para un cordero, presentará a Jehová, como expiación por el pecado que cometió, dos tórtolas o dos palominos, uno para la expiación y el otro para un holocausto.8 Los llevará al sacerdote, el cual ofrecerá primero el destinado a la expiación; le arrancará de su cuello la cabeza, pero no la separará por completo.9 Luego rociará de la sangre de la expiación sobre un lado del altar, y lo que sobre de la sangre lo exprimirá al pie del altar. Es un sacrificio de expiación.10 Con el otro hará un holocausto conforme al rito. Así hará el sacerdote expiación por el pecado en favor de aquel que lo cometió, y será perdonado.
11 »Pero si no tiene lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, el que pecó presentará como ofrenda por el pecado la décima parte de un efa de flor de harina. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, pues es un sacrificio de expiación.12 La llevará entonces al sacerdote, el cual tomará de ella un puñado como memorial, y la hará arder en el altar sobre las ofrendas quemadas a Jehová. Es un sacrificio de expiación.13 El sacerdote hará expiación por él, a causa del pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado. Lo que sobre será del sacerdote, como en la ofrenda de oblación».

Instrucciones sobre las ofrendas por el pecado

Lv. 6.24-30 DHH NIV NBD NVI LBLA
24 Habló Jehová a Moisés y le dijo:25 «Diles a Aarón y a sus hijos que esta es la ley del sacrificio expiatorio: En el lugar donde se degüella el holocausto, será degollada la ofrenda por el pecado delante de Jehová. Es cosa santísima.26 La comerá el sacerdote que la ofrezca por el pecado; en lugar santo será comida, en el atrio del Tabernáculo de reunión.27 Todo lo que toque su carne quedará santificado, y si su sangre salpica sobre el vestido, lavarás aquello sobre lo cual caiga en lugar santo.28 La vasija de barro en que sea cocida, será quebrada, y si es cocida en vasija de bronce, esta será fregada y lavada con agua.
29 »Todo hombre de entre los sacerdotes la comerá: es cosa santísima.30 Pero no se comerá ninguna ofrenda cuya sangre se haya llevado al Tabernáculo de reunión para hacer la expiación en el santuario: deberá consumirse en el fuego.

Febrero 27

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Febrero 27

Ofrendas expiatorias

Lv. 5.14-19 DHH NIV NBD NVI LBLA
14 Habló Jehová a Moisés y le dijo:15 «Si alguna persona comete una falta y peca involuntariamente en las cosas santas de Jehová, presentará por su culpa a Jehová un carnero de los rebaños, sin defecto, valorado en siclos de plata, según el siclo del santuario, como ofrenda por el pecado.16 Restituirá lo que haya defraudado de las cosas santas, añadirá a ello la quinta parte, y lo dará al sacerdote. Luego el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado.
17 »Finalmente, si una persona peca, o hace alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehová no se han de hacer, aun sin hacerlo a sabiendas, es culpable y llevará su pecado.18 Llevará, pues, al sacerdote para la expiación, según tú lo estimes, un carnero sin defecto de los rebaños; y el sacerdote le hará expiación por el pecado que cometió por ignorancia, y será perdonado.19 Es una infracción, y ciertamente pecó contra Jehová».

Instrucciones sobre las ofrendas expiatorias

Lv. 7.1-10 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Asimismo esta es la ley del sacrificio por la culpa:
»Es cosa muy santa.2 En el lugar donde se degüella el holocausto, degollarán la víctima por la culpa, y rociará su sangre en el altar, por todos sus lados.3 De ella se ofrecerá toda la grasa, la cola y la grasa que cubre los intestinos,4 los dos riñones y la grasa que está sobre ellos y sobre los ijares; junto con los riñones se quitará la grasa que cubre el hígado.5 Luego el sacerdote lo hará arder sobre el altar como ofrenda quemada a Jehová. Es un sacrificio de expiación.6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá. Será comida en lugar santo: es cosa muy santa.
7 »Como el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio por la culpa: una misma ley tendrán. Será del sacerdote que haga la expiación con ella.8 El sacerdote que ofrezca el holocausto de alguien, se quedará con la piel del holocausto que ofreció.9 Asimismo toda ofrenda cocida al horno y toda la preparada en sartén o cazuela, será del sacerdote que la ofrece.10 Pero toda ofrenda amasada con aceite, o seca, será, por igual, para todos los hijos de Aarón.

Los sacrificios por causa de fraudes

Lv. 6.1-7 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Si alguien peca y comete fraude contra Jehová, por haber negado a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien por haber robado o despojado a su prójimo,3 o por haber hallado lo perdido y negarlo después, o por jurar en falso en alguna de aquellas cosas en que suele pecar el hombre;4 entonces, si ha pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño del despojo, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló,5 o todo aquello sobre lo que hubiera jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte en el día de su expiación.6 Para la expiación de su culpa llevará a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación.7 El sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá el perdón de cualquiera de aquellas cosas en que suele ofender».

Ley sobre la restitución

Nm. 5.5-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 Jehová habló a Moisés y le dijo:6 «Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometa cualquiera de los pecados con que los hombres son infieles contra Jehová, se hace culpable.7 Aquella persona confesará el pecado que cometió, compensará enteramente el daño, añadirá sobre ello la quinta parte y lo dará a aquel contra quien pecó.8 Y si aquel hombre no tiene pariente al cual sea compensado el daño, se dará la indemnización del agravio a Jehová entregándola al sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con que el sacerdote hará expiación por él.

La ofrenda mensual

Nm. 28.11-15 DHH NIV NBD NVI LBLA
11 »Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto;12 tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como oblación por cada becerro; dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como oblación por el carnero,13 y una décima de flor de harina amasada con aceite, como oblación que se ofrecerá por cada cordero. Es un holocausto de olor grato, ofrenda que se quema a Jehová.14 Sus libaciones de vino: medio hin por cada becerro, la tercera parte de un hin por cada carnero y la cuarta parte de un hin por cada cordero. Este es el holocausto de cada mes para todos los meses del año.15 También un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación.

Leyes sobre las ofrendas

Nm. 15.1-31 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Jehová habló a Moisés y le dijo:2 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os daré por habitación,3 y presentéis ofrenda que se quema a Jehová, holocausto o sacrificio de vacas o de ovejas, como voto especial o como ofrenda voluntaria, o para ofrecer en vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehová,4 entonces, el que presente su ofrenda a Jehová traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite.5 De vino para la libación ofrecerás por cada cordero la cuarta parte de un hin, además del holocausto o del sacrificio.6 Por cada carnero presentarás una ofrenda de dos décimas de flor de harina, amasada con la tercera parte de un hin de aceite;7 y de vino para la libación presentarás la tercera parte de un hin, como ofrenda de olor grato a Jehová.8 Cuando ofrezcas un novillo como holocausto o sacrificio, como voto especial o de paz a Jehová,9 ofrecerás con el novillo una ofrenda de tres décimas de flor de harina, amasada con la mitad de un hin de aceite;10 y de vino para la libación presentarás la mitad de un hin, como ofrenda quemada de olor grato a Jehová.11 Así se hará con cada buey o carnero o cordero de las ovejas o cabrito.12 Sea cual sea el número de animales, así haréis con cada uno de ellos.13 Todo natural hará estas cosas así, para presentar una ofrenda quemada de olor grato a Jehová.
14 »Si un extranjero que habita con vosotros, o cualquiera que viva entre vosotros, quiere presentar una ofrenda de olor grato a Jehová, lo hará tal como vosotros lo hacéis, por vuestras generaciones.15 Un mismo estatuto tendréis en la congregación para vosotros y para el extranjero que con vosotros vive. Será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; igual que vosotros, así será el extranjero delante de Jehová.16 Una misma ley y un mismo decreto tendréis, vosotros y el extranjero que con vosotros vive».
17 Habló Jehová a Moisés y le dijo:18 «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra a la cual yo os llevo,19 cuando comencéis a comer del pan de la tierra, presentaréis una ofrenda a Jehová.20 De lo primero que amaséis, presentaréis una torta como ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.21 De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová una ofrenda por vuestras generaciones.
22 »Cuando involuntariamente dejéis de cumplir cualquiera de estos mandamientos que Jehová ha comunicado a Moisés,23 cualquiera de las cosas que Jehová os ha mandado por medio de Moisés, desde el día que Jehová lo mandó en adelante, por generaciones,24 si el pecado involuntario fue cometido ignorándolo la congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo como holocausto de olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación conforme a la ley, y un macho cabrío como expiación.25 Luego el sacerdote hará expiación por toda la congregación de los hijos de Israel, y les será perdonado, porque se trata de un error involuntario. Ellos presentarán sus ofrendas, ofrenda que se quema a Jehová, y sus expiaciones delante de Jehová, por esos errores.26 Y será perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que vive entre ellos, por cuanto es una falta involuntaria de todo el pueblo.
27 »Si una persona peca involuntariamente, ofrecerá una cabra de un año para expiación.28 El sacerdote hará expiación por la persona que haya pecado involuntariamente delante de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado.29 Una misma ley tendréis para el que peque involuntariamente, ya se trate de uno de los hijos de Israel o del extranjero que viva entre ellos.
30 »Pero la persona que haga algo con soberbia, sea el natural o el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será eliminada de en medio de su pueblo.31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová y menospreció su mandamiento, esa persona será eliminada por completo y su pecado caerá sobre ella».

Febrero 28

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Febrero 28

El santuario único

Lv. 17.1-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:
3 »Cualquier hombre de la casa de Israel que degüelle un buey o un cordero o una cabra, en el campamento o fuera de él,4 y no lo lleve a la puerta del Tabernáculo de reunión para presentarlo como ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová, será culpado de la sangre derramada. Tal hombre derramó sangre y será por tanto eliminado de su pueblo,5 a fin de que los hijos de Israel traigan sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, que los traigan al sacerdote, ante Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión, y así ofrezcan sus sacrificios de paz a Jehová.6 El sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová a la puerta del Tabernáculo de reunión, y quemará la grasa como olor grato a Jehová.7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras los cuales se han prostituido. Tendrán esto por estatuto perpetuo para sus generaciones.
8 »Les dirás también: Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre vosotros, que ofrezca holocausto o sacrificio9 y no lo traiga a la puerta del Tabernáculo de reunión para ofrecerlo a Jehová, tal hombre será igualmente eliminado de su pueblo.

Dt. 12.1-15,17-22,26-28 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 »Estos son los estatutos y decretos que cuidaréis de poner por obra en la tierra que Jehová, el Dios de tus padres, te ha dado para que tomes posesión de ella, todos los días que vosotros viváis sobre la tierra.
2 »Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, sobre los collados y bajo todo árbol frondoso.3 Derribaréis sus altares, quebraréis sus estatuas, quemaréis sus imágenes de Asera, destruiréis las esculturas de sus dioses y borraréis su nombre de aquel lugar.
4 »No haréis así a Jehová, vuestro Dios,5 sino que el lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre y habitar en él, ese buscaréis, y allá iréis.6 Allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos y la ofrenda reservada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas;7 allí comeréis delante de Jehová, vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, de toda obra de vuestras manos en que Jehová, tu Dios, te haya bendecido.
8 »No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece,9 porque hasta ahora no habéis entrado al reposo y a la heredad que os da Jehová, vuestro Dios.10 Pero pasaréis el Jordán y habitaréis en la tierra que Jehová, vuestro Dios, os hace heredar. Él os hará descansar de todos vuestros enemigos de alrededor, y habitaréis seguros.11 Y al lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas reservadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hayáis prometido a Jehová.12 Y os alegraréis delante de Jehová, vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, así como el levita que habite en vuestras poblaciones, por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros.
13 »Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que veas;14 sólo en el lugar que Jehová escoja en una de tus tribus ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando.
15 »Con todo, podrás sacrificar y comer la carne en todas tus poblaciones conforme a tu deseo, según la bendición que Jehová, tu Dios, te haya dado. Tanto el impuro como el limpio la podrán comer, como si fuera una gacela o un ciervo.17 »Tampoco comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas ni de tus ovejas, ni los votos que prometas, ni las ofrendas voluntarias, ni ninguna otra ofrenda reservada de tus manos,18 sino que delante de Jehová, tu Dios, las comerás, en el lugar que Jehová, tu Dios, haya escogido, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva y el levita que habita en tus poblaciones. Te alegrarás delante de Jehová, tu Dios, de toda la obra de tus manos.19 Ten cuidado de no desamparar al levita mientras vivas sobre la tierra.
20 »Cuando Jehová, tu Dios, ensanche tu territorio, como él te ha dicho, y tú digas: “Comeré carne”, porque deseaste comerla, siempre que lo desees podrás comerla.21 Si está lejos de ti el lugar que Jehová, tu Dios, escoja para poner allí su nombre, podrás matar de las vacas y de las ovejas que Jehová te haya dado, como te he mandado yo, y comerás en tus ciudades todo lo que desees.22 Lo mismo que se come la gacela y el ciervo, así las podrás comer; el impuro y el limpio podrán comer también de ellas.26 »Pero las cosas que hayas consagrado y las que ofrezcas como voto, las tomarás y las llevarás al lugar que Jehová haya escogido.27 Ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de Jehová, tu Dios; la sangre de tus sacrificios será derramada sobre el altar de Jehová, tu Dios, y podrás comer la carne.
28 »Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová, tu Dios, te vaya bien, a ti y a tus hijos después de ti, para siempre.

Leyes religiosas diversas

Éx. 22.18,20,29a DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »A la hechicera no la dejarás con vida.
20 »El que ofrezca sacrificio a otros dioses en vez de ofrecérselo solamente a Jehová, será muerto.
29 »No demorarás en traerme la primicia de tu cosecha ni de tu lagar…

Éx. 23.19a DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová, tu Dios.

Éx. 34.26a DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »Llevarás las primicias de los primeros frutos de tu tierra a la casa de Jehová, tu Dios.
Éx. 22.31
31 »Me seréis hombres santos. »No comeréis carne destrozada por las fieras en el campo; a los perros la echaréis.

Lv. 7.22-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
22 Habló Jehová a Moisés y le dijo:23 «Di a los hijos de Israel: Ninguna grasa de buey ni de cordero ni de cabra comeréis.24 La grasa de un animal muerto, y la grasa del que fue despedazado por fieras, se dispondrá para cualquier otro uso, pero no la comeréis.
25 »Cualquiera que coma grasa de animal del que se ofrece a Jehová ofrenda quemada, la persona que la coma, será eliminada de su pueblo.

Lv. 19.1,2,4-8 DHH NIV NBD NVI LBLA
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo:2 «Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: »Santos seréis, porque santo soy yo, Jehová, vuestro Dios.
4 »No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo, Jehová, vuestro Dios.
5 »Cuando ofrezcáis un sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que él os acepte.6 Será comido el día que lo ofrezcáis, o al día siguiente; y lo que quede para el tercer día, será quemado en el fuego.7 Si se come al tercer día, será abominación; no será aceptado,8 y el que lo coma cargará con su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová. La tal persona será eliminada de su pueblo.

Éx. 23.18,19b DHH NIV NBD NVI LBLA
18 »No ofrecerás con pan leudado la sangre de mi sacrificio, ni la grasa de la víctima quedará de la noche hasta la mañana.
19 …»No guisarás el cabrito en la leche de su madre.

Ex. 34.26b DHH NIV NBD NVI LBLA
26 »…No cocerás el cabrito en la leche de su madre».

Lv. 19.23-28,30b,31 DHH NIV NBD NVI LBLA
23 »Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de su fruto. Tres años os será como incircunciso: su fruto no se comerá.24 Al cuarto año, todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová.25 Pero al quinto año comeréis de su fruto, para que os haga crecer su fruto. Yo, Jehová, vuestro Dios.
26 »No comeréis cosa alguna con sangre.
»No seréis agoreros ni adivinos.
27 »No haréis tonsura en vuestras cabezas ni dañaréis la punta de vuestra barba.
28 »No haréis incisiones en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo, Jehová.
30 »… por mi santuario tendréis reverencia. Yo, Jehová.
31 »No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo, Jehová, vuestro Dios.

Lv. 19.19 DHH NIV NBD NVI LBLA
19 »Mis estatutos guardarás.
»No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie.
»Tu campo no sembrarás con mezcla de semillas.
»No te pondrás vestidos con mezcla de hilos.

Dt. 22.5,9-12 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 »No vestirá la mujer traje de hombre ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque es abominable para Jehová, tu Dios, cualquiera que esto hace.
9 »No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.
10 »No ararás con buey y con asno juntamente.
11 »No vestirás ropa hecha de lana y lino.
12 »Te harás flecos en las cuatro puntas del manto con que te cubras.

Requisitos para los animales ofrecidos

Lv. 22.17-25 DHH NIV NBD NVI LBLA
17 También habló Jehová a Moisés y le dijo:18 «Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que presente su ofrenda en pago de sus votos o como ofrenda voluntaria presentada en holocausto a Jehová,19 para que sea aceptado deberá ofrecer un macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos o de entre las cabras.20 Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, pues no os será aceptado.
21 »Asimismo, cuando alguno ofrezca un sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado será sin defecto.22 No ofreceréis a Jehová un animal ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, ni de ellos pondréis ofrenda quemada sobre el altar de Jehová.23 Podrás ofrecer como ofrenda voluntaria un buey o un carnero que tenga de más o de menos, pero en pago de un voto no será aceptado.24 No ofreceréis a Jehová un animal con testículos heridos o magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo ofreceréis.25 Ni de mano de extranjeros tomarás estos animales para ofrecerlos como alimento de vuestro Dios, porque su corrupción está en ellos; hay en ellos defecto, no se os aceptarán».

Requisitos para matar los animales ofrecidos

Lv. 22.26-33 DHH NIV NBD NVI LBLA
26 Habló Jehová a Moisés y le dijo:27 «El becerro o el cordero o la cabra, cuando nazca, siete días estará mamando de su madre, pero desde el octavo día en adelante será aceptado como ofrenda de sacrificio que se quema para Jehová.
28 »No degollaréis en un mismo día una vaca o una oveja junto con su cría.
29 »Cuando ofrezcáis un sacrificio de acción de gracias a Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.30 En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día. Yo, Jehová.
31 »Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo, Jehová.
32 »No profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo soy Jehová, que os santifico,33 y os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Yo, Jehová».

Los panes de la proposición

Lv. 24.5-9 DHH NIV NBD NVI LBLA
5 »Tomarás flor de harina, y cocerás con ella doce tortas; cada torta será de dos décimas de efa.6 Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa de oro puro delante de Jehová.7 Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como perfume, como ofrenda que se quema a Jehová.8 Cada sábado lo dispondrá sin falta delante de Jehová, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo.9 Será, por derecho perpetuo, de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en lugar santo, porque es una cosa muy santa que les pertenece de las ofrendas que se queman a Jehová».

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